El secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Manuel “Chino” Flores, enfiló sus críticas este lunes al acuerdo comercial con el gobierno de los Estados Unidos que eliminó la barrera arancelaria del 10 % para productos salvadoreños y señaló que no se lee “la letra chiquita”.
“Cuando uno lee detenidamente, al igual cuando uno firma un contrato en el banco o una telefónica, la letrita chiquita ahí está la trampa, esa no la leemos”, observó. Cuestionó por qué el gobierno no negoció la prórroga del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), que vence en septiembre próximo para unos 200,000 salvadoreños.
«¿Qué hubiera negociado yo? TPS. Sale la embajadora a decir: ‘es que eso es decisión de Estados Unidos», criticó.
Flores se centró en objetar tres disposiciones del acuerdo entre El Salvador y Estados Unidos:
- “El Salvador permitirá y facilitará la inversión de los Estados Unidos en su territorio para explorar, explotar, explotar, extraer, refinar, procesar, transportar, distribuir y exportar minerales críticos y recursos energéticos, así como para prestar servicios de generación de energía eléctrica, telecomunicaciones, transporte e infraestructura, en condiciones no menos favorables que las otorgadas a sus propios inversionistas en circunstancias similares, y regulará dichas inversiones de conformidad con los estándares mínimos del derecho internacional, en cumplimiento con los compromisos establecidos en el CAFTA-DR”.
- El dirigente también citó que el acuerdo indica que los “Estados Unidos trabajarán a través de instituciones estadounidense como el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos (DFC) cuando sea elegible, para considerar el apoyo al financiamiento a las inversiones en sectores críticos en El Salvador en elaboración con socios del sector privado estadounidense”. Subrayó que dice “considerar” y “con socios del sector privado estadounidense.
- También, destacó que el acuerdo compromete a El Salvador a generar “iniciativas del sector privado orientadas a inversiones ‘greenfield’ de empleo en los Estados Unidos”.
El dirigente insinuó que el acuerdo es la “entrega del país” a Estados Unidos para que lo “exploten”. “Mejor que sean sinceros y que digan que van a venir empresas estadounidenses a manejar el transporte”, reclamó. Según el dirigente de izquierda detrás hay un “interés geopolítico”. “Vienen contra China”, afirmó.
«En lugar de apoyar a los diputados con grandes préstamos millonarios, se debe apoyar a la micro y pequeña empresa» con capital semilla. «Tenemos los mismos derechos», indicó.
Durante la conferencia, el dirigente no quiso referirse a la deportación de Norman Quijano, exdiputado y excandidato presidencial del partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) recientemente deportado por los Estados Unidos.

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