La primera ola de calor del verano golpeó con fuerza a Europa este martes, provocando temperaturas récord en varios países y obligando a las autoridades a adoptar medidas extraordinarias ante los riesgos para la salud pública y la infraestructura.
Francia vivió la jornada más calurosa desde que existen registros nacionales en 1947, al alcanzar una temperatura media de 29.7 grados y superar los 43 grados en algunas regiones. Las autoridades advirtieron que el episodio extremo continuará durante las próximas jornadas antes de que se produzca un descenso gradual de las temperaturas.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó que desde el inicio de la ola de calor el pasado 18 de junio han fallecido ahogadas 40 personas, en su mayoría jóvenes. El funcionario calificó a estas víctimas como las primeras consecuencias directas de la emergencia climática que afecta al país.
Las altas temperaturas también alteraron el funcionamiento de los servicios públicos. Alrededor de 1,800 centros educativos cerraron temporalmente y otros 8,000 redujeron sus horarios. Además, la Torre Eiffel suspendió las visitas durante la tarde y el Museo del Louvre anunció horarios especiales para proteger a trabajadores y visitantes.
En España, la situación alcanzó niveles extremos con temperaturas cercanas a los 44 grados en algunas zonas del país. La Agencia Estatal de Meteorología activó alertas rojas en regiones de Andalucía, Cantabria y el País Vasco, mientras otras diez comunidades permanecieron bajo alerta naranja por calor intenso.
Las temperaturas mínimas también se mantuvieron elevadas durante la noche, superando los 20 grados en gran parte del territorio español. Las autoridades prevén que una masa de aire atlántico contribuya a moderar las condiciones a partir del miércoles.
El Reino Unido también enfrenta una situación inusual para esta época del año. Varias escuelas redujeron sus jornadas académicas debido al calor y algunos servicios ferroviarios registraron interrupciones. Las temperaturas alcanzaron los 34 grados y los pronósticos anticipan valores cercanos a los 40 grados en los próximos días, lo que marcaría un récord histórico para junio.
En Italia, el Gobierno aprobó medidas especiales para permitir la suspensión o reducción de actividades laborales expuestas al calor extremo. Las temperaturas nocturnas superiores a 27 grados han generado las denominadas “noches tropicales”, que dificultan el descanso y aumentan los riesgos para la salud.
Bélgica también se encuentra bajo vigilancia. El Gobierno reunió al Centro Nacional de Crisis ante la posibilidad de que esta sea la semana más calurosa registrada en la historia del país. Las previsiones indican temperaturas promedio cercanas a los 27 grados y máximas que podrían aproximarse a récords históricos.
Mientras tanto, Alemania y Suiza mantienen alertas por calor extremo. El Servicio Meteorológico Alemán prevé temperaturas de hasta 40 grados en varias regiones, mientras que en Suiza ya se registraron máximas de 36.6 grados y se espera que algunas zonas superen los 37 grados durante los próximos días.
Los servicios meteorológicos europeos advierten que la ola de calor podría prolongarse durante la próxima semana y generar nuevos récords de temperatura en distintos países del continente.

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