“Las mujeres que florecen son las que usan su voz”: claves para vencer el miedo al emprender

El mayor cambio que experimentan las mujeres que logran desarrollarse plenamente no es económico ni profesional, sino personal: aprender a usar su voz y tomar decisiones sobre su propia vida.

Así lo afirmó Denise Dziwak, doctora en desarrollo humano, durante un congreso femenino organizado por Davivienda el pasado 12 de marzo. En su intervención lanzó una idea contundente sobre que “el cambio más grande que hacen las personas, las mujeres que florecen, es el uso de su voz”.

Pero para alcanzar ese florecimiento, muchas mujeres líderes enfrentan miedos cuando asumen posiciones de liderazgo, entre ellos el rechazo social o la posibilidad de quedarse solas.

“El miedo es justamente el resultado de esa amenaza que yo percibo sobre los recursos que tengo (…) La amenaza, por ejemplo, del rechazo a quedar sola. Nacemos para estar con otros y, por ende, el rechazo es fortísimo. Es un miedo muy grande”, explica.

Sin embargo, añade que el primer paso para enfrentar esos temores es cuestionar qué significa realmente ese rechazo y, sobre esa base, construir “lazos con personas que me quieran y que quieran lo mejor para mí”.

Dziwak invita a las mujeres a aceptar que el “error es parte del aprendizaje” cuando emprenden y sacan productos o servicios al mercado.

“En algún momento dicen: ‘Yo soy la dueña de mi vida y voy a hablar, más allá de lo que otros piensen’”, explica y agrega: “La idea no es que se quede sola, sino que busque relaciones que la acepten, la quieran como es y la ayuden a crecer”.

A partir de sus investigaciones sobre bienestar y desarrollo humano, Dziwak ha identificado un patrón común entre mujeres que logran desarrollarse plenamente, que es el momento en que deciden expresar su opinión y asumir el control de su vida.

Qué significa realmente “florecer”

Para muchas personas, el éxito suele asociarse únicamente con logros económicos o profesionales. No obstante, desde el punto de vista científico, el concepto de florecimiento humano abarca múltiples dimensiones.

“Lo que yo investigué es que las mujeres que florecen dicen que el florecimiento es ser libres. Ser libres para poder elegir”, agrega.

Según explica Dziwak, la investigación académica identifica al menos seis factores clave que van de felicidad y satisfacción con la vida; salud física y mental; relaciones personales satisfactorias; vivir de acuerdo con valores y virtudes; tener propósito y significado en la vida, a seguridad física y financiera.

Uno de los aspectos que más condiciona el desarrollo de la población femenina en América Latina es la seguridad económica. Al respecto, Dziwak considera importante que las niñas aprendan a ahorrar para comenzar a desarrollar su independencia financiera.

Dziwak insta a que las mujeres no tienen que quedarse solas para triunfar ni que el crecimiento sea un proceso individual, sino que pueden complementarse y apoyarse con familiares y parejas.

“Pero tenemos que ser dueñas, en cierta medida, de nuestro bienestar económico y de nuestra seguridad. Es muy importante”, afirmó.

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