Francia registró este miércoles el día más caluroso de su historia, al superar el récord nacional de temperatura media alcanzado apenas un día antes, en medio de una intensa ola de calor que afecta a gran parte del territorio europeo.
De acuerdo con el instituto meteorológico Météo-France, el indicador térmico nacional alcanzó los 30 °C, una cifra sin precedentes desde que comenzaron los registros oficiales en 1947. El dato supera la marca establecida el martes, cuando la temperatura media nacional llegó a 29.9 °C, rebasando los máximos históricos observados durante las olas de calor de 2003 y 2019.
Las temperaturas extremas se extendieron por amplias regiones del país, especialmente en el suroeste. Entre los registros más elevados destacaron los 43.6 °C en Cazaux, 42.5 °C en Burdeos, 42.2 °C en Nantes, 41.6 °C en Le Mans y 40.3 °C en París.
Además del calor diurno, las autoridades reportaron noches excepcionalmente cálidas. En varias localidades los termómetros no descendieron de los 25 °C, una situación que incrementa los riesgos para la salud debido a la falta de recuperación térmica durante las horas de descanso.
Los efectos de la canícula ya comienzan a reflejarse en el sistema sanitario. La agencia Santé Publique France indicó que los ingresos en los servicios de urgencias se acercaron a niveles históricos durante los primeros días del fenómeno climático.
Las previsiones meteorológicas indican que la ola de calor continuará en los próximos días, desplazándose progresivamente hacia el centro y el este del país. Aunque se espera la llegada de aire más fresco por la costa atlántica a partir del jueves por la tarde, los especialistas advierten que el alivio no será inmediato en todo el territorio.
Météo-France también alertó sobre un elevado riesgo de tormentas eléctricas severas en el oeste francés a partir de la noche del jueves. Los pronósticos contemplan fuertes precipitaciones, ráfagas intensas de viento y posible caída de granizo.
A la emergencia por las altas temperaturas se suma el riesgo de incendios forestales. Las autoridades señalaron que la vegetación presenta niveles extremos de sequedad debido a la combinación de calor persistente, baja humedad y ausencia prolongada de lluvias.
Ante este escenario, el Gobierno francés activó la alerta roja, el nivel máximo de vigilancia meteorológica, en 72 de los aproximadamente 100 departamentos del país. La cifra representa un aumento de 14 departamentos respecto al día anterior y abarca cerca del 75 % del territorio nacional.
Según los registros oficiales, esta es la ola de calor número 52 documentada en Francia desde 1947. Los expertos han advertido que este tipo de fenómenos extremos se ha vuelto más frecuente durante las últimas décadas, una tendencia que asocian al impacto del cambio climático sobre los patrones meteorológicos globales.

Deja una respuesta