El secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó este miércoles la propuesta de alto el fuego impulsada tras las negociaciones entre Líbano e Israel en Washington y reiteró que cualquier acuerdo para detener la guerra debe incluir el cese total de las operaciones militares israelíes en todo el territorio libanés.
El dirigente chií calificó de fracaso las conversaciones desarrolladas durante los últimos días y sostuvo que la iniciativa promovida por Estados Unidos e Israel busca debilitar al Líbano. “El resultado de las absurdas, humillantes y vergonzosas negociaciones directas (…) es la declaración de Washington. Esta declaración describe los principios fundamentales que Estados Unidos e Israel conciben para la subyugación del Líbano al proyecto del Gran Israel”, afirmó.
Qassem también dejó claro que su organización continuará respondiendo militarmente mientras persistan los ataques israelíes. “No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a no responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos”, manifestó en un mensaje escrito difundido por el grupo.
Las declaraciones surgieron luego de que representantes libaneses e israelíes concluyeran una ronda de diálogo de dos días en Washington. Las conversaciones finalizaron con una propuesta que contempla un alto el fuego condicionado al retiro de la presencia armada de Hezbolá en el sur del Líbano y la creación de zonas especiales de seguridad en esa región.
Horas antes, el presidente libanés, Joseph Aoun, informó que aún aguardaban las respuestas de los diferentes sectores políticos y militares del país respecto a la iniciativa. Sin embargo, la postura expresada por Qassem deja en duda la posibilidad de que el movimiento chií respalde el acuerdo.
El líder de Hezbolá insistió en que no aceptarán treguas parciales que permitan la continuidad de los bombardeos israelíes mientras su organización abandona posiciones en el sur del país. “Nuestra única preocupación es detener la agresión, un alto el fuego integral y la retirada israelí”, reiteró.
Líbano e Israel ya habían alcanzado un acuerdo preliminar de cese al fuego a mediados de abril, el cual fue prorrogado en varias ocasiones hasta comienzos de julio. No obstante, los enfrentamientos y ataques diarios continuaron sobre el terreno, especialmente en las zonas fronterizas del sur libanés.
Qassem aseguró además que el objetivo principal de las actuales negociaciones es lograr el desarme de Hezbolá, una medida que, según dijo, favorecería únicamente a Israel y dejaría al Líbano sin capacidad de defensa. Por ello, reiteró las exigencias planteadas por el grupo desde el conflicto de 2024: el fin de los ataques israelíes, la retirada de las tropas del territorio libanés, la liberación de prisioneros, el retorno de los desplazados y la reconstrucción de las áreas afectadas por la guerra.
Asimismo, defendió la apertura de un diálogo nacional que permita consensuar una estrategia de seguridad entre los distintos sectores políticos del país. “Hacemos un llamamiento a las autoridades para que pongan fin a esta farsa y humillación llamada negociaciones directas, para que puedan fortalecerse con el apoyo de todo su pueblo”, concluyó.

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