El Congreso de Brasil aprobó este jueves una reducción de penas por delitos de golpismo que beneficiará al expresidente Jair Bolsonaro y a cientos de sus seguidores, en un revés político para el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
La decisión se concretó tras el rechazo del veto presidencial, con una amplia mayoría tanto en el Senado, con 49 votos frente a 24, como en la Cámara de Diputados, con 318 votos contra 144.
La normativa, aprobada inicialmente en diciembre, impide acumular penas por delitos de naturaleza similar y acelera el acceso a regímenes penitenciarios menos estrictos.
Según expertos, esta modificación permitirá que Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por la Corte Suprema, pueda salir del régimen cerrado en un plazo de entre dos y cuatro años.
Durante el debate, el senador Sérgio Moro defendió la medida y calificó el veto de Lula como “cruel”, asegurando que las condenas impuestas fueron “absurdas” para personas “simples”.
En contraste, la diputada Gleisi Hoffmann criticó la decisión y advirtió que “atentaba” contra la democracia al minimizar la gravedad del intento de golpe de Estado.
De acuerdo con la sentencia judicial, Bolsonaro encabezó una estrategia para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022, lo que derivó en el asalto a las sedes del Congreso, el Supremo y la Presidencia el 8 de enero de 2023.
El exmandatario cumplió cerca de 120 días en prisión y actualmente permanece bajo arresto domiciliario temporal por motivos de salud desde el 27 de marzo.
La aprobación de esta ley representa el segundo revés para el Gobierno en la semana, luego de que el Senado rechazara al candidato propuesto por Lula para la Corte Suprema.
El escenario político se tensiona a cinco meses de las elecciones presidenciales, donde Lula y Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario, aparecen en empate técnico según encuestas.

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