El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su previsión de crecimiento para la economía de China en 2026, al pasar de 4.5 % a 4.4 %, debido al impacto del conflicto en Irán sobre el entorno global.
El ajuste ocurre pese a que la actividad económica del gigante asiático superó las expectativas iniciales, impulsada principalmente por el dinamismo de sus exportaciones en medio de un contexto internacional complejo.
Aun con la revisión a la baja, la proyección se mantiene 0.2 puntos por encima de la estimación realizada en octubre pasado, favorecida por la reducción de aranceles de Estados Unidos tras una tregua comercial y por medidas adoptadas por Pekín para mitigar efectos externos.
El FMI advirtió que el crecimiento chino continúa siendo “desequilibrado”, ya que la demanda interna sigue rezagada frente al empuje del comercio exterior, en parte por la persistente crisis del sector inmobiliario.
El desempeño exportador, que permitió a China alcanzar un superávit comercial récord en 2025, se explica no solo por la tregua con Washington, sino también por la reorientación de sus ventas hacia mercados asiáticos y, temporalmente, europeos.
Sin embargo, el organismo subraya que el cambio hacia un modelo económico basado en el consumo interno sigue siendo “limitado”, lo que mantiene vulnerabilidades estructurales en la segunda mayor economía del mundo.
Para 2027, el FMI proyecta un crecimiento de 4 %, una cifra sin cambios respecto a enero, pero inferior en 0.2 puntos frente al cálculo de octubre, debido a factores como la reducción de la población activa, la menor productividad y el debilitamiento de la inversión.
En el plano global, el Fondo anticipa que la desaceleración china será clave para que la economía mundial crezca en promedio un 3.1 % entre 2028 y 2031, por debajo del 3.7 % registrado entre 2000 y 2019, previo a la pandemia.
Inflación y riesgos
El informe también prevé un repunte de la inflación en China, tras cerrar en 0 % el año anterior, con una proyección de 1.2 % para 2026 y 1.5 % en 2027, mientras que el desempleo urbano se mantendría en 5.1 %.
“»Se espera que la inflación en China empiece a repuntar desde sus niveles bajos»”, indica el documento, que además contempla un escenario adverso vinculado al conflicto en Irán, con un alza del petróleo de hasta 80 % en el segundo trimestre.
No obstante, el FMI considera que este escenario no representaría un riesgo significativo para China, debido a sus bajos niveles actuales de inflación.
Finalmente, el organismo reiteró la necesidad de reformas estructurales, al señalar que “»El progreso continuo hacia un modelo de crecimiento más basado en el consumo podría ayudar a reducir los superávits externos»”.

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