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  • Hernández, indultado por Trump, en paradero desconocido y con causas abiertas en Honduras

    Hernández, indultado por Trump, en paradero desconocido y con causas abiertas en Honduras

    El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), liberado este lunes en Estados Unidos gracias a un indulto de Donald Trump apenas un año después de ser condenado a más de cuatro décadas por narcotráfico, permanece en paradero desconocido y se desconoce si regresará a Honduras, donde aún enfrenta investigaciones y posibles procesos judiciales.

    Hernández, de 57 años, fue extraditado a Estados Unidos en abril de 2022, tras ser arrestado en febrero de ese mismo año en su residencia oficial de Tegucigalpa, poco después de finalizar su segundo mandato y entregar el poder a Xiomara Castro.

    En marzo de 2024, un jurado de la Corte federal del Distrito Sur de Nueva York (Manhattan) lo declaró culpable de tres cargos de narcotráfico y armas. Fue sentenciado a 45 años de prisión, cinco años de libertad vigilada y una multa de ocho millones de dólares.
    Hernández pidió a Trump ser indultado mediante una carta en la que lo elogiaba, recordándole la colaboración entre ambos países durante el primer mandato del republicano.

    El indulto, anunciado el pasado viernes, coincidió con el apoyo de Trump en las elecciones presidenciales hondureñas del domingo al candidato conservador Nasry ‘Tito’ Asfura, quien mantiene una pugna en el recuento con el opositor Salvador Nasralla.

    Un juicio que comenzó en un tribunal de Nueva York

    Durante su juicio en Nueva York, se reveló que las más de 400 toneladas de cocaína implicadas en la condena podrían equivaler, según estimaciones de las autoridades estadounidenses, a miles de millones de dosis individuales.

    Además, durante el proceso, un testigo afirmó que Hernández habría comentado que planeaban “meter las drogas en las narices de los gringos», mientras que la Fiscalía lo acusó de utilizar su posición de poder para facilitar el tráfico de drogas, financiar campañas políticas con aportes de narcotraficantes -incluido el cartel de Sinaloa- y mantener estructuras estatales al servicio de estas redes, lo que describieron como un intento de convertir a Honduras en un “narcoestado”.

    Hernández, por su parte, se mantuvo firme en su inocencia durante todo el juicio, alegando que las acusaciones eran represalias de algunos testigos y que su actuación política -incluyendo la aprobación de la ley de extradicción con Estados Unidos y la gestión de 21 extradiciones durante su presidencia- formaba parte de su esfuerzo por combatir el narcotráfico en el país.

    El caso de Hernández se vinculó estrechamente con el de su hermano, Juan Antonio “Tony” Hernández, excongresista hondureño arrestado en 2018 en Miami y condenado en 2019 en Nueva York por narcotráfico.

    Durante el juicio de Tony, testigos señalaron a Juan Orlando como conspirador, aunque no fue acusado en ese momento. Sin embargo, sí se reveló que ambos habían recibido sobornos de organizaciones criminales como Los Cachiros, Valle Valle y el cartel de Sinaloa, para financiar campañas políticas y obtener protección.

    En paradero desconocido

    El indulto a Hernández sorprendió a muchos que se preguntan qué llevó a Trump a tomar esta decisión, particularmente en momentos en que ha intensificado su lucha contra el narcotráfico en la región del Caribe, con un costoso despliegue militar.

    Por su parte, y tras su liberación el 1 de diciembre de la prisión federal de alta seguridad de Hazelton, en Pensilvania, Hernández no ha dado señales sobre su paradero.

    Su liberación ocurre apenas un año después de su condena y tras un intento fallido de solicitar un nuevo juicio. Trump defendió la decisión del indulto, calificando el proceso en Nueva York como «injusto» y comparándolo con una «cacería de brujas».

    Mientras, el caso de Hernández ha generado un intenso debate en Honduras. Algunos sectores critican el indulto debido a su vinculación con el narcotráfico, mientras que otros destacan su papel en la cooperación con Estados Unidos y en la gestión de extradiciones de criminales durante su mandato.

    La polémica se agrava con la actual contienda electoral, donde la influencia de Trump y la permanencia de Hernández en paradero desconocido han generado una gran incertidumbre política.

    Con todo, el expresidente enfrenta todavía causas pendientes en Honduras; las investigaciones por corrupción, lavado de activos y otros posibles cargos continúan bajo la supervisión del Ministerio Público, que ha señalado que el perdón en EE. UU. no afecta a los procesos judiciales en el país.

    Así, si Hernández regresara a Honduras, podría enfrentar acciones judiciales adicionales, mientras que las medidas sobre sus bienes incautados y los expedientes en curso permanecen activas, dejando en suspenso su futuro político y judicial.

  • Asamblea Legislativa aprueba presupuesto de $172.1 millones para elecciones 2027

    Asamblea Legislativa aprueba presupuesto de $172.1 millones para elecciones 2027

    La Asamblea Legislativa aprobó este martes dos presupuestos extraordinarios que suman $172.1 millones para la organización de las elecciones generales de 2027, las primeras en la historia del país donde estará habilitada la reelección presidencial indefinida y un periodo de gobierno de seis años.

    El primer decreto avalado fue el Presupuesto Especial Extraordinario para el Evento Electoral 2027, por un total de $125.3 millones, que cubre el desarrollo de las elecciones presidenciales, legislativas y municipales en una sola jornada. De este monto, $802,200 están asignados al funcionamiento de la Junta de Vigilancia Electoral (JVE).

    Sin debate legislativo previo, el decreto fue aprobado con 57 votos de Nuevas Ideas (NI) y sus aliados. El partido Vamos votó en contra, mientras que ARENA optó por abstenerse.

    Asamblea aprobó con 57 votos a favor y uno en contra de Vamos presupuesto para elecciones 2027.

    Voto en el exterior

    El segundo decreto aprobado destina $46.7 millones para el Presupuesto Especial Extraordinario 2025-2027 para el Sufragio en el Extranjero, orientado a garantizar el voto remoto por internet y la modalidad presencial electrónica.

    El decreto establece que el TSE requiere dichos recursos para «garantizar la contratación de la empresa que ejecutará el sistema de votación remota por internet, y el sistema de votación electrónica presencial, incluyendo la transmisión de resultados electorales.

    Además, esos fondos servirán para el desarrollo del Software para el Programa de Creación y Cierre del Registro Electoral; y para la contratación de las auditorías que van a realizar a la empresa que implementará los sistemas de votación antes referidos.

    Este presupuesto incluye además la puesta en marcha de las campañas publicitarias para motivar la participación masiva en los comicios y la información de las modalidades de votación y los diferentes centros de votación en el exterior».

    Críticas opositoras

    Durante el debate, la diputada Claudia Ortiz, de Vamos, denunció la falta de transparencia del proceso y criticó que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aún no haya publicado el Plan General de Elecciones (PLAGEL).

    “Se están aprobando presupuestos extraordinarios sin que el TSE haya hecho público el PLAGEL (…) A la fecha de hoy, diciembre de 2025, el TSE mantiene en reserva los informes de auditoría de las elecciones 2024”, señaló Ortiz, advirtiendo que no se conocen las fallas detectadas ni cómo serán corregidas.

    En respuesta, el diputado Giovanny Zaldaña, de Nuevas Ideas, defendió la legalidad del proceso y destacó la aprobación previa de la Ley Especial del Sufragio en el Extranjero en 2022.

    “Vale recalcar que (…) se emitió la Ley Especial del Sufragio en el Extranjero. Ese fue un logro para los salvadoreños que viven en el extranjero, una ley aprobada por esta Asamblea Legislativa, con los votos de Nuevas Ideas y que no contó con el apoyo de la oposición”, dijo Zaldaña.

    El segundo decreto también recibió 57 votos a favor del bloque oficialista, un voto en contra de Vamos y la abstención de ARENA.

    Las elecciones de 2027 serán históricas, ya que permitirán por primera vez la reelección presidencial indefinida tras una resolución de la Sala de lo Constitucional emitida en 2021. Además, se elegirá un gobierno para un periodo de seis años, lo que amplía el ejercicio del Ejecutivo hasta 2033.

     

  • Nasralla toma ventaja sobre Asfura en elecciones de Honduras tras reanudarse el conteo

    Nasralla toma ventaja sobre Asfura en elecciones de Honduras tras reanudarse el conteo

    El candidato presidencial del Partido Liberal de Honduras, Salvador Nasralla, logró este martes adelantar a su principal rival, Nasry “Tito” Asfura, del conservador Partido Nacional, tras la reanudación del conteo de votos suspendido por problemas técnicos.

    Con el 62,75 % de las actas escrutadas, Nasralla acumula 803.512  (39,99 %), mientras que Asfura registra 799,512 sufragios (39,79 %), una diferencia mínima de cerca de 4,000 votos que revierte la ventaja inicial que mantenía el aspirante oficialista desde la noche del 30 de noviembre.

    En tercer lugar, se mantiene la candidata del Partido Libre, Rixi Moncada, quien suma 380.123 votos (19,19 %), sin posibilidades visibles de remontar.

    Falla técnica retrasó conteo

    El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó que el sistema de divulgación de resultados presentó fallas técnicas debido a la sobrecarga en el procesamiento de datos.

    La empresa encargada, ASD SAS, indicó que parte de la información proveniente de las juntas receptoras aún no había sido procesada, lo que llevó a una suspensión temporaldel conteo durante la madrugada.

    Para agilizar la entrega de información, el CNE habilitó este martes una sala de prensa en un hotel de Tegucigalpa, con acceso directo al portal de resultados preliminares, el cual ahora ofrece actualizaciones constantes.

    La contienda ha estado marcada por la intervención política internacional, particularmente por el expresidente estadounidense Donald Trump, quien días antes de los comicios expresó públicamente su apoyo a Asfura, llamando al electorado hondureño a respaldarlo. Trump prometió “mucho apoyo” a Honduras si Asfura gana, y aseguró estar dispuesto a “trabajar juntos para luchar contra los narco-comunistas”.

    Elecciones generales

    El proceso electoral del 30 de noviembre en Honduras incluyó la elección de:

    Un nuevo presidente y tres designados presidenciales (vicepresidentes)
    128 diputados al Congreso Nacional
    20 representantes al Parlamento Centroamericano
    298 corporaciones municipales

    El estrecho margen entre los dos principales candidatos ha generado expectativa e incertidumbre, mientras la población aguarda los resultados definitivos en un ambiente tenso, pero pacífico.

     

  • La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha hondureña derrota a una izquierda castigada por sus errores

    La derecha en Honduras, representada por los partidos Nacional y Liberal, logró frenar el avance del oficialismo de izquierda liderado por el Partido Libertad y Refundación (Libre), tras unas elecciones generales marcadas por el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al candidato Nasry Asfura.

    El conteo preliminar, con el 57.03 % de las actas escrutadas, muestra un empate técnico entre los dos principales aspirantes conservadores: Asfura del Partido Nacional con 749,022 votos (39.91 %) y Salvador Nasralla del Partido Liberal con 748,507 (39.89 %), una diferencia mínima de apenas 515 votos, según datos compartidos antes de que el sitio del Consejo Nacional Electoral presentara fallos de acceso.

    En tercer lugar quedó la oficialista Rixi Moncada, del partido Libre, con 359,584 votos (19.16 %), lejos de las expectativas que le otorgaban ventaja en los sondeos. Analistas consideran que el respaldo directo de Trump a Asfura influyó significativamente en el resultado.

    “Es una intervención en la política hondureña de una manera directa como nunca antes lo había hecho”, sostuvo el analista José Manuel Torres, quien advirtió que el mensaje del mandatario estadounidense impactó en un país donde la migración hacia EE.UU. representa la principal esperanza para miles de familias.

    Trump calificó a Asfura como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y se refirió a él como un aliado clave en la lucha contra los “narco-comunistas” y regímenes como el del venezolano Nicolás Maduro.

    Rixi Moncada, candidata presidencial del oficialista Partido Libre de Honduras, obtuvo un lejano tercer lugar.

    Para los analistas, los resultados también reflejan el cierre de un ciclo político decepcionante para la izquierda hondureña, que, tras cuatro años en el poder, no logró consolidarse. El gobierno de Libre, encabezado por Xiomara Castro, incumplió múltiples promesas, como instalar una comisión internacional contra la corrupción, vender el avión presidencial y retirar a los militares de funciones civiles.

    “El progresismo nunca ve sus propios errores, menos asume sus consecuencias. No espero una valoración honesta de su derrota”, sentenció Torres.

    El discurso agresivo de algunos funcionarios, las constantes polémicas y una deficiente gestión en áreas claves como salud y transparencia pública, minaron la credibilidad del oficialismo. El analista Filadelfo Martínez afirmó que “muchas promesas incumplidas y un gobierno ineficiente” terminaron por hundir al partido en las urnas.

    Martínez agregó que el equipo de gobierno de Libre “no está formado por pobres, sino por sectores medios con mentalidad más cercana a Miami que a La Habana”, lo que generó contradicciones internas con el discurso ideológico del partido.

    Los candidatos presidenciales de Honduras, Salvador Nasralla (i) y Nasry Asfura (d). EFE

    La falta de confianza en la figura de Rixi Moncada también fue un factor clave. Según una fuente cercana al Ejecutivo que pidió anonimato, “el resultado de las votaciones es un castigo de los ciudadanos que se sienten defraudados por promesas incumplidas de Libre”, y agregó que la candidatura de Moncada “tuvo poca aceptación desde el inicio”.

    Libre, que prometía un “socialismo democrático”, ahora enfrenta una profunda crisis interna y deberá reorganizarse desde la oposición, tras un duro revés electoral que evidenció el desgaste de su gestión y el distanciamiento con sus bases.

     

  • Trump advierte a Honduras de cualquier intento de alterar resultados electorales

    Trump advierte a Honduras de cualquier intento de alterar resultados electorales

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este lunes a las autoridades electorales de Honduras de intentar manipular los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 30 de noviembre, luego de que el conteo oficial se detuviera con menos de la mitad de las actas escrutadas.

    “Parece que Honduras está tratando de cambiar los resultados de su elección presidencial. ¡Si lo hacen, habrá consecuencias!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.

    Agregó que el pueblo hondureño “votó en números abrumadores” y denunció que la Comisión Nacional Electoral (CNE) interrumpió el conteo la medianoche del 30 de noviembre.

    El presidente estadounidense detalló que, al momento de la suspensión del conteo, se había procesado apenas el 47 % de las actas, reflejando una contienda muy cerrada entre el candidato oficialista Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con una ventaja de apenas 500 votos a favor de Asfura.

    Trump exigió que se complete el escrutinio y advirtió que cientos de miles de hondureños podrían quedar sin representación si no se contabilizan todos los sufragios.

    “Es imperativo que la Comisión termine de contar los votos. ¡La democracia debe prevalecer!”, expresó.

    La elección en Honduras ha estado marcada por problemas técnicos en la plataforma del CNE, que ha dificultado el acceso público a los resultados. Hasta este lunes, con alrededor del 57 % de las actas procesadas, ambos candidatos se mantenían en un virtual empate técnico, con cerca del 40 % de los votos cada uno.

    Trump ha manifestado su respaldo al candidato conservador Nasry Asfura, y recientemente pidió a los hondureños votar por él, prometiendo “mucho apoyo” a Honduras si este resulta electo y asegurando una colaboración bilateral para “luchar contra los narcocomunistas”.

     

  • Honduras sigue en empate técnico entre candidatos de derecha, la izquierda se desplomó

    Honduras sigue en empate técnico entre candidatos de derecha, la izquierda se desplomó

    Las elecciones generales en Honduras se definieron el domingo con un empate técnico entre los dos principales candidatos conservadores, Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, tras escrutarse más del 50 % de las actas.

    Con el 57 % del conteo completado, Asfura obtuvo 749,022 votos, lo que representa el 39.91 %, apenas una mínima ventaja sobre Nasralla, que acumuló 748,507 sufragios, equivalente al 39.89 %, según datos difundidos antes de que el sitio web del Consejo Nacional Electoral (CNE) dejara de estar disponible.

    Nasralla aseguró en un mensaje en la red X que sus encuestas internas lo posicionan como el ganador con un 44.6 % de los votos frente al 39.8 % de Asfura. Sin embargo, aclaró que no se estaba “declarando ganador”.

    Los resultados preliminares evidencian el regreso de la derecha al poder, después de un periodo de gobierno liderado por la izquierda bajo el Partido Libertad y Refundación (Libre). Para el Partido Liberal, esta elección representa una oportunidad de volver al poder tras 16 años de ausencia.

    Combo de fotografías de archivo que muestra a los candidatos a la Presidencia de Honduras, la oficialista de izquierda Rixi Moncada (i) y los derechistas Salvador Nasralla (c) y Nasry Asfura en actos de campaña en Tegucigalpa (Honduras). EFE

    Nasralla, ex vicepresidente del Gobierno de Xiomara Castro, se sumó al Partido Liberal luego de una ruptura con el oficialismo, mientras que el Partido Nacional busca volver al Ejecutivo tras el mandato de Juan Orlando Hernández (2014-2022), empañado por denuncias de corrupción y vínculos con el narcotráfico.

    La candidata oficialista, Rixi Moncada, quedó en tercer lugar con 359,584 votos (19.16 %), a pesar de que sondeos previos la ubicaban con ventaja frente a los aspirantes conservadores.

    Un hecho que marcó la recta final de la contienda fue el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a Nasry Asfura, asegurando apoyo para combatir la pobreza y frenar la migración hacia el norte. Además, sorprendió al sugerir un posible indulto para el expresidente Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años de prisión en EE.UU. por delitos de narcotráfico.

    Otro de los temas que marcaron la campaña fue el debate sobre las relaciones exteriores. Asfura se mostró firme en su intención de cortar vínculos con China y restablecer relaciones diplomáticas con Taiwán, mientras que Nasralla también prometió restablecer esos lazos, romper con Venezuela y limitar los nexos con China al ámbito económico.

     

  • Asfura y Nasralla protagonizan cerrado empate en elecciones hondureñas

    Asfura y Nasralla protagonizan cerrado empate en elecciones hondureñas

    Honduras vive un virtual empate técnico entre los candidatos Nasry “Tito” Asfura, del oficialista Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal, tras las elecciones generales celebradas el domingo. Con más del 57 % de las actas escrutadas, apenas 515 votos los separaban este lunes, mientras el sitio web del Consejo Nacional Electoral (CNE) colapsaba por exceso de tráfico.

    Según los últimos datos accesibles antes de que la plataforma del CNE presentara fallas, Asfura lideraba con 749,022 votos (39.91 %), seguido de cerca por Nasralla, quien sumaba 748,507 votos (39.89 %). Sin embargo, debido a los problemas técnicos y la falta de actualización constante, la población ha tenido dificultades para acceder a los resultados oficiales.

    El candidato Asfura pidió paciencia a los ciudadanos, asegurando que, de acuerdo con sus propias actas internas, el Partido Nacional cuenta con una ventaja significativa en varios departamentos.

    “No vengo a hacer ninguna proclamación, solo a decir que tengamos paciencia… los números van a hablar por sí solos después”, expresó.

    Por su parte, el Consejo Nacional Electoral, a través de su presidenta Ana Paola Hall, instó a la ciudadanía a mantener la calma y esperar los resultados definitivos.

    “Paciencia y prudencia, la paz con la cual se vivió el proceso debe mantenerse hasta que finalice con la declaratoria de resultados”, escribió Hall en redes sociales.

    En Honduras no existe segunda vuelta electoral, por lo que el próximo presidente será quien obtenga la mayoría simple de votos.

    El proceso ha estado marcado por la incertidumbre debido al colapso de la página web del CNE, situación atribuida a la saturación por la alta demanda ciudadana. Nasralla canceló sin explicación una rueda de prensa prevista para este lunes, mientras los seguidores de ambos bandos se mantienen expectantes.

    Días antes de la votación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su respaldo a Asfura, exhortando a los hondureños a apoyarlo en las urnas. Trump prometió “mucho apoyo” a Honduras si el candidato oficialista resultaba electo, y planteó la posibilidad de trabajar juntos “para luchar contra los narcocomunistas”.

     

  • La derecha gana en Honduras: Asfura con una leve ventaja sobre Nasralla 

    La derecha gana en Honduras: Asfura con una leve ventaja sobre Nasralla 

    El conservador Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional de Honduras, lidera con leve ventaja el recuento preliminar de las elecciones generales celebradas el domingo, con el 56 % de las actas procesadas, en unos comicios que marcarían el retorno de la derecha al poder en ese país centroamericano.

    Según el último informe del Consejo Nacional Electoral (CNE), a las 5 AM de este lunes, Asfura suma 735,703  (40.08 %), seguido muy de cerca por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, quien contabiliza 731,527 (39.78 %). En tercer lugar queda la oficialista Rixi Moncada, del izquierdista Partido Libre, con 352,836  (19.23 %), lo que llevó a su partido a llamar a sus seguidores a “mantenerse en pie de lucha” mientras se completa el conteo.

    El retraso en la entrega de resultados provocó tensión en la sede del CNE, donde cientos de observadores internacionales esperaban el informe. Ante la demora, Asfura lanzó un enérgico reclamo a la presidenta del ente electoral. “Le exigimos a Ana Paola Hall… no tengamos a un país en espera, en ascuas, en tinieblas. Hágalo por el bien de la democracia”, pidió el candidato.

    La jornada electoral transcurrió sin mayores incidentes, más allá de algunas denuncias sobre retrasos, problemas técnicos y urnas dañadas. Según cifras preliminares, más de 2.8 millones de los 6 millones de hondureños habilitados acudieron a las urnas, en un proceso que fue seguido de cerca por Estados Unidos, país que aplaudió la alta participación.

    El respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se convirtió en uno de los factores clave en la recta final de la campaña. Trump describió a Asfura como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras” y prometió “mucho apoyo” para el país en caso de su triunfo. Además, mencionó la posibilidad de trabajar juntos para “luchar contra los narco-comunistas” y enfrentar al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela.

    Ese espaldarazo incluyó, según reportes internacionales, la disposición de otorgar un indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, del mismo partido de Asfura, condenado por narcotráfico en Estados Unidos entre 2014 y 2022.

    Mientras Asfura se fortalece con el respaldo de Washington, Nasralla, también conservador, mantiene “optimismo” de revertir el resultado y devolver al Partido Liberal al poder tras 16 años de ausencia.

    Nasralla fue uno de los tres vicepresidentes en el gobierno de Xiomara Castro hasta abril de 2024, cuando renunció por discrepancias con la presidenta y su esposo, el exmandatario Manuel Zelaya.

     

     

  • Arranca campaña para la segunda vuelta presidencial en Chile, con Kast como claro favorito

    Arranca campaña para la segunda vuelta presidencial en Chile, con Kast como claro favorito

     La campaña electoral en Chile para la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre arrancó este domingo con el ultraderechista José Antonio Kast como claro favorito en las encuestas, mientras la izquierdista Jeannette Jara enfrenta un escenario cuesta arriba, apostando por una remontada que algunos expertos califican de “milagro”.

    Los últimos sondeos electorales en Chile —difundidos antes de que entrara en vigor la veda de encuestas— otorgan entre 12 y 16 puntos de ventaja a Kast, exdiputado ultraconservador que compite por tercera vez por la presidencia. Su rival, la exministra comunista del actual Gobierno de Gabriel Boric, enfrenta no solo la baja popularidad del oficialismo, sino también un electorado fragmentado.

    Pese a que Jeannette Jara fue la más votada en primera vuelta con un 26,9 %, la falta de alianzas con sectores fuera de la izquierda dificulta su crecimiento electoral. Kast, con un 23,9 %, ya sumó apoyos clave: Johannes Kaiser (13,9 %), ultralibertario, y Evelyn Matthei (12,4 %), de la derecha tradicional, cerrando filas en torno a su candidatura.

    Los analistas destacan que, si bien el apoyo a Kast consolida más del 50 % del electorado, no se garantiza un traspaso automático de votos. El economista populista Franco Parisi, que quedó tercero con el 19,7 %, se perfila como el gran comodín. Su partido, el Partido de la Gente (PDG), decidirá este domingo por consulta interna si apoya a alguno de los dos finalistas.

    La batalla por el voto antisistema

    El voto antisistema representado por Parisi será clave. Su electorado, escéptico de la política tradicional, podría inclinar la balanza en una segunda vuelta que se presenta polarizada. Aunque Parisi no ha dado un respaldo explícito, cualquier guiño podría tener impacto en regiones urbanas y sectores de clase media desencantados con el sistema.

    Kast, del Partido Republicano, ha centrado su discurso en la crisis de seguridad, prometiendo un “Gobierno de emergencia nacional” para frenar la migración irregular y el crimen organizado.

    Ha moderado su mensaje público en torno a temas sociales como el aborto y el matrimonio igualitario, intentando no repetir el error que le costó la elección en 2021 frente a Boric.

    Pese a ser un confeso defensor del legado de Augusto Pinochet, José Antonio Kast evita pronunciarse sobre su visión conservadora en esta campaña, manteniéndose enfocado en el eje “orden y seguridad”. Esta estrategia busca evitar fugas de votos femeninos y centristas, clave para consolidar una eventual victoria.

    Según expertos como Rodrigo Pérez de Arce, aún queda por ver si Kast cumplirá su promesa de gobernar bajo un plan de emergencia o si usará su eventual triunfo para librar una “batalla cultural” desde el poder. En cualquier caso, el escenario político para el próximo presidente no será sencillo.

    El nuevo mandatario asumirá el 11 de marzo con un Congreso fragmentado, donde la derecha y la ultraderecha están a apenas dos escaños de la mayoría. La gobernabilidad dependerá del PDG, cuyas posturas oscilan entre el populismo y la crítica abierta al sistema político.

    La izquierda chilena, sin margen de error

    Para Jeannette Jara, revertir las encuestas implicaría movilizar al electorado progresista, sumar indecisos y minimizar la abstención. Sin embargo, su vínculo con un gobierno impopular y su militancia comunista despiertan recelos entre votantes moderados, dificultando el objetivo de ampliar su base.

    Desde 2006, ningún mandatario ha sido sucedido en Chile por un presidente del mismo bloque ideológico. Si Kast gana, marcaría un giro histórico: sería el primer presidente ultraderechista desde el retorno a la democracia, rompiendo con el patrón pendular entre izquierda y derecha que ha caracterizado la política chilena.

     

  • Honduras vota entre temores de fraude y bajo la intervención política de Trump

    Honduras vota entre temores de fraude y bajo la intervención política de Trump

    Honduras celebrará este domingo unas elecciones generales marcadas por un clima de alta polarización, acusaciones cruzadas de fraude y el desarrollo de la jornada bajo un estado de excepción vigente desde diciembre de 2022. Más de seis millones de ciudadanos están llamados a las urnas para elegir presidente, diputados, alcaldes y representantes al Parlamento Centroamericano.

    Los comicios se realizan en medio de denuncias por intento de manipulación de resultados. El oficialismo filtró una serie de audios en los que, supuestamente, una representante del Partido Nacional en el Consejo Nacional Electoral, Cossette López, coordina un presunto fraude con el diputado Tommy Zambrano y un miembro no identificado de las Fuerzas Armadas.

    El fiscal general, Johel Zelaya, aseguró que las grabaciones “demuestran plenamente la existencia de una asociación ilícita”. La oposición, sin embargo, sostiene que los audios fueron manipulados y critica que el Ejército custodie el material electoral.

    Durante la campaña de 45 días, los principales candidatos —Rixi Moncada, Salvador Nasralla y Nasry Asfura— se acusaron mutuamente de preparar fraudes, mientras la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea alertaron sobre la posibilidad de que los resultados no sean reconocidos.

    La tensión subió aún más cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, irrumpió en el cierre de campaña para respaldar públicamente al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura. Trump agitó el fantasma del comunismo y pidió el voto para Asfura. Además, propuso indultar al expresidente Juan Orlando Hernández —condenado a 45 años de prisión en EE.UU. por narcotráfico— si su candidato gana.

    “Si ‘Tito’ Asfura gana la Presidencia de Honduras, debido a la gran confianza que Estados Unidos tiene en él, en sus políticas y en lo que hará por el gran pueblo hondureño, lo apoyaremos firmemente. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero”, advirtió Trump.

    El oficialismo llega al proceso con Rixi Moncada como candidata del Partido Libre, en busca de un segundo mandato consecutivo tras la presidencia de Xiomara Castro, quien logró reducir pobreza, inflación y homicidios durante su gestión, aunque bajo un régimen de excepción cuestionado por organizaciones de derechos humanos.

    Moncada, exministra y abogada, es cercana a los gobiernos de Cuba y Venezuela, lo que ha sido usado por sus rivales para desacreditarla. Según las encuestas, enfrenta una contienda reñida, superada por Salvador Nasralla, ahora bajo la bandera del Partido Liberal.

    Nasralla, una figura mediática y televisiva con largo historial político, promete cambios radicales con inspiración en modelos como el del presidente argentino, Javier Milei, en economía, y Nayib Bukele, en seguridad.

    “Se trata de votar por el caballo ganador, por el único que puede sacar al partido Libre”, dijo en uno de sus últimos actos de campaña.

    Por su parte, Nasry Asfura, apodado “Papi a la orden”, se presenta por segunda vez a la Presidencia. Exalcalde de Tegucigalpa, cuenta con el respaldo de Trump, quien lo definió como “el único verdadero amigo de la libertad en Honduras”. Su gestión edilicia fue elogiada por obras de infraestructura, pero también señalada por su implicación en los Papeles de Pandora y acusaciones de malversación.

    El próximo presidente enfrentará enormes desafíos: altos niveles de pobreza, corrupción sistémica, instituciones debilitadas y el legado de un país estigmatizado por el narcotráfico.