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  • Fusades advierte riesgos económicos por crisis globales en Centroamérica

    Fusades advierte riesgos económicos por crisis globales en Centroamérica

    La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) advirtió que Centroamérica enfrentará mayores desafíos económicos y sociales debido a la acumulación de crisis internacionales que han golpeado a la economía mundial en los últimos años.

    Según el análisis «¿Cómo responderá Centroamérica a las crisis internacionales?»,  la pandemia de covid-19, la guerra entre Rusia y Ucrania, el resurgimiento del proteccionismo comercial desde 2025 y el conflicto en Oriente Medio iniciado a finales de febrero de 2026 han incrementado la incertidumbre sobre precios, inversión y crecimiento económico global.

    Fusades señaló que para una región pequeña y abierta como Centroamérica estos fenómenos internacionales impactan directamente en variables sensibles como la inflación, el empleo, las exportaciones y las tasas de interés.

    El organismo explicó que en los próximos meses la región probablemente enfrentará un escenario económico más complejo debido al aumento en los precios del petróleo, el gas licuado y otros insumos esenciales para la producción y el transporte.

    “El encarecimiento del petróleo, del gas licuado y de otros insumos básicos elevará los costos de transporte, producción y generación eléctrica”, sostiene el análisis.

    La fundación agregó que el mantenimiento de altas tasas de interés internacionales podría limitar aún más la capacidad de financiamiento de los gobiernos centroamericanos, especialmente en países con elevadas necesidades fiscales.

    “Para países con necesidades fiscales elevadas, esto implica mayor costo de financiamiento y menos espacio para responder con políticas públicas amplias”, advierte Fusades.

    El centro de estudios también alertó que un menor crecimiento económico mundial podría debilitar la demanda de exportaciones y afectar la generación de empleo en la región.

    Fusades consideró que el impacto social podría ser más fuerte que en crisis anteriores debido a que actualmente existen mayores restricciones migratorias en los países de destino, limitando una de las principales válvulas de escape económicas para miles de familias centroamericanas.

    “En el pasado, la migración funcionó para muchos hogares como válvula de escape frente al estancamiento económico. Hoy ese margen es menor por las políticas anti migratorias en los países destino”, señala el documento.

    La institución añadió que, ante un escenario de inflación elevada y desaceleración económica, la presión social podría manifestarse con mayor intensidad dentro de los propios países centroamericanos.

    Oportunidades

    No obstante, Fusades también identificó oportunidades para la región, principalmente en el desarrollo de energías renovables y en el uso de inteligencia artificial y tecnologías digitales para mejorar la productividad y competitividad.

    “El aumento en los costos de combustibles fósiles vuelve más atractiva la diversificación energética mediante fuentes renovables”, indicó.

    Además, señaló que la inteligencia artificial y la digitalización representan herramientas estratégicas para fortalecer empresas, gobiernos y procesos productivos en medio de un entorno internacional incierto.

    Fusades concluyó que Centroamérica no puede controlar las crisis internacionales, pero sí tiene la posibilidad de fortalecer capacidades internas mediante inversiones en tecnología, talento humano, productividad y resiliencia energética.

    “En tiempos de incertidumbre global, la mejor estrategia para la región sigue siendo construir más capacidades propias”, sostuvo.

     

  • El Pentágono eleva a $29,000 millones costo de guerra con Irán

    El Pentágono eleva a $29,000 millones costo de guerra con Irán

    El Pentágono elevó el martes a $29,000 millones el costo de la guerra con Irán, una cifra que representa un incremento de $4,000 millones frente a los $25,000 millones reconocidos oficialmente el pasado 29 de abril.

    El director financiero interino del Pentágono, Jules Hurst III, confirmó el nuevo cálculo durante una audiencia celebrada en el Congreso de Estados Unidos, donde explicó que el monto continúa en revisión debido a la evolución constante de las operaciones militares en Medio Oriente.

    La comparecencia ocurrió el mismo día en que se conoció que el Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos subió hasta 3.8 % interanual en abril, el nivel más alto desde mayo de 2023. Analistas atribuyen parte del incremento al encarecimiento de la energía derivado del conflicto con Irán.

    En medio de ese panorama económico, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, acudió este martes tanto a la Cámara de Representantes como al Senado para defender la solicitud presupuestaria de $1.5 billones destinada al Pentágono para el próximo año fiscal.

    Sin embargo, la propuesta presentada por el Departamento de Defensa no incluye una partida específica para cubrir los gastos de la guerra con Irán, situación que ha generado críticas entre legisladores republicanos y demócratas, quienes exigen mayor claridad sobre el financiamiento de la intervención militar.

    «El Congreso necesita saber cuánto dinero se requiere para financiar las actividades operacionales, el mantenimiento de los buques desplegados, el reabastecimiento de municiones y equipos perdidos, los costos de combustible y las reparaciones de las instalaciones estadounidenses en la región», afirmó la congresista demócrata Betty McCollum.

    Pese a los reclamos del Capitolio, Hegseth evitó precisar cuándo entregarán el detalle completo de los fondos destinados al conflicto y únicamente sostuvo que el Pentágono presentará al Congreso lo que considere “necesario”.

    La tensión política y militar también coincide con un momento delicado para el alto el fuego impulsado por Washington. El presidente Donald Trump calificó de «totalmente inaceptable» la respuesta de Teherán a la propuesta de paz estadounidense, cuyos detalles aún no han sido revelados públicamente.

    Trump declaró además este martes que no tiene prisa por cerrar un acuerdo con Irán que no cumpla los objetivos militares trazados por Estados Unidos e Israel, al considerar que el bloqueo naval sobre puertos y costas iraníes mantiene ventaja para Washington en las negociaciones.

     

  • La inflación de EEUU saltó en abril al 3,8%, su máximo en casi tres años

    La inflación de EEUU saltó en abril al 3,8%, su máximo en casi tres años

    La inflación en Estados Unidos volvió a acelerarse en abril y alcanzó una tasa interanual de 3.8 %, el nivel más alto registrado desde mayo de 2023, informó este lunes la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.

    El dato representa un incremento de medio punto porcentual frente al 3.3 % reportado en marzo y refleja principalmente el impacto del encarecimiento de la energía derivado de las tensiones y conflictos en Oriente Medio.

    Según el informe oficial, los precios de la energía registraron un aumento anual de 17.9 % en abril, muy por encima del 12.5 % contabilizado el mes anterior, convirtiéndose en uno de los principales motores de la inflación estadounidense.

    Por su parte, los alimentos también mostraron un incremento importante. El costo de los productos alimenticios subió 3.2 % interanual, medio punto porcentual más que en marzo.

    La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía por su volatilidad, también presentó un repunte y se ubicó en 2.8 % anual, dos décimas por encima del registro del mes previo.

    A pesar del incremento anual, el informe mostró una moderación en el comportamiento mensual de los precios. En abril, la inflación mensual fue de 0.6 %, inferior al 0.9 % reportado en marzo.

    En términos mensuales, el precio de la energía aumentó 3.8 % durante abril, luego de dispararse 10.9 % en marzo. Mientras tanto, los alimentos registraron un alza mensual de 0.5 %, después de mantenerse sin variaciones el mes anterior.

     

  • El Bitcóin supera $81,000, su mejor precio desde enero

    El Bitcóin supera $81,000, su mejor precio desde enero

    El bitcóin, la criptomoneda más importante del mercado, superó este martes la barrera de los $81,000, alcanzando niveles no vistos desde enero, tras cerrar abril con una revalorización cercana al 12 %.

    A las 3:00 p.m., hora de El Salvador, el activo digital se cotizaba en $81,709.9, consolidando una tendencia al alza en medio de un contexto global marcado por incertidumbre económica y tensiones geopolíticas.

    Durante la jornada, el bitcóin llegó a tocar un máximo de $81,310.42, impulsado por una mayor demanda de inversionistas institucionales y corporativos.

    Según expertos de eToro, en abril se registraron entradas netas por aproximadamente $2,440 millones a través de fondos cotizados (ETF) vinculados al bitcóin, además de cerca de $5,000 millones en acumulación por parte de empresas.

    Los analistas destacan que este comportamiento refleja un cambio en la dinámica del mercado, donde el protagonismo ha pasado de los inversionistas minoristas hacia actores institucionales.

    “La demanda no falta, simplemente ha cambiado de manos. El flujo no ha desaparecido; se ha desplazado hacia los ETF, los OTC y los balances corporativos, diluyendo la huella del mercado tradicional”, señalaron.

    Asimismo, indicaron que el bitcóin está evolucionando de un activo especulativo a una posible reserva de valor, en un entorno global marcado por presiones inflacionarias.

    “En un entorno de inflación persistente, los activos no soberanos ganan peso como reserva estratégica”, añadieron.

    El comportamiento del bitcóin ocurre pese a la incertidumbre generada por conflictos en Oriente Medio, lo que refuerza su atractivo como alternativa frente a activos tradicionales.

     

  • La guerra en Irán deja millones de desempleados y agudiza la crisis económica

    La guerra en Irán deja millones de desempleados y agudiza la crisis económica

    Irán enfrenta un deterioro económico severo tras el cese de los bombardeos de Estados Unidos e Israel, con inflación disparada, pérdida de empleos y un panorama incierto para millones de ciudadanos.

    En Teherán, la actividad comercial ha retomado cierto dinamismo tras semanas de ataques, pero comerciantes aseguran que las ventas siguen deprimidas pese al regreso de los clientes.

    “Solo estamos vivos”, afirmó un vendedor del bazar de Tajrish, reflejando la preocupación por el impacto económico y la posibilidad de nuevos ataques.

    Los daños provocados por la ofensiva ascienden a unos $270,000 millones, según el Gobierno iraní, afectando cerca de 3,000 infraestructuras industriales clave para la economía del país.

    La inflación ha alcanzado niveles críticos, con aumentos de hasta 100 % en algunos alimentos y una tasa general cercana al 71 %, agravando el costo de vida de la población.

    El viceministro de Trabajo, Gholamhosein Mohamadi, informó que la crisis ha provocado la pérdida de un millón de empleos directos y otros dos millones indirectos.

    Las industrias más golpeadas incluyen la petroquímica y la siderúrgica, fundamentales para las exportaciones, que generaron ingresos por $13,000 millones y $6,000 millones, respectivamente, el año pasado.

    Al menos 50 plantas petroquímicas han cerrado y la principal acería del país necesitará un año para recuperar su capacidad, lo que obligó a suspender exportaciones en estos sectores.

    El impacto se extiende a otras áreas como la construcción y la industria automotriz, elevando los precios de productos básicos debido al encarecimiento de insumos.

    A esta situación se suma el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, que busca frenar exportaciones petroleras valoradas en $80,000 millones, así como el corte de internet global, que genera pérdidas diarias de $3.3 millones y afecta principalmente a pequeñas empresas.

    El complejo escenario económico ocurre meses después de protestas sociales reprimidas con violencia, en un contexto de creciente tensión interna y externa.

     

  • La Reserva Federal de EEUU mantiene las tasas de interés ante incertidumbre de la guerra

    La Reserva Federal de EEUU mantiene las tasas de interés ante incertidumbre de la guerra

    La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios los tipos de interés en el rango de 3.50 % a 3.75 %, en medio de la incertidumbre económica generada por el conflicto en Oriente Medio.

    El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) optó por no modificar su política monetaria por tercera reunión consecutiva, tras una serie previa de reducciones iniciadas en septiembre, en un contexto de señales mixtas en la economía estadounidense.

    En su comunicado, el organismo indicó que la actividad económica continúa creciendo a un ritmo sólido, aunque advirtió que la inflación se mantiene elevada, impulsada en parte por el aumento reciente en los precios internacionales de la energía.

    Asimismo, la Fed señaló que el mercado laboral muestra estabilidad, con una tasa de desempleo que apenas ha variado en los últimos meses, mientras la creación de empleo se ha moderado.

    El banco central subrayó que los efectos del conflicto en Oriente Medio incrementan la incertidumbre sobre las perspectivas económicas, lo que justifica una postura prudente en la toma de decisiones.

    La institución reiteró su compromiso con el mandato dual de alcanzar el máximo empleo y mantener la inflación cercana al 2 %, asegurando que evaluará constantemente los datos económicos para definir futuros ajustes.

    La decisión no estuvo exenta de divisiones internas. Cuatro miembros del FOMC se apartaron del consenso, marcando el mayor nivel de disenso desde 1992 dentro del organismo.

    El gobernador Stephen Miran fue el único en proponer una reducción de 25 puntos básicos, alineándose con las peticiones del presidente Donald Trump de recortar las tasas de interés.

    Por su parte, Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan apoyaron mantener los tipos, pero rechazaron el lenguaje que sugiere posibles recortes en el futuro, evidenciando diferencias sobre el rumbo de la política monetaria.

    Esta reunión podría ser una de las últimas bajo la dirección de Jerome Powell, cuyo mandato al frente de la Reserva Federal concluye el próximo 15 de mayo.

     

     

  • El precio de la gasolina seguiría cara hasta 2027 por la guerra, dice secretario de Energía de EEUU

    El precio de la gasolina seguiría cara hasta 2027 por la guerra, dice secretario de Energía de EEUU

    El precio de la gasolina en Estados Unidos podría mantenerse por encima de los $3 hasta el año 2027, debido al impacto de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo, advirtió este domingo el secretario de Energía, Chris Wright.

    El funcionario explicó que la interrupción de esta vía marítima, por donde circula cerca del 20 % del crudo global, ha generado un fuerte aumento en los costos del combustible y tensiones en los mercados energéticos.

    Al ser consultado sobre cuándo podrían disminuir los precios, Wright indicó: “No lo sé, podría suceder a finales de este año, o quizás no hasta el próximo, pero es probable que los precios hayan alcanzado su punto máximo”.

    El secretario sostuvo además que una eventual solución al conflicto podría aliviar la presión sobre los precios. “Con la resolución de este conflicto, los precios de la energía bajarán”, afirmó en línea con la postura de la Casa Blanca.

    Respecto al cierre del estrecho de Ormuz, ordenado por Irán como respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel, el funcionario reconoció que actualmente el paso marítimo “no es seguro”, lo que complica la normalización del comercio energético.

    “Podemos abrirlo (el estrecho) de una forma u otra, pero la mejor manera de hacerlo es poner fin al conflicto y lograr un Irán sin armas y sin la capacidad de hacer daño”, advirtió Wright, quien estimó que una semana sería un plazo razonable para reabrir la ruta si se alcanzan condiciones favorables.

    Antes del conflicto, el galón de gasolina regular en Estados Unidos rondaba los $2.90 al 1 de febrero, pero tras el inicio de la guerra el 28 de febrero, los precios superaron los $4, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil.

    En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, proyectó que el precio del combustible podría bajar nuevamente a unos $3 el próximo verano, aunque el comportamiento dependerá del desarrollo del conflicto en Medio Oriente.

    La presión en los precios de la gasolina también ha impactado la inflación en Estados Unidos, que en marzo alcanzó un 3.3 % interanual, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía, en medio de un escenario de incertidumbre global y tensiones geopolíticas.

     

  • El petróleo sube más de 7 % tras el discurso de Trump

    El petróleo sube más de 7 % tras el discurso de Trump

    Los precios internacionales del petróleo se dispararon más de 7 % en las primeras operaciones europeas de este jueves, luego de que el discurso del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ofreciera señales de una desescalada en el conflicto de Oriente Medio.

    El mercado había comenzado la jornada con pérdidas moderadas por expectativas de una posible distensión. Sin embargo, ese panorama cambió después de la intervención de Trump, quien pidió a otras naciones ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el comercio mundial de crudo que permanece afectada por Irán.

    Antes del mensaje, el Brent cayó más de 1 % hasta rondar los $100 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) bajó 1.4 % hasta $98.71. Tras el discurso, el Brent repuntó 7.59 % hasta $108,75 y el WTI avanzó 7.65 % hasta $107.83.

    El giro respondió a que Trump evitó comprometer a las fuerzas estadounidenses en una reapertura directa del estrecho y, en cambio, exhortó a sus aliados a «Acumular algo de valor postergado» y a comprar petróleo estadounidense. Esa postura reforzó el temor a una prolongación de las tensiones y a nuevas interrupciones en la oferta.

    El estrecho de Ormuz moviliza entre el 20 % y el 30 % del petróleo transportado por vía marítima en el mundo, equivalente a unos 21 millones de barriles diarios. Su cierre presiona el suministro global y golpea con más fuerza al Brent, referencia de más del 80 % del crudo marítimo, por su mayor exposición a los flujos de Oriente Medio.

    El impacto también eleva los riesgos inflacionarios para Estados Unidos, ya que el encarecimiento del crudo puede trasladarse a los combustibles y aumentar la presión sobre el costo de vida. A la vez, ese escenario favorece a las acciones del sector energético y fortalece el repunte de otras materias primas ligadas a la incertidumbre geopolítica.

    En su intervención, Trump afirmó que el conflicto podría terminar «bastante pronto», pero al mismo tiempo destacó los avances de la ofensiva y sostuvo que la marina iraní estaba «desaparecida», su fuerza aérea «en ruinas» y sus capacidades de misiles «dramáticamente reducidas». Esas declaraciones no calmaron al mercado y, por el contrario, alimentaron la percepción de un conflicto todavía abierto.

    La subida del Brent y del WTI también reavivó las expectativas sobre la inflación, los rendimientos de los bonos del Tesoro y la política de la Reserva Federal. Si el cierre de Ormuz se prolonga, los inversionistas seguirán atentos a las reservas estadounidenses, a la reacción de la OPEP+ y a cualquier nueva señal de Washington sobre el conflicto.

     

  • Cuba emitirá billetes de mayor denominación ante la elevada inflación y escasez de efectivo

    Cuba emitirá billetes de mayor denominación ante la elevada inflación y escasez de efectivo

    El Banco Central de Cuba (BCC) informó este martes que a partir del 1 de abril comenzará la circulación progresiva de nuevos billetes de 2,000 y 5,000 pesos cubanos, como respuesta al aumento sostenido de los precios y la escasez de efectivo en el país.

    La institución explicó que la emisión de estas denominaciones busca atender la creciente demanda de grandes cantidades de dinero en efectivo, además de reducir costos logísticos y mejorar la operatividad en medio de una inflación persistente.

    Según el comunicado divulgado en medios oficiales, los billetes de 5,000 pesos comenzarán a circular inicialmente en La Habana y posteriormente se extenderán al resto del país. En una fase posterior, se incorporarán los billetes de 2,000 pesos.

    Actualmente, en Cuba circulan billetes desde cinco hasta 1,000 pesos, por lo que estas nuevas denominaciones representan un cambio significativo en el sistema monetario ante la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional.

    Por primera vez, los nuevos billetes incluirán imágenes de figuras femeninas históricas como Mariana Grajales y Celia Sánchez, en un intento de destacar su relevancia en la historia del país.

    La medida se implementa en un contexto de alta inflación, que en febrero se situó en 12.33 %, ligeramente inferior al 12.52 % registrado en enero, según datos oficiales.

    En el mercado informal, el peso cubano ha sufrido una fuerte depreciación, alcanzando un mínimo histórico de 515 unidades por dólar, reflejo de la desconfianza en la moneda y la presión económica interna.

    La crisis económica que atraviesa Cuba desde hace más de seis años, agravada por la pandemia, las sanciones de Estados Unidos y políticas económicas internas, continúa deteriorando las condiciones de vida, con escasez de alimentos, combustible y medicinas.

     

  • Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Cuba enfrenta una severa crisis energética tras tres meses sin suministro de combustible, situación que ha impactado de forma directa en la economía, desde pequeños negocios hasta grandes sectores productivos.

    El desabastecimiento ha reducido la actividad en todo el país. En La Habana, las calles muestran cada vez menos vehículos, restaurantes cierran por falta de clientes y varias aerolíneas han suspendido operaciones, mientras una importante minera extranjera detuvo temporalmente sus actividades.

    Las proyecciones económicas reflejan un panorama adverso. El centro de estudios Economist Intelligence Unit prevé que la economía cubana se contraiga más de un 7 % este año, lo que se suma a una caída acumulada superior al 15 % del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2020 y 2025.

    El principal impacto se observa en el Sistema Eléctrico Nacional, afectado por la falta de combustible para operar plantas y equipos de generación distribuida, que funcionan con diésel y fueloil.

    «Hemos tenido tres ‘blackouts’ (en menos de un mes) porque los grupos electrógenos del país están sin combustible. Si una central termoeléctrica tiene un problema no se pueden encender para mantener el equilibrio», explicó el economista Omar Everleny.

    Los apagones se han intensificado en todo el país. En La Habana, los cortes eléctricos alcanzan hasta 15 horas diarias, mientras que en otras provincias se han registrado interrupciones de hasta dos días consecutivos.

    El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que desde enero no ha ingresado combustible al país. “Ni una gota de combustible”, aseguró, señalando que la paralización de la generación distribuida ha reducido en unos 1,400 megavatios la capacidad del sistema.

    Ante la crisis, han comenzado a ingresar pequeñas cantidades de combustible destinadas al sector privado, alrededor de 30,000 barriles en lo que va del año, cifra que expertos consideran insuficiente frente a una demanda diaria cercana a los 100,000 barriles.

    Esto son «migajas», evaluó Everleny, al advertir que el suministro no cubre las necesidades del país ni resuelve la crisis estructural del sistema energético.

    La escasez también impacta el transporte y el comercio. Las gasolineras han restringido la venta de combustible, mientras que en el mercado informal el litro alcanza los 5,000 pesos, en un contexto donde el salario promedio mensual no llega a 7,000 pesos.

    Además, la falta de combustible dificulta la distribución de mercancías, con contenedores acumulándose en los puertos y empresas enfrentando cierres. “La capacidad de resistencia es grande, pero todo en la vida tiene un límite”, advirtió el economista.