Brasil, que preside la trigésima cumbre climática de la ONU (COP30), presentó este jueves el «Plan de Acción de Belém para la Salud», la primera iniciativa global de adaptación climática enfocada exclusivamente en el área sanitaria.
La propuesta, en la que han participado decenas de países, organizaciones, empresas y la sociedad civil, recoge acciones concretas para ayudar a reforzar los sistemas de salud ante la emergencia climática, que ya provoca muertes, multiplica enfermedades y colapsa hospitales en diversas regiones del mundo.
«Necesitamos soluciones reales», porque la crisis climática presiona los sistemas de salud y afecta a las familias más vulnerables, que «ya están pagando el precio del calentamiento global», afirmó el secretario ejecutivo de la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, en una sesión plenaria de la COP30.
Uno de los últimos ejemplos ha sido el paso del huracán Melissa, que ha dejado al menos 45 muertos en Jamaica, 43 en Haití y uno en República Dominicana, además de numerosos daños materiales.
«El huracán Melissa nos ha recordado por qué la adaptación puede salvar vidas», dijo el presidente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, en el acto.
Los fenómenos meteorológicos extremos también se han sentido con intensidad en Brasil. En 2024, la Amazonía, donde se celebra esta conferencia, vivió la peor sequía del último siglo, lo que provocó la proliferación de incendios y, en consecuencia, una oleada de enfermedades respiratorias.
Por otro lado, el aumento de las temperaturas también favorece la propagación de enfermedades como el dengue -Brasil también experimentó el año pasado un número récord de casos y muertes- e incrementa la mortalidad por calor extremo o por afecciones relacionadas con la calidad del aire.
Según un informe de ‘Lancet Countdown’ para América Latina, se estima que las catástrofes climáticas costaron a la región 19.200 millones de dólares en 2024, el equivalente al 0,3 % de su PIB.
Tres áreas de acción del Plan de Belém
El ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, explicó que el plan se construyó sobre dos principios: la promoción y la equidad en salud, y la gobernanza con participación de la sociedad civil.
En la práctica, se estructura en tres áreas de acción: vigilancia y monitoreo sanitario con enfoque climático; políticas, estrategias y capacitación; e innovación, producción y salud digital.
Entre las medidas previstas están, por ejemplo, fortalecer las capacidades de monitoreo epidemiológico, incorporar nuevas voces en la toma de decisiones sanitarias, como los pueblos indígenas, y promover la investigación.
Otro punto importante será reforzar la fabricación y las cadenas de suministro de productos esenciales para la salud, algo que se demostró crucial durante la pandemia de la covid-19.
Así, Barbosa llamó a los ministros de Salud del mundo a apoyar el plan e incorporarlo en sus programas nacionales.
Las acciones que se pongan en marcha serán supervisadas mediante mecanismos globales de seguimiento y rendición de cuentas, bajo la observación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Nueva coalición filantrópica con 300 millones de dólares
En línea con esos esfuerzos, un grupo de 35 entidades filantrópicas internacionales, entre ellas la Fundación Gates, la Fundación Rockefeller y Wellcome Trust, entre otras, lanzaron un fondo que destinará 300 millones de dólares durante los próximos tres años para enfrentar la crisis climática y sus impactos en la salud.
«El cambio climático está transformando el mundo de una manera que tiene consecuencias enormes para la salud de las personas. Por eso tenemos que actuar, y debemos hacerlo con urgencia», dijo a EFE Alan Dangour, director de Clima y Salud de Wellcome Trust.
Dangour está convencido de que, a pesar de la actual ola negacionista, que tiene al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como uno de sus grandes exponentes, «la marea está cambiando» y «el mundo se está moviendo hacia un futuro que reconoce la necesidad de responder al cambio climático».
Elche vivió una jornada inolvidable este jueves con la visita de la selección argentina de fútbol, liderada por su capitán Leo Messi, quien fue ovacionado por más de 20,000 espectadores durante un entrenamiento abierto al público en el estadio Martínez Valero, previo al amistoso que disputarán este viernes en Angola.
El entrenamiento, organizado por el Elche Club de Fútbol, propiedad del representante argentino Christian Bragarnik, fue un espectáculo en sí mismo. Desde horas antes de la sesión, el ambiente fue similar al de los partidos en Argentina: banderas albicelestes en las gradas, cánticos, la canción Muchachos y una gigantesca pancarta con el lema “Coronados de gloria vivamos”, junto a imágenes de Maradona, Messi y los demás campeones del mundo.
El momento más emotivo se vivió cuando los jugadores salieron al campo al ritmo del himno nacional argentino, coreado por los miles de aficionados presentes. El saludo de Messi a uno de los fondos provocó una ovación ensordecedora y cánticos que estremecieron el estadio.
Como parte del homenaje, Bragarnik, quien mantiene una estrecha relación con Messi, le entregó una camiseta del Elche con el dorsal 10 y su nombre tras finalizar la sesión. El empresario calificó al rosarino como “el mejor jugador del mundo”. El entrenador del Elche, Eder Sarabia, también se fotografió con el capitán argentino. Ambos coincidieron en el FC Barcelona durante la temporada 2019-2020, cuando Sarabia fue asistente de Quique Setién.
Además de Sarabia, estuvieron presentes el capitán del Elche, Josan Ferrández, y el portero argentino Matías Dituro, quien vistió la camiseta de la selección y se presentó en el campo con una taza de mate, uno de los gestos más comentados de la jornada.
La selección argentina se encuentra concentrada desde el lunes en la localidad alicantina de Algorfa, y el entrenamiento en el Martínez Valero fue su única práctica abierta al público. Pese a ser un día laboral, el estadio —con capacidad para 31,800 espectadores— abrió todas sus gradas, a excepción de la tribuna, reservada para jugadores de cantera y el primer equipo.
El Elche desplegó un dispositivo de seguridad similar al de los partidos de LaLiga, reforzando la presencia de seguridad privada para evitar invasiones al césped. Aún así, la euforia fue incontenible: miles de aficionados acompañaron al autobús de la selección hasta el estadio, y al descender Messi, el griterío fue ensordecedor.
Durante el entrenamiento, el público celebró cada acción de los jugadores como si se tratara de un partido oficial. La ‘ola’ mexicana se repitió en varias ocasiones y cada gol en los ejercicios de definición fue recibido con gritos de júbilo, especialmente cuando Messi marcó tras una jugada colectiva.
Entre los asistentes, predominaban las camisetas de Messi, ya fuera con los colores de Argentina, Barcelona o el Inter de Miami. También se vieron pancartas con los nombres de clubes tradicionales como Newell’s Old Boys, Ferrocarril Oeste o Boca Juniors, en un ambiente cargado de emoción, orgullo y fervor por la albiceleste.
El empresario canadiense-salvadoreño John McBride, propietario del grupo EMPODERARsv y de Cielo Norte Aviación (CNA), está brindando apoyo logístico y económico a la jornada “Misión médica dental El Salvador 2025” de la Fundación Full Smile (FSF).
Detalle de la colaboración
Donación de insumos: McBride realizó una donación económica destinada a la compra de medicamentos e insumos médicos esenciales para la jornada de salud bucal.
Capacitación HEMS: puso a disposición un helicóptero para una demostración del servicio HEMS (Helicopter Emergency Medical Service / evacuación médica).
Propósito: fortalecer la formación práctica de los estudiantes en aviación y servicios de emergencia, impulsando el desarrollo de capacidades aéreas para atención médica en el país.
Visión de responsabilidad corporativa
“Es un gusto apoyar a los médicos estadounidenses que han llegado a El Salvador para brindar clínicas odontológicas a los salvadoreños. Queremos ayudar con el transporte aéreo de los médicos; es parte de nuestra responsabilidad corporativa ayudar a los salvadoreños”. John McBride, propietario del grupo EMPODERARsv y de Cielo Norte Aviación (CNA).
Fundación Full Smile y liderazgo
La Fundación Full Smile (FSF) es una organización internacional sin fines de lucro enfocada en brindar atención médica y odontológica a comunidades vulnerables, y en fortalecer las capacidades de salud locales.
La misión es liderada por dos figuras clave:
Dr. Trevor Devine: coordinador de la FSF en El Salvador, con amplia experiencia en aviación y operaciones especiales.
Dr. William Graves: presidente de la FSF y director de la misión, reconocido especialista en cirugía oral y maxilofacial.
Gentilmente, Santiago Cantón me envió una interesante entrevista que recién concedió y acaban de publicar. Este querido colega, camarada argentino desde más de dos décadas, fue el primer relator especial para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y secretario ejecutivo de la misma; además, presidió la Comisión de Investigación de las Naciones Unidas sobre las protestas del 2018 en la Palestina ocupada y se desempeñó como director ejecutivo del Programa de Derechos Humanos del Centro Robert F. Kennedy. En su trajinar por el mundo, ha visitado nuestro país varias veces. La última, supongo, encabezando la misión especial envida por la secretaría general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para evaluar la situación nacional, tras los desmanes iniciales de Nayib Bukele al frente del Ejecutivo; así las cosas, del 14 al 18 de febrero del 2021 lo hizo presencialmente y un par de días después de manera virtual.
El informe final producto de dicho encargo, lo comenté en su momento; por cierto, no fue nada complaciente con el régimen autoritario que para entonces aún no cumplía dos años y su máxima figura todavía negaba su intención de afianzarse en el poder más de lo debido, constitucionalmente hablando. Al menos en público, que yo sepa, no lo había expresado. Entre otros asuntos preocupantes, en el mencionado reporte de la OEA se hizo referencia a diversas acciones contra el Estado de derecho y la democracia, con base en las denuncias recibidas acerca del quiebre de la independencia de los poderes estatales; asimismo, se señalaron “los ataques a la libertad de expresión y de prensa” junto a “los límites injustificados al acceso a la información”.
Además, ya inquietaba dentro y fuera de nuestro territorio su “militarización”; esta había sido mayormente evidenciada, hasta entonces, cuando Bukele irrumpió en el recinto legislativo el 9 de febrero del 2020. También se señaló el “incumplimiento” de ciertos compromisos derivados de los acuerdos de paz, así como “el desacato expreso” de “sentencias judiciales”. Porque ya era evidente el retroceso en el siguiente ámbito, desde entonces se recomendó “fortalecer la transparencia de las actividades gubernamentales y garantizar el derecho de acceso a la información de la población salvadoreña”. Cuatro años después, Santiago acaba de ser nombrado secretario general de la septuagenaria Comisión Internacional de Juristas; instalado ya en ese importante cargo, brindó la referida entrevista publicada con este sugerente y desafiante título: “La esperanza vence al diablo”.
Preguntémonos entonces quién es quién desde la perspectiva de los derechos humanos y comencemos por definir en palabras de Arturo Sosa, general de los jesuitas, al segundo. Evocando la masacre consumada por militares salvadoreños hace 36 años en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), Sosa aseguró que las víctimas de dicha atrocidad aún impune son un ejemplo claro de “la potencia de la esperanza y de la vida sobre el poder del mal y el poder del diablo, que naturalmente existe todavía como una fuerza que intenta destruir nuestros esfuerzos”. Así lo pinceló.
Ignacio Ellacuría, inmolado en aquel entonces, aseguró por su parte el 22 de marzo de 1985 que la esperanza “no es, sin más, optimismo ni consiste en esperar que los otros resuelvan los problemas […] Hay que poner cuanto antes manos a la obra con desinterés, con lucidez y también con sacrificio […] Arraigados en la esperanza, es preciso trabajar hoy más que nunca, cada uno donde más pueda rendir hasta quedar exhausto, hasta dar todo lo que tenemos dentro”.
Para que la esperanza adquiera la fortaleza necesaria, se vuelva herramienta eficaz y coadyuve a vencer el mal encarnado en el demonio autoritario y desalmado ‒violador de la dignidad de las personas y de los pueblos‒ hay que estar a la altura del desafío. Parafraseando al buen Santiago, debemos entonces lograr que la ley deje de ser “la espada de los poderosos” para convertirla en “el escudo de los vulnerables”; tenemos que desburocratizar los derechos humanos recuperando “su lenguaje moral” y su energía revolucionaria. Hay que “volver a las trincheras y revivir el espíritu de 1948” plasmado en aquella declaración que nunca, jamás de los jamases, fue pensada para favorecer a unos pocos sino para el beneficio universal.
Si no lo hacemos, no nos quejemos. Pero sepamos y entendamos de una vez por todas lo siguiente. “Quien vive de la esperanza ‒dijo bien Lanssiers‒ muere en ayunas». Y los ‘padres de la patria’ tendrían que percatarse de lo obvio: cuando el pueblo pierde la ilusión de poder cambiar las cosas a largo plazo, tiene la tentación de cambiarlas de inmediato”. Y acá, eso ya nos pasó no una sino varias veces.
Según la información recopilada por la Comisión de la Verdad para El Salvador, creada por Naciones Unidas en 1991, la operación que buscaba eliminar al jesuita Ignacio Ellacuría sin dejar testigos, ordenada por el Estado Mayor de la Fuerza Armada, y transmitida por el coronel Guillermo Benavides -director de la escuela militar- a la tropa, fue organizada por el entonces mayor Carlos Camilo Hernández Barahona, la noche del 15 de noviembre de 1989.
Hernández, reunió a un grupo de soldados del Batallón Atlacatl y dejó al mando al teniente José Ricardo Espinoza Guerra y el subteniente Gonzalo Guevara Cerritos. El operativo también fue acompañado por el teniente Yusshy René Mendoza Vallecillos.
El comando acordó que las muertes debían ser encubiertas como resultado de un enfrentamiento con el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional. Con este fin, decidieron no utilizar las armas de reglamento sino un fusil AK – 47 que fue encargado al soldado Mariano Grimaldi. También se acordó dejar pintas alusivas al FMLN en la escena.
Ignacio Ellacuría había regresado el 13 de noviembre de Barcelona, España, donde había recibido el premio Alfonso Comín. En la madrugada del 16 de noviembre dormía en la habitación número 13 de la residencia del Centro Monseñor Romero, donde aún resguardaba en una maleta la recompensa en metálico que acompañaba el premio Alfonso Comín.
Junto al cuarto de Ellacuría, en la habitación número 11, dormía Segundo Montes, director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA). Dos cuartos después, al inicio del pasillo, dormía Juan Ramón Moreno en la habitación número cinco.
Ofrenda floral depositada por el IDHUCA en el rostro de Segundo Montes por motivo de su cumpleaños. Cortesía IDHUCA.
Segundo “Zeus” Montes, el buscador de justicia
Segundo Montes nació en Valladolid, el 15 de mayo de 1933. El 21 de agosto de 1950, ingresó en el noviciado de la Compañía de Jesús de Orduña, España. Al año siguiente se trasladó a El Salvador para continuar su preparación en el noviciado de Santa Tecla. Miguel Elizondo, jesuita de la provincia centroamericana, relata en sus memorias como Montes jugaba diariamente al fútbol en el patio del noviciado de Santa Tecla.
Según la biografía oficial del jesuita publicada por la UCA, en 1952 viajó a Ecuador para estudiar humanidades clásicas, y volvió a San Salvador en 1957 para enseñar en el Colegio Externado de San José durante tres años, donde en 1968 realizaría su profesión solemne a la Compañía de Jesús, lo que lo confirmaba como sacerdote jesuita. Fue de los primeros jesuitas de la UCA en adoptar la nacionalidad salvadoreña.
En el Externado de San José estuvo dos temporadas, entre 1957 y 1976. Ahí enseñó física y fue responsable de los laboratorios durante muchos años. Entre 1973 y 1976 fue rector de la institución. En todos estos años, se planteó la necesidad de abrir una oficina que brindara asistencia jurídica gratuita en el colegio.
Su iniciativa empezó a tomar forma a partir de 1970, cuando comenzó a ser profesor de visiones científicas y sociología en la UCA, donde además se convirtió en decano de la Facultad de Ciencias del Hombre y de la Naturaleza. En el ámbito académico era conocido como “Zeus”, por su altura, frondosa barba, su gran sabiduría, paciencia y habilidad para explicar teorías complejas a sus estudiantes.
Con el tiempo, Segundo Montes regresó a su idea de iniciar una oficina que brindara asistencia jurídica, ahora en la UCA. Aquel proyecto no sólo se concretaría, sino que en 1985, se convertiría en el Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA). De esto da cuenta Roberto López, actual director del instituto.
“Al integrarse en la vida universitaria, y al ver que aún era necesaria una oficina de asistencia legal humanitaria, gratuita, cercana a la gente, decidió empezar el IDHUCA como una pequeña oficina, nada parecido al instituto que somos hoy en día”. Roberto López, director del IDHUCA.
Durante sus años como director del IDHUCA, Montes se enfocó en investigar sobre la migración de salvadoreños y su influencia en la economía del país. Montes estaba interesado en descubrir el ingreso que representaban las remesas enviadas por la diáspora en la economía.
Además de los migrantes, Jaime Sotelo, exalumno de Montes, asegura que el trabajo del sacerdote “siempre puso al centro a los seres humanos”, lo que lo motivaba a garantizar el cumplimiento de los derechos humanos de comunidades exiliadas o desplazadas por el conflicto armado interno.
Por estas inquietudes es que Montes acompañó a las comunidades de Meanguera, Morazán, que se desplazaron hacia Honduras para establecer un campamento que los alejara de las campañas bélicas que se desarrollaban en El Salvador.
Celina Vásquez es miembro de esa comunidad que se asentó en Colomancagua, Honduras durante aquellos años. En entrevista con Audiovisuales UCA para la producción del documental “Más que mártires, amigos”, Vásquez destaca las múltiples visitas que Segundo Montes realizó al campamento, atraído por “organización comunal” que los desplazados practicaban.
“(Montes) Fue muy bueno con nosotros esos días que estuvo allá. Nos dijo que iba a trabajar mucho por la repatriación (de las comunidades), para que viviéramos aquí en El Salvador y tuviéramos oportunidades”. Celina Vázquez, habitante de la comunidad Segundo Montes
Según Roberto López, este interés en los migrantes motivó a que el instituto abriera una oficina especializada en la atención migratoria. A esta oficina le siguieron la coordinación de memoria histórica, la oficina de asistencia psicológica y protocolos destinados a la asistencia humanitaria en diversas zonas del país.
“Nosotros atendemos hasta 20 personas diarias en los distintos servicios que ofrecemos. La asistencia legal es ahora la unidad de acceso a la justicia, que atiende procesos legales de la ciudadanía sin ningún costo”, explicó López en entrevista con Diario El Mundo.
El IDHUCA cuenta además con un equipo de memoria histórica, coordinado por Ana María Mata. Según Mata, para el instituto, la memoria histórica son “aquellas acciones conscientes que realizamos para recordar hechos del pasado”. En el caso de su equipo, se centran en los hechos sucedidos durante el conflicto armado interno “y que se vinculan a graves violaciones de derechos humanos”, explica Mata.
“Para algunas personas estos sucesos son solo hechos históricos. Sin embargo, la memoria histórica es actual para muchas víctimas del conflicto que aún no tienen respuestas para lo que les ocurrió a ellos y a sus familiares. Es actual en el sentido que es algo que viven, porque siguen luchando para obtener justicia”. Ana María Mata, coordinadora de memoria histórica IDHUCA.
Desde el IDHUCA se impulsan varios proyectos que dan seguimiento a la situación de los derechos humanos en El Salvador. Uno de estas iniciativas, el Observatorio Universitario de Derechos Humanos (OUDH), entrega informes trimestrales y uno anual, donde se mapea la realidad sociopolítica nacional, asegura Roberto López.
De izquierda a derecha: Santiago, Cristina y Catalina Montes Mozo, hermano y hermanas de Segundo Montes. Cortesía Fundación Segundo Montes
Los hermanos del mártir
Segundo Montes forma parte de una familia de activistas y estudiosos españoles que han enfocado sus esfuerzos a trabajar en pro de la sociedad salvadoreña, esa que acogió a su pariente hace algunos años.
De sus tres hermanos, Santiago Montes es el único varón. Era sacerdote, igual que él. También fue antropólogo y artista. Murió el mismo año que Segundo, en un accidente de tránsito.
Por su parte, Catalina Montes era catedrática del departamento de Lengua y Literatura Norteamericana de la Universidad de Salamanca, España y era hablante de sajón antiguo.
Toda la información disponible sobre los hermanos del jesuita mártir está disponible gracias a la Fundación Santiago y Segundo Montes, fundada por Catalina junto a la última de los cuatro hermanos, Cristina. La fundación ha trabajado desde hace varios años en el desarrollo de proyectos en zonas remotas de Morazán, así como en el resguardo de la memoria académica de Segundo y el trabajo intelectual, pictórico y literario de Santiago.
Los tres hermanos de Segundo quedan fuera del relato biográfico del sacerdote en estas fechas conmemorativas. Esto responde a la tradición existente entre las órdenes de la iglesia católica, como la Compañía de Jesús, de que los miembros vean a sus compañeros de congregación como familia, como sus hermanos. Entre esos hermanos, los biológicos y los espirituales, debe contarse a Juan Ramón Moreno, que también fue asesinado aquella noche donde Catalina, Cristina y Santiago perdieron a su hermano Segundo, el llamado “Zeus”.
El padre Juan Ramón Moreno en compañía de monjas. / Cortesía.
Juan Ramón, el de los libros
Juan Ramón Moreno, originario de Villatuerta, Navarra, había llegado a El Salvador en 1951. Poco después se mudó a Nicaragua, donde enseñó química y biología. Aprovechaba sus ratos libres para aprender informática de forma autodidacta.
A su regreso a El Salvador, utilizó sus conocimientos en computación para catalogar la biblioteca del Centro de Reflexión Teológica. Hoy esa biblioteca lleva su nombre.
En 1985, Juan Ramón Moreno era un sacerdote experimentado. Había sido maestro de novicios, había fundado y dirigido el Centro Ignaciano en Panamá y Nicaragua, y era un reconocido director espiritual.
En cada nuevo destino, se dedicaba a establecer y enriquecer bibliotecas ahí donde faltaban. Siempre incluía en las colecciones libros de teología, su pasión más grande.
Esa misma pasión motivó a los superiores de la Compañía de Jesús a trasladarlo de manera definitiva desde Managua, Nicaragua a San Salvador con la misión de impartir clases de teología en la UCA.
Aún era profesor de teología en noviembre de 1989 y en la noche del 15 de noviembre trataba de descansar después de una jornada de clases, en la habitación número 5 de la residencia del Centro Monseñor Romero de la UCA. Horas más tarde, estaría en la habitación número 3. Los soldados del Batallón Atlacatl, después de ejecutarlo, arrastrarían su cuerpo inerte hasta la entrada de esa habitación, ocupada generalmente por Jon Sobrino
Mientras lo arrastraban, su cuerpo golpeó un estante e hizo caer un libro titulado: “El Dios crucificado”, que se empapó de su sangre.
Segundo Montes y Juan Ramón Moreno fueron asesinados en la madrugada de aquel 16 de noviembre, pero sus pasiones en vida se tradujeron a proyectos que aún persisten como una apuesta de la UCA por la educación, la preparación teológica, la conservación de la memoria histórica y la garantía de los derechos humanos en El Salvador.
Después de que pintaran en su automóvil «Muerte a los comunistas de la UCA», se le preguntó a Segundo Montes sobre su seguridad. Simplemente dijo: «Si me matan, me matan». Y sí, los mataron, pero los hechos de aquella noche, los que llevaron a su muerte, iniciaron con la intempestiva llegada de los soldados del Batallón Atlacatl a la residencia universitaria…
Lea nuestra siguiente entrega – Mártires del 16N: Los López, misioneros de fe, alegría y fraternidad centroamericana
El dictador alemán Adolf Hitler padecía el síndrome de Kallmann, un trastorno genético que impide la pubertad normal y afecta el desarrollo de los órganos sexuales, según revela un análisis de ADN difundido por el Canal 4 de la televisión británica.
El hallazgo forma parte del documental “ADN de Hitler. Proyecto de un dictador”, que será estrenado este sábado. La investigación fue dirigida por la genetista Turi King, reconocida por haber identificado en 2012 los restos del rey Ricardo III, monarca inglés del siglo XV.
Para el estudio, los investigadores secuenciaron el ADN extraído de un trozo de tela ensangrentada del sofá en el que Hitler se habría suicidado en 1945, durante los últimos días del Tercer Reich en su refugio de Berlín. Según el documental, uno de los soldados aliados que ingresó al búnker se llevó el pedazo de tela como recuerdo, el cual ha sido conservado durante décadas.
El diagnóstico genético es coherente con antiguos registros médicos. En 2010, investigadores alemanes hallaron documentos de la prisión de Landsberg —donde Hitler fue encarcelado tras el fallido golpe de Estado de 1923— que señalaban que padecía criptorquidia, es decir, que uno de sus testículos no había descendido completamente.
El síndrome de Kallmann, además de afectar la producción de testosterona, puede estar asociado a micropene en algunos pacientes, y suele implicar bajos niveles hormonales y falta de desarrollo sexual secundario.
Turi King explicó que la motivación detrás del proyecto fue puramente científica, y que si bien muchos laboratorios se negaron a participar, ella decidió hacerlo “con el máximo rigor y responsabilidad”.
“La genética no justifica en absoluto lo que hizo Hitler”, aclaró en el documental.
King también descartó la hipótesis de que el dictador tuviera ascendencia judía, una teoría que ha circulado durante años sin fundamento concluyente.
“Si Hitler hubiera conocido los resultados de su ADN, probablemente se habría condenado a sí mismo a las cámaras de gas”, reflexiona King, aludiendo a las políticas eugenésicas que promovió el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Los nuevos correos del pederasta Jeffrey Epstein que han ido apareciendo en las últimas horas confirman que la famosa fotografía en la que el expríncipe Andrés aparece agarrando de la cintura a la entonces menor de edad Virginia Giuffre es real, contrariamente a lo que Andrés ha argumentado repetidamente.
Los medios británicos se hacen hoy eco de esos mensajes, y particularmente de los que el millonario estadounidense intercambió con un periodista en 2011, en los que escribió: «Sí, ella estaba en mi avión, y sí, tiene esa fotografía tomada con Andrés, como tantos de mis empleados tienen».
En su autobiografía póstuma, Giuffre -que adjunta la imagen dentro del libro- recuerda que fue ella la que pidió que alguien tomara esa fotografía con la cámara desechable que traía para poder tener un recuerdo de sus prestigiosas amistades: en ella aparece agarrada por la cintura por Andrés mientras ambos miran a la cámara, y en el fondo aparece la aristócrata británica Ghislaine Maxwell, en cuyo apartamento de Manhattan se tomó la foto.
En una entrevista en 2019, Andrés aseguró que no tenía el menor recuerdo de aquella fotografía y sugirió que pudo haber sido falsificada, una afirmación que su entorno fue repitiendo en los años siguientes.
En otro de los correos, en este caso escrito por Andrés, este parece responder a las acusaciones de Giuffre, y escribe a Epstein: «Por favor, asegúrate de que cada declaración o documento legal deja claro que NO estoy involucrado y que no sabía NADA de estas acusaciones. Ya no puedo aguantar más».
El rotativo Daily Mail, que fue el primero en hacer pública la famosa fotografía, considera que estas nuevas revelaciones suponen un nuevo golpe a la familia real y que podrían obligar a Andrés a prestar testimonio ante un juez en Estados Unidos, como lo han pedido legisladores demócratas en ese país.
El rotativo subraya que la estrategia de la casa real británica ha consistido en ir apartando a Andrés del foco público con la esperanza de que sus presuntos delitos pasen al olvido, pero en este momento esto puede no ser suficiente.
El pasado 30 de octubre, el rey Carlos III despojó a Andrés del título de príncipe (ya no podrá firmar como «Su Alteza Real»), el último que le quedaba, y le pidió abandonar la mansión que ocupa dentro del patrimonio de la corona. A partir de ahora tendrá que firmar como Andrés Mountbatten-Windsor y se mudará antes de fin de año a una propiedad cedida por su hermano, el rey.
Francia conmemora este jueves el décimo aniversario de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París, los más mortales cometidos en su territorio, que dejaron al menos 130 muertos y más de 400 heridos. Los ataques fueron perpetrados de forma coordinada en varios puntos de la capital por integrantes del grupo yihadista Estado Islámico.
Las acciones terroristas comenzaron con tres atacantes suicidas en los alrededores del Stade de France, en Saint-Denis, quienes intentaron ingresar al estadio durante un partido internacional, sin lograrlo. Luego, siguieron atentados en cafés y restaurantes, y culminaron con un asalto en el teatro Bataclán, donde el grupo Eagles of Death Metal ofrecía un concierto.
El Bataclán se convirtió en el escenario más trágico de aquella noche, con 90 personas asesinadas y cientos de heridos. El ataque incluyó una toma de rehenes, con alrededor de 1,500 asistentes en el recinto. Las fuerzas especiales francesas lograron irrumpir y abatir a los terroristas; uno de ellos se inmoló durante el tiroteo.
Los atentados fueron ejecutados por tres células terroristas distintas. Siete atacantes murieron esa misma noche, mientras que otros tres fueron abatidos días después durante una redada policial en Saint-Denis, entre ellos Abdelhamid Abaadoud, identificado como el principal autor intelectual. El único superviviente, Salah Abdeslam, nacido en Bruselas, fue detenido en 2016 en Bélgica y condenado a cadena perpetua en 2022 por su rol en los ataques.
Estado Islámico reivindicó la autoría de los atentados y los justificó como una represalia por los bombardeos franceses en Siria e Irak, donde el entonces líder del grupo, Abú Bakr al Baghdadi, había proclamado un califato tras una ofensiva relámpago desde el norte iraquí.
Estos atentados, los más graves en suelo europeo desde los de Madrid en 2004, se produjeron meses después de que Francia declarara estado de alerta por los ataques de enero de 2015 en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado judío en París, que dejaron 17 víctimas.
En respuesta, el Gobierno francés decretó estado de emergencia durante tres meses para ampliar las facultades de seguridad en la lucha antiterrorista. Apenas dos días después, París lanzó su ofensiva aérea más intensa como parte de la operación ‘Chamal’ contra posiciones del Estado Islámico en Oriente Próximo. El entonces presidente François Hollande calificó los atentados como un “acto de guerra” y desplegó miles de soldados para reforzar la seguridad en estaciones, templos religiosos y puntos estratégicos del país.
Actos de conmemoración en París
Aunque la ceremonia oficial se realiza este jueves, desde el 8 de noviembre los ciudadanos han sido invitados a colocar flores, velas y mensajes en la estatua de la República, en memoria de las víctimas, los sobrevivientes, sus familias y los equipos de emergencia.
La alcaldía de París instaló una pantalla gigante en la misma plaza para retransmitir en directo los homenajes desde el recién inaugurado Jardín 13 de Noviembre, situado en la plaza de Saint-Gervais. Este espacio fue diseñado en colaboración con las familias de las víctimas para preservar su memoria y se convierte en el epicentro del tributo nacional. Los actos serán transmitidos por los canales TF1 y France 2, con la presencia del presidente Emmanuel Macron y la alcaldesa Anne Hidalgo.
Las ceremonias iniciarán después del mediodía en los lugares donde se colocaron placas conmemorativas en 2016, incluyendo los cafés, el estadio y la sala Bataclán. El evento principal se llevará a cabo en el nuevo jardín, que no será abierto al público por razones de seguridad.
Durante la semana, se han organizado también diversas exposiciones artísticas y fotográficas con trabajos de creadores franceses e internacionales que estaban en París durante la noche de los ataques. Parte del contenido exhibido formará parte de la colección permanente del Museo-Memorial del Terrorismo, cuya apertura está prevista para 2029.
Los Archivos de París presentan desde el miércoles una muestra con los objetos, mensajes y tributos depositados tras los atentados, así como aquellos enviados en años posteriores. Además, se celebró un concierto especial de la Orquesta de Cámara de París en el Teatro de los Campos Elíseos, como parte del calendario de actividades de recuerdo.
Las víctimas, diez años después
Una década después, el impacto emocional y psicológico de los atentados aún persiste entre los sobrevivientes y familiares. Catherine Bertrand, una de las personas que sobrevivió al ataque en Bataclán y ahora vicepresidenta de la Asociación Francesa de Víctimas del Terrorismo, recordó el dolor que permanece.
“El tiempo ayuda, pero hay cicatrices que no se cerrarán nunca”, expresó en una entrevista a la cadena BFM TV. También lamentó que, pese a los esfuerzos conmemorativos, “la mayoría de las veces nos sentimos bastante solos”. Este sentimiento vuelve a estar en el centro del debate público con motivo de los actos de homenaje.
El pasado domingo, esa misma asociación y el colectivo 13-Unis organizaron una jornada de conmemoración que incluyó dos recorridos a pie de 7 y 15 kilómetros desde el Stade de France y la plaza de la República. Ambos convergieron cerca del Hotel de Ville, en las cercanías del nuevo jardín, como símbolo de unidad, recuerdo y defensa de los valores republicanos.
Abdeslam evalúa abrir proceso de justicia restaurativa
En el marco del aniversario, Olivia Ronen, abogada de Salah Abdeslam, reveló el martes en la emisora France Info que su cliente está considerando participar en un proceso de justicia restaurativa con las víctimas.
“Abdeslam quiere abrir la puerta a que las partes civiles inicien un proceso restaurativo”, señaló la defensora. Según Ronen, su cliente ha solicitado acceso a la educación, ofreció disculpas durante el juicio y desea “explicar la situación” para avanzar hacia una posible reparación.
La abogada también indicó que ya hay víctimas interesadas en dialogar, aunque no se han confirmado más detalles hasta el momento.
Estas declaraciones se produjeron tras la detención, el pasado fin de semana, de tres personas relacionadas con Abdeslam, entre ellas su expareja, identificada como Maëva B., acusada de entregarle de forma ilegal una memoria USB durante una visita en la cárcel de Vendin-le-Vieil, en el norte del país.
Según los fiscales, la mujer presenta “una clara radicalización y fascinación por la yihad”. La entrega del dispositivo estaría relacionada con la planificación de un supuesto atentado en Francia, por lo cual también fueron arrestadas otras dos personas, reavivando la preocupación sobre la amenaza persistente del extremismo islamista en el país y en Europa.
El rapero y productor musical Sean Diddy Combs cumplirá su condena hasta el 4 de junio de 2028, según datos del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos, una ampliación de casi un mes respecto a la fecha inicial de liberación fijada para el 8 de mayo del mismo año.
La nueva fecha de excarcelación fue confirmada por la revista People, que tuvo acceso a los registros federales. Diddy Combs fue condenado en octubre pasado a 50 meses de prisión tras ser hallado culpable de transportar personas para ejercer la prostitución.
Aunque no se ha detallado oficialmente el motivo del cambio en su fecha de salida, People indica que se debe a presuntas infracciones dentro del centro penitenciario. Una de ellas habría sido el consumo de alcohol elaborado de forma artesanal, según el sitio TMZ. El reporte señala que el artista fue sorprendido ingiriendo una mezcla hecha con refresco, manzanas y azúcar.
Otra supuesta violación de las normas fue reportada por CBS News, que informó que el rapero mantuvo una llamada telefónica múltiple con varios interlocutores, algo que está prohibido dentro de la prisión. Sin embargo, su equipo legal desmintió dicha versión.
Un portavoz del músico afirmó que la comunicación en cuestión fue con su abogado, por lo que no constituye una infracción: “No ha infringido ninguna norma penitenciaria. Su sobriedad y autodisciplina son prioritarias, y las está tomando muy en serio”, aseguró la fuente a People.
Sean Diddy Combs, también conocido por su legado en la industria musical y empresarial, permanece recluido desde septiembre de 2024.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) emitió el miércoles un inusual “mensaje especial” en el que expresó su rechazo a las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticando el clima de temor, estigmatización y violencia que enfrentan los migrantes en el país.
Aunque no mencionaron directamente al presidente ni a su gabinete, los obispos advirtieron que existe “una profunda preocupación” por la discriminación racial, el endurecimiento en la aplicación de leyes migratorias y el impacto que estas medidas están teniendo en millones de familias, según el texto aprobado durante su asamblea anual en Baltimore, Maryland.
“Nos entristece el estado del debate actual y la estigmatización de los inmigrantes. Nos inquietan las condiciones en los centros de detención y la falta de acceso a la atención pastoral. Lamentamos que algunos inmigrantes hayan perdido arbitrariamente su estatus legal”, señaló el comunicado de la Iglesia Católica estadounidense.
Los obispos también denunciaron “las amenazas de redadas en escuelas, hospitales y lugares de culto”, y lamentaron el sufrimiento de padres que temen ser detenidos mientras llevan a sus hijos a clases o consuelan a familiares separados de sus seres queridos. La declaración fue aprobada por 216 votos a favor, cinco en contra y tres abstenciones, marcando la primera vez en doce años que la USCCB aprueba una declaración especial.
Además, el documento aboga por rutas legales y seguras para los migrantes, y reconoce “la enorme contribución” de las comunidades migrantes al bienestar de Estados Unidos.
“Nos oponemos a la deportación masiva e indiscriminada. Oramos por el fin del discurso deshumanizante y la violencia, ya sea contra los inmigrantes o contra las fuerzas del orden”, añadió la USCCB.
La declaración se produce una semana después de que el papa León XIV —el primer estadounidense en llegar al papado— cuestionara la política migratoria del presidente Trump y advirtiera sobre su impacto en migrantes que han vivido por años sin conflictos legales.
El mensaje también supone un llamado al vicepresidente J.D. Vance, converso al catolicismo, para que reconsidere su postura frente al tema.