La Asociación Salvadoreña de Importadores de Lácteos (Asilac) descartó que haya una escasez de quesos y quesillos en los mercados salvadoreños.
El presidente de Asilac, Luis Cruz, aseguró en conferencia de prensa a radio YSKL que en El Salvador no existe riesgo de desabastecimiento en los mercados y, junto a otros importadores, se comprometió a establecer un rango de precios “justos y responsables”.
“Queremos comunicar de manera clara y responsable que hoy por hoy sí existe sí existe abastecimiento suficiente de quesos y quesillos suficientes, no hay escasez ni tampoco existe un riesgo de desabastecimiento en los mercados”, indicó Cruz.
Cruz aseguró que confían en el trabajo que el sector privado y las autoridades pueden concretar para mantener la estabilidad de precios en los alimentos en El Salvador.
Asilac dijo que como gremio definieron precios de referencia para la comercialización al por mayor del queso duro y quesillo.
Precios
En el caso de la libra de quesillo, Asilac dijo que como gremio acordaron que el precio ronde entre $2.60 y $2.75 en el mercado mayorista.
Por su parte, el queso duro o morolique tendrá un precio al por mayor de entre $3 y $3.15.
Cruz no descartó que el costo de estos lácteos tienda a variar porque en la actualidad se puede generar un momento de “escasez de leche”.
Asilac hizo un llamado a la “congruencia” para que los comerciantes, distribuidores y vendedores de lácteos al detalle sean responsables.
El precio de las gallinas vivas ronda los $15 en el mercado central de San Salvador, mientras que los chumpes se pueden comprar desde los $60, indicaron los comerciantes.
Bolsas de relajo a $0.25, bolsas de tomates a $1 y gallinas en todos los tamaños son de las postales más populares que se observan durante la temporada de fin de año por las calles de los alrededores del mercado central de San Salvador.
Ana Elizabeth Cerón, comerciante del mercado central, llega todos los días desde San Jacinto por la temporada para vender gallinas indias, que rondan entre $15 y $25.
“Gracias a Dios se vende un poquito y ya si la quiere pelada, se le llevan para donde las aliñan; $1 cobran por la pelada”, indicó Cerón.
Entre la oferta también hay chumpes desde los $60. /Alexander Montes
Cerón reconoció que el precio de las gallinas ha subido entre $2 y $3, porque los proveedores no las comercializan al mismo costo que hace un año.
Aunque el aumento no ha sido percibido por todos los comercios, Aracely de la O advirtió de baja demanda durante buena parte de la temporada; sin embargo, los mejores días, indicó, suelen ser 23 y 24 de diciembre.
“Yo la gallina siempre la he dado barata. Este año no se ha vendido porque no se ha movido la venta”, señaló de la O.
La comerciante explicó que los patos y las gallinas indias se venden en $10 y $15, respectivamente, mientras que los gallos cuestan entre $10 y $12 vivos, y los chumpipes se encuentran desde los $40.
Reiteró que, si las personas desean que se aliñe y descuartice el animal, se debe cancelar $1 extra.
Pollos pelados
Los pollos y gallinas también se venden por libra en el interior del mercado central de San Salvador.
Dos comerciantes confirmaron que la gallina se vende a $2 la libra, es decir, un animal que pesa 10 libras tendrá un precio de $20.
Por su parte, el pollo entero tiene un precio de $1.70 por libra, mientras que la libra de pechuga cuesta $2 y la entrepierna puede costar $1.50 en la actualidad.
Los pollos limpios se venden enteros o por partes en libra en el mercado central de San Salvador. /Alexander Montes
Reynaldo Gómez dijo que el pollo ha tenido leves incrementos en su costo al consumidor final que rondan los $0.25.
Mikeli Trejo, comerciante del mercado, aseguró que desde el 22 de diciembre se empieza a llenar generalmente los pasillos preguntando por pollos y gallinas, pero que, este año, la situación es diferente porque todo está “tranquilo”.
Verduras
El platillo principal de muchas familias salvadoreñas suele ser pollo, gallina o chumpe en salsa o en panes, para lo que son indispensables hortalizas como tomate, cebolla y el pepino.
Los comerciantes señalaron que las lechugas se comercializan a nivel individual con un precio que va entre los $1.25 y las $0.50.
Por su parte, José Martínez, comerciante de la zona, dijo que los manojos de cebollas de $1 varían entre cuatro a siete unidades, mientras que las pequeñas se venden 10 por el mismo precio.
Las cebollas pueden comercializarse desde las cuatro unidades por $1. /Alexander Montes
La cebolla, indicó Martínez, reportó una reducción en el último mes, porque a inicios se vendían entre cuatro y seis por $1.
Daniel Gutiérrez, vendedor en las cercanías al mercado central, confirmó que el repollo ha subido de precio, pues en el último mes el busto pasó de venderse en hasta $10 a comercializarse en $23.
En el caso de los tomates, se pueden encontrar diferentes ofertas dependiendo del tamaño y el fin (salsa o ensalada), que va entre 15 por $1 y de siete a ocho unidades por el mismo costo si se trata de ensaladas.
Un comerciante aseguró que uno de los productos que ha variado es el pepino, porque se estaba dando de tres a cuatro por $1 y ahora se vende a cinco por $2.
El chile verde se vende a ocho o cinco unidades por $1, mientras que las zanahorias se pueden vender hasta seis por $1 y el limón a ocho por ese mismo precio.
Frutas populares
Las uvas rojas son de las frutas más populares durante la temporada navideña con un precio que va de $3 la libra o $38 la caja.
Por su parte, las verdes se venden a $4 la libra y a $45 la caja.
Las uvas se comercializan desde los $3 en el mercado de San Salvador. /Alexander Montes
Graciela Aguirre, comerciante del mercado central, dijo que la manzana gala se vende a cuatro por $1, mientras la caja se vende a $47 y $50.
La única fruta que ha subido precio es la fresa, que a partir de esta semana pasará de venderse de $2.50 a $3.50.
El Salvador tiene el menor dinamismo de recuperación de exportaciones hacia el mercado estadounidense, según el último informe de la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio de Estados Unidos.
El reporte, divulgado la semana pasada por el gobierno estadounidense, apunta a que, de enero a septiembre de 2025, las empresas salvadoreñas enviaron $1,835.8 millones en bienes hacia Estados Unidos, un 2 % por arriba de los $1,799.1 millones que se contabilizaron durante el mismo período de 2024.
Los registros del gobierno estadounidense son diferentes a las estadísticas del Banco Central de Reserva (BCR), quien aseguró que para septiembre de 2025 las exportaciones hacia Estados Unidos se habían reducido un 1.8 % luego de cerrar el noveno mes del año con $1,605.2 millones.
De acuerdo con los reportes del gobierno de Estados Unidos, el incremento de las exportaciones salvadoreñas está por debajo del dinamismo de Costa Rica, que tuvo un aumento de un 24 % en los envíos de mercadería en los primeros nueve meses de 2025. Según la BEA, las empresas que operan en el suelo costarricense exportaron $10,704.6 millones a septiembre de 2025.
Las exportaciones costarricenses son es $2,073.8 millones más altas que los $8,630.8 millones contabilizados durante el mismo lapso del año pasado.
Desempeño
El segundo mejor desempeño lo tuvo Panamá, con un aumento de un 10 % luego de cerrar las exportaciones a Estados Unidos con $480.8 millones a septiembre de 2025.
El buen desempeño de la región se dio en medio de una imposición arancelaria que impactó a todo el mundo desde abril de 2025, cuando la Administración de Donald Trump incluyó a El Salvador en una lista de 90 países con un arancel del 10 % sobre las exportaciones.
En Centroamérica, Nicaragua obtuvo un 18 % de aranceles por parte del gobierno estadounidense.
Sin embargo, la imposición arancelaria no fue suficiente para detener el crecimiento de las exportaciones, ya que la BEA confirmó un incremento de un 8 % de los envíos desde Nicaragua a Estados Unidos al sumar $3,875.2 millones acumulados a septiembre de 2025.
El informe confirma que también Guatemala tuvo un incremento del 4.9 % sobre las exportaciones, al pasar de $4,215.8 millones a $4,422.9 millones.
El único que reportó una caída fue Honduras, en donde las exportaciones rondaron los $4,468.5 millones, un 0.1 % por debajo de los $4,471.7 millones contabilizados en el mismo período de 2024.
Posición
Hasta septiembre de 2025, Estados Unidos fungió como el principal socio comercial de El Salvador a nivel de importaciones y exportaciones; sin embargo, la historia es diferente del lado del mercado estadounidense.
La BEA confirmó que El Salvador se mantiene como el socio principal número 69, esta posición se ha mantenido intacta con respecto al desempeño de hace un año.
En el último año todos los países de la región aumentaron al menos una posición en el ranking, a excepción de El Salvador y Panamá, este último con una baja de dos casillas.
Para los empresarios de la industria automotriz, llevar los barcos con carros nuevos del Puerto de Acajutla al Puerto de La Unión fue como una “píldora amarga”, pero terminó siendo “la mejor decisión”, tras el éxito de la medida que colocó a la terminal en el radar regional.
La administración del Puerto de La Unión dio un giro drástico cuando la Unión Portuaria del Pacífico (UPDP) tomó posesión en diciembre de 2024, como parte de la sociedad entre el grupo turco Yilport y la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA).
La idea de recibir barcos RORO buscaba inicialmente liberar la congestión en el Puerto de Acajutla, pero existían dudas entre los empresarios. Para convencerlos, la Unión Portuaria del Pacífico ofreció beneficios de almacenamiento y tarifas y, de esa manera, en marzo de 2025 se recibió el primer barco.
“Fue una píldora amarga, pero fue la mejor decisión”, afirmó José Roberto Renderos, presidente de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Vehículos (Asalve) y encargado de la operación de Nissan El Salvador y de otros países de la región.
De acuerdo con la UPDP, este año se han atendido más de 70 arribos de barcos con vehículos, con más de 16,000 unidades. Algunos se quedan en el mercado salvadoreño y otros se despachan hacia Nicaragua y Honduras.
“Eso no ha hecho aprender a valorar que tenemos eses puerto, que prácticamente solo los carreros lo usamos (…) Llegamos, descargamos al mediodía, y se va (portavehículos)”, sostuvo el ejecutivo.
Resurgimiento del interés por mover carga
El Puerto de La Unión se encuentra, “increíblemente”, a tres horas de la frontera de El Amatillo, que conecta con Honduras, pero enfrenta problemas por las condiciones de la carretera, lo que dificulta el tránsito. “Nosotros estamos evaluando si pueden quitarnos el problema de San Lorenzo en Honduras. Nosotros, como grupo (Grupo Q), tratamos de mover todo en tacuazina; así se mueven de La Unión para San Salvador”, explicó.
Renderos indicó que “estamos sufriendo” porque los puertos en Honduras y Nicaragua están colapsados. Ejemplificó que en Nicaragua tuvieron un contenedor con demoras de dos meses e incluso intentaron traerlo al Puerto de La Unión para luego trasladar los carros vía terrestre, pero el documento de conocimiento de embarque (BL, por sus siglas en inglés) ya tenía un destino final, lo que dificultó la maniobra.
Además de vehículos, el Puerto de La Unión tiene un acuerdo con una empresa para recibir materiales de construcción con un barco cada semana, y atiende a cinco grupos empresariales interesados en mover mercancías por esta vía.
El mayor problema del Puerto de La Unión es la alta sedimentación provocada por el arrastre de materiales desde la montaña, lo que obstruye el ingreso de barcos con calados menores a 8.7 metros.
La Unión Portuaria del Pacífico ha realizado un estudio de corrientes marinas, cuyos resultados no se han hecho públicos. En una entrevista, Luis Canto, gerente general de la UPDP, adelantó que dicho análisis sugirió un dragado de entre 10 y 12 metros para permitir el ingreso de grandes embarcaciones.
Por el momento, la sociedad también busca conectar el puerto con el canal seco y atraer el comercio de melones provenientes de Honduras.
La Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) prevé que las exportaciones salvadoreñas crezcan un 1.9 % al cierre de 2025, según un informe divulgado este mes por el organismo.
El documento señala que para 2025 el volumen de exportaciones de bienes y servicios en la región crecerá un 1.9 %, una cifra que será 3.9 puntos porcentuales por debajo de los resultados de 2024.
El documento, elaborado en conjunto con la Secretaría del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca) y la Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (Secosefin), plantea que las exportaciones de bienes y servicios salvadoreños crecerá a una mayor tasa para el próximo año.
“El Salvador experimentaría un incremento moderado de 1.9 % en 2025, equivalente a 5.1 puntos porcentuales por debajo de 2024, y de 2.5 % en 2026”, puntualizó el informe.
El Banco Central de Reserva (BCR) confirmó que, entre enero y octubre de 2025, las empresas que operan desde El Salvador enviaron $5,692.5 millones en bienes, un 4.6 % por arriba de los resultados del mismo período de 2024.
A nivel de servicios, la Sieca reportó en noviembre pasado que alcanzaron se los $3,123.4 millones al primer semestre de 2025, un 0.4 % por debajo de los registros del mismo lapso del año pasado.
Centroamérica
Según la Sieca, El Salvador tendrá el segundo nivel de crecimiento de exportaciones de bienes y servicios más bajo a nivel regional.
Honduras se mantendrá a la cabeza con una previsión de crecimiento de un 5 % para 2025, seguido de Costa Rica con un 4.6 % y de Guatemala con un 4.4 %.
Panamá podría crecer un 1.1 % en exportaciones, mientras que República Dominicana tendría una contracción de un 1.9 %.
La Sieca confirmó una caída de un 3.2 % para las exportaciones que salgan desde Nicaragua en este 2025.
Para el próximo año la situación será diferente, pues se espera que la región incremente en un 2.8 % sus exportaciones.
La batuta del crecimiento lo tomarán las exportaciones guatemaltecas en el 2026 pues, según la Sieca, se tiene una previsión de un aumento de un 6.3 %, seguido de Honduras y Costa Rica con un 5.6 % cada uno.
Las exportaciones de República Dominicana crecerán a un ritmo de un 2.8 %, mientras que las de El Salvador podrían ascender un 2.5 %, de Nicaragua un 1.5 % y de Panamá un 0.9 %.
A nivel de importaciones, la Sieca prevé que la compra de bienes y servicios desde El Salvador aumente en un 3.5 % para el 2025 y en un 2.8 % para el 2026.
El Salvador es el país latinoamericano que más rápido despacha en las aduanas, con un tiempo de espera menor a cinco días, reveló un informe publicado este jueves por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La cifra se desprende del informe insignia Mercados para el desarrollo: mejorando vidas a través de la competencia, que examina cómo la competencia limitada y la alta concentración de mercados debilitan el crecimiento económico en la región.
Dicho estudio señala que los retrasos aduaneros también afectan de manera significativa la competitividad comercial, al igual que los aranceles. América Latina y el Caribe tiene un promedio de 10 días necesarios para que las exportaciones pasen por la aduana luego de llegar al punto de salida, según cálculos del BID con información del período 2006-2023.
“Mientras que países como El Salvador, Guatemala y Uruguay despachan las exportaciones en menos de cinco días, otros, como Brasil, Guyana y Surinam, sufren retrasos que superan los 10 días”, indica el reporte.
De acuerdo con el ranking, Brasil es el país con más días requeridos para el despacho en aduana, cercano a 15 días.
Por el contrario, El Salvador tiene la menor demora, con menos de cuatro días en promedio, seguido de Uruguay, con cuatro días, y Guatemala con cinco días.
Del resto de la región centroamericana, Honduras, Belice y Panamá se acercan a los seis días, y solo Costa Rica llega casi a los ocho días.
Gráfica publicada por el BID en su informe.
La prontitud en la salida de la carga en aduana es un reflejo de los procedimientos y la eficiencia administrativa, añade el organismo en su informe, en el cual enfatiza que los tiempos extendidos son una barrera no arancelaria al comercio que aumenta costos, altera los plazos de entrega y reduce la competitividad, sobre todo en los productos sensibles al factor “tiempo”.
“Este aislamiento debilita la presión competitiva, mantiene los precios más altos y permite a las empresas mantener markups (costos) elevados, incluso en entornos en los que se han liberalizado los aranceles”, agrega el BID.
Ante esto, el multilateral enfatiza que una reducción en los tiempos viene de la mano de la simplificación de procedimientos fronterizos, como ventanillas únicas, inspecciones basadas en riesgo o acuerdos de tránsito acelerado.
Costo de la mercancía
El informe incluye un análisis del costo para transportar mercancías a partir de los promedios de las tasas por fletes, esto como porcentaje del valor de las mercancías transportadas (ad valorem).
Según los resultados, el promedio del flete para las exportaciones en América Latina y el Caribe hacia Estados Unidos es de 7.9 %, al menos un 36 % más alto que el 5.8 % que pagan los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
En el caso de El Salvador, el informe reveló un 7 % de costos de transporte como porcentaje del valor del envío.
Oportunidad de la economía
El informe del BID señala que el producto interno bruto (PIB) per cápita podría aumentar hasta un 25 % si los mercados latinoamericanos se vuelven más competitivos, como las economías avanzadas.
“Cuando la competencia funciona, el sector privado puede hacer lo que mejor sabe: crear empleos, impulsar la innovación y ofrecer mejores resultados para trabajadores y consumidores. Mercados más sólidos y equitativos son clave para liberar todo el potencial de América Latina y el Caribe”, agregó Ilan Goldfajn, presidente del Grupo BID.
Uno de los hallazgos de la investigación puntualiza que los trabajadores solo reciben el 50 % del valor que generan, frente al 65 % en Estados Unidos o el 81 % en otras economías avanzadas.
Además, la concentración de mercado en América Latina y el Caribe es cuatro veces mayor que en las economías avanzadas.
El director de Protección Civil, Luis Amaya, informó que la institución mantiene operativos de supervisión en fábricas y puntos de venta de productos pirotécnicos, y que hasta el momento han verificado que menores de edad no participen en la producción, manejo y comercialización de dichos productos.
De acuerdo con Amaya, el personal de la entidad verifican que las personas que se dedican a la fabricación y comercialización de pólvora cuenten con los permisos, condiciones de seguridad y el cumplimiento de la normatividad vigente, con el fin de evitar incidentes.
En ese sentido, el director de Protección Civil señaló que, hasta el momento no se han detectado casos de menores de edad trabajando en establecimientos con productos pirotécnicos.
«Ninguna de las fábricas donde se producen fuegos pirotécnicos, ninguna de las personas que venden estos productos tienen menores de edad trabajando», aseguró Amaya.
Ante ello, aseveró que continuarán con las labores de vigilancia para garantizar que las actividades relacionadas con pirotecnia se desarrollen conforme a la ley.
La Ley Especial para la Regulación y Control de las Actividades Relativas a la Pirotecnia establece en su artículo 32 que, «los fabricantes de productos pirotécnicos no podrán contratar o permitir la permanencia de niñas, niños o adolescentes en lugares destinados a la fabricación, comercialización o almacenaje de productos pirotécnicos, so pena de la sanción correspondiente».
Permisos
El director de Protección Civil tambien explicó que todas las personas dedicadas a la elaboración de fuegos artificiales o al manejo de pólvora deben contar con un permiso emitido por la Fuerza Armada, quienes exigen que se cumplan requisitos específicos para garantizar la manipulación segura de estos materiales, y una vez autorizada la fabricación, también extiende el permiso correspondiente para su comercialización.
A estas labores se suma la Policía Nacional Civil (PNC), a través de la División de Armas y Explosivos y el Cuerpo de Bomberos, quienes se encargan de fiscalizar las condiciones de seguridad en los lugares de producción y venta, como evitar que se trabaje en ambientes de calor extremo, revisar la disponibilidad de extintores, sistemas de riego y la presencia obligatoria de barriles con agua.
Las autoridades también supervisan que no se comercialicen productos prohibidos por su alto nivel de peligrosidad, entre ellos silbadores, buscaniguas, mina de mar y morteros superiores al número cinco. Amaya recordó que los silbadores pueden provocar incendios y que estos escalen a grandes proporciones.
Ante ello, el funcionario hizo el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier irregularidad relacionada con la producción o venta de pirotecnia.
El Ministerio de Salud (Minsal) reporta, a través de su boletín epidemiológico, hasta el 29 de noviembre de 2025, 1,337 personas han sufrido de quemaduras, de las cuales al menos 59 fueron provocadas por productos pirotécnicos. Asimismo, exponen que más de 500 niños y adolescentes reportaron quemaduras, donde los niños entre 1 y 4 años de edad reportan el mayor número de lesionados.
El Salvador fue el tercer país que más incrementó las exportaciones de bienes creativos en la región, según la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca).
El documento señala que durante el 2024 la región exportó más de $413.57 millones en productos relacionados con diseño, moda, manualidades artísticas, artículos impresos, medios de comunicación, audiovisuales, artes visuales y escénicas.
La economía naranja está relacionada con creatividad, cultura y talento que los países generan, que significa un beneficio económico.
De esta porción, $175.5 millones, un 42.4 % del total, correspondieron a bienes que salieron desde El Salvador.
La Sieca plantea que las exportaciones de este rubro tuvieron un incremento de un 3.3 % para El Salvador, al superar los $169.9 millones registrados en 2023.
Los registros de El Salvador fueron superados por Nicaragua, en donde las exportaciones de bienes creativos subieron en un 16.9 %, tras cerrar el 2024 con $8.3 millones.
Por su parte, en Costa Rica este tipo de comercialización reportó un aumento de un 10.4 %, al pasar de $53.1 millones a $58.6 millones.
Al igual que El Salvador, Guatemala creció a un dígito, luego de cerrar el año pasado con $143.7 millones, un 2.4 % por encima de los resultados de 2023.
A la baja
Honduras y Panamá fueron los únicos países en Centroamérica que reportaron una contracción en el envío de la economía naranja.
La Sieca señala que Panamá redujo en un 9.1 % sus envíos, luego de exportar $2 millones en 2024.
En el caso de Honduras, la caída fue de un 11.8 %, luego de superar los $25.5 millones.
Exportaciones de bienes creativos en Centroamérica. /Sieca
Según el organismo regional, Centroamérica es el principal socio comercial de los mismos países de la región, es decir que cerca de la mitad de los envíos de bienes creativos se realizan entre los vecinos centroamericanos.
El informe señala que en 2024 los países ejecutaron $206.1 millones en exportaciones de la economía naranja a la misma región Centroamérica, un 8.4 % por arriba de los registros de 2023.
Estados Unidos recibió $163 millones en 2024 desde la región, mientras que México compró $11.9 millones en bienes creativos y República Dominicana $10.8 millones.
En la lista también está Colombia, hacia donde los países de la región exportaron $3.9 millones, con un incremento de 388.1 % con respecto al 2023.
El Salvador es uno de los países latinoamericanos con mayor dependencia de las exportaciones hacia Estados Unidos, según un informe de comercio exterior publicado en noviembre por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El reporte, publicado cada año por la agencia de Naciones Unidas, explora las perspectivas y las condiciones del mercado exterior de los países latinoamericanos, este año marcado por la incertidumbre ante la ola de aranceles que ha impuesto Estados Unidos a sus socios.
La CEPAL señala que la intensidad del comercio con Estados Unidos es “mucho” mayor en México, Centroamérica y el Caribe, mientras que en América del Sur disminuye la dependencia.
De los 24 países analizados con datos al cierre de 2024, México tiene la mayor concentración de sus exportaciones hacia la gran economía del mundo, con un 81 %, seguido de República Dominicana con un 59 %.
Nicaragua y Costa Rica tienen una concentración de 48 %, respectivamente, mientras que Honduras de un 47 %, Trinidad y Tobago de un 41 %, y El Salvador de un 34 %.
Gráfica publicada por la CEPAL sobre los países que más dependen de las exportaciones de EE. UU.
En el top 10 también figura Guatemala, con un 33 %, Colombia con un 30 % y Belice concentra un 30 %.
El Banco Central de Reserva (BCR) reporta que El Salvador exportó a 130 países en 2024, con más de $6,447.5 millones. De estos, $2,134.9 millones se dirigieron a Estados Unidos.
EE. UU. reduce su participación en el comercio; China avanza
En general, Estados Unidos es el mayor socio de la región, con una concentración del 45 % de las exportaciones, mientras que importaciones ocupa un 29 %. Esta relación comercial se ha visto en vilo por los aranceles que ha impuesto Washington, que califica de recíprocos o para contener el avance de China en el continente.
La CEPAL sostiene que el peso de Estados Unidos en la balanza comercial latinoamericana ha disminuido frente a inicios del siglo, desde un 56 % de participación en las exportaciones y un 46 % en las importaciones en el año 2000.
“El grueso de dicha caída se produjo durante la década de 2000 y refleja la irrupción de China como un mercado crucial para las exportaciones regionales de materias primas y un gran proveedor de manufacturas”, sostuvo el organismo.
Entretanto, la participación del comercio de América Latina hacia Estados Unidos ha crecido, luego de pasar de un 22 % de las exportaciones de ese país en 2000 a un 26 % en 2024, al igual que las importaciones crecieron de un 17 % a un 20 % en el mismo período.
En manufactura, América Latina exporta vehículos para transporte de mercancías, tractores, hilos y cables conductores de electricidad, camisetas, instrumentos o aparatos médicos, entre otros. En recursos naturales, destacan los despachos de bananas, uvas, flores, azúcar, sobre y café.
Las eufóricas jornadas del Viernes Negro parecen haber quedado en el olvido y la jornada comercial de este 28 de noviembre se celebra con relativa calma en los centros comerciales de San Salvador.
El Viernes Negro —conocido popularmente como Black Friday— tiene lugar el último viernes de noviembre, después de Acción de Gracias. La jornada comercial surgió en Estados Unidos en la década de 1950, cuando los negocios rematan la mercadería para abrir espacio a las nuevas compras de la temporada navideña.
La jornada no parece atraer con euforia a los salvadoreños, y los centros comerciales más grandes de San Salvador se mantienen en calma.
Los comercios ofrecen descuentos en mercadería seleccionada, de hasta 70 %. /Alexander Montes
Las ofertas varían, pero el sentimiento de los consumidores consultados por Diario El Mundo durante un recorrido en las salas de venta radica en que no existen promociones atractivas e, incluso, algunas son consideradas una burla.
Edoardo Montenegro, quien llegó temprano a Multiplaza, calificó las ofertas como una “burla”. El salvadoreño explicó que buscaba un par de zapatos y los “encontró al mismo precio”. Agregó que solo había descuentos en mercadería seleccionada.
Pasillos solos en uno de los centros comerciales más populares de San Salvador. En este lugar, hace una década, el ambiente era concurrido. /U. Alemán
Durante el recorrido, este diario verificó que algunas ofertas son parecidas a las que se consiguen en días normales, como rebajas del 20 % o el 50 % de descuento en el segundo producto. También había reducciones de precio de hasta el 70 %, pero en mercadería seleccionada que, en su mayoría, suele ser de baja demanda y queda rezagada en los inventarios.
Las tiendas populares de cremas, tecnología o ropa tenían afluencia regular, a diferencia de hace 10 años, cuando registraban largas filas.
Hasta esta mañana, sin mayor tráfico sobre el bulevar de Los Héroes, cerca de uno de los centros comerciales más populares de la capital.
Mientras que la afluencia de compradores se mantiene moderada en este Black Friday, donde solo en algunos locales de belleza se observan con… pic.twitter.com/CFiGc57aYV
El ambiente vivido este viernes dista mucho de las jornadas de compras previas a la pandemia. Diario El Mundo documentó en diferentes años la euforia por asistir a los centros comerciales a buscar ofertas. En 2017, por ejemplo, una persona llegó antes de las cuatro de la madrugada para ser la primera clienta de una tienda en Multiplaza y los parqueos se mantenían llenos. Hoy, cerca de las 9:00 a.m., estaban solos.
Personas caminan frente los comercios en Metrocentro, en San Salvador, uno de los centros comerciales que suelen tener afluencia en días normales. /Alexander Montes
El ambiente observado este viernes coincide con los resultados de una encuesta de la Defensoría del Consumidor, que encontró que el 45 % de los salvadoreños realizará compras este día, y de ellos, el 58 % asistirá a la tienda física.
El sondeo encontró también que un 35 % de los salvadoreños considera que la mayoría de los comercios ofrecen descuentos falsos, seguido de un 10 % que cree que ningún negocio tiene ofertas, y un 28 % que considera que al menos la mitad ofertan falsamente.