Este miércoles 22 de abril se estrena en los cines de El Salvador la película “Michael”, un biopic del Rey del Pop protagonizado por su sobrino Jaafar Jackson y dirigido por Antoine Fuqua.
La cinta, con una duración de 127 minutos, tendrá funciones desde esta noche en las principales salas de Cinemark y Cinépolis del país, donde se espera atraer a seguidores del artista y amantes del cine musical.
La producción aborda la vida de Michael Jackson desde sus primeros pasos como líder de los Jackson Five hasta su consolidación como una figura icónica del entretenimiento mundial.
“El viaje de Michael Jackson más allá de la música, desde el descubrimiento de su extraordinario talento como líder de los Jackson Five hasta convertirse en una visionaria estrella cuya ambición creativa despertó un incansable afán por consagrarse como el mayor icono de la industria del entretenimiento. Descubriéndonos tanto su vida fuera de los escenarios como algunas de las actuaciones más emblemáticas de su carrera en solitario, Michael nos brinda un asiento en primera fila para conocer a Michael Jackson como nunca. Aquí comienza su historia”, detalla la sinopsis oficial.
El filme se enfoca en el conflicto interno del artista entre su familia y su vocación artística, así como en su lucha contra la soledad mientras buscaba independencia creativa.
“Se encontraba dividido entre el amor por su familia y su impulso por crear su propio arte, cómo luchaba contra la soledad mientras buscaba la libertad”, señaló el director Antoine Fuqua durante un panel en Berlín.
La historia se desarrolla hasta 1988, año en que Jackson emprendió su primera gira mundial en solitario para promocionar su álbum “Bad”, dejando fuera episodios posteriores y más polémicos de su vida personal.
Uno de los momentos clave retratados es el accidente durante la grabación de un anuncio de Pepsi en 1984, cuando sufrió quemaduras en el cuero cabelludo, lo que marcó un cambio físico y emocional en su vida.
La película presenta dos etapas del cantante, interpretadas por Juliano Valdi en su niñez y Jaafar Jackson en su juventud, quien se sometió a un intenso entrenamiento actoral y físico para replicar los movimientos del artista, incluso sufriendo lesiones durante el rodaje.
El Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla condenó a varios implicados en un caso de administración fraudulenta en perjuicio de la empresa YKK El Salvador, tras comprobarse un esquema que operó durante varios años.
El principal responsable, Francisco Ernesto Garmendez Vásquez, recibió una pena de cinco años de prisión y fue condenado al pago de $2,936,607.12 en concepto de responsabilidad civil, luego de que el tribunal determinara que abusó de su cargo dentro de la empresa.
Según la investigación judicial, Garmendez Vásquez se desempeñaba como auditor auxiliar y aprovechó su posición para sustraer más de 1,000 cheques de la compañía, los cuales fueron cobrados por terceros vinculados al fraude.
Entre los cómplices, Orlando Oliverio Toledo Funes fue condenado a tres años y cuatro meses de prisión, además de pagar $2,939,546.67 como responsabilidad civil.
Con la misma pena, pero en calidad de rebeldes, fueron sentenciados Adalberto de Jesús Aguirre Rivera, Gerson David Mena Sánchez, Rosa Vila Alvarado, Saúl Carías Hernández y Josué Daniel Marinero Maravilla, para quienes el tribunal giró órdenes de captura por no comparecer a la vista pública.
Por otra parte, los imputados Víctor Antonio Martínez Cortez y Nelson Rodolfo Ulloa recibieron una condena de tres años de prisión, la cual fue sustituida por 144 jornadas de trabajo de utilidad pública, bajo supervisión judicial.
En el caso de José Noé R. M., el tribunal otorgó sobreseimiento definitivo tras alcanzar un acuerdo conciliatorio con la empresa afectada.
Las investigaciones establecieron que los hechos ocurrieron entre 2002 y 2011, período en el que operó la red que permitió la sustracción y cobro irregular de los cheques, generando un millonario perjuicio económico a la compañía.
El fenómeno del nearshoring se perfila como una de las principales oportunidades económicas para El Salvador en 2026, en medio de la transformación de las cadenas globales de suministro, según un informe de la firma E&Y.
El estudio señala que el país avanza en la modernización de corredores logísticos y en la digitalización de procesos aduaneros, factores que fortalecen su atractivo para empresas internacionales.
“El Salvador avanza en la modernización de corredores logísticos y en la digitalización de procesos aduaneros. Su estabilidad macroeconómica (uso del dólar) y beneficios fiscales en zonas francas lo convierten en un socio confiable para Nearshoring”, destaca el documento.
El informe titulado “Nearshoring como palanca de la competitividad regional” indica que esta estrategia se consolida como una de las principales apuestas para Centroamérica, Panamá y República Dominicana ante los cambios en el comercio global.
Las tensiones geopolíticas, la fragmentación de las cadenas de suministro y las regulaciones ambientales impulsan a las empresas a trasladar operaciones hacia ubicaciones más cercanas, resilientes y alineadas con estándares ESG.
En el caso salvadoreño, los sectores con mayor potencial son los textiles, autopartes y la agroindustria, respaldados por su ubicación estratégica dentro del corredor logístico centroamericano y los incentivos fiscales en zonas francas.
Sin embargo, el informe advierte que el país enfrenta retos importantes, principalmente en el fortalecimiento del capital humano, la infraestructura y la capacidad institucional para competir con otros mercados de la región.
Especialistas coinciden en que la inversión en educación técnica, innovación y conectividad será determinante para aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece el nearshoring.
A nivel regional, países como Costa Rica, Panamá y República Dominicana lideran la atracción de inversión extranjera, mientras El Salvador busca posicionarse como un destino emergente dentro de esta tendencia global.
El nearshoring, que implica trasladar operaciones productivas a países cercanos al mercado objetivo, ha cobrado relevancia tras la pandemia y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, permitiendo reducir costos logísticos y mejorar los tiempos de entrega.
Además, la tendencia hacia modelos sostenibles abre nuevas oportunidades para la región, que podría alcanzar hasta un 80 % de generación renovable para 2030, fortaleciendo su perfil como hub estratégico y sostenible.
Recomendaciones a empresas
El informe de E&Y recomienda a las empresas que buscan aprovechar el auge del nearshoring en la región deben fortalecer sus estrategias de localización, priorizando países con estabilidad política, infraestructura sólida y políticas orientadas a facilitar la inversión.
Según E&Y, resulta clave evaluar incentivos gubernamentales y considerar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), así como la resiliencia climática, debido a que la competitividad energética y la infraestructura verde marcarán el rumbo en los próximos años.
En paralelo, la construcción de cadenas de suministro resilientes se vuelve esencial para reducir riesgos operativos. Las compañías deben mapear completamente a sus proveedores y evitar dependencias ocultas con países considerados estratégicamente sensibles.
El estudio también recomienda el uso de herramientas digitales para mejorar la trazabilidad y visibilidad en las operaciones y la formación de alianzas con empresas locales, lo que facilitará la adaptación a marcos regulatorios y el acceso a talento especializado en sectores estratégicos.
El análisis geopolítico se posiciona como otro factor clave en la toma de decisiones, mediante la elaboración de escenarios que permitan anticipar impactos de tensiones comerciales, aranceles y conflictos internacionales.
El Tribunal Primero de Sentencia de Santa Ana condenó a seis años de prisión a la guatemalteca Andrea Ruzzena Ávalos Melgar por el delito de tráfico ilegal de personas, en perjuicio de una mujer ecuatoriana y su hijo de tres años.
La sentencia también incluye responsabilidad civil en abstracto, mientras que la imputada fue declarada rebelde, por lo que las autoridades giraron órdenes de captura para hacer efectiva la pena una vez sea localizada.
El caso se remonta a la madrugada del 28 de enero de 2024, cuando agentes fronterizos intervinieron a la víctima en el recinto aduanal de San Cristóbal, en el distrito de Candelaria de la Frontera, Santa Ana Oeste.
Durante el procedimiento, la mujer manifestó que se dirigía hacia Guatemala y que una persona la esperaba para transportarla. Tras la inspección, los agentes ubicaron a la imputada en el vehículo señalado.
En una entrevista posterior, la víctima detalló que su destino final era Estados Unidos, donde reside su esposo, quien habría coordinado el traslado con la acusada.
Asimismo, explicó que la ahora condenada la recogió en un hotel la noche del 27 de enero y la trasladó hasta la frontera salvadoreña con Guatemala.
Las autoridades determinaron que la imputada facilitó el traslado irregular de la mujer y su hijo, configurando el delito de tráfico ilegal de personas.
Con la condena, el caso queda a la espera de la captura de la procesada para que cumpla la pena impuesta por el tribunal.
La Defensoría del Consumidor descartó este lunes cualquier riesgo de desabastecimiento o incremento especulativo de precios en alimentos, tras una inspección realizada en el mercado La Tiendona, principal centro de abasto del Área Metropolitana de San Salvador.
El presidente de la institución, Ricardo Salazar, aseguró que el suministro de productos se mantiene con normalidad a nivel nacional, sin afectaciones en la producción ni en la logística de distribución.
“Como parte de las tareas realizadas esta mañana, además del monitoreo de precios, verificamos las condiciones de abastecimiento al inicio de la semana. De momento, el mercado se mantiene con normalidad. Esta es una noticia importante, no existen riesgos en la producción ni en la logística que puedan afectar la provisión a escala nacional, por lo que descartamos cualquier tipo de escenario sobre una especulación de precios en frutas y verduras”, afirmó.
El funcionario explicó que las inspecciones forman parte de un plan constante de supervisión en mercados y establecimientos comerciales para garantizar condiciones justas en la venta de productos básicos.
“Durante el año, hemos realizado más de 7,500 verificaciones en distintos ámbitos del comercio, incluyendo frutas y verduras; también en diferentes rubros de la canasta básica como lácteos, huevos, carnes y otros productos alimenticios que son importantes en las mesas de los salvadoreños”, detalló.
Según el monitoreo más reciente, algunos productos mantienen estabilidad en sus precios, mientras otros registran leves reducciones en comparación con semanas anteriores.
“Nuestro primer sondeo de precios refleja estabilidad en productos como el tomate y el chile verde, así como disminuciones en la lechuga y el limón. Nosotros mantenemos estas tareas que son importantes para la estabilización de los precios”, indicó Salazar.
La Defensoría reiteró que mantiene operativos permanentes en diferentes puntos del país para prevenir prácticas abusivas en el comercio.
“La Defensoría del Consumidor mantiene tareas de supervisión y vigilancia para evitar cualquier tipo de especulación en los precios de los productos de la canasta básica. Nuestros equipos se encuentran desplegados en diferentes puntos del país, como en el mercado La Tiendona, uno de los principales centros de abasto a escala nacional”, enfatizó.
Las autoridades hicieron un llamado a la población a mantenerse informada a través de canales oficiales y a denunciar cualquier irregularidad en la comercialización de productos alimenticios.
Un sacerdote salesiano italiano es señalado por abusos sexuales cometidos contra menores entre 1979 y 1985 en el Instituto Técnico Ricaldone, en San Salvador, según un informe del diario español El País, como parte de una investigación internacional sobre abusos en el clero en América.
El documento recoge tres testimonios que señalan abusos cometidos en el Instituto Técnico Ricaldone, en San Salvador, donde acusan al sacerdote salesiano Giuseppe Corò.
La congregación salesiana reconoció que apartó a Corò en 2007 tras sospechas y lo envió a Roma, asegurando que no volvió a tener contacto con menores. En 2019, dos denuncias derivaron en una condena canónica.
El informe cita tres testimonios que relatan abusos entre 1979 y 1985 en el Instituto Técnico Ricaldone, en la capital del país, San Salvador. Acusan al salesiano Giuseppe Corò, y esta congregación, consultada sobre el caso, admite que lo apartó en 2007 ante sospechas de abusos y lo envió a Roma, donde, afirma la orden, no volvió a tener contacto con menores. Luego, en 2019, dos denuncias acabaron con una condena canónica. Quienes las presentaron son dos de las personas que han hablado con el medio español, José Napoleón LG y Patrick CS.
La edad de las víctimas fue de entre 14 y 17 años y sus relatos describen un modus operandi: acercarse a estudiantes con dificultades lectivas y ofrecerles la solución a sus problemas a cambio de acercamientos carnales.
Uno de los denunciantes, José Napoleón, afirmó: “Yo fui víctima del abuso de Giuseppe Corò cuando él era director y yo estudiaba en el colegio”.
El testimonio describe un patrón en el que el religioso se acercaba a estudiantes con dificultades académicas. “Llegué, toqué la puerta y se abrió al instante. Él estaba esperando en el marco. Agarró mi mano, me arrastró dentro de la oficina, y ahí mismo me comenzó a besar y tocar de arriba a abajo”, relató.
Otro denunciante, Reynaldo CF, narró un episodio similar: “De repente siento la respiración de él como si se estuviera excitando y acercó sus labios a los míos, pero yo lo aventé con fuerza, me echó del despacho y al día siguiente me expulsaron”.
Patrick también aseguró haber sido víctima en varias ocasiones. “En varias ocasiones él trató de besarme y en más de una ocasión terminamos en el suelo, en el piso”, indicó.
Según la información aportada por los salesianos, Corò pasó por Guatemala en 1964 antes de ordenarse. Luego estuvo en El Salvador hasta 1990, año en que regresó a Roma. Luego vivió en Costa Rica entre 1994 y 1997. Tras un nuevo retorno a la capital italiana, después permaneció en Saltillo, México, entre 2002 y 2007, hasta que surgieron allí las primeras sospechas de abusos y volvió definitivamente a Italia.
El informe forma parte de un dossier más amplio con 21 testimonios que acusan a 24 personas en ocho países de América, incluyendo Colombia, Argentina, México, Venezuela y Estados Unidos.
Según El País, estos documentos se elaboran desde 2021 para trasladar denuncias al Vaticano, ante la dificultad de publicarlas todas y por la existencia de posibles encubrimientos en distintos niveles.
El dossier busca que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe investigue los casos, como parte de su responsabilidad ante denuncias de abuso dentro de la Iglesia.
La investigación de El País fue entregada al Vaticano e incluye un informe con 21 testimonios que acusan a un total de 24 sacerdotes, religiosos y laicos de ocho países. Colombia acapara más de la mitad de los casos, un total de 13, y el resto se sitúan en Argentina, Bolivia, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, México y Venezuela.
La subestación eléctrica Surf City, ubicada en el distrito de Tamanique, será inaugurada en julio de este año, informó este lunes el presidente de la Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL), Edwin Núñez.
“Estamos trabajando para que en julio podamos inaugurar una de las subestaciones más importantes para la parte turística, que es la subestación Surf City, que ya terminamos en Tamanique y esta va a servir energía a toda La Libertad y por supuesto va a reforzar la zona costera de La Paz”, dijo Núñez en la entrevista AM del estatal -Canal 10.
Según Núñez, esta obra será clave para el desarrollo turístico de la zona costera.
La infraestructura ha requerido una inversión superior a $23 millones y contará con tecnología GIS (Gas Insulated Switchgear), que permite un sistema más compacto, eficiente y con menores necesidades de mantenimiento. Unos 16 mil usuarios serán beneficiados.
Además, la subestación tendrá un transformador con capacidad de 50 megavatios y recibirá energía desde Talnique a 115,000 voltios, la cual será transformada a 23,000 voltios para su distribución en la zona.
El proyecto responde al crecimiento acelerado de la demanda energética en el litoral salvadoreño, impulsado por el auge turístico y comercial en playas como El Tunco, El Sunzal, El Zonte y Mizata.
La primera etapa del proyecto Surf City abarca diversas playas del departamento de La Libertad, donde en los últimos años se han desarrollado múltiples iniciativas vinculadas al turismo y comercio.
ETESAL administra actualmente una red de 1,400 kilómetros de transmisión eléctrica a nivel nacional, así como 28 subestaciones en operación y dos más en construcción.
Según Núñez, esta infraestructura permite garantizar el suministro eléctrico a aproximadamente 1.5 millones de usuarios entre hogares y empresas en todo el país.
Lluvias y tormentas afectarán diferentes regiones de El Salvador durante este domingo, especialmente en zonas montañosas y áreas cercanas, según el pronóstico del Ministerio de Medio Ambiente.
Durante la madrugada, las precipitaciones se concentrarán en la cadena montañosa norte y la cordillera volcánica, incluyendo el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS).
En las primeras horas de la mañana, el cielo se mantendrá nublado con lluvias en sectores cercanos a zonas elevadas.
Por la tarde, las condiciones serán parcialmente nubladas, con tormentas localizadas en la cordillera volcánica y la cadena montañosa norte.
Para la noche, se espera un incremento de lluvias en la zona oriental, mientras que en el centro del país, incluido el AMSS, se registrarán precipitaciones puntuales.
El resto del territorio presentará cielo parcialmente nublado, sin descartar lluvias aisladas.
Las condiciones lluviosas continuarán durante la madrugada del lunes 20 de abril, principalmente en la zona paracentral y la franja costera.
El informe meteorológico indica que los vientos provendrán del norte y noreste, con velocidades entre 15 y 25 km/h y ráfagas de hasta 40 km/h.
Estas condiciones están asociadas a un flujo acelerado del norte y noreste, combinado con la presencia de vaguadas en la región.
Este fenómeno favorecerá la ocurrencia de lluvias y el incremento de la velocidad del viento, principalmente en las zonas occidental y oriental del país.
En cuanto a las temperaturas, San Salvador alcanzará máximas de 31 °C y mínimas de 23 °C, mientras que Santa Ana llegará a 34 °C y San Miguel a 36 °C.
Otras zonas como La Unión registrarán hasta 35 °C, y Acajutla alcanzará los 33 °C, manteniendo condiciones cálidas en gran parte del territorio.
El empleo informal en El Salvador aumentó en 193,805 puestos entre 2014 y 2023, indica la última actualización sobre la cuenta de estadísticas de la economía informal, publicada el 27 de marzo por el Banco Central de Reserva (BCR).
El BCR publicó en marzo de 2024 el primer cuadro de oferta y utilización (COU) del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN) para calcular el peso de la economía informal en la generación de riqueza del país, con datos de 2014 a 2022. En la última actualización se añadió información a 2023.
Según la base de datos, en 2023 se registraban 2,115,974 salvadoreños que trabajaban en el sector informal, donde no tienen cotización a seguro de salud, ahorro de pensión o un contrato que les garantice un salario fijo.
La población empleada en la informalidad aumentó en 32,187 salvadoreños frente a los 2,083,787 de 2022, equivalente a 1.5 %, y marcó la cifra más alta en la serie reportada por el BCR, que comprende nueve años.
Frente a 2014, primer año disponible, el aumento es de 193,805 salvadoreños que ingresaron a la informalidad, desde los 1,922,169 reportados hace casi una década.
Muchos salvadoreños, en su mayoría jóvenes, caen en las filas de la informalidad cuando no encuentran empleo en el sector formal.
La economía informal —también llamada economía no observada (ENO)— generó en 2024 una riqueza superior a los $33,565.4 millones, equivalente al 20.5 % del producto interno bruto (PIB).
El BCR registró que aumentó en $1,695.3 millones frente a los $31,870.1 millones de 2022, cuando representaba el 20.1 % del PIB. Desde 2014, el incremento es de $10,971.9 millones, y su participación en el producto interno bruto se mantiene en 20.5 %.
Mayores empleadores informales
El principal empleador de los trabajadores informales es la actividad de comercio, reparación de vehículos automotores y motocicletas. Según el BCR, en este rubro se contabilizaban 562,458 salvadoreños en 2023, equivalente al 26.5 % del total, y aumentó en 87,853 frente a 2014 (18.5 % en casi una década).
El 23.4 % del empleo informal reportado por el BCR en 2023 corresponde a la actividad de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, donde se encontraban 497,040 salvadoreños. Esta cifra ha disminuido en 16,868 frente a 2014.
La industria manufacturera es el tercer mayor empleador informal, con 291,676 personas (13.7 % del total), mientras que alojamiento y servicios de comida reportaban en 2023 cerca de 191,132 empleados (9.03 %), construcción 179,917 (8.5 %) y servicios domésticos 136,022 (6.4 %).
Todavía resonaban los disparos del levantamiento etnocampesino de filiación comunista y su represión gubernamental en el occidente, norte y centro de El Salvador, cuando en el puerto de La Libertad atracó un transpacífico japonés.
El jueves 10 de mayo de 1928, el fabulista y periodista León Sigüenza Mineros (Cojutepeque, 1895-San Salvador, 1942) le escribió un primer informe al ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Dr. Francisco Martínez Suárez, para detallarle sus actividades al frente del Consulado General salvadoreño en Japón, instalado en el Hotel Imperial de Tokio desde el año anterior. Era la primera sede diplomática de una república centroamericana en el Imperio del Sol Naciente.
El escritor León Sigüenza Mineros, primer cónsul de una república centroamericana en Japón durante tres períodos sucesivos (1927-1941).
En uno de los párrafos de ese documento consular -publicado por el Diario Oficial, San Salvador, tomo 105, no. 171, jueves 26 de julio de 1928, pp. 1410-1412-, el cónsul en Tokio escribió:
“Desde mi llegada al Japón, como uno de los mejores proyectos que tengo en cartera para el desarrollo del comercio con El Salvador, me puse en comunicación con algunos oficiales de la Compañía Naviera arriba mencionada [el título de esa parte del informe se refiere a la Nippon Yusen Kaisha, subsidiada por el imperio nipón], que opera en las aguas del Pacífico, a efecto de que la línea que corre hasta Valparaíso, con escalas en San Francisco, puertos de México, Panamá, etc., toque en algún puerto salvadoreño. En el mismo sentido hablé en San Francisco con el agente de la compañía y aquí en Toquío [sic: Tokio] he hecho la misma insinuación a la Cámara de Comercio e Industria, al señor Gobernador departamental y el Ministro de Relaciones Exteriores por el órgano correspondiente. La Nippon Yusen Kaisha me contestó que estudiaría el asunto, el cual, en su oportunidad, tenía que ser sometido a conocimiento del Gobierno [japonés] para su aprobación.”
Desde mayo de 1900, en que el representante diplomático salvadoreño en México, el expresidente Dr. Rafael Zaldívar, iniciara los primeros contactos directos con un representante del Trono del Crisantemo, la República de El Salvador había mostrado interés en incrementar su comercio con Japón, con la finalidad de extender su mercado exportador de café y otros productos agrícolas, así como el turismo binacional. Casi tres décadas después, el desbalance comercial resultaba evidente, porque la pequeña república centroamericana importaba más productos nipones de los que le exportaba al archipiélago.
Entre 1931 y 1932, la situación general en el Extremo Oriente era volátil y muy compleja. La paz asiática se había visto trastocada por los llamados incidentes de Manchuria y Mukden, donde las armas japonesas desarrollarían fases de expansionismo a gran escala bajo la atenta mirada de la comunidad internacional representada por la Sociedad o Liga de Naciones, constituida tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Afectado con severidad por la crisis global de 1929, el imperio japonés urgía de recursos naturales existentes en otros territorios a su alrededor, por lo que la vía militar se constituyó en un punto de honor en su agenda internacional.
El viernes 18 de septiembre de 1931, unos oficiales de una facción rebelde del ejército japonés detonaron cargas de dinamita sobre una línea ferroviaria en Manchuria, que pertenecía a inversionistas del Japón. Ese sabotaje de falsa bandera le fue atribuido a disidentes chinos y justificó la invasión militar de Manchuria, en un acto que sentó las bases para el establecimiento del futuro estado títere de Manchukuo, conducido por Henry Pu Yi o Kang Teh, el último emperador de China.
El incidente manchuriano provocó una reacción nacionalista entre el pueblo chino, con boicot a las importaciones japonesas y enfrentamientos callejeros, en especial en el centro comercial internacional de Shanghái, donde había fuerte presencia de intereses comerciales estadounidenses, británicos y franceses.
Medalla conmemorativa de la botadura del MS Heiyō Maru desde su astillero en Osaka, en 1929.
El jueves 28 de enero de 1932, tropas de infantería de la Armada Imperial del Japón desembarcaron en Shanghái, en medio de un intenso bombardeo contra la ciudad. Cientos de miles de soldados fueron transportados a la zona mediante buques militares y naves civiles incautadas o contratadas. La destrucción sembrada en el distrito de Zhabei se constituyó en uno de los primeros ejemplos modernos de acciones de lesa humanidad en contra de la población civil, después incrementados en la Guerra Civil Española en poblaciones como Guernica.
El conflicto armado entre China y Japón se solucionó, de manera temporal, mediante un armisticio suscrito en mayo de 1932, en el que se convino que Shanghái pasara a ser una zona desmilitarizada. Sin embargo, las tensiones resurgirían cinco años más tarde, cuando la Segunda Guerra Sino-Japonesa se constituiría en el verdadero origen de la Segunda Guerra Mundial, iniciada dos años antes del asalto nazi a Polonia.
Anuncio de la inminente llegada del MS Heiyō Maru, publicado por Diario Latino en sus ediciones de finales de enero de 1932. Imagen cortesía del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), San Salvador.
Mientras la pólvora de las armas hacía correr la sangre en China, en El Salvador ocurría otro tanto con el levantamiento etnocampesino en diversas localidades del occidente, norte y centro del territorio, donde hordas de indígenas y campesinos azuzados por el Socorro Rojo Internacional (SRI) iniciaron desde la noche del viernes 22 de enero de 1932 el primer alzamiento de filiación comunista en el continente americano. En las portadas del jueves 21, jueves 28 y sábado 30 de enero, las portadas de Diario Latino presentaron el rostro del líder capturado Agustín Farabundo (así en su partida natal) Martí, una fosa con cadáveres y la ejecución del cacique nahua Feliciano Ama. En las segundas páginas de esas ediciones, fue publicado un anuncio de significativas proporciones dentro de esos periódicos impresos en formato estándar inglés. La agencia capitalina de la Grace & Co. Central America invitaba al público a adquirir boletos para viajar a puertos sudamericanos a bordo de un buque de la Nippon Yusen Kaisha (NYK), la empresa naviera de la que el cónsul Sigüenza Mineros había escrito cuatro años antes. Para reservas, el único medio disponible era efectuar una llamada al número telefónico 6-8-1.
La Grace Line Panama Mail Service fue una flota naviera fundada en 1854, en Perú, por el irlandés William Russell Grace. Para 1932, controlaba rutas comerciales entre New York y los puertos del Pacífico, en especial los de la costa pacífica centroamericana y sudamericana. Además, la Grace & Co. Central America se involucró en la promoción y comercialización de café y azúcar, además de que fue una firme promotora de la apertura del Canal de Panamá, que le produjo amplios beneficios en cuanto a la logística del transporte de carga y pasajeros.
La Grace Line tenía fuerte competencia en otras navieras europeas y estadounidenses, como la Panama Mail Steamship Company, Greta White Line (perteneciente a la United Fruit Company), Navigazione Libero Triestina (NLT), Navegazione Generale Italiana (NGI) y la Companie Generale Trasatlantique, que también ofrecían rutas regulares de embarque de pasajeros y pasajeros hacia y desde destinos en América y Europa, con conexiones hacia Asia y África.
En busca de mejorar sus posibilidades ante ese volumen de competencia, la NYK y la Grace Line establecieron una alianza y comenzaron a operar una ruta transpacífica que conectaba a los puertos del Pacífico americano con San Francisco y Vancouver, para después establecer derroteros hacia Honolulu y otras localidades portuarias en Japón y China (Yokohama, Kobe, Nagoya, Shanghái y Hong Kong).
Entre esos buques transpacíficos en actividad estaban el Hikawa Maru, el Heian Maru y el Heiyō Maru. Todos formaban parte de una generación de barcos modernos que evidenciaban el poderío naval mercante japonés durante la era Shōwa o período de gobierno del emperador Hirohito.
El MS Heiyō Maru era un buque mixto, con un peso de 9,816 toneladas impulsadas por poderosos motores. Botado del astillero Osaka Iron Works en 1929, de inmediato fue puesto al servicio transpacífico de la NYK, con destino a los puertos desde Canadá hasta Chile, una ruta considerada de interés estratégico para Japón, por sus conexiones con Vancouver, Seattle, California, Mazatlán (con asentamientos japoneses llegados a México en siete migraciones), la zona del Canal de Panamá, El Callao (con una amplia colonia japonesa en territorio peruano) y Valparaíso. En 1932, su capitán era Kanzō Shiozaki, un auténtico diplomático económico y comercial de la expansión japonesa, encargado de la conducción de esa nave que la agencia de la Grace Line en San Salvador anunció que atracaría en el puerto de La Libertad el martes 2 de febrero de 1932. Para entonces, los disparos de la matanza etnocampesina aún resonaban en el horizonte, tanto por parte de los alzados en armas como de los militares encargados de la masiva y letal represión.
Para entonces, varios barcos mercantes japoneses habían sido contratados o requisados para los movimientos militares en Shanghái, por lo que resultaba curioso o, cuando menos, extraño, que una nave nipona surcara las aguas del Pacífico. En el puerto de Acajutla, varios barcos de guerra estadounidenses y canadienses estaban atracados por esas fechas, en vigilancia de los acontecimientos convulsos que tenían lugar en el país y por si había necesidad de intervenir para proteger los intereses de sus connacionales en las zonas bajo fuego.
Por unas horas, el Heiyō Maru tiró el ancla en el puerto de La Libertad, del que zarpó “sin carga ni pasajeros” con rumbo hacia la localidad panameña de Balboa (donde solía entregar cargamentos de cemento), como lo consignó el Diario Oficial (San Salvador, tomo 112, no. 28, miércoles 3 de febrero de 1932, p. 173). Por el contexto nacional e internacional predominante, esa experiencia de venta de boletos y de embarque de mercaderías en una nave japonesa se constituyó en un fracaso rotundo para la naciente dictadura del brigadier Maximiliano Hernández, que consolidaría sus vínculos con el Imperio del Sol Naciente en los años venideros. Aun así, no habría otra visita de un barco nipón a la costa salvadoreña hasta más allá de la entrada en vigor del tratado de paz de 1951, que puso fin al estado de guerra entre ambas naciones decretado la mediodía del lunes 8 de diciembre de 1941.
Informe de la partida del barco japonés desde el puerto de La Libertad, publicado por el Diario Oficial el 3 de febrero de 1932.
El capitán Kanzō Shiozaki abandonó la marina mercante y se integró al servicio exterior del Imperio del Sol Naciente. Primero fue cónsul general en el puerto californiano de San Francisco (1937-1938). Después, a partir del jueves 4 de enero de 1940, fue designado ministro plenipotenciario del Japón en Chile, con la misión puntual de asegurar suministros esenciales para el imperio y que loa países del Pacífico suramericano mantuvieran sendos estados de neutralidad durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.
A lo largo de sus trece años de servicio activo, el Heiyō Maru pasó por diversas situaciones, algunas muy comprometidas. En agosto de 1936 y febrero de 1937, mientras realizaba sendos atraques en el puerto californiano de San Pedro, la nave fue revisada por agentes del Servicio de Narcóticos de los Estado Unidos, quienes estaban tras la pista de una joven de 23 años, hija de un prominente funcionario chino en el Tíbet, a la que le encontraron 50,000 y 250,000 dólares en heroína. En octubre de 1937, el transpacífico nipón zarpó del puerto de Kobe con destino a San Francisco y Mazatlán (Sinaloa, México), contratado por el gobierno mexicano de Lázaro Cárdenas para repatriar a 35 mujeres y niños desde China, debido a la creciente situación política y militar existente durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa.
Entre febrero de 1940 y abril de 1941, el Heiyō Maru prestó servicios de evacuación de ciudadanos alemanes de diversos países latinoamericanos para trasladarlos a puertos japoneses como Yokohama y Kobe, para que pudieran continuar su viaje por ferrocarril hacia la Alemania nazi. Los primeros fueron 40 tripulantes de un tanquero de la Standard Oil varados en Valparaíso (Chile), seguidos por otros grupos de repatriados desde Colón (Panamá) y Manzanillo (México).
Portada del menú servido en el comedor del MS Heiyō Maru en la noche del 31 de diciembre de 1939.
Con el estallido del frente bélico en el Pacífico tras el ataque nipón a la base militar de Pearl Harbor, que marcó el ingreso del Japón a la Segunda Guerra Mundial, el Heiyō Maru fue requisado por la Armada Imperial y fue destinado al traslado masivo de tropas, armamento y suministros hacia las bases japonesas en la Micronesia y las islas Carolinas y Marianas. Eso lo convirtió en un claro objetivo militar para los destructores y submarinos de las fuerzas aliadas en la zona.
El domingo 17 de enero de 1943, el Heiyō Maru navegaba al noreste de la base de Truk, en el archipiélago de las Carolinas, cuando fue localizado por el sónar y radar del submarino estadounidense USS Whale SS-239, una nave de guerra de la clase Gato, de 95 metros de largo y una manga de 8.3 metros, con propulsión lograda mediante sus cuatro motores diésel fabricados por la General Motors y el acompañamiento de otros motores eléctricos. Era capaz de navegar bajo el agua hasta 300 pies o 90 metros, mientras que su arsenal estaba compuesto por 24 torpedos, con 10 tubos lanzatorpedos, seis instalados en la proa y el resto en la popa.
El submarino lanzó nueve torpedos, de los que ocho hicieron impacto directo en el casco del Heiyō Maru. Mediante el periscopio, el capitán del Whale observó y fotografió el incendio y rápido hundimiento de la otrora nave mercante, que mostraba sus cubiertas repletas de soldados sobrevivientes, quienes no fueron rescatados. Bajo la clasificación 80-G-28884, el original de esa icónica fotografía -de amplia difusión en muchas publicaciones relacionadas con el conflicto global se custodia en la actualidad en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Tras participar en once misiones de combate y hundir a nueve barcos enemigos con un total de 57,700 toneladas, el submarino USS Whale fue condecorado con once estrellas de batalla por sus servicios para la Marina de los Estados Unidos. En 1947 fue dado de baja y asignado a la Flota de Reserva del Atlántico, para ser reactivado por breve tiempo en 1957, al ser asignado a tareas de entrenamiento de nuevas generaciones de marineros.
Fotografía del submarino estadounidense USS Whale SS-239, hecha en altamar el sábado 21 de abril de 1945 por un empleado de la B. W. Photo Agency. Bajo la clasificación 19-N-83071, su original se custodia en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Después de ser eliminado del registro oficial de buques de la Marina estadounidense a partir del martes 1 de marzo de 1960, el Whale fue remolcado y el jueves 29 de diciembre de ese mismo año fue vendido como chatarra. La empresa compradora de ese tubo veterano de guerra fue la Southern Scrap Material Company Limited, con sede en los muelles del río Mississippi, en la localidad portuaria de New Orleans, estado de Louisiana. Pagó por todo aquel metal 50,000 dólares, una pequeña fracción del precio original de esa nave de combate.
Durante 1961, el submarino fue desguazado pieza por pieza, desde sus baterías de plomo-ácido tan pesadas y tóxicas, sus motores diésel y su casco de presión hecho de acero de alta resistencia, que fue seccionado con sopletes de gran tamaño para que sus anillos resultantes pudieran ser fundidos en las acerías locales. Después, ese metal fue reciclado para la fabricación de infraestructuras civiles y de los automóviles estadounidenses de Detroit a lo largo de la década de 1960.
El hundimiento del MS Heiyō Maru, el 17 de enero de 1943, fotografiado desde el periscopio del submarino USS Whale SS-239. Imagen cortesía de los National Archives & Record Administration (NARA), Maryland.
A diferencia de su atacante que terminó sus días disuelto en los hornos industriales de New Orleans, los restos del Heiyō Maru descansan en la posición 10°13’N, 151°25’E, en el Pacífico Norte, al oriente de las islas Marianas y su fosa. Es una zona de mar abierto donde esa nave y sus cientos de tripulantes yacen arropados por la inmensidad de la historia.
(*) Material reorganizado a partir de mi libro Sakuras y maquilishuats. Biografía mínima de León Sigüenza Mineros (1895-1942), primer cónsul centroamericano en Japón (San Salvador: Editorial Don Bosco, en prensa).