Con 57 votos, la Asamblea Legislativa reformó este martes a la «Ley general de migración y extranjería» para disminuir de 9 meses a 90 días la permanencia mínima exigida a los extranjeros para conservar su residencia temporal; y para establecer que los extranjeros perderán definitivamente la nacionalización si cometen «delitos dolosos graves».
La reforma fue aprobada con 57 votos de Nuevas Ideas y sus partidos aliados. Arena y Vamos no votaron.
De acuerdo a la Gerencia de Extranjería de la Dirección General de Migración y Extranjería, actualmente los extranjeros tienen la obligación de permanecer nueve meses por año. La reforma plantea que la exigencia será de 90 días consecutivos o acumulados por año.
La reforma también especifica que los extranjeros perderán la nacionalidad salvadoreña obtenida por naturalización y no podrán recuperarla si han sido condenados por “delitos dolosos graves”.
La Constitución de la República, en su artículo 94, detalla que un extranjero pierde la nacionalidad salvadoreña por «sentencia ejecutoriada en los casos que determine la ley» y que no podrá recuperarla, pero no especifica cuáles delitos.
Así, con la reforma a la Ley de Migración y Extranjería, se establece que los delitos por los cuales un extranjero podrá perder la nacionalidad salvadoreña de manera definitiva deberán ser «delitos dolosos graves». En la solicitud inicial, solo se establecía que no podían recuperar la nacionalidad en caso de «delitos dolosos». La gerente de Extranjería pidió agregar «graves» en la Comisión de Salvadoreños en el Exterior, Legislación y Gobierno, que se reunió el lunes.
Diputada de Nuevas Ideas: reforma busca atraer beneficios económicos
La diputada Ana Figueroa, de Nuevas Ideas, aseguró que El Salvador «era un país de emigración».
«Esta historia ha cambiado, ahora tenemos un país seguro, gracias a las políticas exitosas implementadas por el presidente Nayib Bukele. Ya no somos noticia por violencia, por migración en masa, por las pandillas, ahora podemos decir que somos el país más seguro de todo el hemisferio occidental», indicó.
Eso, dijo la legisladora, ha vuelto al país un atractivo no solo para visitar sino para residir. «Es necesario que nuestras leyes estén a la altura de este país que hemos reconstruido juntos», expresó.
Según Figueroa, esta reforma busca «atraer beneficios económicos» para la población salvadoreña.
«Estamos poniendo las reglas claras para quienes desean establecerse en nuestra tierra. En primer lugar estamos pretendiendo que tengan un vínculo real con nuestro país. En primer lugar, que tengan un vínculo real con nuestro país, queremos que quienes tengan una residencia temporal vivan, consuman e inviertan en nuestro país», afirmó la diputada de Nuevas Ideas.
La legisladora agregó que la reforma «brinda facilidad de movimientos dentro y fuera del país a estos inversionistas, que precisamente por motivos relacionados a sus operaciones y esto les facilita un ambiente amigable».
Señaló que también buscan la reunificación familiar. «Queremos familias unidas contribuyendo al desarrollo de nuestro país», en referencia a la segunda reforma.

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