Luis de la Fuente escribió este 19 de julio la página más importante de su carrera al conducir a España a la conquista de su segundo título mundial, 16 años después de la histórica coronación en Sudáfrica 2010. El entrenador logró el mayor éxito de la selección tras un proceso de más de una década al frente de las categorías inferiores de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El camino del seleccionador estuvo lejos de ser sencillo. En 2011 fue destituido por el Deportivo Alavés cuando el equipo militaba en la Segunda B. Permaneció cerca de 18 meses sin trabajo, enfrentando dificultades económicas mientras buscaba una nueva oportunidad para continuar vinculado al fútbol.
Ese momento llegó en 2013, cuando encontró un anuncio en un periódico en el que la RFEF buscaba entrenador para la selección sub-19. Tras una entrevista con Ginés Meléndez y el respaldo de Iñaki Sáez, asumió el cargo inicialmente por tres meses para disputar la ronda élite del Campeonato Europeo, un desafío que terminó marcando el inicio de una de las etapas más exitosas del fútbol español.
Desde entonces, De la Fuente comenzó a construir una generación de futbolistas que años después sería protagonista en la selección absoluta. En 2015 conquistó el Campeonato Europeo sub-19 con jugadores como Unai Simón, Rodri y Mikel Merino. Más tarde ganó los Juegos Mediterráneos de 2018 y el Europeo sub-21 de 2019 con una base integrada por Dani Olmo, Fabián Ruiz, Mikel Oyarzabal y otros futbolistas que posteriormente formarían la columna vertebral del combinado nacional.
En los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 obtuvo la medalla de plata tras perder la final contra Brasil en la prórroga. Ese resultado fortaleció aún más la confianza de la Federación en su proyecto y, tras la salida de Luis Enrique luego del Mundial de Catar, fue elegido para asumir el mando de la selección absoluta.
Al frente del combinado mayor, el técnico respondió rápidamente a las dudas iniciales con resultados. Conquistó la Liga de Naciones en 2023 y la Eurocopa en 2024, logros que consolidaron un estilo basado en la confianza hacia sus jugadores y en la continuidad del trabajo desarrollado desde las selecciones juveniles.
El Mundial representó la consolidación definitiva de ese proyecto. España fue creciendo durante el torneo hasta ofrecer una de sus mejores actuaciones en las semifinales frente a Francia, un partido en el que el planteamiento táctico de De la Fuente fue ampliamente elogiado. El propio Kylian Mbappé reconoció tras el encuentro: “Nos han superado tácticamente”.
Las decisiones del entrenador también fueron determinantes para el éxito del equipo. Apostó por futbolistas que llegaban con molestias físicas o tras largas recuperaciones, como Lamine Yamal, Nico Williams, Mikel Merino y Fabián Ruiz, además de realizar cambios en la alineación que potenciaron el rendimiento de jugadores como Pedro Porro y Álex Baena. En la final, Ferran Torres respondió a la confianza del seleccionador con el gol que aseguró el segundo título mundial para España.
La conquista en Nueva Jersey confirmó el éxito de un modelo basado en la continuidad, el conocimiento del talento nacional y la gestión del grupo. Tras 13 años formando futbolistas en las distintas categorías de la selección española, Luis de la Fuente alcanzó la cima del fútbol mundial con un equipo construido bajo una filosofía que siempre defendió: “¿Mi secreto? Son los mejores” y una regla que nunca dejó de aplicar: “Quiero buenas personas”.
El seleccionador de Argentina, Lionel Scaloni, lamentó la derrota por 1-0 frente a España en la final del Mundial 2026, aunque resaltó el esfuerzo realizado por sus jugadores durante todo el torneo y aseguró que el equipo entregó todo en busca de defender el título conquistado en Catar 2022.
Tras el partido disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el entrenador reconoció la superioridad del conjunto español, pero subrayó el compromiso de la Albiceleste, que llegó al encuentro con varias bajas físicas después de un exigente recorrido en las fases eliminatorias.
«Tristeza pero sabiendo que hemos dejado todo, tengo un montón de cosas para decir de cómo hemos llegado aquí, pero no vale la pena. Agradecimiento eterno a estos chicos que nos han dado otra final de Mundial y han competido hasta el final», afirmó el estratega argentino.
Scaloni reconoció que España fue el mejor equipo en la final, aunque insistió en valorar el desempeño de sus dirigidos durante toda la competencia. «Han sido mejores eso es la verdad, pero yo me guardo un enorme recuerdo de lo que han hecho. Tenemos que darle una validez enorme porque cuesta un montón», expresó.
El técnico también pidió reconocer el esfuerzo de un plantel que superó varias eliminatorias complicadas antes de alcanzar nuevamente la final de una Copa del Mundo.
«Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota. Estamos demostrando hoy que sabemos perder. El partido lo perdimos y asumimos las cosas, pero no vamos a dejar de acordarnos de todo lo que hicimos para llegar aquí. Agradecer a la gente, a los jugadores y al país decirle que hemos dado todo. Hemos llegado en un momento muy justo, esa es la realidad, pero si dejas todo como hoy es un gran ejemplo. Se pierde y hay que levantarse», sostuvo.
El entrenador añadió que también debe valorarse el mérito de alcanzar el subcampeonato mundial, una instancia a la que pocas selecciones logran acceder. «Yo sí que me acuerdo del segundo porque cuesta mucho llegar. Nos gustaría haber ganado, agradecimiento y tristeza. Se puede jugar bien o mal pero cuando dejas todo así es muy difícil reprochar algo», manifestó.
Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, Scaloni también habló sobre su futuro al frente de la selección argentina y reveló que necesita un tiempo para reflexionar antes de tomar una decisión sobre su continuidad una vez finalice su contrato.
«Con respecto a mí, voy a hablar con el presidente. Yo más o menos tengo una idea de lo que quiero hacer. Cumpliré el contrato y después veo. La verdad que siento la necesidad también de pensar por qué. No sé si va a poder hacer algo tan grande como esto y a lo mejor… bueno, habría que hablarlo».
Más adelante agregó: «Yo al presidente [de la AFA] le estoy agradecido por haberme dado la oportunidad ésta de estar en el lugar que estoy, es el lugar soñado para todos. Hemos intentado hasta el último momento dar el máximo como cuerpo técnico, los jugadores, y creo que es justo que me pueda tomar este tiempo y pensarlo».
El entrenador concluyó su comparecencia entre lágrimas al admitir: «Para seguir se necesitan un montón de cosas, sobre todo volver a resetearse, volver a formar un grupo como éste, que difícilmente se vuelva a formar. Es un lugar soñado. Duele, me duele el alma. Lo siento».
La selección de España regresará este lunes a Madrid para celebrar la conquista del Mundial 2026, título obtenido tras vencer 1-0 a Argentina en la final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Estados Unidos. El equipo encabezará una jornada de homenajes institucionales y un recorrido por las principales calles de la capital española.
La expedición, dirigida por el seleccionador Luis de la Fuente, tiene previsto aterrizar alrededor de las 12:50 del mediodía (4:50 am en San Salvador) en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, procedente de Newark, donde será recibida por cientos de aficionados que esperan dar la bienvenida a los nuevos campeones del mundo.
La primera actividad oficial será una visita al Palacio de la Zarzuela, donde los jugadores y el cuerpo técnico serán recibidos por los reyes de España. Posteriormente, la delegación se trasladará al Palacio de la Moncloa para un encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tanto la Familia Real como el jefe del Ejecutivo español asistieron el domingo a la final del Mundial en Nueva Jersey, donde España conquistó su segunda Copa del Mundo, 16 años después de obtener su primer título en Sudáfrica 2010.
Tras concluir los actos protocolarios, la selección recorrerá Madrid en un autobús descapotable para compartir el campeonato con la afición. La caravana pasará por varias de las principales avenidas de la ciudad antes de llegar a la Plaza de Cibeles, escenario tradicional de las celebraciones deportivas del país.
Las actividades en Cibeles comenzarán a partir de las 18:00 con un programa de entretenimiento que incluirá música en vivo, presentaciones artísticas, animación y la participación de varios DJ, mientras miles de aficionados esperan la llegada de los campeones.
Está previsto que los futbolistas y el cuerpo técnico lleguen a la Plaza de Cibeles alrededor de las 21:00, donde protagonizarán el acto central de la celebración y compartirán con los seguidores el segundo título mundial de la historia del fútbol español.
La jornada pondrá el broche de oro a una campaña histórica para la Roja, que con la conquista del Mundial 2026 se convirtió en la primera selección bicampeona del siglo XXI y consolidó su lugar entre las grandes potencias del fútbol internacional.
El grupo musical colombiano Morat invitó este viernes a sus seguidores a ponerse traje para los conciertos de su gira internacional ‘Ya es mañana’, que comenzará en Bogotá el próximo 14 de agosto, como parte de una campaña bautizada como ‘El traje que te traje’.
Así, esta prenda será la imagen del nuevo tour mundial, que comenzará con una serie de conciertos en el Movistar Arena de la capital colombiana los días 14, 15, 16, 21, 22 y 23 de agosto y que recuerda en su ciudad natal los inicios de la agrupación antes de convertirse en una de las bandas de pop en español más escuchadas del mundo.
El traje es «un símbolo que suele asociarse con la madurez, el trabajo y la seriedad que la vida parece exigir con el transcurrir de los años», según un comunicado de su equipo de prensa.
Con esta iniciativa, la agrupación -compuesta por Juan Pablo Isaza, Juan Pablo Villamil, y los hermanos Martín y Simón Vargas- busca repetir la experiencia de su anterior gira de estadios, ‘Antes de que amanezca’, cuando más de un millón de asistentes vestidos con pijamas acudieron a la veintena de citas que la banda ofreció en catorce países.
«No queremos uniformar al público. Queremos darles un código para jugar», expresaron en el comunicado los integrantes del grupo, que se juntaron para crear Morat en 2011 mientras estudiaban en la universidad y alternaban las sesiones de grabación con presentaciones en bares y eventos informales.
Se trata de que cada persona integre este código de vestimenta como considere, ya sea vistiendo un traje completo o «con pequeños elementos como una corbata, una camisa, un chaleco o un pantalón».
Con el álbum ‘Ya es mañana’, los colombianos ganaron el año pasado el Latin Grammy al Mejor Álbum Pop/Rock.
Este código de vestimenta acompañará a Morat, que suma más de 20,000 millones de reproducciones en plataformas digitales, en una gira que el grupo definió como «la más nostálgica y ambiciosa hasta la fecha» y que los llevará a Chile, Argentina y España, donde ofrecerán una decena de conciertos por varias ciudadades.
La FIFA aseguró que la ampliación de la Copa del Mundo de 32 a 48 selecciones resultó un éxito y descartó que el aumento de participantes provocara una disminución en el nivel competitivo del torneo, como se había anticipado antes del inicio de la competición.
La valoración fue presentada por el Grupo de Estudio Técnico de la FIFA durante una conferencia de prensa previa a la final del Mundial entre España y Argentina. El director de Desarrollo Global del Fútbol del organismo, Arsène Wenger, afirmó que la calidad futbolística del campeonato fue «muy alta» y que los temores sobre un posible desequilibrio entre las selecciones no se cumplieron.
Wenger sostuvo que la diferencia entre las principales potencias y las selecciones consideradas de menor nivel continúa reduciéndose. Como ejemplo destacó el desempeño de Cabo Verde, que en su primera participación mundialista avanzó hasta los dieciseisavos de final y fue eliminado por Argentina únicamente después de la prórroga.
El informe elaborado por el Grupo de Estudio Técnico, integrado también por el exseleccionador alemán Jürgen Klinsmann, analizó el desarrollo de los partidos disputados en Estados Unidos, Canadá y México para evaluar el impacto de las modificaciones implementadas en esta edición del torneo.
Entre las principales conclusiones figura una mayor rapidez en la reanudación del juego mediante los saques de puerta y una reducción en las interrupciones por atención médica. Antes del Mundial, la FIFA instruyó a los árbitros para evitar demoras innecesarias y sancionar las pérdidas deliberadas de tiempo cuando fuera necesario.
Klinsmann también explicó que el número de goles anotados desde larga distancia se duplicó en comparación con la Copa del Mundo de Catar 2022.
«Observamos que muchos equipos se defendían muy atrás y resultaban difíciles de superar», señaló al analizar las tendencias tácticas observadas durante el campeonato.
Otro de los aspectos destacados fue el comportamiento de los porteros, quienes abandonaron con mayor frecuencia su línea de meta para despejar balones. El exguardameta suizo Pascal Zuberbühler atribuyó esa tendencia a la mayor protección que reciben los arqueros dentro del área en las acciones aéreas.
Respecto a las pausas para hidratación, Wenger indicó que la FIFA realizará un análisis más detallado una vez concluya el torneo. Aunque reconoció que la medida generó opiniones divididas, sostuvo que hasta ahora no existen evidencias de que haya influido de manera significativa en los resultados de los partidos.
La cantautora mexicana Natalia Lafourcade ha enviado un saludo muy especial al público salvadoreño, invitándolo a acompañarla en el concierto que ofrecerá el próximo 22 de septiembre en Salamanca, San Salvador, como parte de su aclamada gira internacional «Cancionera Tour».
En el mensaje, la artista expresa la emoción de regresar a El Salvador para reencontrarse con sus seguidores y compartir una velada llena de música, emociones y las canciones que han marcado a varias generaciones.
Considerada una de las artistas más importantes de la música latinoamericana contemporánea, Lafourcade ha construido una carrera de más de dos décadas caracterizada por su sensibilidad artística, autenticidad y el rescate de las raíces musicales de México y Latinoamérica.
Ganadora de múltiples premios Grammy y Latin Grammy, su repertorio incluye éxitos como «Hasta la Rraíz», «Nunca es suficiente», «Tú sí sabes quererme», «Soledad y el mar», «Mi lugar lavorito» y muchas otras composiciones que se han convertido en himnos para millones de seguidores.
Natalia presenta un espectáculo íntimo y cuidadosamente concebido, donde la música, las historias y la conexión con el público se convierten en los protagonistas de una experiencia única.
Las localidades disponibles son Mezzanine (general y sobretarima) $50, Silla Preferencial $75, Silla Oro $125 y Silla Diamante $175, más cargos por boletería, a la venta en Smart Ticket.
La obra del artista estadounidense Andy Warhol (1928-1987) se expone por primera vez en 10 años en Francia, con una retrospectiva que reúne dos centenares de piezas procedentes del museo Andy Warhol de Pittsburgh (EE.UU.), la mayoría jamás exhibidas en Francia, y lo hace en el pueblo bretón de Landerneau (oeste).
Titulada ‘Warhol en Landerneau’, la exposición se mantendrá abierta hasta el 24 de enero de 2027 en el Fondo Hélène & Édouard Leclerc para la Cultura (FHEL), un antiguo convento capuchino que se ha convertido en uno de los museos más visitados de toda la región.
Esta se ha concebido en el marco de una doble efeméride: los 250 años de la independencia de los Estados Unidos, el 4 de julio de 1776, y el centésimo aniversario de la actriz estadounidense Marilyn Monroe (1926-1962), a la que Warhol retrató en una de sus serigrafías más célebres.
La directora del centro, Marie-Pierre Bathany, dijo a EFE que dicha obra -exhibida en sus versiones rosa y azul- responde al interés del artista por la fama, concepto que definió como «el fetiche de Warhol».
«Alguien como Marilyn, que es extremadamente famosa, no podía sino despertar el interés de Warhol. Le apasionaba comprender los mecanismos que conducen a la fama y fue ese trabajo el que le llevó a reflexionar sobre sí mismo y sobre su propia representación», explicó.
Un visitante observa el símbolo del dólar en una obra de Warhol. EFE/ Pol Lloberas
La exposición, comisariada por la directora del museo Andy Warhol de Pittsburgh (EE.UU.), Amber Morgan, muestra cómo la vida y la obra de Warhol están completamente atravesadas por el «sueño americano»: la promesa de ascenso social a través del modelo emprendedor estadounidense.
Esto se aprecia en el propio recorrido de la exhibición, dividida en cinco secciones que siguen la obra de Warhol desde su juventud, pasando por su interpretación de la publicidad como arte y su visión del consumismo estadounidense.
Algunas de las obras clave en este proceso creativo son también las más reconocibles de su producción de serigrafías, como sus latas de sopa Campbell’s, sus botellas de Coca-Cola o su célebre plátano firmado: todos ellos objetos cotidianos visibles en la exposición.
Warhol sublimó esta noción del arte y el consumo con sus retratos serigrafiados, de colores chillones y detalles mínimos, que convertían a figuras como Monroe o a la primera dama Jackie Kennedy (1929-1994) en iconos de la cultura pop.
Por este motivo, la directora consideró que Warhol «participó en la construcción del mito estadounidense a la vez que se benefició», de modo que no solo vivió el sueño americano, sino que él «es el artista del sueño americano».
«A menudo se le ha atribuido una mirada crítica hacia la sociedad de consumo pero, en realidad, Warhol no siempre da respuestas. Plantea muchas preguntas, pero no siempre las resuelve. Qué pensaba realmente es la pregunta que recorre toda la exposición», apuntó.
Andy Warhol (1928-1987) es considerado uno de los artistas más importantes e influyentes de la segunda mitad del siglo XX, con una obra que definió toda una corriente conocida como ‘arte pop’.
Por su parte, el Fondo Hélène & Édouard Leclerc para la Cultura (FHEL) es uno de los centros de arte contemporáneo más importantes del oeste de Francia, situado a unos 25 km de Brest. Fue creado en 2011 como un fondo privado de dotación cultural impulsado por la familia Leclerc, fundadora del conocido grupo de distribución del mismo nombre.
El objetivo del FHEL es hacer el arte contemporáneo accesible al mayor número de personas, organizando grandes exposiciones temporales de artistas nacionales e internacionales.
Entramos al que sería nuestro primer apartamento en Barcelona en la tarde del 22 de junio de 2010. Aunque llevábamos poco más de un mes en la Ciudad Condal, tuvimos una muy mala experiencia de vida con el casero venezolano que nos alquiló un sitio en su aparto-hotel, un tiempo que mi memoria agradecerá alguna vez que se me borre del todo.
Esa tarde, nuestro nuevo casero nos entregó las llaves del piso. Enormes ventanales sin cortinas y un piso amplio sin más muebles que un sofá enorme de cuero. Un mueble nada apropiado para el tiempo del verano, en medio de una gruesa capa de polvo acumulado de casi un centímetro que se extendía por toda la estancia.
Unas horas después, el casero nos llevó una vieja televisión de 13 pulgadas y unas sábanas. Nos dijo que sacó el aparato que tenía en su cocina para que pudiéramos ver el partido de esa noche. Era el enfrentamiento de México contra Uruguay, que se saldaría con un gol a favor de los charrúas.
Eran tiempos muy convulsos en la ciudad y en Cataluña. El independentismo de filiación derechista le había comido el coco a muchas personas. Era delirante ver hasta salvadoreños de origen que clamaban por ver a Cataluña separada del estado español. Esas situaciones dividieron familias, gestaron enemistades, lastimaron escenarios de trabajo y se convirtieron en un caldo de cultivo de muchas cosas que aún perduran. En nuestro hogar, mi esposa regiomontana y yo estábamos más ocupados con su doctorado y con la crianza de nuestra hija de casi siete meses como para tomar vela en asuntos que todavía veíamos como muy lejanos a nuestros intereses, tiempos y riesgos.
El 10 de julio de 2010, las fuerzas independentistas catalanas le ofrecieron un pulso de fuerza al estado español. Sacaron a las calles y avenidas a poco más de un millón de personas, que se reunieron primero en una cadena humana para luego concentrarse en una manifestación masiva, sin precedentes en la historia democrática de esta comunidad autónoma del Reino de España. Nuestros vecinos salieron a la avenida Paralelo a tomarse de las manos y corear sus consignas independentistas, tal y como lo hicieron cientos de miles de personas más. “Somos una nación. Nosotros decidimos.”
Aquello fue apenas el punto de arranque de lo que terminaría por estallar en octubre.
Desde la altura de nuestro tercer nivel en el edificio, mi esposa y yo vimos aquel desborde humano, escuchamos aquel griterío de consignas y no dejamos de comentar lo ocurrido.
Al día siguiente, el 11 de julio, la selección española, La Roja, jugaba la final del Mundial de Sudáfrica frente a la naranja mecánica de los Países Bajos. Era un punto deportivo y político muy álgido. Pero el fútbol siempre es algo más que 22 individuos que corren y patean un balón. Vimos el partido en la misma televisión prestada de trece pulgadas, sentados en aquel sofá de cuero que ya empezaba a sentirse como nuestro.
En el Soccer City Stadium de Johannesburgo, la capital sudafricana, los 90 minutos reglamentarios terminaron con un empate a cero. También ocurrió lo mismo en la primera parte de la prórroga. El partido se puso duro, casi violento, y ambos porteros se lucieron; nosotros, pegados a la pantalla chica, sufríamos cada intervención, en especial la histórica parada de Iker Casillas en el mano a mano contra Arjen Robben.
A solo cuatro minutos de llegar a la tanda de penaltis, se gestó la jugada para la historia. Jesús Navas arrancó por la banda derecha desde su propio campo y sorteó a varios rivales con una veloz conducción hasta ceder el balón a Andrés Iniesta.
El capitan de la selección española de fútbol, Iker Casillas (de verde), recibe la copa del Mundial de Sudáfrica 2010 que la selección española consiguió tras vencer en la final a la selección de Holanda por 1-0. Archivo EFE
Este oriundo de Fuentealbilla, con 26 años recién cumplidos, dio un elegante taconazo para Cesc Fàbregas, encargado de abrir el juego hacia la banda izquierda en dirección a Fernando Torres. El delantero intentó un centro al área, pero la defensa neerlandesa lo interceptó y despejó con dificultad. El rechazo cayó otra vez en los pies de Fàbregas. Con una visión de juego envidiable, el catalán observó a Iniesta que estaba solo en el lado derecho del área y le entregó un pase preciso. Él controló el balón y, con una técnica impecable, enganchó una media volea cruzada con la pierna derecha. El portero Maarten Stekelenburg llegó a rozar el esférico, pero la potencia y la colocación del disparo hicieron imposible evitar su entrada al fondo de la red. “Iniesta de mi vida”, gritó desaforado uno de los comentaristas del partido.
Mi esposa y yo frenamos nuestros gritos desde aquel sofá, porque nuestra hija dormía sobre sus casi siete meses de vida. Aquello fue en el minuto 16 de la segunda parte de la prórroga. Los dirigidos por Vicente del Bosque fabricaban historia frente a nuestros propios ojos.
La celebración del gol fue tan memorable como el tanto en sí mismo. Presa de la euforia, Iniesta corrió hacia el banderín de córner, se quitó la camiseta de La Roja y le mostró al mundo una prenda interior blanca con un mensaje escrito con plumón azul: «Dani Jarque siempre con nosotros».
Ese gesto no fue casual, sino un homenaje preparado antes del encuentro para honrar a su amigo íntimo, con quien forjó un vínculo muy estrecho en las categorías inferiores de la selección española, pese a la rivalidad de sus respectivos clubes en Barcelona, porque Jarque militaba en el RCD Espanyol e Iniesta en el FC Barcelona. La muerte repentina de Jarque en Roma, por un fulminante ataque al corazón, en agosto del año anterior, fue un golpe devastador para el centrocampista albaceteño y lo arrastró a una fuerte depresión durante la temporada previa a aquella Copa del Mundo del waka-waka shakireano. A mí esa camiseta interior me dolió tanto como me emocionó, porque entendí que el fútbol también carga con sus propios duelos.
Al anotar ese histórico tanto, Iniesta coronó a España como campeona y convirtió el recuerdo de su compañero en un símbolo imborrable del deporte universal, ese que no mancha balones y que trasciende barreras políticas, mentales, geográficas, lingüísticas y más.
Esa noche, por las mismas calles y avenidas donde apenas unas horas antes el independentismo catalanista había demostrado nervio frente al estado español, cientos de miles de personas, a pie o en vehículos, festejaron el triunfo de La Roja española, su primera estrella y su ingreso en lo más alto del ranquin de la FIFA. Nosotros seguimos la fiesta desde nuestro pequeño balcón.
Dieciséis años después, el independentismo catalán es un balón desinflado y nosotros llevamos diez años en otro piso en el centro de la capital catalana. Ninguno de aquellos integrantes de La Roja sigue dentro de la nueva escuadra mundialista dirigida por Luis de la Fuente. Gerard Piqué e Iker Casillas ya no mantienen sus respectivos vínculos amorosos con Shakira y Sara Carbonero, aunque la colombiana repitió como gestora del himno oficial de esta nueva Copa del Mundo, para disgusto de muchos y elogio de otros cuantos.
En este mundial trinacional -marcado por los abusos del trumpismo, diversas guerras y muchos problemas globales más-, La Roja trazó un camino de menos a más, en el que demostró solidez defensiva y contundencia en los momentos clave.
Seguimos cada partido de esa fase de grupos (Grupo H) en familia, con el mismo nervio de siempre. El debut fue cauteloso: un 0-0 sin goles frente a Cabo Verde y su portero veterano, Vozinha, que nos dejó con cara larga. En el segundo partido el equipo despertó y goleó 4-0 a Arabia Saudi. Ahí respiramos con más calma.
Para sellar su clasificación, España se impuso por la mínima, 1-0, ante Uruguay. Hasta ese momento, la portería española seguía sin goles en contra. En casa empezamos a hablar en voz baja de un camino largo.
Mikel Oyarzabal de España celebra un gol en un partido por los dieciseisavos de final del Mundial de la FIFA 2026 entre España y Austria en el estadio SoFi en Los Ángeles. EFE
En los dieciseisavos de final, disputados en el imponente SoFi Stadium de California, España superó 3-0 a Austria, y en casa empezamos a soñar en voz alta. El verdadero susto llegó en los octavos, en Dallas, frente a Portugal. Fue un derbi ibérico apretado que se resolvió por la mínima y que nos dejó las uñas cortas y la garganta seca. El billete a semifinales se ganó a pulso en cuartos de final, contra Bélgica, con un ajustado 2-1. La semifinal ante Francia fue la peor para los nervios de esta casa: noventa minutos de batalla táctica que terminaron igualados y una prórroga en la que La Roja por fin se soltó, con una victoria por 2-1 que nos sacó de nuestro sofá gris entre gritos y abrazos, ya con el billete a la final del Mundial 2026 en el bolsillo.
El 19 de julio de 2026, La Roja se consagró campeona del mundo por segunda vez en su historia, tras vencer a la Argentina de Messi en una final de infarto disputada en el majestuoso MetLife Stadium. Esta vez, mi esposa y yo la vimos en nuestro televisor digital de seis años, junto a nuestra hija de 16 años y nuestro hijo de 9, todos con la camiseta del combinado español puesta, en sentimiento de apoyo a la que ya es nuestra segunda patria.
El encuentro fue una batalla táctica de principio a fin. España impuso su característico juego de posesión, pero le costó abrir el marcador, que llegó gracias a los pies de Ferrán. La albiceleste, campeona defensora, buscó empatar el encuentro y forzar llegar a la tanda de penales, pero La Roja de Oyarzabal, Cucurella, Olmo y Yamal selló el marcador definitivo del partido a los 120 minutos. En casa saltamos los cuatro juntos. La locura se desató en todas direcciones del territorio español y mucho más allá. Nustros vecinos gritaron y ahora celebramos todos.
Esperamos 16 años para volver a sentir que el fútbol es una comunidad y una esperanza, un gesto que va mucho más allá de 22 hombres que se disputan la posesión de la trionda con chip incluido. El fútbol une, le moleste a quien le moleste.
Al levantar la copa hacia el cielo de New Jersey bajo una lluvia de confeti dorado y fuegos artificiales, se selló la segunda entrada de España al exclusivo club de selecciones campeonas del mundo. Dieciséis años después de aquel sofá de cuero y televisor prestado, volvimos a sentir lo mismo. Mañana no será otro día más.
La historia de Lionel Messi en las Copas del Mundo comienza con un debut impactante, prosigue por un camino tortuoso hasta alcanzar una cima en Qatar, que no ha podido volver a escalar, pese a firmar su mejor Mundial a nivel individual.
Estos son los diez momentos de un relato único, que se ha alargado durante 20 años:
1. Debut, gol y asistencia (16 de junio de 2006, Gelsenkirchen. Mundial de Alemania)
Messi tuvo el debut soñado. En la segunda fecha, frente a Serbia y Montenegro, compartió durante 75 minutos banco con Lionel Scaloni y Pablo Aimar, quienes 16 años después le llevarían a la conquista del título.
Después, entró en sustitución de Maxi Rodríguez y su impacto fue inmediato, tres minutos después asistió a Hernán Crespo para el 40-0 y en el 88 firmó el 6-0 final.
2. Impotencia en el banquillo y eliminación ante Alemania (30 de junio de 2006, Berlín. Mundial de Alemania)
Con el partido empatado (1-1) y los cambios agotados, Messi observó con los brazos cruzados e impotente cómo su selección se encaminaba a una tanda de penaltis que perdería (2-4). Su suplencia le valió a José Pekerman fuertes críticas.
3. Debut como capitán con Maradona en el banquillo (22 de junio de 2010, Polokwane. Mundial de Sudáfrica)
La unión de dos genios (Diego Maradona en el banquillo y Messi en el campo), no dio el resultado esperado. Ante Grecia, sin Javier Mascherano -al que dio descanso- Maradona le entregó el brazalete a Messi y lo convirtió en el capitán más joven de Argentina, con 22 años.
Pese a contar con libertad absoluta en el campo y presentarse al Mundial con un Balón de Oro bajo el brazo, Messi no rindió como se esperaba. Ha sido el único Mundial en el que se fue sin marcar.
4. La dolorosa final y el premio agridulce (13 de julio de 2014. Río de Janeiro. Mundial de Brasil)
Su primera final, y nada menos que en el Maracaná, acabó en llanto por un gol de Mario Goetze en la prórroga. Elegido Mejor Jugador del Torneo, Messi no encontró consuelo. En los dos años siguientes, perdería dos finales de la Copa América en la tanda de penaltis, lo que le llevaría a renunciar a la selección.
5. Mbappé le cierra el camino (30 de junio de 2018. Kazán, Mundial del Rusia)
Tras pasar de ronda con muchas dificultades, Kylian Mbappé liquidó a Argentina (4-3) con dos goles en 4 minutos (64 y 68), en lo que parecía un cambio generacional.
6. El latigazo de la supervivencia (26 de noviembre de 2022, Doha. Mundial de Qatar)
Después de la sorprendente derrota ante Arabia Saudí, Argentina necesitaba ganar a México para acabar con las críticas. Con un latigazo desde fuera del área abrió el camino de la victoria en el segundo tiempo.
7. La consagración y el fin de las críticas (18 de diciembre de 2022, Doha. Mundial de Qatar)
En una final espectacular (3-3 y 4-2 en penaltis), con un épico enfrentamiento con Kylian Mbappé, Messi defendió su corona de mejor jugador del Mundo y conquistó el título que le faltaba, por el que había penado durante dieciséis años.
8. Primer hat-trick e inicia carrera hacia título de máximo artillero (16 de junio de 2026. Kansas City. Mundial de Norteamérica)
El mismo día que se cumplían 20 años de su debut y primer gol, Messi dejó una actuación memorable ante Argelia y, con su primer hat-trick en un Mundial, igualó a Miroslav Klose en la tabla histórica de máximos artilleros.
9. Las épicas remontadas desde la lona (7 de julio de 2026. Atlanta. Mundial de Norteamérica, 15 de julio de 2026, Atlanta. Mundial 2026)
A falta de 11 minutos perdía por 0-2 con Egipto en los octavos de final. Estaba eliminada hasta que el Cuti abrió el camino de la remontada, Messi igualó y Enzo Fernández culminó el milagro. El capitán rompió a llorar por la emoción y acabó primero abrazado por todo su equipo, dispuesto a hacer lo que fuese para evitar una retirada prematura.
Contra Inglaterra, ocho días después, de nuevo una situación límite y otra vez lideró a una selección que creyó en él y dio la vuelta al gol de Anthony Gordon con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, este en el 92+.
10. La triste despedida (19 de julio de 2026. Nueva York/Nueva Jersey. Mundial de 2026)
Nada menos que una final, contra España y en el Metlife, donde 10 años antes había arrojado la toalla y anunció su despedida de la selección. No hubo final feliz para el capitán albiceleste. Un gol de Ferran Torres en el 106 le dejó sin título. Queda su legado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó entorpecer las celebraciones por el título mundial de España en el césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey, después de que ‘La Roja’ derrotara (1-0) a Argentina en la final del campeonato disputado en Estados Unidos, México y Canadá.
Fue una repetición de la final del Mundial de Clubes del año pasado, cuando Donald Trump no abandonó el escenario y se quedó para aparecer en las fotos de las celebraciones, a pesar de las miradas de los jugadores del Chelsea.
Tras el triunfo de España, Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino se encargaron de entregar el trofeo al capitán de la selección española Rodrigo Hernández. A continuación, Trump charló con Rodri y otros jugadores españoles, que parecían ansiosos por levantar el trofeo, pero se negaron a hacerlo mientras el presidente de Estados Unidos estuviera con el grupo.
Incluso Infantino parecía avergonzado, pero Trump insistió en situarse junto a los jugadores españoles. Finalmente se apartó un poco, pero se aseguró de posar en el extremo derecho de la foto de la victoria de ‘La Roja’, que sumó su segunda estrella en la camiseta tras la lograda en Sudáfrica en 2010.
Tanto Trump como Infantino fueron abucheados intensamente por los aficionados cuando saltaron al campo para la ceremonia de entrega del trofeo. La final entre España y Argentina fue el primer partido del Mundial al que asistió Trump, quien declaró antes del saque inicial que a Estados Unidos le gustaría volver a acoger este gran evento.
No obstante, el presidente de Estados Unidos siguió acaparando titulares durante el torneo. El asunto más destacado fue su llamada a Infantino para solicitar una revisión de la sanción de un partido impuesta por la FIFA al delantero estadounidense Folarin Balogun por su tarjeta roja.
Aunque la revisión se resolvió a favor de la selección de Estados Unidos, Infantino insistió en que el presidente norteamericano no tuvo nada que ver con ello. La política de Trump también fue objeto de atención cuando el Gobierno estadounidense denegó la entrada al árbitro somalí del Mundial Omar Artan, mientras que Irán tuvo que trasladar su campamento base a México y se vio sometido a estrictas medidas de entrada.