Grupos de campesinos se manifiestan en rechazo de un nuevo embalse del Canal de Panamá

A caballo y a pie, centenares de personas, en su mayoría habitantes del área de rural de El Limón protestaron este sábado contra el proyecto de un nuevo embalse del Canal de Panamá, alegando que no quieren salir de sus tierras, que serán inundadas o afectadas por el lago que será construido en el lugar, y que defienden la naturaleza.

El embalse se levantará en la cuenca del río Indio, que nace en la provincia de Coclé y desemboca en el Caribe, en la provincia de Colón. Las tierras que lo circundan albergan a pequeñas comunidades de campesinos que viven en su mayoría de la agricultura de subsistencia y también de la ganadería.

El proyecto que impulsa la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) involucra $1,500 millones, $1,000 millones para la infraestructura y $500 millones para la reubicación, pensada en áreas seguras circundantes al nuevo lago, de unas 2,000 personas afectadas, según ha explicado la administración del paso navegable.

El embalse de río Indio, el tercero que alimentará a la vía acuática de 82 kilómetros que une el Atlántico y el Pacífico, garantizará el abastecimiento de agua por los próximos 50 años tanto al Canal como a más de la mitad de la población del país, incluida la capital, según la explicación oficial.

«No al embalse de río Indio»

«No al embalse de río Indio», «Quieren dinero nosotros queremos vida», «El embalse y la minería, la misma porquería», decían algunas de las muchas pancartas que llevaban los manifestantes que recorrieron El Limón, situada a unos 140 kilómetros de la capital panameña, y bordearon una parte del torrente en un ambiente de tranquilidad.

Claudino Domínguez, de 65 años y residente de Limón desde hace 44, declaró a EFE que «su felicidad» y la de muchos vecinos «es el campo», por lo que están «muy entristecidos» por el proyecto del embalse.

«Están apurados en hundirnos y no estamos de acuerdo», afirmó Domínguez, que dijo ser propietario de 30 hectáreas de terreno, y que rechaza la reubicación porque los quieren llevar a una «barriada», donde no podrían trabajar la tierra y conseguir el sustento con ello.

Domínguez agregó que se ha negado a participar en el censo que desarrolla el Canal en el área porque hacerlo significaría, en su opinión, que estaría aceptando el proyecto.

Maricel Sánchez, de 25 años y madre de dos niñas, vive desde hace ocho en El Limón, y declaró a EFE que el proyecto del Canal «atenta contra la vida de las personas, del futuro de los niños y el medio ambiente».

Sánchez afirmó que ha participado en «tres reuniones comunitarias» organizadas por personal del Canal para «hablar de que el Río Indio es un proyecto de interés nacional, que es para el desarrollo, y sobre el plan de reasentamiento».

«Las opciones que ellos (los representantes del Canal) presentaron son lugares por aquí cerca», pero «la tierra no es igual de fértil como la que tenemos hoy en día», explicó.

«Yo no quiero reubicarme, sinceramente, porque para mí, lo que hay detrás de mi historia vale mucho más que una casa bonita y un pedazo de metro que ellos dicen van a darnos, y plata durante tres años», agregó.

Sánchez aseveró que hay personas en las zonas afectadas por el embalse «que están a favor del proyecto», porque «se han dejado cegar por lo que llamamos dinero».

«Mi mensaje sería que pensemos que la tierra tiene un valor y que cada año ese valor aumenta. Y en un futuro, estas tierras que hoy estamos entregando van a tener más valor de lo que la ACP nos está dando en un reasentamiento», opinó.

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