El bitcoin se desplomó a su precio más bajo en los últimos tres meses, luego de tocar los $105,000 la tarde de este viernes, según el histórico de precios de Coingecko.
El portal, que divulga la cotización de centenares de monedas, confirma que la última vez que el bitcoin rondó los $105,000 fue el 1 de julio de 2025.
Este precio fue el eslabón para comenzar a incrementar y fluctuar entre los $106,000 y los $122,000 hasta el 13 de agosto, cuando tocó los $123,000.
El bitcoin se volvió a desplomar a los $107,000 el 1 de septiembre, y se mantuvo danzando entre alzas y bajas hasta recuperar $10,000 y alcanzar la marca de los $117,000 para el 17 de septiembre.
La criptomoneda más famosa del mercado se volvió a corregir y se posó por debajo de los $100,000 hasta finales de septiembre, cuando comenzó a incrementar lentamente hasta tocar los $126,080 el 6 de octubre de 2025, el precio más alto al que se ha cotizado en su historia.
El bitcoin se mantuvo fuerte por tres días, rondando por encima de los $120,000, hasta que perdió su soporte cerca de las 9:00 a.m. de este 10 de octubre, cuando se desplomó de los $120,000.
Por la tarde, pasadas las 3:00 p.m., perdió el soporte de los $110,000 y en menos de 30 minutos llegó a los $105,000.
Tras su desplome, el bitcoin recuperó unos dólares y se posó por los $106,743 a las 3:30 p.m. de este viernes.
China versus Trump
El sitio web de Cripto Noticias señala que la pérdida del valor en el bitcoin se da luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que aumentará los aranceles a China.
El portal experto en criptomonedas señala que esta advertencia proveniente de la Casa Blanca enciende las alarmas de una posible guerra comercial que, como hace unos meses, terminó impactando al mundo entero.
“Tras el mensaje, bitcoin cayó de $122,000 a $117,000 en minutos, una pérdida cercana al 4 %”, indicó Cripto Noticias en su publicación.
Esta situación provocó que el bitcoin pasara de tener una máxima cotización de $122,359 en las últimas 24 horas, a descender a los $105,896 como su precio más bajo a corto plazo.
La Casa Blanca anunció este viernes que han comenzado los despidos de trabajadores federales con los que las autoridades estadounidenses habían amenazaron si el cierre del Gobierno seguía adelante.
«Los RIFs (reducciones forzadas de personal) han comenzado», escribió el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Russell Vought, en un mensaje en la red social X.
Desde antes de que se cerrara el Gobierno el pasado 1 de octubre, la Administración de Donald Trump advirtió de que se iban a llevar a cabo despidos masivos.
Fue precisamente la Oficina de Presupuesto la que comunicó a las diferentes agencias que, en caso de cierre, se iba a despedir a aquellos trabajadores que no estén legalmente obligados a continuar.
Esta situación va más allá de lo ocurrido en otros cierres de Gobierno estadounidense, cuando los trabajadores fueron puestos en suspensión porque no se les podía pagar pero una vez abierto recuperaron su empleo.
Los demócratas y republicanos siguen sin llegar a un acuerdo para financiar la Administración federal. El Senado no volverá a reunirse hasta la tarde del próximo martes 14, cuando se votará de nuevo la propuesta republicana.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lamentó este viernes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no haya sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz 2025 para el que se había postulado y que en su opinión «merece».
«El Comité Nobel habla sobre la paz. El presidente Donald Trump la hace realidad. Los hechos hablan por sí mismos. El presidente Trump lo merece», escribió la Oficina del primer ministro israelí en su cuenta de X.
El mensaje de Netanyahu hace referencia al acuerdo de «paz» impulsado por Trump para Gaza, que implica un alto el fuego y el intercambio de rehenes por presos palestinos y que entró este viernes en vigor.
En las últimas horas, el mandatario estadounidense dijo que no impulsó este plan de Gaza «por el premio Nobel» y que lo hizo «por la humanidad».
Asimismo, el republicano criticó que Barack Obama recibiera el Nobel de la Paz en 2009 poco después de asumir la presidencia de Estados Unidos y «sin hacer absolutamente nada, solo destruyó nuestro país».
El secretario de Estado, Marco Rubio, llegó el miércoles visiblemente nervioso al Comedor de Estado de la Casa Blanca, donde el presidente, Donald Trump, encabezaba un acto y le entregó una nota. El mensaje decía que el acuerdo en Gaza estaba «muy cerca» y añadía: «Necesito que apruebes pronto una publicación en Truth Social para ser el primero en anunciarlo».
Dos horas después, el presidente hizo el anuncio que dio la vuelta al mundo: «Me enorgullece anunciar que Israel y Hamás han firmado la primera fase de nuestro Plan de Paz. Esto garantizará que todos los rehenes serán liberados pronto e Israel retirará sus tropas como primer paso hacia una paz duradera».
Aunque la guerra en Gaza aún requiere varias rondas de negociación y el conflicto israelí-palestino continúa lejos de resolverse, el acuerdo representa un hito diplomático para el presidente, quien busca posicionarse como pacificador global y optar al Premio Nobel de Paz.
El bombardeo en Doha, el detonante
El detonante del pacto fue el bombardeo israelí en Doha, el 9 de septiembre, un intento fallido de asesinar a la delegación de Hamás, que se encontraba en la capital catarí para unos diálogos de paz estancados.
El ataque provocó indignación en el mundo árabe e irritó profundamente a Trump, quien mantiene una relación estratégica con Catar, país que visitó en mayo, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense en hacerlo.
La crisis fue aprovechada por Steve Witkoff, enviado especial estadounidense en Oriente Medio, para dar un nuevo impulso a las negociaciones, elaborando un plan de veinte puntos junto a Jared Kushner, yerno del mandatario, quien había sido responsable de la política en la región durante la primera Administración Trump.
Fuentes estadounidenses aseguran que Witkoff utilizó un hotel de Nueva York, cerca de la residencia de Kushner, como centro de operaciones para diseñar el plan. Se basó en negociaciones previas y en aportaciones del primer ministro catarí.
Los puntos incluían el fin de la ofensiva israelí, calificada por muchas voces como genocidio; la liberación de todos los rehenes de Hamás y la formación de un gobierno de transición para el enclave liderado por el ex primer ministro británico Tony Blair.
El humo de la explosión provocada por un ataque israelí en Doha, la capital de Catar se observa en la distancia. El objetivo israelí fue el liderazgo del grupo terrorista palestino Hamás.
El ‘ok’ de los árabes e Israel
El primer escollo se superó el 23 de septiembre, durante la Asamblea General de la ONU, cuando Trump presentó el borrador del plan a líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto, Jordania y Turquía.
Estos introdujeron algunos cambios al documento antes de que Trump presentara el plan a Netanyahu el 29 de septiembre.
Ese día, la Casa Blanca convocó una comparecencia de ambos mandatarios, sin que Netanyahu hubiera aceptado todavía el plan, pues tenía reticencias sobre la retirada israelí del enclave y el papel de la Autoridad Nacional Palestina.
Durante la reunión, en la que Trump presionó a Netanyahu para que se disculpara por teléfono con el líder catarí, el primer ministro logró algunas modificaciones y acabó aceptando un documento que limitaba un eventual Estado palestino a una referencia muy vaga.
Trump y Netanyahu anunciaron el plan con tono triunfal, advirtiendo a Hamás de una intensificación de la ofensiva en Gaza si rechazaban la propuesta. Las conversaciones para lograr la aceptación de los cambios por parte de los líderes árabes fueron arduas, pero Estados Unidos los convenció de que era la única manera de que Israel aceptara.
La pelota quedó en el tejado de Hamás, a quien Trump dio un ultimátum el viernes pasado para aceptarlo antes del domingo, al advertir que, de lo contrario, desataría un «infierno» sobre el grupo islamista. No fue necesario: Hamás dio su visto bueno pocas horas después.
El «momento decisivo» en Egipto
El pasado lunes arrancaron en Sharm el-Sheij (Egipto) las negociaciones entre Israel y Hamás, con mediadores cataríes, egipcios y turcos, para acordar la implementación del plan de paz.
Las posiciones parecían enrocadas: Hamás quería retener a los rehenes como moneda de negociación e Israel no aceptaba avanzar sin garantías plenas de seguridad.
El miércoles, tras casi veinte horas de negociaciones ininterrumpidas, se produjo lo que fuentes estadounidenses califican como «el momento decisivo», cuando ambas partes comenzaron a ceder posiciones.
Witkoff y Kushner estaban presentes en la negociación y, al ver que el acuerdo era inminente, avisaron a Trump para que intercediera por teléfono y le diera un empuje final. Pasadas las dos de la mañana en Israel, se dio luz verde.
«Estar allí fue clave. Por Zoom nunca lo habríamos logrado», afirman las fuentes.
Se acordó dividir el plan en dos fases: la primera incluiría un alto el fuego, la liberación de los veinte rehenes vivos a cambio de prisioneros palestinos y la retirada parcial de las tropas israelíes.
La segunda fase, a negociar más adelante, abordaría la desmilitarización de Gaza, el despliegue de una fuerza internacional de estabilización y un plan de reconstrucción con apoyo árabe.
El gabinete de Israel debe ratificar el plan y la retirada parcial de tropas comenzará dentro de veinticuatro horas. En las siguientes 72 horas está prevista la liberación de los rehenes.
Trump aseguró este jueves que ha logrado poner fin definitivo a la guerra en Gaza y afirmó que lo hizo no por el Premio Nobel de Paz, sino por «la humanidad». No obstante, Israel rompió meses atrás otro alto el fuego en Gaza y está por ver si esta vez la historia es distinta.
El Senado de Estados Unidos volvió este jueves a estancarse en sus esfuerzos por poner fin al cierre parcial del Gobierno federal, que mantiene sin financiamiento a decenas de agencias y afecta a cientos de miles de empleados públicos en todo el país.
En una votación procedimental celebrada por la tarde, la cámara rechazó por 54 votos en contra y 45 a favor la resolución de continuidad enviada por la Cámara de Representantes, impidiendo que el proyecto avanzara hacia su debate final.
Se trata del séptimo intento fallido del Congreso por aprobar una medida de financiación temporal.
El estancamiento refleja la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos sobre las condiciones del presupuesto, especialmente en torno al gasto en salud, subsidios sociales y las prioridades fiscales de la Administración del presidente Donald Trump.
Mientras tanto, el cierre continúa afectando aeropuertos, parques nacionales y museos federales, que han comenzado a reducir operaciones o cerrar.
De acuerdo diversos senadores advirtieron que, de no alcanzarse un compromiso antes del fin de semana, la crisis presupuestaria podría prolongarse varias semanas más, con un impacto creciente en los servicios públicos y en la economía nacional.
El Gobierno de Israel, reunido con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, aprobó este viernes el acuerdo inicial de paz con Hamás, que conlleva la liberación de todos los rehenes israelíes, un alto el fuego y la retirada parcial de Gaza del Ejército de Israel.
«El Gobierno ha aprobado el esquema para la liberación de todos los rehenes, tanto vivos como muertos», anunció la oficina del primer ministro en un escueto mensaje en la red social X.
La aprobación llega después de horas de reunión de los ministros israelíes con Netanyahu y con el enviado especial del presidente de EE.UU., Donald Trump, para Oriente Medio, Steve Witkoff, y el yerno del mandatario norteamericano, Jared Kushner.
La ratificación del acuerdo era el último paso que se esperaba para poner en marcha los mecanismos previstos en esta primera fase del plan auspiciado por Trump, que también aceptó el jueves en la madrugada Hamás, y que prevé un alto el fuego que entre en vigor en Gaza 24 horas después de esta firma final, según confirmó en una comparecencia Tal Heinrich, la portavoz de la Oficina del primer ministro israelí.
El acuerdo también contempla la retirada de las tropas israelíes hasta unos puntos determinados de la Franja, de manera que reduce su control de más de un 80 % a un 53 % del territorio del enclave.
Tras estos primeros pasos, Hamás tendrá un plazo de 72 horas para comenzar la liberación y entrega de los rehenes al Comité de la Cruz Roja, que se producirá fuera de las cámaras y sin las ceremonias como las organizadas por Hamás en treguas anteriores.
Antes de hacer público el anuncio, Netanyahu se dirigió a sus ministros y a Witkoff y Kushner en la reunión para reconocer el momento «crucial» en el camino hacia conseguir «uno de los principales objetivos» de Israel, el regreso de los rehenes.
«No lo podríamos haber hecho sin la extraordinaria ayuda del presidente Trump y su equipo: Steve Witkoff y Jared Kushner», agregó el primer ministro israelí.
YouTube anunció este jueves que ofrecerá una “segunda oportunidad” a algunos creadores de contenido que fueron expulsados permanentemente, como parte de un programa piloto que se implementará en los próximos meses. La medida, sin embargo, no será aplicable a todos los casos.
Según informó la plataforma en una publicación de blog, los creadores vetados podrán solicitar la apertura de un nuevo canal, pero su reincorporación estará sujeta a una evaluación rigurosa que tomará en cuenta la frecuencia y gravedad de las infracciones cometidas, así como su comportamiento en otras plataformas.
YouTube dejó claro que no se permitirá el regreso de usuarios involucrados en violaciones graves, como amenazas a la seguridad infantil, infracciones a derechos de autor o faltas contra sus políticas de responsabilidad.
El anuncio llega apenas una semana después de que YouTube acordara pagar $24.5 millones para resolver una demanda interpuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relacionada con la suspensión de su cuenta en enero de 2021 tras el asalto al Capitolio.
La medida también coincide con una tendencia en las grandes tecnológicas a relajar las estrictas normas de moderación de contenido impuestas durante la pandemia de covid-19 y las elecciones presidenciales de 2020, ante el auge de la desinformación.
De acuerdo con CNBC, en septiembre pasado un abogado de Alphabet, empresa matriz de YouTube, informó al Congreso que la compañía modificó sus políticas comunitarias respecto a contenidos relacionados con la covid-19 y los comicios estadounidenses.
Hasta ahora, los creadores vetados eran eliminados indefinidamente y, si fallaban en el proceso de apelación, no podían volver a la plataforma. Pero con el nuevo programa, podrán solicitar volver después de un año, siempre que no hayan eliminado sus cuentas originales.
Los usuarios que sean admitidos no recuperarán sus antiguos contenidos ni suscriptores, aunque sí tendrán la opción de volver a publicar materiales anteriores, siempre que estos cumplan con las políticas comunitarias vigentes, explicó la compañía.
Kilmar Ábrego García, el salvadoreño que fue deportado en marzo y reenviado a Estados Unidos, no comparecerá este viernes ante un tribunal en Nashville, Tennessee en el caso por tráfico humano del que se le acusa, debido a dificultades logísticas para su traslado desde Pensilvania, donde permanece detenido.
La audiencia, originalmente programada para el 10 de octubre, fue suspendida luego que el gobierno estadounidense informara que no hubo tiempo suficiente para trasladar al imputado, según un documento judicial oficial. No obstante, se espera su participación en la próxima sesión el 3 de noviembre, siempre que no surjan nuevos contratiempos.
Los cargos contra Ábrego García derivan de un incidente ocurrido en 2022, cuando fue detenido en un control de tráfico con ocho personas más a bordo de su vehículo, situación que llevó a su arresto por presunto tráfico de personas.
El caso ha ganado notoriedad nacional luego que un juez federal autorizara una audiencia probatoria, en la que la defensa de Ábrego buscará demostrar que los cargos presentados por el gobierno son “represalia ilegal”, luego de que el salvadoreño ganara una demanda contra la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su deportación a El Salvador.
Durante años, Kilmar Abrego García residió legalmente en EE. UU. con su esposa estadounidense y sus hijos, antes de ser arrestado y deportado a su país de origen en marzo de 2025, donde fue recluido en el CECOT.
La sesión judicial reprogramada se centrará en temas de descubrimiento de pruebas y programación de audiencia probatoria. El tribunal permitirá su ausencia física si su defensa accede a una transcripción completa de la audiencia preliminar.
Entre enero y agosto de 2025, las autoridades de Estados Unidos registraron 20,908 aprehensiones de migrantes provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala, lo que representa una caída del 90.2 % en comparación con el mismo período de 2024, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La reducción es significativa frente a las 213,888 detenciones reportadas entre enero y agosto del año pasado, lo que supone 192,980 casos menos, de acuerdo con cifras oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Por país, Guatemala encabezó el listado con 10,398 ciudadanos detenidos, seguida por Honduras con 7,602, y El Salvador con 2,908. La caída más pronunciada fue para Guatemala con un descenso del 90.7 %, seguida de El Salvador con 90.3 %, y Honduras con 89.4 %.
La baja en aprehensiones ha sido visible desde enero de 2025, coincidiendo con el inicio del segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuya administración ha reforzado su política migratoria. En ese mes se reportaron 10,706 detenciones, mientras que en diciembre de 2024 la cifra alcanzó los 20,501 casos.
Cada año, más de 500,000 personas del llamado Triángulo Norte de Centroamérica intentan llegar de forma irregular a territorio estadounidense, impulsados por la pobreza, la inseguridad y la falta de oportunidades.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que viajará próximamente a Egipto para la firma oficial del acuerdo entre Israel y el grupo islamista Hamás, que establece un alto el fuego en la Franja de Gaza y la liberación de rehenes.
Durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, el mandatario indicó que ya se había realizado una firma preliminar del pacto, pero que ahora se concretará un acto oficial en suelo egipcio. Aunque no brindó una fecha precisa, afirmó que “todos los rehenes serán liberados el lunes o el martes”.
“Pusimos fin a la guerra en Gaza y, de forma mucho más amplia, creamos paz, y creo que va a ser una paz duradera, ojalá una paz eterna para Oriente Medio”, sostuvo el mandatario estadounidense.
Trump también agradeció a los países que han respaldado su propuesta para Gaza, incluyendo a Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Turquía e Indonesia, por su papel clave como mediadores.
El miércoles, el propio Trump anunció que tanto Israel como Hamás aceptaron la primera fase del plan de paz, que contempla el cese de los ataques israelíes sobre el enclave palestino y la liberación de todos los rehenes cautivos por el grupo palestino, a cambio de la excarcelación de miles de prisioneros palestinos.
Según lo previsto, el gobierno de Israel se reunirá este mismo jueves para ratificar el acuerdo, cuya ejecución contempla la retirada de las tropas en un plazo de 24 horas y, posteriormente, la liberación simultánea de rehenes y prisioneros durante las siguientes 72 horas.