Medio Ambiente confirma la llegada de El Niño a El Salvador y advierte de un impacto «muy fuerte» con canícula temprana

Luego de que la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) declarara oficialmente el inicio del fenómeno de El Niño a nivel global, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) confirmó que los efectos de este patrón climático ya están presentes en El Salvador y proyectó un escenario severo para el segundo semestre de 2026.

En conferencia de prensa el viernes, el ministro de Medio Ambiente, Fernando López, elevó el nivel de alerta sobre la severidad del evento. “El fenómeno de El Niño ya está presente, las condiciones interoceánicas de temperatura muestran que ya, al final del año, ya vamos a tener el fenómeno del Niño plenamente establecido y de forma muy fuerte”, sentenció el funcionario.

Esta proyección oficial marca un giro respecto a los informes emitidos a principios de año. El boletín climatológico del MARN correspondiente a junio respalda las declaraciones del ministro, advirtiendo que existe una probabilidad del 67 % de que El Niño alcance una categoría «muy fuerte» durante el trimestre de noviembre de 2026 a enero de 2027.

El documento oficial alerta que, de confirmarse este escenario, el fenómeno «podría ubicarse entre los eventos de El Niño más intensos registrados en las últimas décadas».

Canícula a finales de junio y golpe al oriente

Al aterrizar el pronóstico a la realidad nacional, el titular del MARN fue directo sobre las consecuencias inmediatas que enfrentará la población y el sector agrícola: “¿Cuáles son los impactos en El Salvador? Menos lluvia, más calor, mayor probabilidad de olas de calor, una canícula temprana, déficit de precipitación durante julio y agosto”.

Este adelanto de la sequía tiene un plazo crítico. El informe técnico del MARN precisa que se espera una «posible implementación temprana de la canícula hacia finales de junio», acortando abruptamente la ventana de lluvias normales para la siembra.

Aunque López aclaró que «esto no significa que vayamos a tener cero lluvia», sí advirtió que al contabilizar los acumulados al final del año se notará una «baja significativa», la cual castigará principalmente a la zona oriental y al Corredor Seco.

Alarma histórica a nivel internacional

El cambio en las proyecciones locales coincide con la última actualización del Centro de Predicciones Climáticas de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que emitió este mes la «Advertencia de El Niño». La institución confirmó que la temperatura en la principal zona de monitoreo (Niño-3.4) alcanzó los +0.7 °C, superando el umbral sostenido para declarar el inicio del fenómeno.

La agencia estadounidense pronosticó una probabilidad del 63 % de un evento muy fuerte para el invierno, estimando que este desarrollo «estaría posicionándose entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico que data desde el 1950″.

Ante la confirmación de la magnitud del fenómeno, las autoridades meteorológicas internacionales señalan que el tiempo de preparación preventiva concluyó. Rodney Martínez, representante de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), advirtió esta semana que «el impacto de todo esto ya se está sintiendo en Centroamérica».

El experto de la OMM enfatizó a los gobiernos de la región que «la información disponible actualmente al día de hoy es suficiente para activar los planes nacionales, locales de preparación y respuesta», urgiendo a no esperar más declaratorias para actuar y proteger a las poblaciones vulnerables.

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