El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza, que ya ha dejado más de 63,000 palestinos muertos, está “perjudicando” seriamente la imagen internacional de su principal aliado en Oriente Próximo.
“Van a tener que acabar con esa guerra de una vez. Está perjudicando a Israel. Puede que estén ganando militarmente, pero no están ganando en el mundo de las relaciones públicas”, afirmó Trump en una entrevista con el portal estadounidense Daily Caller.
Trump recordó que “hace 15 años Israel era el grupo de presión más fuerte” en el Congreso, pero aseguró que hoy su influencia ha disminuido. “Tenían control total sobre el Congreso, y ahora ya no lo tienen. Me sorprende verlo”, comentó, mencionando a figuras progresistas como Alexandria Ocasio-Cortez como parte del cambio de percepción.
El mandatario defendió sus credenciales como aliado cercano de Israel. “Nadie ha hecho más por Israel que yo, incluyendo los recientes ataques a Irán que acabaron con esa cosa”, dijo en referencia a los bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes a principios de junio.
Asimismo, lamentó que “la gente se olvidó del 7 de octubre, un día realmente horrible”, en referencia a los ataques de Hamás contra Israel, que dejaron 1,200 muertos y 250 secuestrados.
Trump subrayó que, aunque mantiene un fuerte apoyo de la comunidad israelí, Israel enfrenta hoy un escenario de creciente escepticismo, incluso entre jóvenes simpatizantes del movimiento Make America Great Again (MAGA), lo que podría impactar en el respaldo político dentro de Estados Unidos.
El distrito de San Martín acumula una deuda de medio millón de dólares en el pago de las cuotas de las Administradoras de Fondos para Pensiones (AFP) informó el concejal Cayetano Cruz.
El regidor del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en San Salvador Este, Cayetano Cruz, detalló que la deuda de $500,000 se ha venido acumulando desde 2021.
San Salvador Este está integrado por los distritos de Soyapango, Ilopango, San Martín y Tonacatepeque, a partir de la reestructuración municipal que entregó en vigencia desde el 1 de mayo de 2024.
Cruz indicó que el año pasado la deuda ascendía a $350,000 y que la comuna informó en el concejo municipal que adquirirían un préstamo de $8 millones para pagar esa deuda.
«A inicios de esta administración se prestaron $8 millones, nos dijeron que era para pagarle a una de las AFP que había dejado una deuda San Martín, nos dijeron que había dejado $350,000, dinero de los empleados que no se había trasladado a la AFP». Cayetano Cruz, concejal del FMLN en San Salvador Este.
Con el préstamo, la alcaldía tenía programado pagar indemnizaciones de aproximadamente 300 empleados que optaron por el retiro voluntario, reinstalos de trabajadores despedidos en Soyapango y otras deudas.
Sin embargo, el regidor indicó que este año se enteró que la deuda de los $350,000 no fue cancelada sino que aumentó a $500,000 y les dijeron a los empleados que se retiraron que sus indemnizaciones serían canceladas hasta en 36 cuotas.
«Al final, los $8 millones los ocuparon para pagarle a Mides, para pagarle a CAESS, para pagarle a todas las empresas grandes», dijo Cruz.
El regidor detalló que los demás distritos también tienen una deuda con las AFP aunque «es mínima».
Casi a la medianoche del martes 14 de agosto de 1945, un grupo de técnicos de la radioemisora oficial japonesa NHK llegó a un búnker en el Palacio Imperial, tras sortear los múltiples obstáculos y escombros dejados por los masivos bombardeos aliados sobre Tokio. El emperador Shōwa (nombre oficial de Su Majestad Hirohito) les destinó cinco minutos para grabar. Hizo dos intentos, ambos con baja voz y con una versión culta del japonés, muy lejos de la lengua hablada por el pueblo llano. La grabación fonográfica de mala calidad fue emitida al día siguiente, en cadena nacional.
Tras la destrucción y mortandad sembrada en Hiroshima y Nagasaki por las dos bombas atómicas del 6 y 9 de ese mes, el gobernante nipón no deseaba prolongar la recién declarada guerra contra la Unión Soviética, por lo que le comunicó a su pueblo que aceptaba los términos de la declaración conjunta alcanzada en Potsdam por Estados Unidos, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Reino Unido y China. En la grabación de su breve discurso, el monarca del Trono del Crisantemo se cuidó de usar la palabra rendición. Su pueblo quedó confundido, pero la realidad era que había llegado el atardecer al poderoso Imperio del Sol Naciente y que la noche consecuente sería larga y difícil.
La delegación japonesa se reúne para firmar el documento de rendición formal a bordo del acorazado USS Missouri de la Armada estadounidense en la bahía de Tokio, en una foto de archivo del 2 de septiembre de 1945.
El acto formal de rendición se produjo en la mañana del domingo 2 de septiembre de 1945. Reunidos en la cubierta del USS Missouri, anclado en la bahía de Tokio, los representantes del gobierno y tropas del Japón procedieron a firmar su sometimiento ante los dirigentes militares de las fuerzas aliadas de ocupación. La ceremonia duró 23 minutos (entre las 09:00 y las 09:23 a. m., huso del Japón) y fue transmitida por radio, a la vez que fue grabada en cine para después difundirla en el mundo y archivada en los principales depósitos intelectuales de Estados Unidos. Se firmaron seis copias del documento oficial, donde el vencido imperio nipón aceptaba las cláusulas impuestas por Estados Unidos, URSS, Reino Unido, China, Francia, Canadá, Holanda, Nueva Zelanda y Australia.
Puesto en formación sobre la cubierta de su buque del servicio de ingenieros de los Estados Unidos se encontraba el marino salvadoreño Juan Armando Canales Espinoza. Ese compatriota fue uno de los más de 400 salvadoreños que se enlistaron en las fuerzas militares de las naciones aliadas en contra del Eje Berlín-Roma-Tokio y también fue uno de los miles de soldados que, bajo el rigor militar, aquel 2 de septiembre de 1945 presenciaron la firma de la rendición japonesa. Esa noche, el cielo tokiota se iluminó con fuegos artificiales, lanzados desde las naves ancladas Armando Canpara festejar el fin de la Segunda Guerra Mundial. Se cerraba así el frente del Pacífico sur y se iniciaba la reconstrucción del Imperio del Sol Naciente. La autoridad suprema del emperador Shōwa jamás fue cuestionada por las potencias vencedoras.
El marino salvadoreño Juan Armando Canales Espinoza sirvió en la Marina de EEUU en la Segunda Guerra Mundial.
Nacido en la entonces ciudad de Nueva San Salvador o Santa Tecla, departamento de La Libertad, en 1921, Canales Espinoza fue hijo de Medardo Fuentes Canales (Suchitoto, 1897-¿?). Tras ingresar por la frontera terrestre de Laredo (Texas), el 30 de octubre de 1943, se dirigió a San Francisco (California), donde se enlistó en el Cuerpo de Ingenieros de la U. S. Navy. Tras el entrenamiento de rigor, sus labores consistieron no solo en combatir para defenderse de los ataques nipones en los diferentes escenarios de guerra en los que intervino (en especial, en el archipiélago de las Filipinas), sino que también tuvo que construir pontones o puentes provisionales para facilitar el avance de la artillería e infantería aliadas.
Llegado al Japón durante la segunda quincena de agosto de 1945, Canales Espinoza se dio cuenta de la dureza de los primeros momentos de la posguerra. El otoño estaba a las puertas y todo presagiaba que sería un invierno muy crudo para aquel pueblo devastado y donde campeaban los jinetes apocalípticos. Por eso, durante sus meses de permanencia dentro de las tropas de ocupación, buscó proporcionar comida y cigarrillos a quienes se los pidieron, los que tomaba de sus propios recursos personales, proporcionados para su sustento por el ejército estadounidense. Aquellos bienes de consumo se usaban en las ciudades japonesas para cambiarlos por otros, como comida y otros materiales de primera necesidad. Para su colección personal, aceptó que le dieran billetes de diferentes denominaciones de Filipinas, Japón y otros territorios otrora ocupados por las tropas japonesas. Todo ese papel moneda era dinero sin valor alguno en los mercados, pues la severa inflación lo privó de sus valores de uso y cambio.
El viernes 20 de noviembre de 2000 tuve ocasión de visitarlo en su casa familiar, en la urbe tecleña, a escasa media cuadra al oriente del Colegio Fátima, al lado de un pequeño hospital privado. Al contarle de mi interés por los salvadoreños que tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial, se mostró muy entusiasmado de platicar y mostrarme sus recuerdos. La que no tenía buen semblante era su esposa Marta Escobar de Canales. Ella no se sentía cómoda con que él me contara algunas “anécdotas” que su esposo había tenido durante aquellos lejanos días de su presencia en el Japón de la posguerra.
Resultaba curioso ver el cuidado con el que el marino Canales Espinoza había conservado las fotos donde aparecía con sus compañeros de andanzas en el Pacífico sur, páginas en las que también había pegado los billetes que coleccionó y más de alguna foto de esas féminas con las que había bailado y que tanto molestaban a su esposa salvadoreña varias décadas después.
Canales Espinoza no se consideraba un héroe, sino un mero espectador de una guerra en la que entró bajo la idea de que defendía la libertad en contra de uno de los más grandes totalitarismos mundiales. Me contó que nunca pensó en que podría morir en alguna de aquellas batallas y que se limitó a desarrollar su trabajo al servicio de la ingeniería militar de los Estados Unidos. Hablaba bajo y con voz pausada, pero con dominio de los detalles. Sus ojos destellaban al vagar por sus recuerdos. Incluso me habló de otro marino salvadoreño, Arturo Novoa, con quien había tenido ocasión de encontrarse durante aquel tiempo de permanencia en la armada estadounidense.
Cientos de salvadoreños se enlistaron para marchar a los teatros de operaciones en Europa, África y el Pacífico sur, así como en las operaciones de fabricación de material de guerra y mantenimiento de buques y submarinos en California y Panamá. Para los que se iban a los frentes de guerra, había un seguro de vida por 10,000 dólares o 25,000 colones, mientras que los que retornaban tenían el camino expedito para solicitar la residencia y nacionalidad estadounidense. Sin embargo, no fueron pocos los que decidieron mejor retornar a la patria salvadoreña, como fue el caso del soldado Canales Espinoza.
Él y otros excombatientes que tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial, Corea y Vietnam asistieron a la primera conmemoración del Día de los Veteranos, que se desarrolló en el interior de la fortificada Embajada de los Estados Unidos, en la mañana del lunes 12 de noviembre de 2001. Fue la última vez que lo vi. Falleció de un ataque fulminante al corazón, el domingo 23 de septiembre de 2007 y su cuerpo descansa en el cementerio privado Jardines del Recuerdo, al lado de su esposa, fenecida seis meses antes. La casa tecleña donde lo visité ahora es ocupada por un negocio.
La Selecta sub 17 se enfrentará este martes a Real Betis Balompié en sus categorías inferiores en el inicio de la gira europea que tendrá el combinado nacional con miras al Mundial de la categoría a disputarse en Catar en noviembre.
El partido está programado para las 12:00 del mediodía en horario salvadoreño y se disputará en la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo ubicado en Sevilla, donde desde ayer lunes se concentraron y realizaron su primer entrenamiento.
El Salvador viajó con 22 futbolistas a esta gira que durará hasta el próximo miércoles 10 de septiembre, donde además del Real Betis se enfrentarán al Atlético de Madrid y al Marsella del fútbol francés.
Este será el primer duelo en tierras españolas, tras este encuentro se trasladarán al Centro Deportivo Alcalá de Henares para medirse al Atlético y posteriormente viajarán a Francia para medirse a los marsellescos.
Cabe recordar que El Salvador, dirigido por el entrenador Juan Carlos Serrano, se encuentra en el grupo G del certamen mundialista junto a Alemania, campeona del mundo, Corea del Norte y Colombia.
En el periodo enero-julio de 2025, la desaceleración del empleo en Estados Unidos y el endurecimiento de la política migratoria del presidente, Donald Trump, provocaron una caída interanual del 5,5 % de las remesas hacia México, el primer descenso registrado en este lapso desde 2019.
En este periodo, las remesas que llegan a México sumaron 34.889 millones de dólares, un 5,5 % menos frente a los 36.919 millones de dólares registrados en 2024, de acuerdo con cifras oficiales del Banco de México.
Un retroceso para este periodo no ocurría desde 2019, cuando se redujeron de 21.554 millones de dólares a 21.139 millones de dólares entre 2018 y 2019, una caída interanual del 1,9 %.
Tan solo en julio, las remesas se situaron en 5.330 millones de dólares, una contracción anual de 4,7 %, lo que acumuló cuatro meses consecutivos de retrocesos interanuales —y cinco en lo que va del año—, una racha no vista desde 2013.
En este sentido, Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base, señaló que “no caían tantos meses consecutivos de remesas desde el periodo de febrero a junio del 2013, en el que cayeron cinco meses consecutivos”.
“Hasta ahora llevan cuatro meses consecutivos (a la baja) y es muy posible que se acumule un quinto mes consecutivo”, aseguró Siller.
La especialista explicó que la caída se debe a varios factores, entre ellos, el deterioro presentado en el mercado laboral de EE.UU., además del “miedo de los migrantes que están allá a salir, a hacer actividades”.
En tanto, un análisis de Valores Mexicanos Casa de Bolsa señaló que en términos reales, al ajustar por tipo de cambio e inflación, “las remesas registraron en julio de 2025 una caída real de 5 % anual, lo que marcó la segunda disminución consecutiva en términos reales”.
“Esta contracción obedeció a la combinación de menores ingresos en dólares y continuas presiones inflacionarias internas, que han erosionado el poder adquisitivo de estos flujos”, agregó el reporte elaborado por el economista en jefe de esta firma, Gerónimo Ugarte y el economista Luis Fernando Campos.
Impactos en economías locales
Por su parte, los especialistas descartaron que los niveles récord al cierre del año registrados desde 2020 se vuelvan a ver, ante la poca probabilidad de su recuperación en los cinco meses que restan del 2025.
“Posiblemente veamos una contracción de las remesas en este 2025, considerando que ya en más de la mitad de lo que va del 2025 se está registrando una caída significativa y vemos poco probable que sea revertida hacia los últimos meses de este 2025”, detalló Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en Monex Grupo Financiero.
De acuerdo con las proyecciones compartidas por SIller, para el cierre de este año banco Base estima un retroceso anual del 4 % en las remesas, mientras otras entidades como el BBVA México han previsto una caída por encima del 5 %, alcanzando los 61.000 millones de dólares.
El retroceso de las remesas implica menos recursos para el consumo en regiones altamente dependientes, como Michoacán, Zacatecas, Guerrero y Chiapas, donde representan más del 10 % del PIB estatal, advirtió también Siller.
En este mismo sentido, el reporte de Valores Mexicanos sostiene que el “ajuste real refuerza la señal de deterioro en el ingreso disponible de los hogares receptores, lo que podría traducirse en una menor capacidad de consumo en el corto plazo”.
Además, indicó que “la tendencia descendente de las remesas en 2025 refleja un entorno más adverso, influido por cambios en las políticas comerciales y migratorias en Estados Unidos», así como, al interior, «por los efectos de una apreciación cambiaria y la persistencia inflacionaria en México, que seguirían presionando el ingreso real de las familias”, concluye el análisis.
La campaña electoral en Honduras comenzó oficialmente el lunes con cinco partidos en contienda, aunque tres concentran el mayor respaldo popular: Rixi Moncada, candidata del gobernante Partido Libertad y Refundación (Libre, de izquierda); Nasry Asfura, del Partido Nacional; y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, ambos de línea conservadora.
De los diez millones de habitantes, más de seis millones están habilitados para elegir presidente, tres designados presidenciales (vicepresidentes), 298 alcaldías, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 al Parlamento Centroamericano. Los otros aspirantes presidenciales son Nélson Ávila, del Partido Innovación y Unidad-Socialdemócrata, y Mario Rivera, del Partido Demócrata Cristiano.
El proceso electoral tendrá un coste de 4,000 millones de lempiras ($152 millones), financiados con impuestos de la ciudadanía, de los cuales más del 60 % vive en condiciones de pobreza. Pese a ello, la campaña ha estado dominada hasta ahora por ataques e insultos, lo que ha generado llamados de diversos sectores a enfocarse en propuestas.
“El pueblo hondureño sigue creyendo en el proceso electoral. Ocho de cada diez aseguran que irán a votar, pese a la polarización”, afirmó a EFE Joaquín Mejía, analista y defensor de derechos humanos.
La presidenta de la Corte Suprema, Rebeca Ráquel Obando, pidió una campaña “de altura”, mientras el sector privado exigió a los candidatos propuestas en educación, salud e inversión. El cardenal Óscar Andrés Rodríguez también exhortó a rechazar mensajes de odio durante la campaña.
El proceso, sin embargo, enfrenta tensiones internas en el Consejo Nacional Electoral (CNE), conformado por representantes de los tres partidos mayoritarios. La presidenta consejera, Cossette López, alertó en julio que los comicios estaban en “grave riesgo” por divisiones internas y denunció intentos de intimidación. Otra consejera, Ana Paola Hall, incluso denunció amenazas de muerte contra ella y su familia.
Las elecciones generales del 30 de noviembre pondrán a prueba la capacidad de los candidatos para plantear soluciones a los problemas sociales y económicos del país, en un escenario donde la institucionalidad electoral busca recuperar la confianza ciudadana.
Un grupo de nueve exdirectores y directores interinos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos advirtió este lunes sobre el “peligro” que representa Robert F. Kennedy Jr. al frente del Departamento de Salud y Servicios Humanos. La crítica fue publicada en un ensayo en The New York Times titulado “Nosotros dirigimos los CDC: Kennedy está poniendo en peligro la salud de todos los estadounidenses”.
El pronunciamiento se da tras el despido de Susan Monarez, exdirectora de los CDC, quien denunció que su salida fue “sin fundamento científico” y motivada por su negativa a cumplir “órdenes imprudentes” relacionadas con vacunas.
Entre los firmantes del artículo figuran figuras de peso como William Foege, William Roper, David Satcher, Jeffrey Koplan, Richard Besser, Tom Frieden, Anne Schuchat, Rochelle P. Walensky y Mandy K. Cohen, quienes ejercieron bajo gobiernos demócratas y republicanos.
Los exdirectores acusan a Kennedy Jr. de cancelar inversiones clave en investigaciones médicas, sustituir expertos en comités asesores por personas sin preparación científica y anunciar el fin del apoyo estadounidense a programas globales de vacunación, fundamentales para proteger a millones de niños y a la propia población estadounidense.
“Nos preocupa el amplio impacto que todas estas decisiones tendrán en la seguridad sanitaria de Estados Unidos”, señalaron, instando además al Congreso a reforzar la supervisión sobre el Departamento de Salud.
El artículo recuerda que, aunque en el pasado discreparon con líderes del sector, nunca antes habían dudado de que las decisiones se sustentaran en evidencia científica sólida. En contraste, Kennedy Jr. ha expresado públicamente escepticismo frente a las vacunas, oposición al aborto y rechazo a la fluoración del agua potable, política sanitaria destinada a prevenir la caries dental.
El funcionario también adelantó que en septiembre su departamento publicará una investigación para vincular ciertas “intervenciones” con el autismo, pese a que la comunidad científica rechaza cualquier relación entre vacunas y esa condición.
Con estas medidas, los exdirectores advirtieron que Estados Unidos corre el riesgo de enfrentar futuras emergencias sanitarias con menor preparación y debilitando la confianza en la ciencia.
El FC Barcelona afrontó el mercado de fichajes de verano con tres prioridades claras: consolidar el bloque campeón del triplete español, rejuvenecer la portería y reforzar el ataque. A pesar de las restricciones del fair play financiero, el club logró cumplir esos objetivos con operaciones estratégicas y renovaciones de peso.
La inversión principal fue la incorporación de Joan García, portero de 24 años fichado del Espanyol por $25 millones y contrato hasta 2031, considerado el mejor guardameta de la pasada temporada en LaLiga. En el frente ofensivo, se sumaron el joven talento sueco Roony Bardghji (19 años), procedente del Copenhague por $2.5 millones, y Marcus Rashford, cedido por el Manchester United tras frustrarse la llegada de Nico Williams.
El club también blindó su futuro con las renovaciones de Lamine Yamal (2031), Raphinha (2028), Jules Koundé (2030) y el técnico Hansi Flick (2027), a lo que se sumaron las extensiones previas de Araujo, Pedri, Gavi, Fermín López, Marc Casadó, Cubarsí y Szczesny, asegurando profundidad en todas las posiciones salvo la de central zurdo.
Entre los protagonistas del cierre de mercado estuvo Fermín López, pretendido por el Chelsea, pero el Barça rechazó cualquier oferta. Flick también apostó por la continuidad de Marc Casadó, seguido de cerca por clubes de la Premier League. Otro capítulo lo protagonizó Marc-André ter Stegen, quien tras una lesión de larga duración perdió la capitanía, pero su baja permitió la inscripción de Joan García.
La única salida indeseada fue la de Íñigo Martínez, que partió al Al-Nassr por una oferta irrechazable, liberando $14 millones en masa salarial. Otras salidas incluyeron las ventas de Pau Víctor al Braga, Pablo Torre al Mallorca y Álex Valle al Como; las cesiones de Ansu Fati al Mónaco, Iñaki Peña y Héctor Fort al Elche; y la rescisión de contratos de Lenglet y Oriol Romeu. Además, el Barça ingresó por derechos de Trincao, Todibo y jóvenes del filial como Sergi Domínguez y Noah Darvich.
Con estas operaciones, el club presidido por Joan Laporta logró inscribir a toda la plantilla para LaLiga, consolidando un proyecto que combina juventud, experiencia y solvencia financiera para competir en la temporada 2025-2026.
La santaneca Iris Yazminhe Guerra se reinventa. Conocida por haber sido coronada como Reina Internacional del Café 2020 en Manizales, Colombia, y por ostentar títulos como Miss Santa Ana 2019 y Miss International El Salvador 2020, la joven de 31 años ha dado un giro a su trayectoria.
En junio pasado, Guerra se coronó como Campeona Nacional de Fit Model 2025 y Subcampeona de Bikini Avanzado Libre en el X Festival de Físico y Fitness El Salvador 2025.
Y este domingo figuró en una publicación del Instituto Nacional de los Deportes (INDES), entre los atletas (siete mujeres y nueve hombres) que representarán a El Salvador en los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025, y que participaron en el tercero de los seis chequeos programados antes de la justa regional.
Desde ese escenario, comparte en redes sociales una reflexión íntima sobre su proceso personal, destacando cómo el deporte le permitió superar etapas difíciles: “Tuve la oportunidad de presentar a mi versión más fit hasta el momento, esa que venció los atracones por ansiedad, que dejó de contar calorías y aprendió a disfrutar de la comida sin miedo. Esa versión más feliz”, escribió.
Al igual que otras figuras nacionales como Linda Sibrián y Lorena Menjívar, provenientes del modelaje y la televisión, Guerra encontró en el culturismo no solo un deporte, sino un estilo de vida que exige disciplina y fortaleza mental.
“El fisicoculturismo es mucho más que músculos, es equilibrio con la comida y las pesas, es un estilo de vida”, aseguró la atleta al agradecer a sus entrenadores por acompañarla en este camino.
Nacida en Santa Ana el 17 de junio de 1994, Guerra es egresada de la Universidad Católica de El Salvador como Licenciada en Administración de Empresas. Su historia demuestra cómo la disciplina deportiva puede convertirse en una herramienta de transformación personal y profesional, consolidando su nombre no solo en los concursos de belleza.
El célebre actor Willem Dafoe se atrinchera en un hotel vienés al borde de la extinción en «The Souffleur», la película que el cineasta argentino Gastón Solnicki ha llevado al Festival de Venecia para intrigar con las pugnas, persecuciones y metáforas que se viven entre los muros de ese vetusto edificio.
«Es una película muy rara, sin duda. Como todas mis películas, no empiezan con una idea muy preconstruida», reconoce en una entrevista con EFE el director bonaerense, asiduo en la Mostra veneciana.
«The Souffleur», estrenada en la sección Horizontes del festival, consagrada a las nuevas vanguardias, alumbra la persecución entre el viejo propietario de un histórico hotel vienés, a quien da vida Dafoe, y un empresario argentino dispuesto a comprarlo y demolerlo.
Se trata de una historia de aire enigmático, a veces improvisado e incluso bufo, que transita sobre varias líneas narrativas que se entrelazan para dibujar un hábitat amenazado y la lucha por aferrarse a ese lugar, aunque esté al bordo de la desaparición.
Solnicki (Buenos Aires, 1978) actúa en su propia obra para dar vida al enigmático constructor argentino llegado para hostigar a Dafoe y perseguirlo hasta que, naturalmente, ambos acaban a «tartazo» limpio sobre una resbaladiza pista de patinaje.
«Uno de los tantos milagros es que la película exista y que Willem haya tenido desde el principio interés en hacerla», sostiene el realizador.
El actor estadounidense Willem Dafoe en el 82º Festival Internacional de Cine de Venecia, el 31 de agosto de 2025. EFE/EPA/ETTORE FERRARI
Otro factor importante de esta obra es la improvisación en las interpretaciones, algo que el cineasta argentino considera «una forma de vida», parafraseando al director Jonas Mekas.
«Hay mucha improvisación, naturalmente hay algo grotesco en mis películas. Pero improvisación como decía Mekas, como la forma más grande de concentración, no como un truco o una técnica que se imita o aprende, sino como una forma de vida», alega.
Por otro lado, «The Souffleur» cierra una trilogía vienesa que empezó con «Introduzione all’oscuro» (2018), una oscura oda a su fallecido amigo Hans Hurch, y «A Little Love Package» (2022).
Pero también supone el regreso de este cineasta al emblemático Festival de Venecia, donde además de su «Introduzione all’oscuro», estrenó otras de sus películas más importantes, «Kékszakállú» (2016), y formó parte de su jurado en la edición de 2017.
«Para mí es un lujo enorme estar en la Mostra. Hay una libertad inimaginable aquí, ya que mis películas son raras para estos festivales», celebra.
«The Soufleur» es una de las diecinueve películas que compiten en la sección Horizontes veneciana, la segunda en importancia de la Selección Oficial y cuyo ganador se dará a conocer en la noche del próximo sábado.