El conflicto entre Rusia y Ucrania podría alcanzar la alarmante cifra de dos millones de soldados muertos, heridos o desaparecidos para la primavera de 2026, si se mantiene la actual intensidad de la guerra, advirtió este martes el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) con sede en Washington.
El análisis indica que casi 1.2 millones de soldados rusos y cerca de 600,000 ucranianos han muerto, resultado heridos o permanecen desaparecidos desde que comenzó la invasión en 2022. En conjunto, las bajas ascienden ya a 1.8 millones, lo que convertiría este conflicto en el más mortífero para grandes potencias desde la Segunda Guerra Mundial.
“Están pagando un precio extraordinario por ganancias mínimas”, señala el informe, que subraya el costo humano frente al escaso avance territorial.
El documento del CSIS destaca, por ejemplo, que en Pokrovsk, Donetsk, las tropas rusas han logrado conquistar territorio a un ritmo de apenas 70 metros por día, y que desde enero de 2024 han recuperado menos del 1.5 % del territorio ucraniano.
El informe se publicó tras las reuniones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos celebradas el pasado fin de semana en Abu Dabi, donde se busca establecer una hoja de ruta para una eventual salida negociada del conflicto. Según fuentes diplomáticas, se espera la realización de nuevos encuentros bajo el mismo formato en los próximos días.
En el plano económico, el estudio del CSIS advierte de un deterioro continuo en la economía rusa, con una caída sostenida en la producción industrial y niveles de inflación persistentemente altos.
Según el centro de análisis, “Rusia se está convirtiendo en una potencia económica de segunda o tercera categoría”, lo que pone en entredicho su capacidad de sostener la guerra a largo plazo.

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