Cada Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, el abordaje de esta enfermedad experimenta una importante evolución impulsada por la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas a la medicina de precisión. Las mamografías convencionales han dado paso a sistemas digitales integrados con software de Inteligencia Artificial (IA) diseñados para optimizar la nitidez de las imágenes y facilitar la detección de lesiones pequeñas.
El ginecólogo oncólogo, Danilo Arévalo, destaca que estas herramientas tecnológicas ofrecen un diagnóstico más detallado y adaptado a las características de cada paciente.
Uno de los principales saltos tecnológicos es la tomosíntesis, una modalidad de mamografía digital avanzada en la que el equipo rota realizando capturas en 360 grados de las mamas. A diferencia de la mamografía convencional —que genera únicamente dos imágenes bidimensionales—, la tomosíntesis opera como una tomografía mamaria que permite examinar el tejido en su totalidad.
Este recurso resulta clave en pacientes con mamas densas, frecuentes en mujeres menores de 40 años o en periodos con variaciones hormonales.
«Tenemos a disposición nuevos equipos y quizás algunos cambios en cuanto a la mamografía que antes era convencional; existe la mamografía digital que tiene un software en algunos equipos alimentados por inteligencia artificial que permite mejorar las imágenes y verlas de mejor forma».
Danilo Arévalo, ginecólogo oncólogo salvadoreño.
A este estudio se añade la mamografía espectral con contraste, la cual ayuda a dilucidar lesiones sospechosas o de difícil clasificación (categoría BIRADS), así como a evaluar el estado de los ganglios linfáticos y delimitar la zona afectada antes de un procedimiento quirúrgico.
Por su parte, la mamorresonancia magnética emplea campos magnéticos en lugar de radiación X para trazar los planos quirúrgicos cuando se planifica un manejo conservador de la mama. Además, el uso de biopsias dirigidas tipo Trucut con equipos especializados ha permitido reducir la necesidad de biopsias escisionales más invasivas.
¿Qué hace la Inteligencia Artificial en el tratamiento?
Más allá del diagnóstico por imagen, la Inteligencia Artificial cumple una función estratégica en el tratamiento médico. Diversos algoritmos pueden programarse para analizar factores de riesgo de recidiva o recurrencia del tumor.
Esta herramienta resulta de apoyo en casos complejos o cuando es difícil precisar si una paciente requiere quimioterapia, sirviendo de guía en escenarios donde los recursos económicos son limitados o el procedimiento clínico no está claramente definido.
«La inteligencia artificial nos ayuda en el diagnóstico mejorando las imágenes. Ahora, con los tratamientos, algunos algoritmos se pueden programar para que nos puedan detectar factores de riesgo de recidiva o recurrencia», añadió el galeno.
Al consultar bibliotecas médicas internacionales, la IA ayuda a determinar la mejor alternativa terapéutica. No obstante, el especialista aclara que la efectividad de la IA depende de que el médico establezca los parámetros técnicos y prompts adecuados.
Finalmente, respecto a técnicas emergentes como la biopsia líquida —que preserva las muestras para pruebas genéticas y moleculares—, el oncólogo señaló que en El Salvador aún no cuenta con la reglamentación ni con los requerimientos normativos completos para su implementación formal.

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