«Sirat», la película de Oliver Laxe, llegó a la gala de los Globos de Oro con dos nominaciones, en la categoría de filme internacional y en la de banda sonora, pero se fue de vacío en una noche que encumbró al cine brasileño con «El agente secreto».
Tras ganar en mayo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, la sorprendente cinta de Laxe ha ido acumulando nominaciones y premios en una brillante carrera internacional, que incluye ser finalista en cinco categorías en los Óscar -película internacional, banda sonora, dirección de Fotografía, sonido y reparto-.
De momento, en la primera gran cita de premios, el éxito ha sido para «El agente secreto», la película brasileña de Kleber Mendonça Filho, que se hizo con los Globos de Oro a mejor filme internacional y a mejor protagonista de drama, para Wagner Moura.
Lo que no reduce el mérito de «Sirat», una película compleja y brutal, que ha calado hondo en los espectadores de todo el mundo con su reflexión sobre la muerte.
En unas recientes declaraciones a EFE, Laxe opinaba que «la gente está cansada de ver las mismas pelis».
«Yo creo que la gente es consciente de la proeza industrial y estética, que es muy difícil hacer una película tan a contracorriente hoy en día y, además, creo que la película está habitada. Hay algo de la película y de las imágenes que te embriagan de alguna manera», apuntó el cineasta gallego, aunque nacido en París.
Un director que ha logrado su confirmación mundial con «Sirat», su cuarto largometraje, tras «Todos vosotros sois capitanes» (2010), «Mimosas» (2016) y «O que arde» (2019).
Y aunque la película se va de vacío de los Globos de Oro -tampoco se llevó el galardón a mejor banda sonora al que optaba el francés Kangding Ray-, sigue bien situada de cara a los Óscar, cuyas nominaciones se conocerán el próximo día 22.
Sin embargo, tras su victoria en los Globos de Oro, es «El agente secreto», la que se perfila como la favorita para los Óscar, en una categoría internacional muy reñida, para la que se postulan títulos como «Un simple accidente», del iraní Jafar Panahi; ‘Valor sentimental’ del noruego Joachim Trier, o «La voz de Hind», de la tunecina Kaouther Ben Hania.
