La Dirección General de Protección Civil tiene como meta conformar y equipar a un total de 12 grupos de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, por sus siglas en inglés) para el año 2030, reveló este lunes el director de Protección Civil, Lui Amaya, en la entrevista Frente a Frente.
De estos, al menos cuatro estarán completamente constituidos y equipados, y ocho funcionarán bajo la categoría de equipos livianos, según confirmó el director general de la institución.
Durante una entrevista televisiva, el funcionario explicó que la clasificación de estos grupos responde a los lineamientos del Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate (INSARAG), los cuales dividen a los equipos en pesados, medianos y livianos dependiendo de factores como la cantidad de personal, sus capacidades operativas, el nivel de autosuficiencia en el terreno y el equipamiento especializado.
Sobre la función específica de los ocho grupos livianos proyectados, Amaya detalló que, si bien no están estructurados ni equipados para ingresar a estructuras colapsadas, su labor en el terreno es de avanzada.
«Son ellos los que se ocupan, por ejemplo, de hacer el llamado y escucha, hacen el marcaje para que los que atrás vienen con otras capacidades, ellos sí puedan y no estén perdiendo el tiempo ya en hacer el llamado y escucha», indicó el funcionario.
Esta metodología técnica permite que cuando los equipos con mayor capacidad llegan a la zona de desastre y encuentran el marcaje que indica probabilidad de vida, puedan ingresar de manera inmediata a las labores de extracción.
Alcanzar este nivel de especialización requiere un proceso de capacitación técnica e inversión gubernamental.
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Como ejemplo, Amaya señaló que capacitar a los miembros en el curso de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (BREC) puede llegar a costar hasta $25,000 por cada entrenamiento de 10 días. Este costo incluye logística, instructores, alimentación y la construcción de simuladores donde los rescatistas deben practicar técnicas de penetración y corte.
Este proceso de tecnificación y equipamiento en Protección Civil inició formalmente hace cinco años con el objetivo de responder a la realidad sísmica de El Salvador. Según las autoridades, la intervención de estos equipos durante la misión humanitaria en Turquía representó la «graduación» de este proceso formativo.
Actualmente, esta capacidad técnica es aplicada por los equipos salvadoreños desplegados en las operaciones de rescate en Venezuela, mientras la institución mantiene la directriz de que la ruta de formación y equipamiento «todavía no para».
Desde el 25 de junio, El Salvador tiene a 300 rescatistas en suelo venezolano, donde hasta los últimos días, habían rescatado a nueve personas de entre los escombros. Este fin de semana, 120 de esos rescatistas volvieron al país para ser relevados por igual número de connacionales que se unieron a la búsqueda en La Guaira.

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