El virus sincitial respiratorio ya no es exclusivo de niños y también afecta a adultos mayores en El Salvador, advierte neumólogo

El Virus Sincitial Respiratorio (VSR), conocido tradicionalmente por ser la principal causa de bronquiolitis en niños menores de dos años, está atacando y generando graves complicaciones en la población adulta mayor de El Salvador, reveló este jueves el neumólogo, Manuel López Ramos en la entrevista de Frente a Frente.

El galeno advirtió que la circulación simultánea de este virus junto con la influenza en la región centroamericana está afectando severamente a los dos extremos de la vida.

«Por eso es que los grupos vulnerables o los grupos más importantes en este tipo de virus son los extremos, tanto en los niños menores de dos años como los adultos mayores», explicó el especialista, señalando que en estos rangos de edad el virus sincitial respiratorio «tiene la característica que puede llegarse a complicar rápidamente en neumonía».

El médico detalló que, a diferencia de los jóvenes cuyas defensas logran repeler mejor esta infección, el cuadro clínico en los ancianos es agresivo. En el adulto mayor, el virus sincitial se manifiesta inicialmente con cuadros de fiebre moderada y tos, la cual en poco tiempo se convierte en una tos húmeda acompañada de expectoración o flema.

Además, el padecimiento genera un profundo malestar sistémico. «El malestar general es importante porque puede generar mucho dolor muscular, dolores articulares y el paciente tiene la característica que necesita estar en cama», describió el neumólogo.

El inminente riesgo de neumonía

La mayor preocupación del cuerpo médico frente a este diagnóstico es su rápida evolución. López Ramos explicó que el virus sincitial, al igual que otros cuadros virales agudos, puede complicarse de dos maneras: desarrollando directamente una neumonía viral, o barriendo las defensas del organismo para dar paso a una sobreinfección y causar una neumonía bacteriana.

El especialista hizo un llamado a los cuidadores para que presten atención a los signos de alarma, ya que un cuadro viral suele mejorar en un lapso de cinco días. Sin embargo, si tras ese periodo la fiebre se vuelve persistente, la tos produce flema verde, amarilla o con rastros de sangre, y el adulto mayor comienza a presentar dificultad para respirar, es una señal de que el cuadro infeccioso ha evolucionado a una neumonía que requiere tratamiento urgente, antibióticos e incluso oxigenoterapia.

Afectación infantil y climática

A la par de los adultos mayores, el virus continúa golpeando a la primera infancia. En los niños pequeños, la infección causa una rápida inflamación de la pequeña vía aérea, provocando hundimiento en la piel entre las costillas por la dificultad para respirar, irritabilidad y pérdida del apetito. Esta evolución puede ser sumamente rápida, afectando al menor en cuestión de 24 a 48 horas.

El doctor advirtió que la actual época de lluvias, la humedad y los cambios bruscos de temperatura no solo propician la transmisión del virus sincitial y la influenza, sino que también causan agudizaciones y crisis en aquellos pacientes que ya padecen enfermedades respiratorias crónicas

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *