Los flujos migratorios a nivel mundial casi se triplicaron en las últimas dos décadas, al pasar de 13 millones de personas en el año 2000 a más de 36 millones en 2023, según un estudio publicado este miércoles en la revista científica Nature y elaborado por investigadores de Europa con apoyo de inteligencia artificial.
La investigación fue desarrollada por Thomas Gaskin, de la London School of Economics and Political Science (LSE), y Guy Abel, del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), con sede en Viena. El análisis abarca los movimientos migratorios registrados entre 1990 y 2023.
El informe señala que los países árabes del Golfo Pérsico se consolidaron como el principal destino migratorio del mundo durante los últimos años. Solo desde 2010, alrededor de 19 millones de personas procedentes de India, Pakistán y Bangladesh emigraron hacia esa región, lo que representa una media anual de 1.35 millones de migrantes.
Entre las rutas más activas destaca la migración desde Bangladesh hacia Arabia Saudí, con aproximadamente 300,000 personas por año desde 2010. Los autores destacan que esta cifra supera incluso algunos de los corredores migratorios más conocidos a nivel mundial.
El estudio compara estos datos con la migración entre México y Estados Unidos, considerada históricamente una de las mayores rutas migratorias del planeta. Desde 1990, ese flujo acumuló 13.6 millones de movimientos migratorios, una cifra inferior a la registrada entre el sur de Asia y los países del Golfo en un período más corto.
En Europa, los investigadores identificaron la mayor movilidad intrarregional del mundo. Antes de 2020, cerca de tres millones de personas se trasladaban cada año entre países europeos, impulsadas principalmente por la expansión de la Unión Europea y el espacio Schengen. Desde 1990, los movimientos desde Europa del Este hacia Europa Occidental suman aproximadamente 20 millones de personas.
El análisis también destaca importantes desplazamientos en África subsahariana durante la década de 2010. La guerra civil en Sudán del Sur provocó un éxodo masivo hacia Etiopía, mientras que la violencia del grupo terrorista Boko Haram obligó a miles de nigerianos a refugiarse en países vecinos como Níger.
Los investigadores identificaron dos períodos de fuerte reducción en los movimientos migratorios globales: la crisis financiera internacional de 2008 y 2009, y la pandemia de covid-19, eventos que limitaron significativamente la movilidad internacional durante varios años.
Para elaborar el estudio, los expertos utilizaron redes neuronales profundas, una tecnología avanzada de inteligencia artificial que permitió combinar censos, estadísticas oficiales, indicadores económicos y datos geográficos. Según los autores, esta metodología ofrece una visión más precisa y actualizada de los movimientos migratorios, especialmente en países donde los registros oficiales son limitados o incompletos.
macOS 27 Golden Gate coloca la inteligencia artificial en el centro de la experiencia de los ordenadores Mac. La actualización incorpora nuevas funciones asistidas, cambios visuales y ajustes de productividad que buscan reducir pasos en tareas frecuentes del sistema y de las aplicaciones. El salto no se limita a una capa estética: refuerza el papel del sistema operativo como plataforma de automatización personal.
Las novedades apuntan a consultas más contextuales, acciones sobre archivos y aplicaciones, y una integración más profunda con los servicios de Apple Intelligence. En el uso diario, el objetivo es que el ordenador pueda ayudar a organizar información, ejecutar instrucciones y simplificar flujos de trabajo sin obligar al usuario a saltar entre varias herramientas.
Compatibilidad y transición de hardware
El cambio también ordena la estrategia de soporte. Infobae sitúa a macOS 27 como una versión ligada al rendimiento, la compatibilidad y el cierre del ciclo para equipos basados en Intel. Esto consolida la transición hacia procesadores propios, donde las funciones de IA pueden aprovechar mejor la memoria unificada, los motores neuronales y la eficiencia energética del hardware reciente.
La lectura técnica es clara: la nueva generación de funciones exige más capacidad de procesamiento local. No todos los equipos podrán acceder al mismo conjunto de prestaciones. Modelos recientes, como los portátiles preparados para Apple Intelligence, quedan mejor posicionados para ejecutar asistentes avanzados y tareas de inferencia en el dispositivo.
Seguridad y productividad ganan peso
Entre las funciones destacadas figura la actualización de contraseñas con un solo botón, una mejora orientada a reducir fricción en la higiene digital. Este tipo de automatización resuelve un problema práctico: muchos usuarios reutilizan claves o retrasan cambios por complejidad operativa. Integrar el proceso en el sistema puede elevar la adopción de mejores prácticas de seguridad.
La dirección del mercado de ordenadores queda definida por tres vectores: IA integrada, soporte selectivo según hardware y automatización de tareas simples. macOS 27 no presenta la IA como un producto separado, sino como una capa funcional del escritorio. Ese enfoque anticipa una competencia más intensa entre sistemas operativos para convertir el PC en un entorno de trabajo más asistido, seguro y contextual.
La empresa de inteligencia artificial Anthropic alertó sobre los riesgos asociados al desarrollo de sistemas capaces de diseñar y construir versiones más avanzadas de sí mismos, una práctica conocida como “automejora recursiva”, y propuso una desaceleración coordinada del avance tecnológico para evitar que los humanos pierdan el control sobre estas herramientas.
La compañía explicó que las empresas líderes del sector ya delegan cada vez más tareas a los propios sistemas de IA para acelerar el trabajo de ingenieros e investigadores. Como ejemplo, señaló que gran parte del código utilizado en sus proyectos es generado por Claude, mientras los especialistas supervisan y validan los resultados.
Según Anthropic, si esta tendencia continúa y los sistemas disponen de suficiente capacidad de procesamiento, podrían llegar a desarrollar de manera autónoma a sus propios sucesores, reduciendo progresivamente la intervención humana en el proceso de innovación tecnológica.
Aunque la empresa aclaró que la industria aún no ha alcanzado ese escenario, advirtió que la llegada de modelos con capacidades de automejora podría producirse antes de que gobiernos, instituciones y organismos reguladores estén preparados para gestionar sus implicaciones.
La tecnológica reconoció que una IA capaz de autoconstruirse tendría aplicaciones de gran impacto en áreas como la investigación científica, la medicina y otros sectores estratégicos. Sin embargo, sostuvo que también incrementaría la posibilidad de que los seres humanos pierdan capacidad de supervisión sobre sistemas cada vez más complejos.
Ante este panorama, Anthropic consideró necesario crear condiciones que permitan ralentizar o incluso pausar temporalmente el desarrollo de modelos de IA de vanguardia, con el objetivo de dar tiempo a que la investigación en seguridad y alineación tecnológica avance al mismo ritmo que las capacidades de estos sistemas.
La compañía insistió en que cualquier desaceleración debe estar respaldada por mecanismos de coordinación internacional. Entre las propuestas planteadas figura la creación de herramientas que permitan verificar que todos los desarrolladores de IA cumplen de manera simultánea con eventuales acuerdos de pausa o ralentización.
Anthropic adelantó que trabajará junto a investigadores, responsables políticos, organizaciones civiles y empresas del sector para diseñar estos mecanismos de supervisión global. Asimismo, publicará próximamente los resultados de sus investigaciones sobre la automejora recursiva y los posibles modelos de gobernanza para afrontar este desafío tecnológico.
La carrera por los componentes de alto rendimiento ya no se concentra solo en grandes servidores. La llegada del Snapdragon X2 Elite a un mini PC como el Asus Ascent QN10 y el avance de plataformas como RTX Spark muestran una transición clara: más capacidad de cómputo en equipos pequeños, con arquitectura ARM, GPU integrada, memoria unificada y procesos de fabricación avanzados de hasta 3 nm.
El movimiento no se limita al escritorio. Qualcomm también empuja plataformas integradas para robots, coches autónomos y drones mediante Dragonwing IQ10 RRD, una propuesta que combina procesador, sensores, conectividad y software. La lógica es industrial: reducir latencia, procesar datos cerca del dispositivo y llevar modelos de IA a entornos donde depender siempre de la nube no resulta eficiente.
Del chip aislado al sistema completo
El componente clave ya no es solo la CPU. El nuevo paquete técnico combina aceleradores gráficos, unidades neuronales, memoria de alto ancho de banda, módems, sensores y redes. Esa integración permite cargas de trabajo de visión, lenguaje, navegación y automatización con menor consumo relativo y diseños más compactos. En PC, esto refuerza la categoría de equipos Windows sobre ARM. En robótica y movilidad, abre margen para sistemas autónomos con procesamiento local.
La misma presión se observa en infraestructura. AirTrunk anunció un compromiso de 30.000 millones de dólares para construir centros de datos de IA en India con una capacidad prevista de 5 GW. Otros operadores exploran despliegues más rápidos y modulares para alojar chips de alto valor. El cuello de botella deja de ser únicamente el silicio: energía, refrigeración, redes y construcción se convierten en componentes estratégicos.
La cadena de suministro gana peso
El trasfondo es geopolítico e industrial. TSMC mantiene el liderazgo en fabricación avanzada mientras expande su presencia internacional, incluida una inversión citada de 165.000 millones de dólares en Estados Unidos. Al mismo tiempo, el debate sobre fabricar teléfonos completos en un solo país expone la complejidad real del sector: chipsets, pantallas OLED, baterías, módems y sensores dependen de cadenas globales especializadas.
La conclusión técnica es directa: la próxima fase de la computación se decidirá por la integración. Quien combine mejores chips, energía disponible, empaquetado avanzado y suministro estable tendrá ventaja en PC, IA aplicada, robótica y centros de datos.
El Salvador dio un nuevo paso en su estrategia tecnológica de Inteligencia Artificial y anunció el miércoles el lanzamiento de Nemotron-Personas-El Salvador, una base de datos compuesta por aproximadamente un millón de perfiles sintéticos o “ciudadanos virtuales” que servirán para entrenar, evaluar y desarrollar sistemas de inteligencia artificial diseñados específicamente para el contexto nacional, según anunció la Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA).
La agencia estatal desarrolló la base en conjunto con NVIDIA, una de las empresas líderes mundiales en inteligencia artificial y fabricación de chips, y WideLabs, compañía latinoamericana especializada en inteligencia artificial soberana.
ANIA explicó que con este proyecto, la IA está pasando de chatbots simples (como ChatGpt o Gemini) a agentes que realizan tareas de varios pasos para las personas, y eso eleva el estándar en cuanto a confiabilidad, consistencia y adecuación cultural.
“Nemotron-Personas-El-Salvador no fue traducido de otro mercado. Fue construido para El Salvador desde cero. Incorporamos a los socios adecuados —NVIDIA y WideLabs, un líder latinoamericano en IA soberana— para desarrollarlo en torno a nuestros propios datos y prioridades, fundamentado en fuentes oficiales salvadoreñas”, explicó la agencia en la red social X.
A diferencia de las bases de datos tradicionales, Nemotron-Personas-El Salvador no contiene información de personas reales. Los perfiles fueron creados artificialmente utilizando modelos computacionales basados en estadísticas oficiales del Censo de Población 2024, lo que permite representar las características demográficas de los 14 departamentos del país sin comprometer la privacidad de ningún ciudadano.
“Ahora tenemos una base soberana para desarrollar inteligencia artificial, del mismo tipo que las principales economías tecnológicas como Estados Unidos, Singapur, Japón, India, Brasil, Francia y Corea también están construyendo a través del programa global Nemotron-Personas de NVIDIA”, informó la ANIA.
Según la agencia, “por eso Nemotron-Personas-El-Salvador importa. Es un conjunto de datos abierto de personas sintéticas —perfiles ficticios pero realistas que reflejan nuestras demografías reales— para que los equipos puedan construir y probar estos agentes sin usar datos personales reales de nadie”.
Además, la ANIA anunció que la base es gratuita bajo una licencia CC BY 4.0, por lo que desarrolladores, universidades y startups pueden construir sobre una base compartida.
La directora adjunta ejecutiva de la ANIA, Lídice Nahomi González Aguilar, explicó que la herramienta permitirá desarrollar inteligencia artificial con un enfoque de privacidad desde su diseño.
“A través de este trabajo con WideLabs y NVIDIA, estamos incorporando tecnología de última generación al país mediante conjuntos de datos sintéticos que nos brindan una base de privacidad desde el diseño para desarrollar sistemas de inteligencia artificial adaptados genuinamente al contexto salvadoreño”, afirmó.
¿En qué consiste el desarrollo?
La creación de este tipo de herramientas responde a una transformación que experimenta actualmente la inteligencia artificial. Los especialistas explican que la tecnología está evolucionando de simples asistentes conversacionales hacia agentes inteligentes capaces de realizar tareas complejas, automatizar procesos y ofrecer servicios personalizados a gran escala.
Para que esos sistemas funcionen de manera efectiva, necesitan comprender las particularidades culturales, sociales y económicas de los países donde operan. Según la ANIA, utilizar información desarrollada en otros mercados puede generar respuestas poco precisas o alejadas de la realidad local.
Por esa razón, el nuevo conjunto de datos busca ofrecer una representación digital del país que permita entrenar modelos de inteligencia artificial con características propias de la población salvadoreña. Esto facilitará el desarrollo de asistentes virtuales para servicios públicos, plataformas educativas, herramientas empresariales y soluciones tecnológicas orientadas a diferentes sectores productivos.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que la totalidad de la información es sintética. Esto significa que ninguna persona real aparece representada dentro de la base de datos, eliminando riesgos relacionados con la exposición de nombres, documentos de identidad u otros datos sensibles.
Además, la plataforma fue publicada bajo una licencia abierta CC BY 4.0 y está disponible gratuitamente para instituciones gubernamentales, universidades, centros de investigación, empresas tecnológicas y emprendedores. Esto permitirá que distintos actores desarrollen aplicaciones de inteligencia artificial utilizando una misma base tecnológica nacional.
La Agencia Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA) desarrolló la base en conjunto con NVIDIA, una de las empresas líderes mundiales en inteligencia artificial y fabricación de chips, y WideLabs, compañía latinoamericana especializada en inteligencia artificial soberana.
¿Qué beneficios trae?
Con este desarrollo tecnológico, El Salvador busca pasar de ser un simple «comprador» o usuario de Inteligencia Artificial extranjera, a ser un creador de tecnología adaptada a su propia cultura y necesidades gubernamentales y comerciales.
Además puede desarrollar servicios ciudadanos, con cobertura demográfica a escala poblacional en todos los 14 departamentos, para construir y evaluar asistentes de IA para el público salvadoreño.
Los impactos previsibles de esta iniciativa de datos soberanos se extienden sobre múltiples dimensiones del quehacer nacional: Al disponer de un entorno sintético robusto y de alto alineamiento demográfico, las instituciones públicas pueden diseñar y probar sistemas de asistencia ciudadana, optimización de recursos hospitalarios y planificación agrícola nacional sin comprometer bajo ninguna circunstancia la privacidad de la población real. Esto dota a la administración pública de una resiliencia operativa clave frente a posibles incidentes de ciberseguridad o disputas de propiedad de datos en plataformas comerciales propietarias.
Además, la disponibilidad de un marco normativo ágil unificado bajo la ANIA, un suministro garantizado de energía geotérmica para clústeres de cómputo NVIDIA B300 y bases de datos abiertas especializadas en la región, convierte a El Salvador en un ecosistema altamente atractivo para inversionistas, empresas emergentes de base tecnológica y desarrolladores de software que buscan un entorno libre de trabas burocráticas para ensayar soluciones innovadoras.
Los procesadores B300 de Nvidia que compró el gobierno salvadoreño en noviembre de 2025.
Los chips de Nvidia
El Salvador recibió en noviembre de 2025 los chips Nvidia que había encargado desde junio y que fueron descritos como «extremadamente potentes» para «supercomputación» de Inteligencia Artificial (IA). Esos chips están detrás de este desarrollo.
El presidente Nayib Bukele supervisó entonces la llegada de los chips y dijo entonces que «solo compramos una computadora».
Los chips B300 son procesadores de supercomputación de inteligencia artificial de centro de datos más avanzados de la familia NVIDIA Blackwell Ultra. Están diseñados para entrenar y ejecutar modelos de IA muy grandes, como modelos de lenguaje, sistemas de razonamiento y agentes de IA.
La nueva fase de la inteligencia artificial ya no se mide solo por modelos más grandes, sino por sistemas capaces de ejecutar tareas completas dentro de empresas, aplicaciones y entornos físicos. Los últimos lanzamientos apuntan a una misma dirección: agentes de IA disponibles a escala global, herramientas de desarrollo asistido y plataformas de control para supervisar su funcionamiento.
TechCrunch informó que Meta habilitó globalmente su agente de IA para WhatsApp Business, orientado a automatizar interacciones comerciales y atención al cliente. La misma fuente registró movimientos similares de Microsoft y OpenAI, con asistentes personales inspirados en arquitecturas agénticas y nuevas herramientas Codex para trabajo profesional. El objetivo común es reducir fricción operativa: responder consultas, preparar tareas, asistir procesos internos y acelerar la producción de software.
La capa de control gana peso
El despliegue masivo de agentes también eleva la demanda de observabilidad. Coralogix levantó 200 millones de dólares para construir infraestructura que permita monitorizar, depurar y evaluar sistemas de IA en producción. Este tipo de herramientas resulta clave para medir rendimiento, detectar errores de razonamiento, controlar costes de cómputo y documentar decisiones automatizadas.
Microsoft también está impulsando pruebas de comportamiento generadas desde descripciones en lenguaje natural. Ese enfoque permite a los equipos técnicos validar escenarios antes de integrar agentes en flujos críticos. La prioridad no es frenar la automatización, sino hacerla auditable, medible y compatible con estándares empresariales.
La robótica conecta software y mundo físico
La misma tendencia aparece en robótica. Hipertextual recogió los planes de llegada de robotaxis a España, mientras TechCrunch detalló nuevos vehículos autónomos diseñados para operar con mayor eficiencia económica. En logística e industria, Supply Chain Digital describió el avance de robots con IA física para almacenes, manufactura y operaciones de cadena de suministro.
China, según Xataka, también ha puesto en marcha un sistema de identificación para robots humanoides. La medida apunta a trazabilidad durante el ciclo de vida del robot: fabricación, operación, mantenimiento y retirada. En conjunto, el sector se mueve hacia una IA más integrada en procesos reales, con más sensores, más datos operativos y una infraestructura de supervisión más madura.
El director estadounidense Steven Spielberg expresó su rechazo a que la inteligencia artificial asuma funciones creativas dentro de la industria cinematográfica y defendió el papel insustituible de la experiencia humana en la creación artística.
Durante una participación en el pódcast IMO, el realizador de películas emblemáticas como “Tiburón”, “La lista de Schindler” y “E.T.” afirmó que la tecnología puede aportar beneficios en determinadas tareas de producción, siempre que se mantenga como una herramienta de apoyo.
“Donde la IA no me gusta es cuando adopta una postura o cuando deja una silla vacía en la mesa de guionistas. No estoy dispuesto a sustituir eso porque no creo realmente en su conciencia”, manifestó Spielberg.
El cineasta sostuvo que ningún algoritmo puede reemplazar la sensibilidad humana que interviene en el proceso creativo. “No creo que haya ningún sustituto para el alma, no creo que eso sea un algoritmo que se pueda inventar”, afirmó.
Spielberg recordó que el debate sobre la relación entre tecnología y humanidad ha estado presente en su filmografía desde hace años, especialmente en producciones como “A.I. Inteligencia Artificial”, donde exploró precisamente los límites entre emociones humanas y avances tecnológicos.
Según el director, la inteligencia artificial puede resultar útil para tareas operativas como la búsqueda de locaciones o la organización de procesos técnicos dentro de una producción cinematográfica.
Sin embargo, dejó claro que no está dispuesto a delegar en sistemas automatizados aspectos fundamentales de la creación audiovisual, como la escritura de diálogos, la planificación de escenas o las decisiones relacionadas con la dirección artística.
“No me digas cómo escribir el diálogo de este personaje, no me digas dónde tiene que ir la cámara y tampoco me digas cómo debe ser el decorado, salvo que la IA sea simplemente una herramienta dentro de una gran caja de herramientas del diseñador de producción”, expresó.
“Utilizad la IA como una herramienta, pero no como la última palabra en nada creativo. Ahí es donde marco el límite”, añadió el realizador, quien se prepara para estrenar el próximo 12 de junio su nueva película “El día de la revelación”.
La producción marcará el regreso de Spielberg al género de los extraterrestres, temática que abordó anteriormente en clásicos como “Encuentros en la tercera fase”, “E.T.” y “La guerra de los mundos”.
Las opiniones del cineasta coinciden con posturas expresadas recientemente por otras figuras de Hollywood. Entre ellas destaca el actor Leonardo DiCaprio, quien también manifestó sus reservas sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito artístico.
“Creo que cualquier cosa que vaya a ser considerada auténticamente arte tiene que venir del ser humano”, sostuvo DiCaprio en una entrevista publicada por la revista Time en diciembre de 2025.
El actor argumentó que las creaciones generadas por inteligencia artificial pueden alcanzar notoriedad momentánea, pero carecen de la autenticidad y la carga emocional propias de las obras concebidas a partir de experiencias humanas.
La expansión de la inteligencia artificial está moviendo la competencia energética más allá del centro de datos tradicional. Grandes actores tecnológicos exploran servidores en órbita alimentados por energía solar continua, mientras startups de fusión y gobiernos refuerzan alternativas para producir y almacenar electricidad con mayor estabilidad.
El proyecto más disruptivo plantea alojar capacidad de cómputo en satélites con paneles solares, una ubicación donde la generación puede ser más constante que en la superficie terrestre. La propuesta apunta a reducir restricciones de suelo, refrigeración y conexión eléctrica, tres cuellos de botella que ya condicionan el crecimiento de los centros de datos para IA.
Fusión y almacenamiento ganan capital
La financiación privada también se desplaza hacia tecnologías de base. Thea Energy, derivada del entorno de Princeton, captó 100 millones de dólares y se consolida entre las startups de fusión mejor financiadas. Su objetivo es avanzar en reactores compactos capaces de entregar electricidad firme, un complemento potencial para redes con alta participación renovable.
En paralelo, los sistemas de baterías a gran escala se convierten en infraestructura crítica. Argentina licitó centrales de almacenamiento para mejorar la confiabilidad del suministro y reducir cortes en zonas del interior. Estas instalaciones no generan electricidad, pero permiten desplazar energía hacia las horas de mayor demanda, absorber excedentes renovables y estabilizar redes saturadas.
La aceptación social entra en la ecuación
La transición energética no depende solo de tecnología. Euskadi evalúa fórmulas para que municipios próximos a parques eólicos reciban hasta 7% de los beneficios, una vía para convertir parte de la oposición local en participación económica. El mecanismo busca acelerar permisos, repartir valor y reducir conflictos territoriales en proyectos renovables.
El patrón es claro: la demanda digital, incluida la IA, exige más energía disponible y mejor gestionada. La respuesta combina generación solar en entornos no convencionales, investigación en fusión, almacenamiento estacionario y nuevos incentivos sociales. La próxima etapa energética no será una sola tecnología, sino una arquitectura coordinada de producción, respaldo y distribución.
El fundador y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, anunció este miércoles en Taipéi que la compañía estadounidense prevé invertir entre $100,000 y $150,000 millones anuales en Taiwán, en medio del auge global de la inteligencia artificial (IA).
El empresario realizó el anuncio durante el acto de lanzamiento de la nueva sede de Nvidia en Taipéi, cuya construcción iniciará a finales de este año y que estaría operativa en 2030. Huang aseguró que la isla seguirá siendo uno de los centros tecnológicos más importantes del mundo.
“Hace cuatro o cinco años, Nvidia gastaba alrededor de $10,000 y $15,000 millones por año en Taiwán. Ahora, estamos gastando de $100,000 a $150,000 millones cada año”, afirmó Huang durante el evento.
El ejecutivo sostuvo que esta inversión impulsará el ecosistema tecnológico local y adelantó que la plantilla de Nvidia en Taiwán podría crecer de 1,000 empleados actuales a unos 4,000 trabajadores en los próximos años.
“Este va a ser un hub muy importante para nosotros en el mundo, y el motivo es que los socios de nuestro ecosistema están aquí. Este va a seguir siendo durante mucho tiempo el gran centro mundial de fabricación tecnológica y electrónica”, manifestó.
Huang también definió a Taiwán como el “epicentro” de la revolución de la inteligencia artificial debido a la concentración de fabricantes de chips avanzados, sistemas de computación y socios estratégicos de Nvidia.
“Aquí es donde se fabrican los chips y los empaques. Aquí es donde se crean los sistemas. Aquí es donde se crearon las supercomputadoras de IA. La cantidad de socios con los que trabajamos aquí en Taiwán es increíble”, recalcó el empresario.
El director ejecutivo de Nvidia además destacó el desempeño bursátil de Taiwán, cuya bolsa de valores superó esta semana a India y se convirtió en la quinta más grande del mundo, según datos de Bloomberg.
En medio del crecimiento acelerado de la IA, Huang pidió a las autoridades taiwanesas fortalecer la capacidad energética de la isla, especialmente tras el abandono de la energía nuclear y el incremento de la demanda eléctrica del sector tecnológico.
“El crecimiento energético es fundamental para el PIB de Taiwán (…). Taiwán está creciendo, y una cosa que he dicho varias veces, y la vuelvo a decir ahora: podemos usar más energía en Taiwán”, subrayó Huang ante el alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an.
Taiwán alberga a algunos de los principales socios de Nvidia, entre ellos TSMC, considerado el mayor fabricante mundial de chips avanzados para inteligencia artificial y computación de alto rendimiento.
El papa León XIV pidió “sinceramente perdón” en nombre de la Iglesia católica por haber tardado siglos en condenar formalmente la esclavitud, durante la publicación de su encíclica “Magnifica humanitas”, enfocada en los desafíos éticos de la inteligencia artificial.
En el documento divulgado este lunes por el Vaticano, el pontífice advirtió que la inteligencia artificial podría generar nuevas formas de esclavitud y exclusión si no existe responsabilidad ética en el desarrollo tecnológico.
León XIV afirmó que tolerar prácticas que atenten contra la dignidad humana convierte a las sociedades actuales en cómplices de errores históricos similares a los cometidos cuando la esclavitud era justificada o silenciada.
“No reaccionar con firmeza o tolerar de cualquier modo estas prácticas significa, en cierta medida, hacerse cómplice hoy de las culpas cometidas ayer”, escribió el papa en la encíclica.
El pontífice reconoció además que la Iglesia y la sociedad tardaron demasiado tiempo en condenar de forma absoluta la esclavitud. “Hubo que esperar hasta el siglo XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud”, recordó.
“Es inevitable sentir un profundo dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha significado para tantas personas (…) Por eso, en nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”, expresó León XIV.
El papa también señaló que el recuerdo de esos errores históricos debe servir como una advertencia para actuar con responsabilidad frente a los desafíos éticos actuales vinculados a la tecnología y la inteligencia artificial.
En otro apartado de la encíclica, León XIV admitió que la Iglesia no siempre actuó con transparencia frente a casos de abusos y reconoció el papel de periodistas que ayudaron a sacar a la luz diversas irregularidades.
“La vigilancia y la transparencia son, ante todo, una grave responsabilidad de la propia Iglesia”, sostuvo el pontífice al insistir en que la institución debe enfrentar las verdades incómodas sin esperar presiones externas.