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  • El nuevo cliente es una inteligencia artificial: la empresa que enseña a las marcas a venderle a los agentes de IA

    El nuevo cliente es una inteligencia artificial: la empresa que enseña a las marcas a venderle a los agentes de IA

    Cada vez menos personas abren la lista de enlaces de Google para decidir qué comprar. Le preguntan a ChatGPT qué banco les conviene, a Gemini qué seguro contratar o a Claude qué hotel reservar. La respuesta llega en un párrafo con dos o tres marcas mencionadas por nombre. Las demás no existen para ese usuario.

    El siguiente paso ya está en marcha: agentes de inteligencia artificial que no solo recomiendan, sino que comparan precios, llenan formularios, reservan y compran en nombre del usuario. Para una marca, eso cambia quién es el cliente. Durante décadas el marketing se dirigió a personas. Ahora una parte creciente de la decisión la toma, o la filtra, una máquina.

    Sobre ese cambio se construyó Temso AI, una compañía estadounidense de software con equipo remoto y presencia en Europa y América Latina. Su propuesta cabe en una frase: ayudar a las marcas a venderle sus productos y servicios a los agentes de IA. En la práctica, eso significa medir si un asistente de inteligencia artificial menciona a la marca cuando alguien pide una recomendación, entender por qué sí o por qué no, y corregirlo.

    «Toda la historia de marketing ha consistido en persuadir a personas. Por primera vez, las marcas tienen que persuadir a una máquina. El agente de IA lee, compara y decide antes de que el humano vea una sola opción. Casi ninguna empresa sabe qué dice ese agente sobre su marca, y mucho menos cómo cambiarlo», explica Gerardo Bonilla, cofundador salvadoreño de la empresa, en entrevista con Diario El Mundo.

    Rentable en menos de un año, financiada por sus clientes

    Temso se fundó a finales de 2025. Es una empresa de Estados Unidos sin sede física: su equipo trabaja de forma remota desde Europa, Reino Unido, y El Salvador. En menos de un año de operaciones alcanzó rentabilidad. Hoy trabaja con cientos de clientes en mas de 50 países: agencias de marketing que revenden el servicio, aseguradoras, bancos, fondos de inversión, universidades y negocios locales.

    «Un banco quiere saber si aparece cuando alguien pregunta por una tarjeta de crédito. Una clínica quiere saber si la IA la recomienda. Una agencia quiere ofrecer ese servicio a veinte clientes a la vez. La pregunta es la misma para todos», dice Bonilla.

    Acción, no reportes

    El sector, conocido como optimización para motores de respuesta (AEO, por sus siglas en inglés), se llenó de empresas en menos de dos años. Las herramientas tradicionales de marketing digital, como Semrush o HubSpot, nacieron para medir el posicionamiento en Google y agregaron módulos de inteligencia artificial encima. Temso nació en el otro extremo.

    La diferencia está en qué pasa después del dato. Las herramientas clásicas entregan analítica: gráficas, rankings, alertas, y dejan el trabajo al cliente. Temso está construida alrededor de la acción. La plataforma consulta a diario a los principales asistentes de IA y mide si la marca aparece y qué páginas usó la máquina para armar su respuesta. A partir de ahí hace el trabajo: audita el sitio web y prepara las correcciones para que los agentes lo lean sin fricción, redacta el contenido que la IA necesita citar, y escribe las propuestas para que medios y publicaciones externas hablen de la marca.

    «Un reporte que nadie ejecuta no vale nada», resume Bonilla. «Las herramientas viejas te dicen que tienes un problema. Nosotros te decimos la solución y hacemos el trabajo por ti.»

    Hay otra diferencia técnica. Temso no consulta a los modelos por sus interfaces de programación, sino que captura las respuestas desde las mismas pantallas que ve un usuario real en cada país. La empresa sostiene que lo que un consumidor recibe en ChatGPT difiere de lo que entrega la versión para desarrolladores, y que medir la segunda engaña a las marcas.

    Datos propios sobre cómo decide la IA

    La misma infraestructura alimenta el AI Search Desk, la unidad de investigación de la empresa. Cada mes captura más de 500 mil respuestas de los motores de IA en distintos países y, con esa base, publica rankings por industria y país y estudios que circulan en la prensa especializada.

    Uno de ellos analizó más de 7 millones de citas en 47 industrias para medir cómo los modelos tratan las fuentes en idiomas distintos del inglés. Otro, sobre 2 millones de citas en cinco modelos, encontró que el 71 % de las fuentes que cita una IA no las cita ninguna otra: ChatGPT y Gemini, ante la misma pregunta, se apoyan en páginas casi completamente distintas.

    «Eso cambia la conversación con cualquier gerente de marketing», dice Bonilla. «No existe ‘aparecer en la IA’. Existe aparecer en ChatGPT, en Gemini, en Copilot, cada uno por separado, y cada uno lee fuentes diferentes. Venderle a los agentes es venderle a cada uno.»

    Los medios descubren que su autoridad vale dinero

    El dato tiene un segundo cliente: los medios de comunicación. Cuando ChatGPT responde qué banco elegir, cita periódicos, sitios de reseñas y blogs. Temso mantiene un directorio público con más de 2 mil publicaciones clasificadas por cuánto las citan los modelos de IA en cada industria.

    Sobre esa base la empresa corre pilotos con grupos editoriales globales, para medir la influencia de cada medio en las respuestas de la IA y convertirla en ingresos. Un periódico que la IA cita con frecuencia en temas financieros puede cobrar más por su contenido patrocinado en esa categoría y acreditar esa influencia frente a anunciantes.

    «Los medios están regalando a la IA algo que vale dinero: su contenido y autoridad. Nosotros les ayudamos a medirla y a moentizarla», afirma Bonilla.

    El comprador que nunca ve un anuncio

    Lo que viene, según la empresa, es más radical que un cambio de buscador. Los agentes de IA ya pueden comparar seguros, reservar hoteles y llenar un formulario de solicitud sin que el usuario vea una sola página. Cuando eso sea la norma, gran parte del marketing tal como existe hoy, anuncios, banners, páginas de destino diseñadas para convencer a una persona, se dirigirá a alguien que nunca las verá.

    «El agente no se emociona con un video ni se deja llevar por un descuento en letras grandes. Lee lo que está publicado, evalúa si es confiable y elige. Eso obliga a las marcas a ser claras, verificables y citadas por terceros. Es una forma más honesta de competir, y la mayoría no está preparada», dice Bonilla.

    Para lo que resta de 2026, Temso apuesta por América Latina a través de un programa de agencias asociadas, que forma a agencias de marketing para ofrecer el servicio a sus clientes con la plataforma como base. El razonamiento es simple: cada empresa de la región, del banco a la ferretería, va a tener que responder la misma pregunta, y las agencias que ya las atienden son el camino más corto para llegar a ellas.

    La recomendación de Bonilla para cualquier empresario cabe en una línea: «Abra ChatGPT, pregunte por su industria y vea si aparece. Si no aparece, ese es el problema. Si aparece, vea qué dice de usted. Ahí empieza todo.»

  • Presidente francés alerta sobre crisis democráticas y pide rehumanizar IA

    Presidente francés alerta sobre crisis democráticas y pide rehumanizar IA

    El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió el martes sobre las crisis estructurales que debilitan a las democracias europeas y reclamó “rehumanizar” las redes sociales y la Inteligencia Artificial (IA), con regulaciones que protejan especialmente a los menores de edad. El mandatario abordó estos desafíos durante un diálogo celebrado en el Paraninfo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

    Macron identificó cuatro factores detrás de la fragilidad democrática. El primero es el deterioro de la “promesa económica” de progreso para las clases medias, que vinculó con la desindustrialización iniciada en los años noventa y con las consecuencias de la crisis financiera de 2008.

    Como segundo elemento mencionó la “crisis demográfica y el estancamiento de la natalidad”, un escenario que “altera los equilibrios intergeneracionales y obliga a gestionar los flujos migratorios para sostener el modelo social”.

    El tercer problema, según el mandatario francés, es la “crisis de eficacia e inteligibilidad” de las instituciones. Macron sostuvo que la “hipercomplejidad burocrática ralentiza las decisiones y genera una impaciencia social que favorece la atracción hacia respuestas simplistas o demagógicas”.

    A su juicio, esta situación ayuda a explicar el crecimiento del populismo y los extremos, debido a que una parte de la población percibe que “nada funciona” y, ante ese escenario, “los extremos resultan más atractivos y eficaces”.

    Como cuarta crisis, Macron señaló la “mutación antropológica” provocada por el uso masivo de las redes sociales y la inteligencia artificial.

    El presidente afirmó que la “arquitectura de las plataformas” no busca educar ni fortalecer el debate público, sino “suscitar el máximo de excitación” y generar “dependencias cognitivas y afectivas”.

    También calificó estos espacios como “máquinas de desmantelar las democracias”, debido a que favorecen “las emociones negativas, el enfrentamiento y aquello que nos separa”. Además, alertó que las nuevas generaciones pasan de media “más de cuatro horas al día” en redes sociales, en detrimento de actividades como la lectura y el deporte.

    Ante este escenario, el gobernante francés pidió “recuperar el control” mediante regulaciones y medidas de protección a la infancia, entre ellas restringir el acceso a las redes sociales para menores de entre 13 y 15 años durante su etapa de maduración. También reclamó acelerar la aplicación del Reglamento de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europea para transparentar los sesgos algorítmicos, combatir las cuentas falsas y frenar las “injerencias extranjeras” destinadas a incrementar la polarización.

    “No hay libertad si no hay limitaciones a la libertad de los demás”, subrayó Macron al defender mayores responsabilidades para las plataformas y usuarios anónimos.

    Macron adelantó además que la Comisión Europea presentará herramientas, desarrolladas con la participación de Francia y España, para establecer mecanismos de verificación de edad en las plataformas sin poner en riesgo la privacidad de los usuarios.

    Consultado sobre los efectos de la IA en las oportunidades laborales para los jóvenes, respondió: “Lo peor sería tener miedo a la tecnología”. El presidente consideró que la adopción rápida, la anticipación y el reciclaje profesional serán fundamentales para transformar los empleos susceptibles de automatización y sostuvo que la tecnología puede favorecer una “rehumanización” del mercado laboral.

    En materia tecnológica y económica, Macron advirtió que Europa no debe convertirse únicamente en un “consumidor de tecnología norteamericana o china”. Defendió una autonomía estratégica sustentada en inversiones en supercomputación, modelos europeos de IA, robótica y educación, además de barreras éticas que eviten “perder el control en manos de las máquinas”.

    Frente al proteccionismo de Washington y Pekín, también pidió abandonar la “ingenuidad” europea y aplicar “cláusulas espejo” para enfrentar la competencia de productos extranjeros “muy subvencionados”, además de impulsar la innovación, el mercado de capitales y la creación de “campeones europeos”.

    El mandatario también afirmó que terminó el modelo europeo basado en energía rusa “barata” y exportaciones hacia China, y recordó que la UE acumula déficits comerciales diarios cercanos a los 1,000 millones de euros con el gigante asiático.

    Finalmente, llamó a los jóvenes a defender el proyecto comunitario frente a los nacionalismos, calificó el Brexit como “la gran mentira de los últimos 30 años” y pidió un “choque de unidad” para que la Unión Europea avance de un proyecto centrado en la paz y la prosperidad hacia una potencia plena.

     

  • Apple perfila pagos por IA en iPhone y refuerza su giro al hardware

    Apple perfila pagos por IA en iPhone y refuerza su giro al hardware

    Apple concentra varias señales estratégicas en una misma dirección: el iPhone vuelve a ser el centro de su hoja de ruta, ahora con funciones de inteligencia artificial, nuevos formatos de hardware y una estructura de servicios potencialmente más monetizable. Entre los reportes más recientes figura la posibilidad de que la compañía cobre por capacidades avanzadas de Siri, cámara y herramientas de IA en el iPhone, un cambio relevante en un ecosistema donde el software inteligente empieza a convertirse en producto por capas.

    Ese enfoque coincide con la narrativa pública del nuevo CEO, John Ternus, que ha defendido al iPhone como el dispositivo más sólido para la era de la IA. La lógica es técnica y comercial: Apple controla silicio, sistema operativo y distribución, lo que le permite integrar modelos, procesamiento local y servicios en una misma arquitectura. En paralelo, distintos medios apuntan a un retorno a una estrategia clásica de concentración en productos clave, con el teléfono como eje del resto del catálogo.

    Más hardware, más segmentación

    La ofensiva no se limita al software. Apple ya habría presentado o anticipado nuevos equipos, incluido un iPhone plegable identificado en reportes como iPhone Duo, además de nuevas funciones en reloj y accesorios. A eso se suma una revisión de la cadena de suministro bajo Ternus, con foco en costos, manufactura y ensamblaje de dispositivos preparados para cargas de trabajo de IA.

    El mapa de producto también muestra ritmos distintos según categoría. Mientras el iPhone gana prioridad, las Vision Pro quedarían en una fase de maduración más larga, con reportes que sitúan una nueva generación hacia 2029. Al mismo tiempo, Apple sigue ampliando servicios y experiencia de plataforma, desde seguridad en iPhone hasta espacios de contenido como el nuevo recinto de Apple Music en Londres.

    La conclusión operativa es clara: Apple no está apostando a una sola novedad, sino a una combinación de IA integrada, hardware premium y servicios escalonados. Si ese modelo se consolida, el iPhone no solo seguirá siendo su producto principal; también actuaría como puerta de entrada para la siguiente capa de ingresos recurrentes.

  • Empresas españolas lideran IA pero obtienen baja rentabilidad

    Empresas españolas lideran IA pero obtienen baja rentabilidad

    España lidera la adopción de herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa en Europa, con un 60.5 % de las empresas que ya las incorpora en su estrategia, aunque solo el 17.3 % consigue un retorno de inversión (ROI) elevado, según la segunda edición del informe ‘Data and AI Impact Report The New Economics of Trust’, elaborado por SAS a partir de una investigación de IDC.

    La brecha persiste pese a que el 80 % de los empleados asegura conseguir importantes ahorros de tiempo en sus tareas diarias mediante la IA. Las compañías enfrentan obstáculos como falta de infraestructura tecnológica, ausencia de un rediseño profundo de los procesos y una gobernanza fragmentada de los datos que «está frenando drásticamente el retorno de las inversiones corporativas». Además, solo el 37 % logra mejorar su beneficio operativo o EBIT.

    El estudio señala que la distancia entre la incorporación estratégica de esta tecnología y su aplicación práctica se convirtió en un cuello de botella para las empresas españolas. «El mercado español ha hecho un trabajo excelente en gobernanza y regulación, pero nos encontramos en un momento de transición crítico donde es imperativo trasladar las políticas teóricas a la operación diaria», ha valorado al respecto el director de marketing de SAS Iberia, Jorge Zafra.

    Otro de los indicadores del informe muestra que el 88 % de las pruebas de concepto de IA fracasa al intentar pasar a producción, mientras apenas un 17.3 % de las compañías declara conseguir un ROI elevado. Al mismo tiempo, el índice de impacto de la inteligencia artificial en España descendió a 53.1 puntos, frente a los 61 registrados el año anterior. «La bajada en el índice de impacto debe interpretarse como una pausa saludable que permite a las compañías ajustar sus cimientos de datos y asegurar que los proyectos sean confiables a largo plazo», remarca Zafra.

    SAS considera que las empresas atraviesan un cambio de paradigma después de la euforia inicial por incorporar y adaptar la IA a sus operaciones. Ahora avanzan hacia programas integrados en los que las áreas financieras demandan criterios más rigurosos de rentabilidad. A este desafío se suma el uso impulsivo de herramientas de IA por parte de trabajadores al margen de las políticas corporativas, que en muchos casos no fueron actualizadas con normas internas para regular su utilización.

    La falta de trazabilidad también afecta la confianza de los trabajadores en esta tecnología. Los profesionales ignoran las recomendaciones de la IA en el 35.1 % de los casos porque los sistemas no pueden explicar cómo llegaron a determinadas conclusiones, una situación vinculada con la dificultad para comprobar el procedimiento o los datos utilizados. Esto obliga a realizar correcciones manuales y reduce las potenciales mejoras de productividad asociadas a la inversión.

    En materia de gobernanza, España sobresale en políticas de inteligencia artificial responsable y capacidad de explicación, pero presenta dificultades para determinar quién aprueba los modelos, cómo se supervisan su rendimiento y posibles sesgos, de qué manera se documentan sus decisiones y cuándo deben actualizarse o retirarse. El informe señala que el 43.2 % de las empresas gestiona de manera aislada la calidad de sus datos y apenas un 18.5 % la establece como requisito obligatorio en todos sus proyectos.

    Los resultados globales del estudio indican que las compañías capaces de implementar prácticas de IA confiable y gobernanza tienen 15 veces más probabilidades de alcanzar un ROI sólido. Pese a los desafíos para conseguir rentabilidad, las empresas españolas mantienen su apuesta por esta tecnología y el 79 % prevé aumentar su presupuesto destinado a inteligencia artificial durante el próximo año.

  • La IA tiene el potencial para ayudar a reducir inflación en el largo plazo, dice presidenta del BCE

    La IA tiene el potencial para ayudar a reducir inflación en el largo plazo, dice presidenta del BCE

    La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, aseguró este lunes que la inteligencia artificial (IA) tiene potencial para reducir las presiones inflacionarias a largo plazo, aunque advirtió que su impacto dependerá del nivel de penetración que alcance esta tecnología en la economía europea.

    «La inteligencia artificial tiene el potencial para ayudar a las empresas a producir más y, con el paso del tiempo, una mayor productividad puede reducir costes. Si el resto de factores se mantienen igual, esto debería reducir presiones inflacionarias en el largo plazo», dijo Lagarde en una comparecencia ante la comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo.

    Lagarde explicó que la «velocidad y tamaño» del efecto dependerán de la forma en que Europa adopte la inteligencia artificial. Un informe reciente del BCE señala que, a finales de 2025, un 38 % de las empresas de la eurozona utilizaba «moderadamente» esta tecnología, mientras que solo un 7 % reportaba un uso «significativo».

    La presidenta del BCE reconoció además que Europa todavía tiene «trabajo por hacer», debido a que las inversiones vinculadas con la IA continúan por detrás de Estados Unidos, desde innovación y capacidad computacional hasta centros de datos y energía.

    El desarrollo de esta tecnología también podría transformar el mercado laboral europeo. Lagarde señaló que la IA «cambiará las tareas que realizan los trabajadores y las habilidades que requerirán las empresas», aunque recordó que históricamente los grandes avances tecnológicos no redujeron la tasa de empleo y consideró que aún «está por ver» si esta vez será diferente.

    «La cuestión central es si, en el largo plazo y para la economía en su conjunto, la IA complementará a los trabajadores o los reemplazará. Esto puede afectar a los salarios, a la demanda y a la inflación, pero el impacto es aún incierto», apuntó.

    Ante este escenario, Lagarde consideró necesario que Europa facilite la innovación relacionada con la inteligencia artificial mediante un mayor acceso al capital y una integración de sus mercados, además de avanzar en su independencia tecnológica.

    La presidenta del BCE también planteó que Europa debe «extender la IA de manera intensiva» y promover programas de formación que permitan a los trabajadores adaptarse a los cambios provocados por esta tecnología y a las nuevas habilidades que demandarán las empresas.

  • Modelos de IA suman una nueva capa de control industrial

    Modelos de IA suman una nueva capa de control industrial

    Google, OpenAI y Anthropic han puesto en marcha un organismo compartido para vigilar la seguridad de sus modelos de IA, según Infobae. La iniciativa añade una capa de coordinación entre desarrolladores que hoy comparten retos similares: evaluación de capacidades, pruebas previas al despliegue y protocolos de respuesta cuando aparecen comportamientos emergentes fuera de los parámetros previstos.

    La novedad importa por una razón concreta: la industria está pasando de controles internos aislados a mecanismos de seguimiento más estructurados. En paralelo, Xataka reportó que OpenAI ha frenado el entrenamiento de algunos de sus sistemas más potentes tras detectar desajustes en agentes avanzados. En términos técnicos, no se trata de una narrativa apocalíptica, sino de una fase de validación adicional en modelos cada vez más complejos.

    Más regulación y más despliegue

    El endurecimiento de controles no está frenando la expansión de la IA. TechCrunch informó que Google prueba compras asistidas mediante Gemini y AI Mode en India, integrando capacidades conversacionales en comercio digital. Infobae, por su parte, señaló que la compañía también adelanta el uso de chips de IA en infraestructura espacial. La señal es clara: el sector sigue ampliando aplicaciones mientras mejora sus sistemas de verificación.

    En el plano geopolítico, Xataka indicó que China estudia límites para modelos de pesos abiertos. Esa discusión se suma a un patrón global: mayor supervisión sobre modelos de uso general, especialmente cuando pueden reutilizarse en gran escala. Al mismo tiempo, herramientas más especializadas avanzan con rapidez. Hipertextual destacó una IA de código abierto orientada a detectar vulnerabilidades de seguridad sin enviar datos a internet, un enfoque que combina automatización con procesamiento local.

    La siguiente etapa del mercado

    La convergencia entre seguridad, gobernanza y despliegue comercial define la nueva etapa de la IA. Los laboratorios ya no compiten solo por tamaño de modelo o potencia de cómputo. Compiten también por demostrar trazabilidad, fiabilidad operativa y capacidad de corrección. Ese cambio convierte la seguridad en parte del producto, no en una capa externa.

    Para empresas y usuarios, la consecuencia es directa: llegarán más servicios basados en IA, pero con evaluaciones más formales, límites de uso mejor definidos y supervisión técnica continua. La transición ya está en marcha.

  • El Papa advierte en la UNESCO sobre los límites de la inteligencia artificial

    El Papa advierte en la UNESCO sobre los límites de la inteligencia artificial

    El papa León XIV advirtió este viernes, durante una visita a la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en París, sobre los límites de la inteligencia artificial y sostuvo que esta tecnología no puede responder interrogantes relacionados con el sentido de la existencia humana.

    «La inteligencia artificial agrava este problema: si bien estos sistemas son capaces de correlacionar datos, no pueden responder preguntas sobre el sentido de la existencia humana, que se fundamenta en la experiencia vivida. Sin embargo, los seres humanos no pueden vivir sin sentido. El sentido es el oxígeno de la mente», ha subrayado el Pontífice.

    Durante su visita, Robert Prevost regó un olivo y firmó el Libro de Honor, donde expresó su deseo de que la UNESCO continúe promoviendo «de manera tan valiosa la cooperación internacional en los ámbitos de la educación, la ciencia y la cultura». En su intervención también lamentó que a algunos «sistemas artificiales se les ha atribuido incluso el nombre de la facultad humana de pensar: inteligencia», mientras las «ideas y relaciones corren el riesgo de empobrecerse por un proceso de deshumanización».

    «Mientras que se atribuye ‘inteligencia’ a los sistemas informáticos, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas, cuyas vidas se evalúan según el criterio de la eficiencia», ha denunciado. León XIV invitó, en ese contexto, a entender la UNESCO no únicamente como una «ilustre organización internacional», sino como un espacio donde «la humanidad reflexiona sobre sí misma, sobre su historia y su futuro». También señaló que promover la educación, la ciencia y la cultura es «imposible sin promover la vida de los hombres y las mujeres, que son sus protagonistas».

    El pontífice cuestionó además una visión de la existencia en la que «la vida ya no se concibe como un don, sino como una mercancía». «Ya no se ve como un llamado al cuidado y la responsabilidad, sino como un producto para ser explotado», ha lamentado.

    Recordó que los seres humanos nacen «desnudos y necesitados» y nacen «pobres», aunque con el crecimiento existe el «riesgo de olvidarlo». También defendió que, debido a que «nadie ha decidido de quién, ni cuándo, ni dónde nacer», todos son «hermanos» y la «humanidad es, desde el primer momento, un don y una prueba, una promesa y una responsabilidad».

    León XIV llamó asimismo a quienes trabajan en educación, ciencia y cultura a cuidar de cada persona para que «la belleza de la libertad resplandezca».

    «Esta belleza tiene un nombre: justicia. Sí, la libertad es hermosa cuando se orienta hacia la bondad y la verdad; se corrompe cuando se desliza hacia la arbitrariedad, la violencia y la sed de poder», ha alertado.

    El Papa también abordó los conflictos armados y afirmó que ser humano implica «una responsabilidad», debido a que mediante sus acciones puede cultivar o desfigurar la tierra, producir arte o destruir. Según señaló, actualmente «la más terrible de las ‘obras humanas’ es la guerra; pues en ella, la ciencia misma se pone al servicio de una voluntad inhumana de destruir y matar».

    Al evocar la imagen bíblica de la Torre de Babel, sostuvo que «la tentación de Babel se presenta de nuevo en una globalización perseguida sin fraternidad, en el colonialismo financiero ávido, en las imposiciones ideológicas, en todos esos contactos sin vínculos que reducen la vida humana al comercio».

    Finalmente, Robert Prevost pidió proteger el planeta, al considerar que «la actual crisis ecológica es una crisis antropológica», y advirtió de una «crisis de eficacia» en las instituciones frente a las diferentes urgencias mundiales.

    «Por un lado, están llamadas a responder a desafíos que ningún Estado puede afrontar por sí solo. Por otro, estas mismas instituciones experimentan una crisis de eficacia, especialmente cuando el diálogo se percibe como un freno a la acción en lugar de un recurso para la paz, como una forma de hipocresía en lugar de una oportunidad para buscar el bien común», ha señalado.

    Pese a estas dificultades, manifestó su «confianza en la UNESCO, como en otras organizaciones internacionales, consciente de que cada pueblo posee una riqueza que debe compartirse en la búsqueda de ese progreso auténtico que solo la paz puede garantizar».

    «No se trata de predicar un optimismo ingenuo que ignore las dificultades, sino de perseverar en la esperanza de que el bien siempre es posible», zanjó.

     

  • Nvidia impulsa la IA distribuida para reducir cuellos de botella

    Nvidia impulsa la IA distribuida para reducir cuellos de botella

    Nvidia ha puesto el foco en un problema concreto del despliegue de agentes de IA: los cuellos de botella de hardware cuando múltiples modelos, herramientas y procesos compiten por memoria, cómputo y ancho de banda en un solo equipo. Su respuesta es PAIR, una propuesta para distribuir cargas de trabajo entre varios dispositivos en red y así ejecutar tareas de IA de forma más fluida.

    La novedad llega en un momento en el que la empresa también empuja la inferencia local en PC con nuevos chips y plataformas orientadas a IA. El patrón es claro: llevar más procesamiento al borde, aprovechar mejor los recursos disponibles y evitar que una sola máquina limite el rendimiento de aplicaciones complejas.

    Del centro de datos al PC con IA

    Los anuncios recientes alrededor de RTX Spark y de nuevos portátiles con ese tipo de chip refuerzan esa estrategia. Nvidia no solo busca más potencia bruta; intenta construir un ecosistema en el que el software pueda decidir dónde conviene ejecutar cada parte de una tarea, ya sea en un portátil, una estación de trabajo o un clúster conectado.

    Ese enfoque es especialmente relevante para asistentes multimodales, automatización avanzada y agentes que encadenan razonamiento, búsqueda, generación y ejecución. En esos casos, repartir inferencia y memoria entre nodos puede traducirse en menos latencia, mayor estabilidad y mejor uso del hardware existente.

    Infraestructura, energía y siguiente fase

    El avance técnico coincide con otra discusión de fondo: la necesidad de ampliar capacidad eléctrica y de centros de datos para sostener el crecimiento de la IA. Nvidia participa además en iniciativas sectoriales para encontrar más espacio en la red eléctrica para nueva infraestructura, una señal de que el reto ya no es solo diseñar chips más rápidos, sino orquestar cómputo, energía y software a gran escala.

    En conjunto, PAIR encaja como una capa intermedia entre el hardware y las aplicaciones. Su valor no está solo en acelerar modelos, sino en coordinar recursos distribuidos para que la IA funcione con menos fricción en entornos reales.

  • Musk, Altman y los gigantes de la IA, en la cena de Trump con Xi; Amodei, ausente

    Musk, Altman y los gigantes de la IA, en la cena de Trump con Xi; Amodei, ausente

    Algunos de los nombres más poderosos de la industria tecnológica estadounidense, entre ellos Elon Musk, Sam Altman, Jensen Huang y Tim Cook, compartieron este jueves mesa con el presidente chino, Xi Jinping, durante la cena de Estado ofrecida por Donald Trump en la Casa Blanca.

    La lista de asistentes reunió a varios protagonistas de la carrera estadounidense por la inteligencia artificial (IA), entre ellos Huang, de Nvidia; Altman, de OpenAI; Sundar Pichai, de Alphabet; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Michael Dell, de Dell Technologies; y Musk.

    Musk regresó así a la Casa Blanca para participar en un acto de alto perfil junto a Trump después del enfrentamiento público que ambos protagonizaron el año pasado. Entre los invitados también estuvo Cook, ahora presidente del consejo de Apple.

    La ausencia del consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, destacó frente a la presencia de sus competidores. El ejecutivo ha defendido una mayor supervisión de los sistemas de IA más avanzados y controles más estrictos sobre la tecnología estadounidense que pueda llegar a China.

    Reportes publicados antes de la cena indicaron que Amodei no aparecía entre los ejecutivos tecnológicos previstos para el encuentro, aunque no existe confirmación pública de que el fundador de Anthropic no recibiera una invitación.

    Medios locales destacaron su ausencia debido a las posiciones que ha mantenido sobre los riesgos asociados con los modelos avanzados de IA. Amodei ha reclamado mayor cautela, mientras Huang ha cuestionado las advertencias sobre los posibles peligros de estos sistemas.

    Trump, por su parte, rechazó frenar el desarrollo de esta tecnología bajo el argumento de que Estados Unidos debe conservar su ventaja frente a China. La presencia de los principales ejecutivos tecnológicos ocurre mientras la inteligencia artificial se convierte en uno de los asuntos de la agenda entre Trump y Xi.

    El contraste entre ambas potencias también quedó reflejado en la cena, pues no hubo representantes de empresas chinas entre los invitados, según la prensa presente. The New York Times informó que varios altos ejecutivos chinos llegaron a Washington antes de la cumbre, pero viajaron separados de la delegación de Xi. El periódico señaló que importantes compañías chinas de internet y automoción figuran en listas de sanciones estadounidenses por sus vínculos con el Ejército chino, situación que habría complicado su presencia en un acto oficial de la Casa Blanca.

  • Google probará chips de IA en órbita con su primer satélite propio

    Google probará chips de IA en órbita con su primer satélite propio

    Google lanzará su primer satélite con chips de IA para ensayar capacidades de procesamiento en órbita y evaluar si parte de la carga computacional puede ejecutarse fuera de la Tierra. El objetivo inmediato no es comercial, sino técnico: medir rendimiento, consumo energético, disipación térmica y fiabilidad de hardware avanzado en el entorno espacial.

    La iniciativa sitúa al satélite como un laboratorio de centro de datos orbital. En lugar de limitarse a telecomunicaciones u observación terrestre, la plataforma servirá para probar cómo responden procesadores especializados a tareas de inferencia, gestión de datos y automatización directamente en el espacio. Ese enfoque puede reducir la dependencia de estaciones terrestres para ciertos procesos y acortar tiempos de respuesta en misiones que generan grandes volúmenes de información.

    Qué cambia en la infraestructura espacial

    La novedad no está solo en el lanzamiento, sino en el tipo de arquitectura que propone. Si el experimento funciona, el procesamiento en órbita podría usarse para filtrar datos antes de enviarlos a la Tierra, optimizar ancho de banda y ejecutar análisis preliminares cerca del origen. Eso tiene aplicaciones potenciales en observación, monitorización climática, navegación y operaciones autónomas de satélites.

    Otras compañías también exploran la convergencia entre espacio e IA. En paralelo, han aparecido proyectos de satélites con procesamiento avanzado a bordo y naves con mayor autonomía operativa. El movimiento de Google confirma que la competencia ya no se limita al lanzamiento de cargas útiles: ahora se extiende a la capacidad de cómputo desplegada en órbita.

    Retos técnicos a resolver

    El ensayo deberá probar varios puntos críticos. Entre ellos, la resistencia del hardware a radiación, la gestión del calor en vacío, la eficiencia energética y la estabilidad del sistema durante ciclos prolongados de operación. También será clave verificar si el procesamiento embarcado ofrece ventajas reales frente a la infraestructura terrestre tradicional.

    Más allá del resultado puntual, la misión marca un cambio de enfoque: el espacio empieza a perfilarse no solo como plataforma de transporte o comunicación, sino como una extensión de la infraestructura digital. La prueba servirá para medir hasta qué punto la IA puede ejecutarse de forma útil, estable y eficiente fuera del planeta.