La película “One Battle After Another”, un thriller político ambientado en una versión policial de Estados Unidos, se convirtió el domingo en la gran triunfadora de la edición 98 de los premios Óscar al obtener seis estatuillas, entre ellas las de mejor película.
Paul Thomas Anderson, principal creador de la cinta, fue reconocido como mejor director y también ganó el Óscar a mejor guion adaptado por una historia que mezcla tensión política con humor absurdo y una fuerte crítica al autoritarismo.
“Escribí esta película para que mis hijos pidieran perdón por el desastre que dejamos en este mundo que les estamos entregando, pero también con el ánimo de que ellos serán la generación que, con suerte, nos traerá algo de sentido común y decencia”, dijo Anderson al recibir el premio por el guion.
La cinta “Sinners” quedó cerca del dominio de la noche con cuatro premios, incluido mejor guión original para Ryan Coogler y mejor actor principal para Michael B. Jordan, en lo que cerró un exitoso año para Warner Bros.
Jessie Buckley ganó el Óscar a mejor actriz principal por su interpretación en “Hamnet”, mientras que los premios de reparto fueron para Sean Penn, por “One Battle After Another”, y Amy Madigan, por su papel en “Weapons”.
“Dios es bueno”, expresó un emocionado Jordan al recibir la estatuilla, antes de agradecer a Coogler. “Me diste oportunidad y espacio para ser visto”, añadió el actor.
La ceremonia se desarrolló en medio de un contexto tenso para la industria del cine, con problemas para conectarse con las audiencias jóvenes, una taquilla aún debilitada y un fuerte despliegue de seguridad por alertas del FBI sobre un posible ataque iraní con drones en California.
La gala también estuvo cargada de mensajes políticos. Javier Bardem dijo “No to war and free Palestina” al presentar el premio a mejor película internacional, mientras David Borenstein, codirector de “Mr. Nobody Against Putin”, advirtió sobre los peligros de la autocracia y la complicidad frente al poder.
FAS amplió su ventaja este fin de semana en el liderato del Clausura 2026 de la Liga de El Salvador al llegar a 30 puntos, con una diferencia de siete unidades sobre su más cercano perseguidor tras disputarse la fecha 12.
Los Tigres, el equipo más ganador del fútbol salvadoreño, vencieron 0-3 al Isidro Metapán, resultado que dejó al cuadro jaguar en la séptima posición con 17 puntos.
La jornada también favoreció al cuadro santaneco por la derrota 2-1 del Luis Ángel Firpo ante Municipal Limeño, un resultado que le permitió al líder despegarse todavía más en la tabla.
Con ese marcador, Firpo descendió al tercer lugar con 23 puntos, mientras Limeño escaló al quinto puesto con 21 unidades.
La sorpresa de la fecha la protagonizó Inter FA, que derrotó 2-0 al Alianza, triunfo con el que alcanzó 23 puntos, subió al segundo lugar por mejor diferencia goleadora y relegó a su rival al cuarto puesto con 22 enteros.
En otro de los partidos de la jornada, Águila cayó 2-0 ante Platense, resultado que dejó al conjunto migueleño en la sexta casilla con 19 unidades, mientras su rival quedó noveno con 12 puntos.
Cacahuatique y Zaragoza empataron 0-0 y se mantuvieron en el octavo y duodécimo lugar, con 14 y 3 puntos, respectivamente.
Por su parte, Fuerte San Francisco derrotó 2-1 al Hércules y subió al décimo puesto con 8 unidades, mientras el equipo derrotado quedó penúltimo con 6 puntos. La tabla de goleadores la encabeza el salvadoreño Emerson Mauricio con 11 tantos, seguido por el colombiano Carlos Bogotá, con 8. Tras 22 fechas de la etapa regular, los primeros ocho avanzarán a cuartos de final para disputar series de ida y vuelta hasta la final a partido único.
Mientras las mujeres ejercían por primera vez su derecho al voto en México durante la década de 1950, también surgían grupos pioneros de mariachi femenino, como Las Coronelas y Estrellas de México, a este último perteneció Rosa María López López, quien abrió camino a las mexicanas que estudian este género en la universidad.
López tiene 75 años y estudió hasta cuarto año de primaria, porque su verdadero amor en la adolescencia era el mariachi, que aprendió en las calles, fuera de las aulas.
“Empecé desde los 12 años a trabajar, a tocar la guitarra. Cantaba, me gustaba mucho cantar”, relata en una entrevista este jueves con EFE sobre el camino que la llevó a tocar con Estrellas de México, el primer mariachi femenil mexicano que obtuvo fama internacional.
Aunque fue su papá quien le enseñó a tocar la guitarra, admite que nadie la motivó a dedicarse a la música, y menos al mariachi, ya que era impensable que una mujer pudiera ser parte de este género, en el que todavía hoy predominan los hombres.
“A mí nadie me dijo: ‘¿quieres tocar guitarra o quieres cantar?’ Ahora ya hay escuelas para cantar y te enseñan la técnica”, destaca la originaria del estado de Guanajuato (centro).
Con 19 años, López ya tenía una carrera consolidada con Estrellas de México, que en ese entonces estaba liderado por Guadalupe ‘Lupita’ Morales, algo muy poco esperado para las mujeres en aquella época.
Por ello, cuenta que fue muy difícil hacerles entender a los hombres que su profesión era la música y no las labores domésticas.
El machismo atravesó la trayectoria de López dentro y fuera de casa, pues afirma que al mariachi conformado por hombres le costó mucho trabajo aceptar que las mujeres podían tocar igual o mejor que ellos.
La cantante del mariachi femenino Momoxkas, Karla Noemí Sanabria, canta este miércoles, en la Escuela de Mariachi Ollin Yoliztli en Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán
“Duró algo de tiempo para que nos pudieran aceptar”, sentencia, al recordar todas las veces que músicos hombres la pusieron a prueba para demostrar que valía para el canto y la guitarra.
López dice con alegría que ni el tiempo ni el machismo le han arrebatado lo que más le gusta: cantar, al tiempo que celebra a mujeres como Xochiquétzal V. Cruz, una joven música que impulsa la iniciativa de fundar el primer mariachi de mujeres en la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Mariachi feminista
La estudiante explica que este grupo, que comparte con sus compañeras y se denomina ‘mariachi universitario’, tiene una postura política feminista con la que abordan temas como la violencia de género, la visibilidad de mujeres como Rosa en la historia del género, y también señalan el elitismo que existe en algunas escuelas de música.
La pionera en el mariachi femenino, Rosa María López López, muestra una fotografía durante una entrevista con EFE este miércoles, en la Escuela de Mariachi Ollin Yoliztli en Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán
Pese a que el mariachi es parte de la identidad popular mexicana y está reconocido a nivel internacional como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, Cruz reconoce que en su facultad no es común su interpretación.
“Lo que se toca por allá (la facultad) es música académica, conocida como música clásica”, lamenta.
Parte de la labor de Xochiquétzal es rescatar no solo el mariachi tradicional de Rosa o el moderno, sino también el universitario, en el que instrumentación y vestimenta es distinto.
Por ejemplo, ella y sus compañeras portan pantalón sin botonadura y, si lo desean, llevan el cabello corto.
“Hay muchas formas de ser mujer”, argumenta la también investigadora para explicar que esta nueva agrupación es una oportunidad de repensar la categoría de mujer.
Aunque la lucha de Rosa fue distinta a la de Xochiquétzal, la primera se dio en las calles junto a las pioneras del género, y la segunda ocurre ahora dentro de las aulas; ambas están unidas por el mismo impulso de resistir como mujeres impulsoras del mariachi.
Demi Moore y Keke Palmen protagonizan «I Love Booters», una comedia oscura y surrealista que es la segunda del director Boots Riley y que se presentó en el festival South By Southwest (SXSW), que se celebra del 12 al 18 de marzo en la ciudad texana de Austin, Texas (EE.UU.).
La historia, que mezcla elementos sátiricos, de ciencia ficción y denuncia social, busca hacer un llamamiento al público para encontrar «maneras de luchar en contra del fascismo», según relató Riley, en una charla tras el estreno en Austin.
El filme sigue la historia de un grupo de ‘boosters’ (literalmente amplificador), como se conoce en EE.UU. a las personas que roban tiendas -de ropa, zapatos, supermercados o farmacias- y venden los productos en la calle por menos que el precio original.
Conforme avanza la trama, a través de escenas expresionistas, donde el vestuario, el maquillaje y las propias imágenes se mueven con la emoción de los protagonistas, la banda de Corvette (el personaje que encarna Palmer) desarrolla un plan para vengarse de la dueña de una marca de ropa de alta gama, Christie Smith, interpretada por Moore.
«Es muy importante que esta película se haya estrenado en este contexto (…) tenemos que encontrar maneras de cambiar las estructuras del mundo que nos rodea», aseguró el ecléctico director y cantante del grupo de hip-hop The Coup.
Fiel al activismo y visión crítica de Riley, la película tiene un importante componente de reivindicación sindicalista, personificado inicialmente en el personaje que interpreta Poppy Liu (‘Hacks’), una trabajadora de la fábrica china que manufactura las prendas de la marca de Smith, y que entra en contacto con los ‘boosters’ a través de un artefacto ultratecnológico.
La unión en las luchas de los trabajadores, aseguró Palmer, es uno de los mensajes centrales del largometraje: «Todos tenemos los mismos problemas; seamos negros, latinos, asiáticos. (Ojalá) pudiéramos unirnos, en vez de luchar nuestras propias batallas».
Moore, quien encarna el personaje de una empresaria obsesionada con las ganancias y contraria a las demandas de sus trabajadores, relató que se sintió un poco fuera de lugar al iniciar en el proyecto de Riley.
«Pensaba al principio que no era lo suficientemente ‘cool’ (guay) para participar en esto, algo tan fuera de lo común», dijo la actriz, quien obtuvo el año pasado un Globo de Oro por su interpretación el «The Substance» (‘La sustancia’). «Fue un personaje en el que no me hubiera imaginado a mí misma, y me dio la oportunidad increíble de tomar un riesgo».
«I Love Boosters» marca el regreso de Riley tanto al cine como a SXSW. Su primer largometraje, «Sorry To Bother You» (‘Perdona que te moleste’) se proyectó en este festival en 2018, tras su estreno en Sundance.
La premier tuvo lugar en el teatro Paramounth, uno emblemático edificio en el centro de Austin, fundado a incisos del siglo XX. La familia del director -su esposa, sus hijos, sus hermanas y su padre- estuvieron entre las primeras filas, y el teatro estallo en gritos y aplausos cuando al inicio y al fin de la película.
El debut de Riley como director con «Sorry to Bother You» le llevó a ganar el premio a la mejor película de Independent Spirit Awards y quedó número uno en el top 10 de películas independientes del National Board of Review.
Este largometraje, también una sátira con elementos surrealistas y con la ciudad de Oakland (California), como telón de fondo, está protagonizado por Lakeith Stenfield, quien también participó en este segundo film, en un rol más secundario.
SXSW se extenderá hasta el 18 de marzo y contará con una ambiciosa programación con más de 100 proyectos musicales, que se presentarán en 60 salas de concierto en toda la ciudad y unos 120 largometrajes, incluidos estrenos mundiales, además de decenas de cortometrajes.
La de este año marca la edición número 40 del festival, que se inició en 1987 y atrae a miles de visitantes, en una mezcla de artistas consagrados y emergentes, a la vez que líderes del sector tecnológico y los medios.
Los críticos y observadores de la industria del cine habían señalado la escasa representación de la comunidad LGBT entre las historias y personalidades nominadas a la 98a edición de los Oscar de la Academia.
Sin embargo, al menos dos de los premios entregados anoche destacaron como parte del orgullo y la diversidad, tal y como enfatizaron sus ganadores en el escenario y en la transmisión en vivo desde el Teatro Dolby de Los Ángeles.
Andy Jurgensen dedicó su galardón a su pareja, luego de también ganar un premio BAFTA por la edición de «One Battle After Another». EFE/ Armando Arorizo
Así fue como la película «Two People Exchanging Saliva» triunfó en un empate con «The Singers», en la categoría del Mejor Cortometraje. Sus directores Alexandre Singh y Natalie Musteata celebraron el galardón, pero fue ella quien hizo hincapié en que se trataba de una historia sobre la diversidad sexual.
En efecto, se trata de la historia de una mujer llamada Malaise, quien vive en una sociedad donde cualquier beso está penado con la muerte, y quien trabaja en una tienda donde conoce a Angine, una cliente que se convierte en su pareja del mismo sexo.
También el joven editor Andy Jurgensen decidió dedicar su Oscar a la Mejor Edición a su esposo, gracias a su trabajo para la cinta «One Battle After Another», que además se llevó un total de seis premios, incluidos los dos principales de la noche, al Mejor Director y Mejor Película de 2025.
Natalie Musteata y Alexandre Singh al ganar el Oscar al Mejor Corto por “Two People Exchanging Saliva” (Dos personas intercambiando saliva). EFE/EPA/CHRIS TORRES
Otros proyectos en competencia y con relevancia LGBT fueron «Elio», codirigida por el cineasta queer Adrián Molina y nominada a Mejor Película Animada; «A Friend of Dorothy», un cortometraje con resonancias queer nominado al Mejor Cortometraje, y «See Me in the Good Light», documental para Apple TV+ sobre Andrea Gibson, una poeta queer, nominada a Mejor Documental.
Michael B. Jordan ganó el primer Óscar de su carrera al llevarse la estatuilla a mejor actor principal por su interpretación de los hermanos Smoke y Stack en el thriller sobrenatural “Sinners”.
Con este triunfo, Jordan se convirtió en el sexto hombre negro en conquistar el premio en la categoría de mejor actor principal, en una noche histórica para su trayectoria en la industria del cine.
“Estoy aquí por las personas que vinieron antes que yo”, expresó Jordan durante su discurso antes de mencionar a Sidney Poitier, Denzel Washington, Jamie Foxx, Forest Whitaker, Will Smith y Halle Berry.
En “Sinners”, ambientada en la década de 1930, Jordan asumió un doble papel como dos hermanos gemelos que regresan al sur de Estados Unidos tras la Primera Guerra Mundial para abrir un local de música, hasta que una amenaza sobrenatural altera sus planos. La cinta fue nominada a 16 premios Óscar, ganó cuatro y también se convirtió en un éxito de taquilla con $370 millones recaudados a nivel mundial.
El actor agradeció el respaldo recibido a lo largo de su carrera y destacó el valor simbólico de compartir ese logro con referentes a los que definió como gigantes, ancestros y guías.
La nominación representó la primera candidatura al Óscar para Jordan, quien llegó fortalecido a la gala después de ganar un premio clave en la temporada, pese a haber cedido antes en competiciones como los BAFTA, los Globos de Oro y los Critics’ Choice.
“Hombre, Dios es bueno. Dios es bueno”, dijo también el actor sobre el escenario, donde saludó a su madre y a su padre, presente en la ceremonia tras viajar desde Ghana para acompañarlo en ese momento.
Jordan dedicó además palabras de agradecimiento al director Ryan Coogler, con quien ha trabajado en cinco películas, entre ellas “Fruitvale Station”, “Creed”, “Black Panther” y “Black Panther: Wakanda Forever”.
“Eres una persona increíble, increíble”, afirmó Jordan al referirse a Coogler. «Me siento muy honrado de llamarte colaborador y amigo. Me diste la oportunidad y el espacio para que me vieran. Yo también te amo, hermano».
Autumn Cheyenne Shad Durald, de 46 años y originaria de Oxnard, California -conocida también como Autumn Durald Arkapaw-, es una directora de fotografía que hizo historia esta noche de domingo, al convertirse en la primera mujer ganadora del Oscar a la Mejor Fotografía o Cinematografía, una disciplina técnica fundamental en el cine, gracias a su trabajo en el filme «Sinners».
Previamente, la profesional fue la directora de fotografía del primer largometraje de Gia Coppola «Palo Alto» (2013), así como de numerosos videos musicales y anuncios publicitarios.
Demi Moore entrega el premio a Autumn Durald Arkapaw. EFE/EPA/CHRIS TORRES
Para celebrar su triunfo en la Academia -y un premio recibido de manos de una emotiva Demi Moore- la directora le pidió a todas las mujeres de la gala ponerse de pie. También agradeció el apoyo de su equipo, su esposo, sus hijos y sus padres.
Al cabo de la 98a edición de los Oscar, la película «Sinners» se llevó cuatro estatuillas por su relato sobre vampiros, que resultó en una excusa para tocar el tema del racismo y la desigualdad social en Estados Unidos.
«One Battle After Another» (Una batalla tras otra) se consagró este domingo 15 de marzo como la Mejor Película de 2025 en los premios Oscar de la Academia, entregados en el Teatro Dolby de Los Ángeles, CA (Estados Unidos).
Dirigida por Paul Thomas Anderson, quien además fue Mejor Director, sigue a un grupo de exrevolucionarios que se reúnen cuando su némesis reaparece tras 16 años y secuestra a la hija de uno de ellos. Ambientada en la actualidad, la película mezcla acción y comedia negra mientras los personajes enfrentan las consecuencias de su pasado radical.
Mejor Película
«One Battle After Another»
Mejor Director
Paul Thomas Anderson, por «One Battle After Another»
Mejor Actor
Michael B. Jordan, por «Sinners»
Mejor Actriz
Jessie Buckley, por «Hamnet»
Mejor Actor de Reparto
Sean Penn, por «One Battle After Another»
Mejor Actriz de Reparto
Amy Madigan, por «Weapons»
Mejor Película Internacional
«Sentimental Value», de Joachim Trier (Noruega)
Mejor Película Animada
«Kpop Demon Hunters» (Maggie Kang, Chris Appelhans y Michelle L.M. Wong)
Mejor Corto Animado
«The Girl Who Cried Pearls» (Chris Lavis y Maciek Szczerbowski)
Mejor Diseño de Vestuario
«Frankenstein» (Kate Hawley)
Maquillaje y estilismo
«Frankenstein» (Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey)
Mejor Casting
«One Battle After Another», por Cassandra Kulukundis
Mejor Cortometraje (EMPATE)
«The Singers», por Sam A. Davis y Jack Piatt
«Two People Exchanging Saliva», por Alexandre Singh y Natalie Musteata
Mejor Guion Adaptado
«One Battle After Another», por Paul Thomas Anderson
Mejor Guion Original
«Sinners», escrita por Ryan Coogler
Mejor Diseño de Producción
«Frankenstein» (Diseño de Producción: Tamara Deverell; Decoración de Set: Shane Vieau)
Mejores Efectos Visuales
«Avatar: Fire and Ash» (Joe Letteri, Richard Baneham, Eric Saindon y Daniel Barrett)
Mejor Corto Documental
«All the Empty Rooms», por Joshua Seftel y Conall Jones
Mejor Largometraje Documental
«Mr. Nobody against Putin», por David Borenstein, Pavel Talankin, Helle Faber y Alžběta Karásková
Mejor Banda Sonora
«Sinners», por Ludwig Göransson
Mejor Sonido
«F1» (Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates Whittle, Gary A. Rizzo y Juan Peralta)
Mejor Edición
«One Battle After Another», por Andy Jurgensen
Mejor Fotografía o Cinematografía
«Sinners», por Autumn Durald Arkapaw
Mejor Canción Original
«Golden», por el filme «KPop Demon Hunters». Música y letra por EJAE, Mark Sonnenblick, Joong Gyu Kwak, Yu Han Lee, Hee Dong Nam, Jeong Hoon Seo y Teddy Park.
Al menos dos personas perdieron la vida la tarde de este domingo en el kilómetro 75 de la carretera Litoral, en jurisdicción de Santa Cruz Porrillo, San Vicente.
Según la Policía Nacional Civil (PNC) el conductor del microbús perdió el control y volcó; además de las personas muertas hubo ocho lesionados.
Información extraoficial indicó que las personas que viajaban en el microbús eran miembros de Cruz Roja Salvadoreña que volvían de la actividad «Paso del Hombre», pero a la hora de cierre de esta nota, la institución humanitaria no había confirmado los datos.
El Observatorio Nacional de Seguridad Vial señala que entre el 1 de enero y el 14 de marzo de 2026, han ocurrido 5,029 siniestros viales que han dejado 3,257 lesionados y 298 muertos.
Un microbús volcó sobre la carretera Litoral la tarde de este domingo. /Cruz Verde Salvadoreña
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que “muy pronto” podría alcanzarse un acuerdo con Cuba, en medio de un contexto de tensión bilateral y de nuevas medidas de presión económica contra la isla.
Trump sostuvo que su Gobierno mantiene conversaciones con La Habana, aunque aclaró que antes atenderá el conflicto con Irán.
“Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario”, aseguró el mandatario estadounidense.
El gobernante matizó después que la prioridad inmediata de su Administración continúa siendo la situación con Irán. “Estamos hablando con Cuba, pero vamos a tratar con Irán antes que con Cuba”, añadió.
Las declaraciones surgen en un momento de máxima tensión, después de que Estados Unidos impusiera desde enero un bloqueo petrolero sobre Cuba y suspendiera además los suministros de crudo venezolano hacia la isla.
Posteriormente, Washington anunció por orden ejecutiva aranceles para los países que suministren petróleo a Cuba, como parte de la presión económica promovida por la Casa Blanca.
En las últimas semanas, Trump también amenazó con tomar control de la isla comunista de forma “amistosa” u hostil, y reiteró que el Gobierno de La Habana “caerá muy pronto” porque el país “está en ruinas”, afectado por el bloqueo de crudo aplicado por Washington.
Este viernes, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que existen contactos con Estados Unidos para “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”, en una semana en la que también compareció ante la prensa sobre esas conversaciones y la crisis energética, acompañado por miembros de la familia Castro.