La semana pasada analicé al pedagogo José Martí, quien manifestó que se debe enseñar a los estudiantes sobre la realidad que los rodea. Además, hice hincapié en enseñar civismo, urbanidad y, por lógica, valores.
En el libro Educar para humanizar, el pedagogo Antonio Pérez Esclarín manifiesta que educar no es únicamente transmitir conocimientos, sino formar seres humanos que aprendan a vivir con dignidad, solidaridad, libertad y compromiso social. A través de la educación se ayuda a construir una sociedad más justa, democrática y humana.
Paulo Freire, pedagogo brasileño, se interesó en la educación como un acto de amor y valentía para la transformación social. Para el maestro, humanizar era como liberar al ser humano. La humanización es la vocación histórica del ser humano, mientras que la deshumanización es consecuencia de la opresión. “La educación no cambia al mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo”. P. Freire.
Con respecto a los valores, que es lo principal que deben instruir los maestros, en el video Pedagogizandola educación se enfatiza que los valores deben ser enseñados por los padres de familia, quienes también son educadores; no se debe referir a educadores solamente a los maestros.
Entretanto, en los Cuatro pilares de la educación de Jacques Delors, en Aprender a ser, se destaca losiguiente: «La educación encierra un tesoro, busca el desarrollo integral de cada persona —cuerpo y mente, sensibilidad, sentido estético y responsabilidad— para fomentar un pensamiento autónomo y crítico”. Este pilar es el que humaniza más a los niños y jóvenes, en donde se les debe enseñar que la educación es desarrollar la espiritualidad y sensibilidad del ser humano, además de conectar el proceso enseñanza-aprendizaje con los valores.
Tuve a mi cargo un proyecto en una universidad; les enseñé a los alumnos a ver la realidad de El Salvador. Les solicitaba que llevasen alimentos y ropa a los más necesitados. Es cierto, hay que también enseñar a pescar a los seres humanos; sin embargo, el objetivo era dar lección sobre la realidad de muchos salvadoreños. En cada entrega, los alumnos hasta lloraban al ver la pobreza, casas paupérrimas y niños desnutridos. Situación que ha ido cambiando, pero hace falta mucho por hacer.
Un maestro, no importa si es de primaria o universitario, debe enseñar valores a sus alumnos. Debe inculcar la humanización en esas mentes. Algo que debería existir como ejemplo es que, los pocos graduados en una carrera universitaria, de aquella escuela remota, vuelvan al centro escolar de donde egresaron. Ese acercamiento será para que los niños se motiven a continuar sus estudios. El docente debe aconsejar a sus alumnos sobre la importancia de culminar una carrera universitaria y de cómo se le puede ayudar a la humanidad a resolver muchos problemas.
Actualmente, con tantos temas centrados en la inteligencia artificial, es importante que los maestros no olviden el objetivo primordial de la educación —Inculcar valores para tener mejores ciudadanos—. Hoy en día, es cuando más se les debe hablar de valores y humanismo a los estudiantes. Tal parece que son arrastrados lentamente por las redes sociales y otras tecnologías. Según datos, aparte de tener un retroceso en la educación (véase los resultados en pruebas internacionales), han perdido sensibilidad, respeto y empatía hacia el prójimo. Van por doquier con su celular en las manos y parece que se les ha olvidado el mundo en el que habitan. Aspecto que analicé en la entrega anterior.
La educación debe ser el pilar para transformar a los seres humanos, tanto en la casa como en la escuela se debe ir puliendo a esos seres humanos que un día serán los que transformen a la sociedad en diferentes rubros.—A través de la humanización de la educación se puede transformar al ser humano. Ese proyecto de vida debe ser la piedra angular para cada maestro—.
*Fidel López Eguizábal, Docente e investigador Universidad Nueva San Salvador
fidel.lopez@mail.unssa.edu.sv

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