La ciudad española de Ceuta enfrenta una de las mayores crisis migratorias de su historia luego de que decenas de miles de personas ingresaran de forma irregular desde Marruecos. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, estimó que alrededor de 60,000 migrantes cruzaron la frontera del Tarajal, una cifra que calificó de imposible de asumir para una población de poco más de 83,000 habitantes.
En una comparecencia de prensa, Vivas sostuvo que la situación mantiene a Ceuta «al borde del colapso» y responsabilizó a Marruecos de utilizar la migración con fines políticos. Según el mandatario local, la crisis recuerda la registrada en mayo de 2021, cuando entre 12,000 y 15,000 personas ingresaron por la misma zona durante el mayor conflicto diplomático reciente entre ambos países.
El dirigente explicó que la llegada masiva equivale a que el 70 % de la población de Ceuta haya sido superada por el flujo migratorio en menos de 24 horas. Además, reclamó una respuesta inmediata del Gobierno español para restablecer el orden y garantizar la seguridad de los habitantes de la ciudad.
Ceuta es una ciudad autónoma española situada en la costa norte de África, en la orilla sur del estrecho de Gibraltar, con frontera terrestre con Marruecos.
Las autoridades españolas informaron que, hasta las 13:30 horas de este viernes, más de 25,000 de los aproximadamente 49,000 migrantes contabilizados oficialmente habían sido retornados a Marruecos. El Ministerio del Interior señaló que las devoluciones continúan a un ritmo cercano a 150 personas por minuto, por lo que se espera que esa cifra siga aumentando durante la jornada.
La crisis también ha dejado un elevado saldo de víctimas. Al menos 43 personas han fallecido mientras intentaban llegar a nado a la costa ceutí, de acuerdo con los datos más recientes. Entre ellas figuran migrantes que perdieron la vida al intentar bordear el espigón fronterizo de El Tarajal.
Tras visitar la ciudad, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que estudia una reforma de la legislación de extranjería para agilizar las repatriaciones en frontera y reiteró que el Ejecutivo empleará todos los recursos disponibles para garantizar la seguridad. También informó que Salvamento Marítimo instalará boyas en la zona fronteriza, con apoyo del Ejército y la Guardia Civil, para reforzar el control del límite marítimo.
Por su parte, sindicatos de la Policía Nacional y asociaciones de la Guardia Civil calificaron de insuficientes los refuerzos enviados desde la península y aseguraron que los agentes continúan «desbordados».
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) resumió el panorama con la frase: «Es un descontrol absoluto», mientras otras organizaciones denunciaron que miles de migrantes permanecen sin identificar y dispersos por distintos puntos de la ciudad.
El Gobierno español atribuye la llegada masiva a la actuación de redes de tráfico de personas y a la interpretación que estas hicieron de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera. No obstante, tanto las autoridades de Ceuta como los cuerpos de seguridad insisten en que será necesario reforzar los recursos humanos y materiales para recuperar el control de la situación.

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