La OMS alerta de que en algunas zonas de la RDC el brote de ébola «apenas está comenzando»

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa expandiéndose con rapidez y que, en varias zonas del país, la propagación de la enfermedad «apenas está comenzando».

El responsable de la respuesta al ébola de la OMS en la RDC, Thierno Baldé, explicó que el brote ya acumula 2,423 casos confirmados y 967 fallecidos. Además, señaló que los equipos sanitarios continúan tratando de contener una epidemia cuya evolución sigue superando la capacidad de respuesta.

«Estamos comenzando a comprender mejor la dinámica de este brote, con patrones de transmisión diferentes y variables. Hay zonas donde es intensa, como Bunia y sus alrededores, otras presentan una evolución relativamente estable y en algunas el brote apenas está comenzando«, afirmó Baldé durante una videoconferencia desde Bunia, considerada el epicentro de la emergencia sanitaria.

El funcionario agregó que la situación sigue siendo crítica. «Quiero dejarlo claro, el brote sigue yendo por delante de nosotros y todavía estamos en una fase en la que tratamos de alcanzarlo», manifestó.

La provincia de Ituri concentra el 89 % de los contagios y el 83 % de las muertes registradas hasta ahora. Sin embargo, las autoridades sanitarias también han detectado casos en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo, lo que refleja la expansión del virus hacia nuevas regiones.

Ante este escenario, la OMS intensificó los planes de respuesta rápida en las zonas donde el brote comienza a extenderse, especialmente en Haut-Uele. Asimismo, reforzó las medidas de vigilancia y control a lo largo del río Congo, considerado una de las principales rutas de movilidad de personas y mercancías.

Según el Ministerio de Comunicación y Medios de la RDC, la tasa de letalidad del brote alcanza actualmente el 39.9 %. Además, 734 pacientes permanecen aislados u hospitalizados, mientras que 469 personas lograron recuperarse de la enfermedad.

La epidemia fue declarada oficialmente el pasado 15 de mayo en la provincia de Ituri y posteriormente se propagó a Uganda, donde se confirmaron 20 casos y dos fallecidos. No obstante, la semana pasada fue dado de alta el último paciente hospitalizado en ese país. La OMS recordó que el virus pertenece a la variante Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad oscila entre el 30 % y el 50 %, y para la que aún no existe una vacuna ni un tratamiento específico. El organismo mantiene un riesgo «alto» de expansión en África subsahariana y «bajo» a escala mundial.

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