Etiqueta: cambio climático

  • Cedeño, la aldea hondureña que lucha por sobrevivir ante el avance del mar

    Cedeño, la aldea hondureña que lucha por sobrevivir ante el avance del mar

    La aldea de Cedeño, ubicada en la costa pacífica de Honduras, enfrenta una crisis ambiental que durante las últimas tres décadas ha transformado por completo su territorio. El avance del mar y la erosión costera han destruido viviendas, negocios e infraestructura pública, obligando a numerosas familias a abandonar sus hogares.

    Ante esta situación, habitantes de la comunidad han intensificado sus demandas para obtener una reubicación digna y segura. A través de la Mesa de Justicia Climática, creada hace tres años, los pobladores buscan que el Estado hondureño atienda una problemática que consideran consecuencia de años de inacción frente al cambio climático.

    Sandra Reyes, una de las líderes comunitarias, aseguró que la situación ha llegado a niveles críticos.

    “Cedeño está erosionado, le podría decir que las marejadas se han tragado a Cedeño, en nueve barrios estamos luchando por una reubicación digna y justa para nuestra comunidad, nuestros hijos y nuestros nietos”, expresó.

    La dirigente relató que ha perdido tres viviendas debido al avance del mar y recordó que muchos habitantes se resisten a abandonar una comunidad donde han vivido durante generaciones. Sin embargo, el deterioro constante del litoral ha convertido la permanencia en una lucha cada vez más difícil.

    Como resultado de las exigencias de la población, el Gobierno de Honduras creó recientemente una mesa interinstitucional coordinada por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), con la participación de diferentes instituciones estatales y representantes de la comunidad.

    Según datos citados por Amnistía Internacional, la línea costera de Cedeño retrocedió aproximadamente 135 metros entre 2004 y 2026, lo que equivale a una pérdida promedio de 6.13 metros por año. Esta situación ha provocado afectaciones directas al acceso a vivienda, agua, alimentación y otros derechos fundamentales.

    José Luis Medrano, pescador artesanal de 62 años, relató que el mar ya destruyó dos de sus viviendas. “Aquí había una carretera, la cual el mar ya se la comió”, comentó mientras mostraba los daños que aún son visibles en la zona.

    La erosión también afecta la actividad pesquera, principal fuente de ingresos para muchas familias de la comunidad. Los residentes afirman que los cambios en las condiciones climáticas han alterado la dinámica de trabajo y reducido las oportunidades económicas.

    Delmis Yanira Amaya, dedicada al turismo local, señaló que las marejadas golpean la zona cada año y continúan destruyendo las construcciones cercanas a la playa.

    “Mi casa estaba allá, donde están aquellos niños bañando”, relató al señalar un área que actualmente permanece bajo el agua.

    Con una población cercana a los 5,000 habitantes, Cedeño se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles del impacto del cambio climático en Centroamérica. Mientras el mar sigue avanzando, las familias mantienen su llamado a las autoridades nacionales y a la comunidad internacional para encontrar una solución definitiva que garantice su permanencia en condiciones seguras y dignas.

     

  • Fitch alerta riesgos económicos por fenómeno de El Niño

    Fitch alerta riesgos económicos por fenómeno de El Niño

    La agencia calificadora Fitch Ratings advirtió que el desarrollo del fenómeno climático de El Niño incrementa los riesgos de perturbación económica para diversos países, especialmente aquellos con menor capacidad financiera y mayores niveles de vulnerabilidad fiscal.

    En un análisis divulgado este lunes, la firma señaló que, aunque no prevé modificar calificaciones soberanas únicamente por la presencia de El Niño, sí considera que los efectos asociados podrían intensificar presiones sobre el crecimiento económico, la inflación, las finanzas públicas y la liquidez externa de varias naciones.

    La advertencia surge después de que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmara el pasado 11 de junio la formación oficial de condiciones de El Niño en el océano Pacífico tropical.

    Según las proyecciones climáticas citadas por Fitch, existe un 63 % de probabilidad de que el fenómeno alcance la categoría de “muy fuerte”, mientras que los pronósticos apuntan a un 96 % de posibilidades de que permanezca activo hasta el período comprendido entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.

    El Niño suele alterar significativamente los patrones climáticos globales, provocando sequías severas en algunas regiones y lluvias por encima de los niveles normales en otras. Estas condiciones pueden afectar la producción agrícola, la actividad económica y la seguridad alimentaria de numerosos países.

    Fitch destacó que los mayores riesgos recaen sobre economías con calificaciones crediticias dentro de la categoría “B” o inferiores, especialmente aquellas con acceso limitado a financiamiento internacional o antecedentes de incremento acelerado de deuda durante períodos de crisis.

    No obstante, la calificadora también señaló que algunas regiones podrían beneficiarse del fenómeno, particularmente aquellas donde un aumento de las precipitaciones favorezca la producción agrícola y contribuya a mejorar los rendimientos de ciertos cultivos.

    La agencia advirtió además que los mercados agrícolas internacionales ya enfrentan incertidumbre debido al aumento de los precios de fertilizantes provocado por interrupciones en las cadenas de suministro asociadas al conflicto entre Estados Unidos e Irán.

    En ese contexto, Fitch considera que una combinación de escasez de insumos agrícolas y los efectos climáticos de El Niño podría presionar al alza los precios mundiales de alimentos, generando mayores riesgos inflacionarios incluso para economías con sólidos perfiles crediticios.

     

  •  Mayo de 2026 fue el segundo mes más caluroso desde que hay registros

     Mayo de 2026 fue el segundo mes más caluroso desde que hay registros

    El pasado mayo se convirtió en el segundo mes de mayo más cálido registrado a nivel mundial desde que existen mediciones, según informó este miércoles el Servicio de Cambio Climático Copernicus (C3S), componente de monitoreo climático del programa espacial de la Unión Europea.

    El informe señala que la temperatura media global del aire en superficie alcanzó los 15.81 grados Celsius, ubicándose 0.55 grados por encima del promedio registrado entre 1990 y 2020.

    Asimismo, la temperatura global fue 1.42 grados superior a la media estimada para el período preindustrial comprendido entre 1850 y 1900, referencia utilizada para medir el impacto del calentamiento global.

    “Mayo de 2026 fue el segundo mayo más cálido jamás registrado a nivel mundial, lo que prolongó el excepcional calor global, con temperaturas casi de récord tanto en la atmósfera como en el océano”, afirmó Samantha Burgess, responsable estratégica del clima en el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo.

    La experta advirtió además que Europa experimentó una ola de calor inusualmente temprana e intensa, un fenómeno que, según indicó, refleja la creciente frecuencia de los eventos climáticos extremos.

    “En Europa, una ola de calor inusualmente temprana e intensa demuestra la rapidez con la que los fenómenos climáticos extremos se están convirtiendo en la nueva normalidad”, agregó Burgess.

    De acuerdo con el reporte, el continente europeo registró entre marzo y mayo la tercera primavera más cálida desde que existen registros meteorológicos.

    Durante mayo, gran parte de Europa occidental, central y oriental, así como Italia y el sur de España, enfrentaron condiciones más secas de lo habitual debido a sistemas de alta presión y temperaturas extremas.

    En contraste, otras zonas de España, Escandinavia, Islandia, la Italia peninsular y regiones del oeste de Rusia registraron precipitaciones superiores a los promedios históricos.

    Fuera de Europa, Copernicus identificó lluvias por encima de la media en el norte y sureste de América del Norte, sectores de Asia, parte de Brasil, el sur de África y amplias regiones de Australia.

    En los océanos, la temperatura media de la superficie marina alcanzó los 20.90 grados Celsius durante mayo, el segundo valor más elevado para ese mes, únicamente superado por el récord de mayo de 2024, cuando llegó a 20.93 grados.

    El organismo europeo destacó que amplias zonas del Pacífico tropical continúan registrando temperaturas excepcionalmente elevadas mientras avanza una transición hacia condiciones asociadas al fenómeno climático de El Niño, cuyo desarrollo se prevé para los próximos meses.

    El informe también reportó una reducción en la extensión del hielo marino en ambos polos. En el Ártico, la superficie congelada se ubicó 4 % por debajo del promedio histórico, constituyendo el cuarto registro más bajo para mayo.

    Mientras tanto, en la Antártida, la cobertura de hielo marino fue 9 % inferior a la media para este período, situándose como el séptimo nivel más bajo registrado para el mes de mayo.

    Los datos de Copernicus refuerzan la preocupación de la comunidad científica sobre la persistencia de temperaturas extremas en la atmósfera y los océanos, así como el impacto creciente del cambio climático en distintas regiones del planeta.

     

     

  • ONU advierte que el calor extremo marcará el Mundial 2026

    ONU advierte que el calor extremo marcará el Mundial 2026

    La ONU advirtió que el calor extremo será uno de los principales protagonistas del Mundial de 2026 y alertó sobre los riesgos que las altas temperaturas representarán tanto para los futbolistas como para los millones de aficionados que asistirán a los partidos en Estados Unidos, México y Canadá.

    El secretario ejecutivo de Cambio Climático de Naciones Unidas, Simon Stiell, señaló que las interrupciones por calor, las pausas de hidratación y la reducción del ritmo de juego serán escenas frecuentes durante el torneo, debido al impacto del calentamiento global.

    «Todos estamos viendo un partido pero se interrumpe porque hace mucho calor para los jugadores, para los aficionados, para todos», expresó Stiell en un comunicado difundido por el secretariado permanente para el Cambio Climático de la ONU, con sede en Bonn, Alemania.

    El funcionario insistió en que estos fenómenos no son eventos aislados, sino consecuencias directas del incremento de la temperatura global provocado por el uso de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas.

    «no es aleatorio, es el cambio climático. El planeta se está calentando desde hace más de un siglo por el uso de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas. Eso calienta la atmósfera y ahora lo estamos sintiendo en todas partes», afirmó.

    La ONU pidió a los medios de comunicación aprovechar momentos como las pausas de hidratación para explicar las causas del calentamiento global y promover una mayor conciencia sobre la necesidad de acelerar la transición hacia energías limpias.

    «El deporte es la fuerza unificadora más grande y el fútbol es el deporte más grande. Si la gente que ama el fútbol levanta la voz para protegerlo de los efectos del cambio climático como el calor extremo pueden impulsar un cambio determinante», añadió Stiell.

    De acuerdo con un documento distribuido por Naciones Unidas, las consecuencias del calor extremo serán visibles tanto dentro de los estadios como en las ciudades sede. Entre los efectos previstos figuran disminución de la intensidad de juego, sustituciones más tempranas, pausas obligatorias para hidratación y una administración más cuidadosa del esfuerzo físico por parte de los futbolistas.

    Un estudio elaborado por especialistas para el sindicato internacional de futbolistas FIFPRO estima que 26 de los 104 partidos del Mundial se disputarán bajo condiciones que representan riesgos para la salud de los jugadores. Entre esos encuentros se encuentran la final, dos partidos de cuartos de final y el duelo por el tercer lugar.

    Los mayores riesgos se concentrarán en las sedes ubicadas en el sur e interior de Estados Unidos y en varias ciudades mexicanas con estadios abiertos. Sin embargo, la ONU advirtió que incluso ciudades tradicionalmente más frescas como Toronto y Vancouver podrían verse afectadas por olas de calor durante el torneo.

    El organismo también alertó sobre la situación de los aficionados, quienes permanecerán expuestos durante varias horas a altas temperaturas sin contar con asistencia médica permanente. Naciones Unidas señaló que la presencia de aire acondicionado en apenas tres de los 16 estadios mundialistas no elimina los riesgos, debido a que los asistentes también enfrentarán condiciones extremas durante sus desplazamientos y actividades fuera de los recintos deportivos.

    «La próxima vez que vean una pausa de hidratación o que un partido se ralentiza por el calor recuerden la razón: el carbón, el petróleo y el gas están calentando nuestro planeta. Y recuerden, la salud del deporte y del mundo depende de las decisiones que tomemos ahora», concluyó Stiell.

     

  • El Niño amenaza con provocar el blanqueamiento global de los corales, alerta EEUU

    El Niño amenaza con provocar el blanqueamiento global de los corales, alerta EEUU

    La posible llegada del fenómeno climático de El Niño durante el verano boreal de 2026 mantiene en alerta a la comunidad científica internacional ante el riesgo de un nuevo episodio de blanqueamiento masivo de arrecifes de coral en distintas regiones del planeta.

    La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó que existe un alto riesgo para los ecosistemas coralinos ubicados en amplias zonas del océano Pacífico, incluyendo Hawái, así como en Florida y el Caribe.

    Según las proyecciones del organismo, el fenómeno comenzará a manifestarse durante los próximos meses y provocará un incremento superior a los 2 grados centígrados en la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial.

    Los especialistas incluso advierten sobre la posibilidad de que se desarrolle un denominado «Superniño» hacia finales de año, escenario que implicaría un calentamiento aún más intenso de las aguas oceánicas.

    El aumento de la temperatura del mar genera estrés térmico en los corales y desencadena el proceso conocido como blanqueamiento. Durante este fenómeno, los organismos expulsan las algas microscópicas que les proporcionan color y nutrientes esenciales para su supervivencia.

    Cuando esta situación se prolonga por largos períodos, los arrecifes pueden sufrir daños irreversibles e incluso morir, afectando gravemente los ecosistemas marinos que dependen de ellos.

    La NOAA estima que la probabilidad de un evento de blanqueamiento masivo oscila entre el 60 % y el 90 % entre junio y septiembre, especialmente en el Pacífico ecuatorial, aunque también podrían registrarse impactos en otras regiones del planeta.

    «Estamos en una era en la que los arrecifes se blanquean casi anualmente, lo que significa que definir cuándo comienzan y terminan los eventos globales se está volviendo cada vez más difícil», afirmó Derek Manzello, coordinador del programa de vigilancia de arrecifes de coral de la NOAA.

    Los expertos señalan que los eventos de blanqueamiento asociados a El Niño se han repetido de manera constante desde 1998 y que sus efectos son cada vez más extensos y severos debido al aumento de las temperaturas globales.

    Los episodios más recientes se registraron entre 2023 y 2025 y afectaron aproximadamente al 84 % de la superficie mundial de arrecifes de coral. Actualmente, los científicos investigan por qué el 16 % restante logró resistir las condiciones extremas, con la esperanza de identificar mecanismos naturales de adaptación que permitan proteger estos ecosistemas fundamentales para miles de especies marinas.

     

  • Honduras podría perder todos sus bosques en 2045

    Honduras podría perder todos sus bosques en 2045

    Honduras conmemoró este sábado el Día del Árbol en medio de una preocupante advertencia sobre el futuro de sus bosques. Un estudio elaborado por el Instituto de la Justicia y la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) señala que el país podría quedarse sin cobertura forestal en apenas 21 años si continúa el actual ritmo de destrucción de los ecosistemas.

    La investigación indica que, de mantenerse la tasa de pérdida de bosques registrada entre 2022 y 2024, equivalente a 2.25 % anual, la cobertura forestal hondureña desaparecería en 2045. Si se toma como referencia la tendencia observada desde 2013, cuando la pérdida promedio anual fue de 0.66 %, los bosques podrían extinguirse en 2094.

    Entre las principales causas de la degradación forestal figuran la tala legal e ilegal, los incendios forestales y las plagas que afectan amplias extensiones de territorio. Estos factores han provocado daños significativos en miles de hectáreas de bosques en distintas regiones del país.

    De acuerdo con diversas fuentes citadas en el informe, entre 60,000 y 80,000 hectáreas resultan afectadas cada año por incendios forestales. El estudio añade que ocho de cada diez siniestros son provocados por la acción humana, a la que califica como de origen criminal.

    La explotación maderera también representa una fuerte presión sobre los recursos naturales. Los departamentos de Francisco Morazán, Olancho y Colón figuran entre las zonas con mayor actividad de tala. En estas regiones es frecuente el transporte diario de grandes cantidades de madera de pino y especies finas destinadas a la industria forestal.

    Durante 2026, Honduras ha enfrentado numerosos incendios forestales agravados por las altas temperaturas asociadas al cambio climático. En algunas zonas del país los termómetros han alcanzado hasta los 42 grados centígrados, favoreciendo la propagación del fuego en áreas boscosas.

    Aunque las lluvias registradas durante los últimos días han contribuido a extinguir algunos focos de incendio, especialmente en el centro, sur y oriente del país, las autoridades continúan enfrentando importantes desafíos para la protección de los ecosistemas forestales.

    El informe señala además que el incremento constante de los incendios evidencia debilidades en los sistemas de prevención, control y protección ambiental. Solo en 2024 se reportaron 3,170 incendios forestales, la cifra más alta registrada durante la última década.

    Los investigadores destacan que la superficie boscosa hondureña pasó de 6.6 millones de hectáreas en 2013 a 5.7 millones en 2024, lo que representa una pérdida acumulada de 900,000 hectáreas en once años. Además, recuerdan que Honduras asumió compromisos internacionales para reforestar 1.3 millones de hectáreas, aunque hasta ahora la pérdida de bosque continúa superando ampliamente los esfuerzos de recuperación.

     

  • Latinoamérica vivió episodios de calor extremo «sin precedentes» en 2025, según la OMM

    Latinoamérica vivió episodios de calor extremo «sin precedentes» en 2025, según la OMM

    América Latina y el Caribe experimentaron en 2025 episodios de calor extremo “sin precedentes”, con temperaturas muy superiores a los promedios históricos y fenómenos climáticos severos, según un informe divulgado este lunes por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

    El organismo de Naciones Unidas alertó que el cambio climático continúa intensificándose en la región, mientras aumentan los riesgos asociados al calentamiento global, el incremento del nivel del mar y la pérdida acelerada de glaciares andinos.

    “Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe”, afirmó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, quien destacó que el informe también evidencia una mayor capacidad de respuesta y prevención frente a los fenómenos extremos.

    La OMM señaló que 2025 se ubicó entre el quinto y el octavo año más cálido jamás registrado en la región, con temperaturas promedio superiores en 0.40 °C respecto al período comprendido entre 1991 y 2020.

    Entre los eventos más extremos mencionados en el informe figura el récord nacional alcanzado en Mexicali, México, donde los termómetros llegaron a 52.7 °C. También se registró una temperatura histórica de 37.2 °C en la ciudad brasileña de São Paulo a finales de 2025.

    El estudio documenta además múltiples olas de calor en Mesoamérica, donde varios países reportaron temperaturas superiores a 40 y 45 °C durante distintos períodos del año.

    Las sequías también golpearon con fuerza a la región. Según la OMM, hasta el 85 % del territorio mexicano sufrió afectaciones por falta de lluvias, mientras que en zonas del sur de Sudamérica se registraron déficits de precipitaciones superiores al 40 %.

    La falta de agua impactó especialmente al sector agrícola y favoreció la expansión de incendios forestales en diferentes países latinoamericanos, agravando las pérdidas económicas y ambientales.

    En contraste, el informe también reporta lluvias extremas, inundaciones y ciclones tropicales devastadores. Entre los casos más graves destaca el huracán Melissa, que tocó tierra en Jamaica en octubre de 2025 como el primer ciclón categoría 5 en impactar directamente al país.

    El fenómeno dejó 45 fallecidos y pérdidas económicas cercanas a $9,000 millones, equivalentes al 41 % del Producto Interno Bruto de Jamaica, según la OMM.

     

  • Expertos piden a la OMS declarar una emergencia sanitaria global por crisis climática

    Expertos piden a la OMS declarar una emergencia sanitaria global por crisis climática

    Una comisión europea de expertos creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió declarar una emergencia de salud pública internacional por los efectos del cambio climático sobre la población mundial, al advertir que la crisis climática ya provoca miles de muertes cada año.

    El informe fue presentado por la Comisión Paneuropea de Expertos sobre Cambio Climático y Salud-Llamamiento a la Acción, organismo asesor independiente que alertó especialmente sobre Europa, continente que, según el documento, se calienta al doble de velocidad que el promedio global desde mediados de la década de 1990.

    Los expertos propusieron que la OMS establezca un centro internacional de información climática para verificar datos científicos y emitir previsiones sobre los riesgos sanitarios asociados al calentamiento global.

    Además, recomendaron que los gobiernos incorporen la crisis climática dentro de sus políticas nacionales de seguridad y salud pública, así como redirigir fondos estatales hacia medidas “climático-sanitarias”.

    El informe cuestionó los subsidios destinados a combustibles fósiles y actividades agrarias contaminantes. “Los subsidios a los combustibles fósiles y agrarios financian directamente perjuicios a la salud, desde la contaminación del aire, el agua y el suelo hasta la ganadería intensiva”, señalaron los expertos.

    La comisión sostuvo que esos subsidios superaron en 2023 el 10 % del gasto sanitario en 12 países europeos y, en cuatro naciones, incluso fueron superiores al presupuesto total destinado a salud pública.

    El exministro de Sanidad de Alemania, Karl Lauterbach, integrante del grupo de expertos, advirtió que la quema de combustibles fósiles provoca unas 600,000 muertes anuales en Europa, a las que se suman otras 60,000 asociadas al calor extremo. “Es momento de reconocer que estamos ante una emergencia médica”, afirmó en declaraciones difundidas por la agencia DPA.

    Por su parte, la presidenta de la comisión y ex primera ministra de Islandia, Katrín Jakobsdóttir, aseguró que existe suficiente evidencia científica para vincular directamente el deterioro de la salud humana con el cambio climático provocado por la actividad humana. También defendió que actuar contra la crisis climática representa “una inversión de gran rentabilidad para una sociedad más justa y resistente”. El debate coincidirá con la Asamblea Mundial de la Salud que inicia este lunes en Ginebra.

     

  • Más de 82 millones de personas son desplazados internos por guerras y desastres naturales

    Más de 82 millones de personas son desplazados internos por guerras y desastres naturales

    El número de personas desplazadas dentro de sus propios países alcanzó los 82.2 millones al cierre de 2025, según el informe anual divulgado este martes por el Observatorio de Desplazamiento Interno (IDMC).

    El organismo, vinculado al Consejo Noruego de Refugiados (NRC), señaló que la cifra refleja una crisis humanitaria global impulsada principalmente por conflictos armados, violencia y desastres naturales asociados al cambio climático.

    Aunque el dato representa una leve reducción frente al récord histórico de 83.4 millones registrado en 2024, el informe advierte que el fenómeno continúa mostrando niveles alarmantes a escala mundial.

    El secretario general del NRC, Jan Egeland, afirmó que las cifras evidencian un fracaso internacional para prevenir conflictos y proteger a la población civil.

    “Indicativo de un colapso mundial a la hora de prevenir conflictos y proteger civiles”, valoró Egeland al presentar el informe.

    De los 82.2 millones de desplazados internos contabilizados, 68.6 millones abandonaron sus hogares debido a conflictos y violencia armada.

    Sudán encabezó la lista de países con mayor cantidad de desplazados internos por conflicto con 9.1 millones de personas, seguido de Colombia con 7.2 millones, Siria con 6 millones, Yemen con 4.8 millones y Afganistán con 4.4 millones.

    El informe también identificó a 13.6 millones de personas desplazadas por catástrofes naturales, entre ellas 5 millones en Bangladés, 2.6 millones en Afganistán y 757,000 en Etiopía.

    El observatorio explicó además que durante 2025 se registraron 62.2 millones de movimientos internos, cifra que incluye casos en los que una misma persona o familia debió desplazarse varias veces durante el año.

    Por primera vez desde que el informe comenzó a elaborarse en 1998, los desplazamientos provocados por conflictos superaron a los ocasionados por desastres naturales.

    En total, los movimientos por conflictos alcanzaron 32.2 millones en 2025, un aumento del 60 % respecto a 2024 y el nivel más alto jamás registrado por el organismo.

    Irán fue el país con más desplazamientos relacionados con conflictos durante el año, al contabilizar 10 millones de movimientos, principalmente evacuaciones temporales desde Teherán.

    Le siguieron República Democrática del Congo con 9.7 millones, Palestina con 2.7 millones, Sudán con 1.7 millones y Haití.

    En cuanto a desplazamientos por desastres naturales, Filipinas registró 10.7 millones de movimientos, China 3.5 millones y Pakistán 3 millones.

    El informe destaca que el 91 % de los desplazamientos por catástrofes estuvieron vinculados a fenómenos meteorológicos extremos, principalmente tormentas e inundaciones.

    El IDMC también alertó sobre el incremento de desplazamientos provocados por incendios forestales, que en 2025 generaron más de 694,000 movimientos internos, la segunda cifra más alta de la última década.

     

  • El cambio climático amenaza con extinguir hasta el 16% de las plantas del planeta en 2100

    El cambio climático amenaza con extinguir hasta el 16% de las plantas del planeta en 2100

    Entre el 7 % y el 16 % de las especies de plantas estudiadas a nivel mundial podrían enfrentar un alto riesgo de extinción para el año 2100 debido a la pérdida de hábitat provocada por el cambio climático, según una investigación liderada por la Universidad de California Davis, en Estados Unidos.

    El estudio, publicado en la revista científica “Science”, concluye que el principal problema no será la incapacidad de las plantas para desplazarse hacia nuevas zonas, sino la desaparición masiva de territorios adecuados para su supervivencia conforme aumenten las temperaturas globales.

    Los investigadores analizaron cerca de 68,000 especies de plantas, equivalentes al 18 % de toda la flora mundial, y proyectaron cómo cambiará su distribución geográfica durante las próximas décadas bajo diferentes escenarios de emisiones contaminantes.

    “Descubrimos que la causa de la extinción no es que las plantas no se reproduzcan con la suficiente rapidez”, explicó Xiaoli Dong, profesora asociada del Departamento de Ciencias Ambientales y Políticas de la Universidad de California Davis.

    “Se debe a que una gran cantidad de hábitat adecuado desaparecerá para finales de siglo. Si nuestra prioridad es reducir la tasa de extinción de especies vegetales, recortar drásticamente nuestras emisiones será mucho más importante que otras medidas”, agregó Dong.

    La investigación señala que regiones como el sur de Europa, el oeste de Estados Unidos y el sur de Australia enfrentarán las tasas más altas de pérdida de biodiversidad vegetal. Entre las especies amenazadas figura la selaginella en California, considerada uno de los linajes de plantas vasculares más antiguos del planeta, con más de 400 millones de años de existencia.

    Árboles de eucalipto en Australia, una de las especies más amenazadas. Istock

    En Australia también preocupa el futuro del eucalipto, un género vegetal que representa aproximadamente tres cuartas partes de los bosques nativos del país y que posee un importante valor ecológico, económico y cultural para las comunidades indígenas.

    Pese al panorama negativo, el estudio también indica que algunas regiones podrían experimentar un incremento en la riqueza local de especies debido al desplazamiento de plantas hacia zonas más húmedas. Cerca del 28 % de la superficie terrestre podría registrar una mayor diversidad vegetal en áreas como el este de Estados Unidos, India, el sudeste asiático y el sur de Sudamérica.

    “Las zonas con mayor probabilidad de aumentar su riqueza de especies se encuentran principalmente en regiones húmedas o en aquellas que se prevé que se vuelvan más húmedas”, explicó Junna Wang, investigadora postdoctoral de la Universidad de Yale y autora principal del estudio. “Por el contrario, se espera que el oeste de Estados Unidos, gran parte de Europa y Australia pierdan diversidad a medida que se reduzcan las áreas de distribución de muchas especies”.

    Los autores advirtieron que esta reorganización global de las plantas transformará los ecosistemas tal como se conocen actualmente y obligará a replantear las estrategias de conservación. El estudio destaca la importancia de fortalecer bancos de semillas, jardines botánicos y refugios climáticos para proteger especies con valor genético, medicinal y cultural antes de que desaparezcan.