Etiqueta: inflación

  • El Bitcóin supera $81,000, su mejor precio desde enero

    El Bitcóin supera $81,000, su mejor precio desde enero

    El bitcóin, la criptomoneda más importante del mercado, superó este martes la barrera de los $81,000, alcanzando niveles no vistos desde enero, tras cerrar abril con una revalorización cercana al 12 %.

    A las 3:00 p.m., hora de El Salvador, el activo digital se cotizaba en $81,709.9, consolidando una tendencia al alza en medio de un contexto global marcado por incertidumbre económica y tensiones geopolíticas.

    Durante la jornada, el bitcóin llegó a tocar un máximo de $81,310.42, impulsado por una mayor demanda de inversionistas institucionales y corporativos.

    Según expertos de eToro, en abril se registraron entradas netas por aproximadamente $2,440 millones a través de fondos cotizados (ETF) vinculados al bitcóin, además de cerca de $5,000 millones en acumulación por parte de empresas.

    Los analistas destacan que este comportamiento refleja un cambio en la dinámica del mercado, donde el protagonismo ha pasado de los inversionistas minoristas hacia actores institucionales.

    “La demanda no falta, simplemente ha cambiado de manos. El flujo no ha desaparecido; se ha desplazado hacia los ETF, los OTC y los balances corporativos, diluyendo la huella del mercado tradicional”, señalaron.

    Asimismo, indicaron que el bitcóin está evolucionando de un activo especulativo a una posible reserva de valor, en un entorno global marcado por presiones inflacionarias.

    “En un entorno de inflación persistente, los activos no soberanos ganan peso como reserva estratégica”, añadieron.

    El comportamiento del bitcóin ocurre pese a la incertidumbre generada por conflictos en Oriente Medio, lo que refuerza su atractivo como alternativa frente a activos tradicionales.

     

  • La guerra en Irán deja millones de desempleados y agudiza la crisis económica

    La guerra en Irán deja millones de desempleados y agudiza la crisis económica

    Irán enfrenta un deterioro económico severo tras el cese de los bombardeos de Estados Unidos e Israel, con inflación disparada, pérdida de empleos y un panorama incierto para millones de ciudadanos.

    En Teherán, la actividad comercial ha retomado cierto dinamismo tras semanas de ataques, pero comerciantes aseguran que las ventas siguen deprimidas pese al regreso de los clientes.

    “Solo estamos vivos”, afirmó un vendedor del bazar de Tajrish, reflejando la preocupación por el impacto económico y la posibilidad de nuevos ataques.

    Los daños provocados por la ofensiva ascienden a unos $270,000 millones, según el Gobierno iraní, afectando cerca de 3,000 infraestructuras industriales clave para la economía del país.

    La inflación ha alcanzado niveles críticos, con aumentos de hasta 100 % en algunos alimentos y una tasa general cercana al 71 %, agravando el costo de vida de la población.

    El viceministro de Trabajo, Gholamhosein Mohamadi, informó que la crisis ha provocado la pérdida de un millón de empleos directos y otros dos millones indirectos.

    Las industrias más golpeadas incluyen la petroquímica y la siderúrgica, fundamentales para las exportaciones, que generaron ingresos por $13,000 millones y $6,000 millones, respectivamente, el año pasado.

    Al menos 50 plantas petroquímicas han cerrado y la principal acería del país necesitará un año para recuperar su capacidad, lo que obligó a suspender exportaciones en estos sectores.

    El impacto se extiende a otras áreas como la construcción y la industria automotriz, elevando los precios de productos básicos debido al encarecimiento de insumos.

    A esta situación se suma el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, que busca frenar exportaciones petroleras valoradas en $80,000 millones, así como el corte de internet global, que genera pérdidas diarias de $3.3 millones y afecta principalmente a pequeñas empresas.

    El complejo escenario económico ocurre meses después de protestas sociales reprimidas con violencia, en un contexto de creciente tensión interna y externa.

     

  • La Reserva Federal de EEUU mantiene las tasas de interés ante incertidumbre de la guerra

    La Reserva Federal de EEUU mantiene las tasas de interés ante incertidumbre de la guerra

    La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios los tipos de interés en el rango de 3.50 % a 3.75 %, en medio de la incertidumbre económica generada por el conflicto en Oriente Medio.

    El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) optó por no modificar su política monetaria por tercera reunión consecutiva, tras una serie previa de reducciones iniciadas en septiembre, en un contexto de señales mixtas en la economía estadounidense.

    En su comunicado, el organismo indicó que la actividad económica continúa creciendo a un ritmo sólido, aunque advirtió que la inflación se mantiene elevada, impulsada en parte por el aumento reciente en los precios internacionales de la energía.

    Asimismo, la Fed señaló que el mercado laboral muestra estabilidad, con una tasa de desempleo que apenas ha variado en los últimos meses, mientras la creación de empleo se ha moderado.

    El banco central subrayó que los efectos del conflicto en Oriente Medio incrementan la incertidumbre sobre las perspectivas económicas, lo que justifica una postura prudente en la toma de decisiones.

    La institución reiteró su compromiso con el mandato dual de alcanzar el máximo empleo y mantener la inflación cercana al 2 %, asegurando que evaluará constantemente los datos económicos para definir futuros ajustes.

    La decisión no estuvo exenta de divisiones internas. Cuatro miembros del FOMC se apartaron del consenso, marcando el mayor nivel de disenso desde 1992 dentro del organismo.

    El gobernador Stephen Miran fue el único en proponer una reducción de 25 puntos básicos, alineándose con las peticiones del presidente Donald Trump de recortar las tasas de interés.

    Por su parte, Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan apoyaron mantener los tipos, pero rechazaron el lenguaje que sugiere posibles recortes en el futuro, evidenciando diferencias sobre el rumbo de la política monetaria.

    Esta reunión podría ser una de las últimas bajo la dirección de Jerome Powell, cuyo mandato al frente de la Reserva Federal concluye el próximo 15 de mayo.

     

     

  • El precio de la gasolina seguiría cara hasta 2027 por la guerra, dice secretario de Energía de EEUU

    El precio de la gasolina seguiría cara hasta 2027 por la guerra, dice secretario de Energía de EEUU

    El precio de la gasolina en Estados Unidos podría mantenerse por encima de los $3 hasta el año 2027, debido al impacto de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo, advirtió este domingo el secretario de Energía, Chris Wright.

    El funcionario explicó que la interrupción de esta vía marítima, por donde circula cerca del 20 % del crudo global, ha generado un fuerte aumento en los costos del combustible y tensiones en los mercados energéticos.

    Al ser consultado sobre cuándo podrían disminuir los precios, Wright indicó: “No lo sé, podría suceder a finales de este año, o quizás no hasta el próximo, pero es probable que los precios hayan alcanzado su punto máximo”.

    El secretario sostuvo además que una eventual solución al conflicto podría aliviar la presión sobre los precios. “Con la resolución de este conflicto, los precios de la energía bajarán”, afirmó en línea con la postura de la Casa Blanca.

    Respecto al cierre del estrecho de Ormuz, ordenado por Irán como respuesta a ataques de Estados Unidos e Israel, el funcionario reconoció que actualmente el paso marítimo “no es seguro”, lo que complica la normalización del comercio energético.

    “Podemos abrirlo (el estrecho) de una forma u otra, pero la mejor manera de hacerlo es poner fin al conflicto y lograr un Irán sin armas y sin la capacidad de hacer daño”, advirtió Wright, quien estimó que una semana sería un plazo razonable para reabrir la ruta si se alcanzan condiciones favorables.

    Antes del conflicto, el galón de gasolina regular en Estados Unidos rondaba los $2.90 al 1 de febrero, pero tras el inicio de la guerra el 28 de febrero, los precios superaron los $4, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil.

    En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, proyectó que el precio del combustible podría bajar nuevamente a unos $3 el próximo verano, aunque el comportamiento dependerá del desarrollo del conflicto en Medio Oriente.

    La presión en los precios de la gasolina también ha impactado la inflación en Estados Unidos, que en marzo alcanzó un 3.3 % interanual, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía, en medio de un escenario de incertidumbre global y tensiones geopolíticas.

     

  • El petróleo sube más de 7 % tras el discurso de Trump

    El petróleo sube más de 7 % tras el discurso de Trump

    Los precios internacionales del petróleo se dispararon más de 7 % en las primeras operaciones europeas de este jueves, luego de que el discurso del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no ofreciera señales de una desescalada en el conflicto de Oriente Medio.

    El mercado había comenzado la jornada con pérdidas moderadas por expectativas de una posible distensión. Sin embargo, ese panorama cambió después de la intervención de Trump, quien pidió a otras naciones ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta crítica para el comercio mundial de crudo que permanece afectada por Irán.

    Antes del mensaje, el Brent cayó más de 1 % hasta rondar los $100 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) bajó 1.4 % hasta $98.71. Tras el discurso, el Brent repuntó 7.59 % hasta $108,75 y el WTI avanzó 7.65 % hasta $107.83.

    El giro respondió a que Trump evitó comprometer a las fuerzas estadounidenses en una reapertura directa del estrecho y, en cambio, exhortó a sus aliados a «Acumular algo de valor postergado» y a comprar petróleo estadounidense. Esa postura reforzó el temor a una prolongación de las tensiones y a nuevas interrupciones en la oferta.

    El estrecho de Ormuz moviliza entre el 20 % y el 30 % del petróleo transportado por vía marítima en el mundo, equivalente a unos 21 millones de barriles diarios. Su cierre presiona el suministro global y golpea con más fuerza al Brent, referencia de más del 80 % del crudo marítimo, por su mayor exposición a los flujos de Oriente Medio.

    El impacto también eleva los riesgos inflacionarios para Estados Unidos, ya que el encarecimiento del crudo puede trasladarse a los combustibles y aumentar la presión sobre el costo de vida. A la vez, ese escenario favorece a las acciones del sector energético y fortalece el repunte de otras materias primas ligadas a la incertidumbre geopolítica.

    En su intervención, Trump afirmó que el conflicto podría terminar «bastante pronto», pero al mismo tiempo destacó los avances de la ofensiva y sostuvo que la marina iraní estaba «desaparecida», su fuerza aérea «en ruinas» y sus capacidades de misiles «dramáticamente reducidas». Esas declaraciones no calmaron al mercado y, por el contrario, alimentaron la percepción de un conflicto todavía abierto.

    La subida del Brent y del WTI también reavivó las expectativas sobre la inflación, los rendimientos de los bonos del Tesoro y la política de la Reserva Federal. Si el cierre de Ormuz se prolonga, los inversionistas seguirán atentos a las reservas estadounidenses, a la reacción de la OPEP+ y a cualquier nueva señal de Washington sobre el conflicto.

     

  • Cuba emitirá billetes de mayor denominación ante la elevada inflación y escasez de efectivo

    Cuba emitirá billetes de mayor denominación ante la elevada inflación y escasez de efectivo

    El Banco Central de Cuba (BCC) informó este martes que a partir del 1 de abril comenzará la circulación progresiva de nuevos billetes de 2,000 y 5,000 pesos cubanos, como respuesta al aumento sostenido de los precios y la escasez de efectivo en el país.

    La institución explicó que la emisión de estas denominaciones busca atender la creciente demanda de grandes cantidades de dinero en efectivo, además de reducir costos logísticos y mejorar la operatividad en medio de una inflación persistente.

    Según el comunicado divulgado en medios oficiales, los billetes de 5,000 pesos comenzarán a circular inicialmente en La Habana y posteriormente se extenderán al resto del país. En una fase posterior, se incorporarán los billetes de 2,000 pesos.

    Actualmente, en Cuba circulan billetes desde cinco hasta 1,000 pesos, por lo que estas nuevas denominaciones representan un cambio significativo en el sistema monetario ante la pérdida del poder adquisitivo de la moneda nacional.

    Por primera vez, los nuevos billetes incluirán imágenes de figuras femeninas históricas como Mariana Grajales y Celia Sánchez, en un intento de destacar su relevancia en la historia del país.

    La medida se implementa en un contexto de alta inflación, que en febrero se situó en 12.33 %, ligeramente inferior al 12.52 % registrado en enero, según datos oficiales.

    En el mercado informal, el peso cubano ha sufrido una fuerte depreciación, alcanzando un mínimo histórico de 515 unidades por dólar, reflejo de la desconfianza en la moneda y la presión económica interna.

    La crisis económica que atraviesa Cuba desde hace más de seis años, agravada por la pandemia, las sanciones de Estados Unidos y políticas económicas internas, continúa deteriorando las condiciones de vida, con escasez de alimentos, combustible y medicinas.

     

  • Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Sin «una gota de combustible», la economía cubana se desangra por el cerco de EE.UU.

    Cuba enfrenta una severa crisis energética tras tres meses sin suministro de combustible, situación que ha impactado de forma directa en la economía, desde pequeños negocios hasta grandes sectores productivos.

    El desabastecimiento ha reducido la actividad en todo el país. En La Habana, las calles muestran cada vez menos vehículos, restaurantes cierran por falta de clientes y varias aerolíneas han suspendido operaciones, mientras una importante minera extranjera detuvo temporalmente sus actividades.

    Las proyecciones económicas reflejan un panorama adverso. El centro de estudios Economist Intelligence Unit prevé que la economía cubana se contraiga más de un 7 % este año, lo que se suma a una caída acumulada superior al 15 % del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2020 y 2025.

    El principal impacto se observa en el Sistema Eléctrico Nacional, afectado por la falta de combustible para operar plantas y equipos de generación distribuida, que funcionan con diésel y fueloil.

    «Hemos tenido tres ‘blackouts’ (en menos de un mes) porque los grupos electrógenos del país están sin combustible. Si una central termoeléctrica tiene un problema no se pueden encender para mantener el equilibrio», explicó el economista Omar Everleny.

    Los apagones se han intensificado en todo el país. En La Habana, los cortes eléctricos alcanzan hasta 15 horas diarias, mientras que en otras provincias se han registrado interrupciones de hasta dos días consecutivos.

    El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó que desde enero no ha ingresado combustible al país. “Ni una gota de combustible”, aseguró, señalando que la paralización de la generación distribuida ha reducido en unos 1,400 megavatios la capacidad del sistema.

    Ante la crisis, han comenzado a ingresar pequeñas cantidades de combustible destinadas al sector privado, alrededor de 30,000 barriles en lo que va del año, cifra que expertos consideran insuficiente frente a una demanda diaria cercana a los 100,000 barriles.

    Esto son «migajas», evaluó Everleny, al advertir que el suministro no cubre las necesidades del país ni resuelve la crisis estructural del sistema energético.

    La escasez también impacta el transporte y el comercio. Las gasolineras han restringido la venta de combustible, mientras que en el mercado informal el litro alcanza los 5,000 pesos, en un contexto donde el salario promedio mensual no llega a 7,000 pesos.

    Además, la falta de combustible dificulta la distribución de mercancías, con contenedores acumulándose en los puertos y empresas enfrentando cierres. “La capacidad de resistencia es grande, pero todo en la vida tiene un límite”, advirtió el economista.

     

  • Prevalece la incertidumbre económica y tensiones a un año de la política arancelaria de Trump

    Prevalece la incertidumbre económica y tensiones a un año de la política arancelaria de Trump

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumplió un año desde la imposición de aranceles masivos que transformaron su política comercial, marcada por constantes ajustes, decisiones judiciales y efectos en la economía nacional e internacional.

    La estrategia inició con gravámenes del 10 % a China y del 25 % a México y Canadá, pero el 2 de abril de 2025, denominado por el mandatario como el “Día de la Liberación”, amplió estas medidas a múltiples países acusados de prácticas comerciales desleales.

    Los aranceles partieron de un mínimo del 10 %, aunque en algunos casos alcanzaron casi un 50 %, lo que derivó en una guerra comercial tanto en el plano diplomático como en tribunales estadounidenses.

    El escenario cambió tras un fallo del Tribunal Supremo el 20 de febrero, que determinó que el Ejecutivo se excedió en el uso de poderes de emergencia para imponer varios de estos gravámenes, obligando a reconfigurar la estrategia.

    Como respuesta, la administración implementó un nuevo arancel del 10 % con vigencia de 150 días, bajo la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, con posibilidad de ajustes según las negociaciones bilaterales.

    «El presidente anuncia aranceles y luego los suaviza o en ocasiones ni los aplica. Esta dinámica es negativa por sí misma. Incluso dejando de lado el impacto real de los aranceles, el mero hecho de mencionarlos y amenazar con nuevos genera incertidumbre. Las empresas no saben a qué atenerse y los mercados reaccionan de forma muy sensible», señaló Alex Durante.

    A pesar del fallo judicial, se mantienen vigentes otros aranceles bajo la sección 232, que incluyen tasas de hasta 50 % para productos como acero, aluminio y cobre, así como un 25 % para automóviles, autopartes y ciertos semiconductores.

    En paralelo, Estados Unidos inició investigaciones comerciales contra economías como China, la Unión Europea, México, Japón e India, por prácticas que generan exceso de capacidad productiva en sectores estratégicos.

    Expertos advierten riesgos en esta política. «EE.UU. tiene dificultades para explicar de manera coherente sus acciones a sus aliados. Esto pone en riesgo esas alianzas. La falta de claridad podría incluso provocar dinámicas de fragmentación entre socios estratégicos», afirmó Thiemo Fetzer.

    En términos económicos, la Reserva Federal elevó su previsión de inflación a un 2.7 % para este año, atribuyendo parte del incremento a los efectos de los aranceles, que impactan directamente en los consumidores.

    «El impacto económico de estas medidas sigue siendo incierto», indicó Daniel Mullaney, quien además subrayó que no hay evidencia clara de que estas políticas hayan fortalecido la manufactura ni reducido significativamente el déficit comercial.

    El balance de este primer año refleja un cambio en la política comercial estadounidense, que pasó de reducir aranceles para fomentar el comercio a utilizarlos como herramienta de presión en la estrategia económica y geopolítica.

     

  • La morosidad se dispara en Argentina en familias y empresas por crisis e inflación

    La morosidad se dispara en Argentina en familias y empresas por crisis e inflación

    Las tasas de mora en Argentina registran un fuerte incremento en medio de la crisis económica, con hogares y empresas enfrentando crecientes dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.

    Según datos del Banco Central, la morosidad en los créditos a familias alcanzó el 10.6 % en enero, cuadruplicando el 2.67 % reportado en el mismo mes de 2025.

    En el caso de las empresas, el nivel de incumplimiento también aumentó al pasar del 0.77 % en enero de 2025 al 2.8 % en enero reciente, reflejando el impacto de la recesión.

    «La recesión, en conjunto con cierto deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en varios sectores productivos, está generando problemas de repago de préstamos, luego de un aumento fuerte en los montos otorgados varios meses atrás».

    El incremento en los impagos presiona la rentabilidad del sistema financiero. De acuerdo con Moody’s, la morosidad total del sector privado llegó al 5.5 % en diciembre, el nivel más alto desde julio de 2021.

    La calificadora señaló que este deterioro responde a un entorno macroeconómico volátil, con tasas de interés elevadas y salarios reales en caída, lo que limita la capacidad de pago de los hogares.

    Además, la mora también crece en entidades no bancarias. En este segmento, los retrasos superiores a 60 días pasaron del 7.4 % en noviembre de 2024 al 23.9 % en enero, según la consultora EcoGo.

    El endeudamiento se ha convertido en una estrategia frecuente: el 47 % de los hogares no logra cubrir sus gastos mensuales con sus ingresos y recurre a créditos, ahorros o préstamos informales.

    Un sondeo reciente indica que el 56.4 % de los hogares tomó crédito en los últimos seis meses, y casi nueve de cada diez enfrentan dificultades para pagar, en un contexto donde el 83.9 % afirma que su salario no supera la inflación.

     

  • Almuerzo y tortillas lideran nuevamente alzas de precios en febrero, según IPC

    Almuerzo y tortillas lideran nuevamente alzas de precios en febrero, según IPC

    Nuevamente, el almuerzo y las tortillas fueron los productos que más subieron de precio en febrero, según el último informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado este jueves por el Banco Central de Reserva (BCR).

    La institución publica al inicio de cada mes la inflación del período anterior, mientras que el informe detallado del IPC se divulga hasta la tercera semana. El último reporte señala que la inflación pasó de 0.65 % en enero a 1.17 % en febrero, antes del impacto económico de la guerra en Medio Oriente, que por ahora se ha reflejado en aumentos en los combustibles.

    El informe detalla que los mayores incrementos en febrero se registraron en el costo del almuerzo (0.19 %) y las tortillas (0.12 %).

    Además, aumentaron los precios del transporte aéreo (0.16 %), el alquiler de vivienda (0.09 %) y los servicios de albañilería (0.09 %).

    Los artículos que subieron de precio en febrero coinciden con los ajustes al alza observados en enero, con excepción del transporte aéreo, que no figuró en el primer mes del año y en su lugar destacó el costo del desayuno.

    Esta tendencia se nota desde agosto de 2025, donde, según el IPC, las mayores alzas recaen en los almuerzos y las tortillas.

    Reducción de precios

    Así como hubo incrementos, también se registraron reducciones en los precios de la papa (0.24 %), carro nuevo (0.14 %), gas propano (0.05 %), gasolina regular (0.05 %) y gasolina especial (0.03 %).

    Sin embargo, las bajas en los derivados del crudo aún no reflejan el impacto de la guerra en Medio Oriente, que en el último mes ha llevado al petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para El Salvador, por encima de los $100, aunque este viernes retrocedió a $95 por barril.

    Los efectos del conflicto ya comienzan a reflejarse en los precios de referencia de los combustibles. La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) anunció aumentos de entre $0.25 y $0.26 para la quincena del 17 al 30 de marzo. Con ello, el precio de las gasolinas alcanza su nivel más alto desde septiembre de 2024.