Etiqueta: Nicaragua

  • España pierde influencia en Iberoamérica ante el giro conservador y la presión de Trump

    España pierde influencia en Iberoamérica ante el giro conservador y la presión de Trump

    España y la Unión Europea enfrentan una pérdida de influencia en Iberoamérica debido al renovado interés de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump y al avance de gobiernos conservadores en la región, según advierte el Real Instituto Elcano en su informe España en el mundo 2026: perspectivas y desafíos.

    En este nuevo escenario, Elcano recomienda al Ejecutivo español anteponer el pragmatismo y la visión de Estado frente a afinidades ideológicas para conservar un rol relevante en América Latina, especialmente ante la próxima Cumbre Iberoamericana de Madrid en noviembre y el impulso al acuerdo entre la UE y Mercosur.

    El informe señala que Washington ha intensificado su poder en América Latina con una estrategia “más asertiva”, que combina presión económica, respaldo a gobiernos aliados y confrontación abierta con adversarios. El punto álgido de esta política fue la intervención militar en Venezuela el pasado 3 de enero, que resultó en la captura de Nicolás Maduro.

    A esto se suma una clara tendencia política hacia la derecha en varios países latinoamericanos y una mayor sintonía con EE. UU., lo que reduce el margen de actuación para España y la UE. Mientras tanto, China consolida su papel como socio económico clave.

    Dos bloques de líderes

    Según el investigador Carlos Malamud, la región se divide en dos bloques de líderes respecto a su relación con Trump:

    Entusiastas: encabezados por Javier Milei (Argentina), junto a Nayib Bukele (El Salvador) Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras) y próximamente José Antonio Kast (Chile). Este grupo impulsa un eje conservador y anticomunista.

    Contrarios leves o con reservas: Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia) y Claudia Sheinbaum (México).
    Otros, como Miguel Díaz-Canel (Cuba) y Daniel Ortega (Nicaragua), son considerados “entusiastas contrarios”, blanco directo de la política de confrontación de Trump.

    Priorizar los intereses geopolíticos

    Elcano advierte que con elecciones este año en Costa Rica, Perú, Colombia y Brasil, España debe dejar de lado posturas ideológicas y centrarse en sus intereses estratégicos. Con Kast, por ejemplo, recomienda evitar una confrontación similar a la que mantiene con Milei, aunque prevé que el chileno tendrá un perfil “más institucional”.

    En este contexto, España debería reforzar tanto su poder blando como su poder duro, adoptando un enfoque más institucional, capaz de mantener relaciones bilaterales estables independientemente del signo político de los gobiernos en la región.

    La XXX Cumbre Iberoamericana de este año en Madrid será clave para revitalizar la Comunidad Iberoamericana, actualmente en crisis tras la escasa participación en la última edición en Cuenca (Ecuador). Elcano señala que España “se juega su prestigio”, por lo que se prepara una convocatoria fuerte para recuperar relevancia.

    El segundo hito es el acuerdo UE-Mercosur, que ya ha sido firmado pero que necesita ratificación. España tiene una posición privilegiada por su presencia empresarial en la región, y Elcano recomienda promover proyectos estratégicos conjuntos en sectores como Hidrógeno renovable, corredores verdes, litio y cobre, digitalización de pymes

    También sugiere acciones comunes UE-AL en seguridad, crimen organizado y cohesión social, siempre desde el respeto a los derechos humanos.

     

  • EEUU ve a Rosario Murillo como «autor directo de represión» en Nicaragua, dicen opositores

    EEUU ve a Rosario Murillo como «autor directo de represión» en Nicaragua, dicen opositores

    Las organizaciones opositoras nicaragüenses que forman la Plataforma de Unidad por la Democracia (Pude) consideraron este sábado que Estados Unidos ya reconoce a la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, «como un autor directo de represión» y «el poder que juega en la dictadura», en referencia al Gobierno que preside junto con su esposo, Daniel Ortega.

    Esas organizaciones opositoras llegaron a esa conclusión luego de que en la víspera el Departamento de Estado de EE.UU. acusara a Murillo de haberse inventado «una ‘copresidencia’ para consolidar su control ilegítimo sobre Nicaragua: sin elecciones, sin mandato, sin legitimidad», porque sabe «que no puede ganar» en un proceso electoral libre.

    «Antes los mensajes iban dirigidos al régimen de Daniel Ortega. Ahora el señalamiento es directamente a Rosario Murillo, lo que implica que Estados Unidos la ve como una figura que gobierna y toma decisiones, no solo como vicepresidenta o una simple vocera, sino alguien que tiene la misma responsabilidad de Ortega», indicó el portavoz de Pude, el abogado nicaragüense desnacionalizado Roger Reyes, en un audio enviado a los medios.

    Además, continuó el letrado, para EE.UU. la copresidente Murillo no «tiene legitimidad democrática», porque cuando «dice que ella fabricó una copresidencia, está afirmando que se apropió del poder sin elecciones, sin voto ciudadano y sin un mandato popular».

    Otro elemento del mensaje del Departamento de Estado sobre Murillo, es que «su control se sostiene por el poder y el miedo, no por apoyo del pueblo, al señalar represión y no permitir elecciones con garantías (…) » porque perdería», puntualizó Reyes.

    EE.UU. acusó a Murillo de que, «cobardemente», junto a Ortega, «ha negado a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no puede ganar», y que gozan poder «basado en la represión y la manipulación constitucional no es la voluntad del pueblo» nicaragüense.

    El viernes 30 de enero se cumplió un año de la aprobación legislativa de una reforma a la Constitución Política que transformó el Estado, eliminó el balance de poderes y otorgó un poder total a Ortega y Murillo, quienes, a juicio de expertos, buscan instaurar una «dinastía familiar».

    Murillo, que era vicepresidenta de Nicaragua desde 2017, fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de esa reforma constitucional.

    Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, gobierna Nicaragua desde 2017 junto con su esposa Murillo en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.

  • La Unión Europea califica de injusta la expulsión del embajador español en Nicaragua

    La Unión Europea califica de injusta la expulsión del embajador español en Nicaragua

    La Unión Europea condenó la expulsión del embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, al considerarla una acción “unilateral, injustificada e inaceptable” por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y urgió al país centroamericano a revertir la decisión.

    Un portavoz de Exteriores de la Comisión Europea, citado por Europa Press, declaró este martes que la medida tomada por Managua “solo conducirá a un mayor aislamiento internacional de Nicaragua”. Además, reafirmó el respaldo del bloque europeo hacia España y a favor del diálogo diplomático como vía para resolver cualquier diferendo bilateral.

    “La diplomacia y el diálogo deben continuar”, insistió el vocero comunitario, quien agregó que la Unión Europea mantiene su compromiso con el pueblo nicaragüense, la democracia, el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos.

    La expulsión del embajador Farré Salvá se produjo el pasado fin de semana, apenas dos meses después de haber asumido oficialmente su cargo en Managua. Junto a él también fue expulsado el titular de la segunda jefatura de la misión española. El Gobierno de Nicaragua no ofreció ninguna explicación pública sobre los motivos de la medida.

    España respondió de forma recíproca

    Como respuesta, el Gobierno español expulsó el domingo al embajador nicaragüense en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, y a otro diplomático acreditado en la misma sede, alegando “estricta reciprocidad”, según comunicó el Ministerio de Asuntos Exteriores.

    El canciller español, José Manuel Albares, explicó que su embajador actuó siempre en estricto cumplimiento de la Convención de Viena sobre relaciones diplomáticas.

    “Esa expulsión que se hizo de manera sumaria, dándole 24 horas, es absolutamente injusta”, expresó Albares ante los medios.

    Aunque lamentó la situación, el ministro subrayó que España mantiene su voluntad de tener buenas relaciones con el “pueblo hermano de Nicaragua” y reiteró su deseo de que el país centroamericano pueda avanzar en bienestar y estabilidad.

     

  • Canciller español quiere la mejor relación con pueblo de Nicaragua pese a tensión diplomática

    Canciller español quiere la mejor relación con pueblo de Nicaragua pese a tensión diplomática

    El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, dijo este jueves que la expulsión por parte de España del embajador de Nicaragua en Madrid y otro diplomático de ese país fue «en estricta reciprocidad» por la «injusta expulsión» del embajador de España en Managua y la segunda jefatura de España en el país centroamericano.

    «Los detalles los tendría que dar el Gobierno de Nicaragua. Yo no he tomado esa decisión, lo que sí le puedo decir es que el embajador de España en Nicaragua, como todos los embajadores de España en el mundo, realizan sus funciones de manera escrupulosa en respeto de la Convención de Viena que rige las relaciones diplomáticas y, por lo tanto, esa expulsión que se hizo de manera sumaria es absolutamente injusta», dijo Albares.

    El ministro español también subrayó que Madrid quiere tener «las mejores relaciones» con el pueblo nicaragüense, al ser preguntado sobre el tema en declaraciones a la prensa a su llegada a un Consejo de ministros europeos de Exteriores.

    Añadió que, nada más tener conocimiento de la expulsión del embajador español en Nicaragua, no tuvo «la menor duda» de que «en estricta reciprocidad diplomática» España iba a «expulsar, como se ha hecho, al embajador de Nicaragua y a otro representante de la embajada».

    «También quiero decirle al pueblo hermano de Nicaragua que España va a seguir trabajando por tener las mejores relaciones con ellos, que es un pueblo hermano», dijo el ministro, y subrayó que el país quiere «lo mejor» para la población de ese país.

    El Gobierno español ordenó el 26 de enero la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid y de otro diplomático de ese país en «estricta reciprocidad» por la «injusta expulsión» del embajador de España en Managua y de la segunda jefatura de España en el país centroamericano, según informaron ese día fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

    El Gobierno había nombrado el pasado diciembre al diplomático Sergio Farré embajador de España en Nicaragua, país copresidido por Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

    Numerosos organismos internacionales denuncian desde hace años graves violaciones de derechos humanos en el país y Naciones Unidas ha advertido de que las garantías básicas y fundamentales se han eliminado con las reformas emprendidas por Ortega.

    La mayor parte de la comunidad internacional cuestionó las últimas elecciones presidenciales de noviembre de 2021, en las que Daniel Ortega se proclamó ganador por cuarta vez.

  •  Opositores nicaragüenses ven el miedo de la dictadura como causa de la expulsión de embajador español

     Opositores nicaragüenses ven el miedo de la dictadura como causa de la expulsión de embajador español

    Organizaciones opositoras nicaragüenses agrupadas en la Plataforma de Unidad por la Democracia (Pude) denunciaron el martes que la reciente expulsión del embajador español en Managua, Sergio Farré, y de su adjunto responde al “miedo” de la dictadura de Nicaragua, de Daniel Ortega y Rosario Murillo, tras lo ocurrido con el régimen de Venezuela.

    Rosalía Gutiérrez‑Huete, presidenta de la Nicaragua Freedom Coalition (NFC) —miembro de Pude y conocida como “la embajadora de la oposición en Washington”— afirmó en un audio difundido a medios que la reacción del Gobierno sandinista hacia España es “sumamente inusual y dañina” y que “nace del miedo, no de la fortaleza”.

    Gutiérrez‑Huete sostuvo que los supuestos aliados internacionales de Ortega y Murillo han demostrado ser poco confiables, mencionando que las reacciones “tibias” de países como Rusia y China ante la crisis venezolana evidencian que no arriesgarán apoyo significativo. También citó a Irán como otro aliado clave que enfrenta sus propios desafíos internos.

    Por su parte, el abogado nicaragüense desnacionalizado Roger Reyes manifestó que Pude condena “enérgicamente la expulsión injustificada del embajador de España y su adjunto” y calificó la decisión como “un ataque más contra quienes defienden los derechos humanos y la democracia en Nicaragua”.

    Reyes destacó que España ha otorgado la nacionalidad española por carta de naturaleza a cientos de nicaragüenses despojados de la suya y que en noviembre de 2025 acogió a 245 refugiados nicaragüenses. También agregó que la expulsión diplomática revela lo que considera la verdadera estrategia de Ortega y Murillo: el “auto aislamiento deliberado”. Según él, al distanciarse de las democracias se acercan únicamente a regímenes autoritarios como Rusia, China e Irán.

    El Gobierno de Nicaragua aún no ha emitido declaraciones oficiales sobre la expulsión de los diplomáticos españoles. Tampoco se ha referido a la medida recíproca tomada por el Gobierno de España, que ordenó la salida del embajador nicaragüense en Madrid, Maurizio Carlo Gelli, y de otro diplomático, en respuesta a la expulsión de Farré. Esta acción se aplicó en “estricta reciprocidad” por lo que Madrid calificó de “injusta expulsión” de su representante en Managua.

    Las tensiones diplomáticas entre Nicaragua y España han sido constantes, con anuncios previos de ruptura y protestas mutuas sobre presunta “intromisión” en asuntos internos, así como medidas de sanciones y críticas por violaciones a derechos humanos en el país centroamericano.

     

  • La dictadura de Nicaragua condena a excomandante sandinista por defraudar al Estado con casi 5 mil millones de dólares

    La dictadura de Nicaragua condena a excomandante sandinista por defraudar al Estado con casi 5 mil millones de dólares

    Bayardo Arce Castaño, quien fuera uno de los nueve históricos comandantes de la revolución sandinista y asesor en temas económicos de la Presidencia de Nicaragua, fue condenado este martes por el Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio de Managua, junto a su asistente Ricardo Bonilla Castañeda, por un fraude al Estado nicaragüense que asciende a 4.961,9 millones de dólares.

    La Procuraduría General de Justicia confirmó el veredicto, anunciando que ambos deberán enfrentar cargos por lavado de activos en la modalidad de defraudación al Estado.

    Arce Castaño, de 76 años y uno de los sobrevivientes de los nueve comandantes de la revolución, fue detenido en julio pasado tras no presentarse a una cita para esclarecer su vinculación con «transacciones al margen del Estado». La sentencia del tribunal también incluye el decomiso de los bienes de los acusados.

    El juicio reveló que Arce Castaño y Bonilla Castañeda operaron un esquema sofisticado de ocultamiento de fondos ilícitos, a través de sociedades mercantiles, cuentas bancarias y transacciones internacionales, lo que afectó gravemente la transparencia del sistema financiero del país. De acuerdo con la Procuraduría, los acusados emplearon 49 sociedades, 35 de las cuales estuvieron activas en la canalización de flujos de capital provenientes de la evasión fiscal, y usaron países como Panamá y las Islas Vírgenes Británicas para realizar transferencias ilegales.

    Ambos individuos fueron responsables de reclutar a terceros para que figuraran como testaferros, mientras ellos ocultaban la identidad de los verdaderos beneficiarios de las transacciones. Las autoridades también destacaron que los acusados utilizaron métodos como préstamos ficticios para disimular el origen de los fondos.

    Arce Castaño, quien fuera jefe de campaña del presidente Daniel Ortega en 1990, ha tenido un papel destacado en la política nicaragüense, siendo asesor económico de la Presidencia desde 2007.

  • España expulsa al embajador de Nicaragua tras «injusta expulsión» del español en Managua

    España expulsa al embajador de Nicaragua tras «injusta expulsión» del español en Managua

    El Gobierno español ordenó la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid y de otro diplomático de ese país en «estricta reciprocidad» por la «injusta expulsión» de su embajador en Managua y de la segunda jefatura de España en el país centroamericano, informaron este lunes fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores.

    La orden de expulsar al actual embajador de Nicaragua en España, Maurizio Carlo Gelli, y a otro diplomático de la legación nicaragüense fue dada ayer, domingo, aunque no ha trascendido hasta este lunes.

    En cuanto al embajador español en Nicaragua, Sergio Farré Salvá, llevaba menos de dos meses en el puesto. «El Gobierno de España seguirá trabajando por tener las mejores relaciones con el pueblo hermano de Nicaragua», aseguró el Ministerio de Exteriores.

    En respuesta, el Gobierno español llamó a consultas a su entonces embajadora en Managua, María del Mar Fernández-Palacios, y rechazó de forma «tajante» las acusaciones del Gobierno nicaragüense. Posteriormente, en 2023, el Gobierno de Nicaragua expulsó y despojó de su nacionalidad a centenares de diplomáticos, ex funcionarios de Estado, defensores de derechos humanos, disidentes sandinistas, opositores, periodistas, académicos, estudiantes, empresarios y comerciantes, entre otros.

    Ante esta situación, España ofreció la nacionalidad española a todos ellos, además de a otros opositores aún encarcelados en Nicaragua.

    Además, en marzo del año pasado, el Congreso español aprobó una proposición no de ley, apoyada por los principales partidos del Gobierno y de la oposición, para condenar la «sistemática» violación de derechos humanos en Nicaragua, exigir el cese inmediato de la represión e impulsar en la UE el aumento de sanciones contra el régimen nicaragüense.

  • El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica manifiesta que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según estudio

    El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica manifiesta que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según estudio

    El 48 % de los jóvenes de Iberoamérica afirmó que la lectura forma parte de su vida cotidiana, según el estudio «Prácticas y percepciones de lectura en adolescentes y jóvenes» de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). No obstante, el informe resalta que esta actividad convive con otros intereses igualmente relevantes para los adolescentes.

    El estudio recopila datos de encuestas realizadas a 3,000 niños, adolescentes y jóvenes entre los 10 y 22 años de edad, de países Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, México, Nicaragua, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

    Según los datos, el 48.99 % de los jóvenes dedica tiempo a la lectura, aunque siempre va acompañada de otras actividades. El 46.21 % de los adolescentes afirmó mantener una vida social activa, el 46.65  % pasa tiempo con su familia y el 44 % utiliza parte de su tiempo en redes sociales.

    Otras actividades como el deporte reportan un 43,49 % del tiempo dedicado por los adolescentes junto a la lectura, mientras que el 40.25 % dijo dedicar su tiempo libre a videojuegos y en menor proporción, un 8.31% mencionó tener responsabilidades laborales. En conjunto, datos muestran que los jóvenes integran la lectura con otros intereses que conforman su vida cotidiana.

    «La combinación entre actividades sociales, digitales y culturales, conforma un tiempo libre variado donde la lectura es apenas un componente más. Y aunque cerca de la mitad de los jóvenes afirma leer en su tiempo libre, no es una actividad única, sino que convive con estas otras prácticas igual de relevantes en su desarrollo«, expone el informe.

    El estudio tambien indica que un 51.01 % de los jóvenes encuestados no mencionaron la lectura dentro de sus actividades de recreación.

    En sus hallazgos, el informe detalla que un 32.93 % de los encuestados se identificó como “persona lectora”, mientras que uno de cada cuatro (25%) se definió como “lector habitual”, lo que suma un 57,93 % de jóvenes lectores. Por otro lado, un 33.54% de los jóvenes se consideró como “poco lector” y en el extremo sólo un 8.54% se percibió como una “persona no lectora”.

    Según el estudio, las personas que se consideran «poco lectoras» suelen vincular la lectura con experiencias relacionadas a los entornos educativos, como actividades académicas, tareas escolares o ejercicios de aprendizaje, que en algunas ocasiones suelen ser de complejidad para el joven.

    ¿Cuánto tiempo dedican a la lectura?

    Al consultar cuánto tiempo dedicaban a la lectura, el 36 % de los jóvenes manifestaron que leen diariamente, siendo predomi- nantes quienes tienen entre 14 y 15 años de edad. En cambio, un 5 % dijo no dedicar tiempo a la lectura, especialmente aquellos que rondan los 13 años.

    Por otro lado, el 27 % de los encuestados dijo que lee semanalmente, principalmente entre los 14 y 16 años de edad, mientras que el 18% lo hace de manera ocasional. El resto sitúa su frecuencia de lectura en períodos mensuales o esporádicos, un patrón visible en adolescentes de 12 años o jóvenes adultos de más de 18 años de edad.

    El 45.3 % de los adolescentes y jóvenes vincula la lectura con el estudio y un 33.3% con la investigación.

    En cuanto al acceso a espacios y soportes de lectura, solo el 30.71% de los jóvenes dijo utilizar la biblioteca de su ciudad o municipio. No obstante, el 90.2% confirma que suele leer a través de algún soporte digital, siendo el teléfono móvil el dispositivo más utilizado con un 62.91%.

    El estudio advierte que el uso intensivo de internet y de las redes sociales figura entre los factores que más dificultan el desarrollo del hábito lector convencional, por lo que plantea desafíos para la promoción de la lectura.

  • El Salvador cerró con la inflación más baja de Centroamérica en 2025

    El Salvador cerró con la inflación más baja de Centroamérica en 2025

    El Salvador cerró 2025 con la inflación más baja de Centroamérica, según el último reporte de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).

    El documento, difundido por la Secmca esta semana —que excluye a Panamá de su análisis—, cita datos oficiales de los Bancos Centrales de Centroamérica y República Dominicana, y confirma que la inflación en El Salvador cerró en 0.91 % al cierre de diciembre pasado.

    Esta característica, que El Salvador logró por tercer año consecutivo, se traduce como un aumento en el costo de  productos y servicios, pero a un paso más lento que en el resto de la región.

    La tasa de El Salvador está por debajo de la inflación promedio reportada en Centroamérica y República Dominicana, que se posicionó a una tasa de 2.6 % al cierre de 2025.

    La segunda inflación más baja recayó sobre Guatemala, con un 1.65 %, seguido de Nicaragua con un 2.7 %.

    República Dominicana y Honduras se atribuyeron los niveles inflacionarios más altos de Centroamérica en 2025, con un 4.95 % y un 4.98 %, respectivamente.

    El único país de la región que se mantuvo en deflación fue Costa Rica, en donde los bienes y servicios disminuyeron a una tasa de -1.23 % en diciembre de 2025.

    Costa Rica fue el único en Centroamérica que reportó deflación al cierre de 2025. /Secmca

     

    Alimentos y bebidas

    El sector de alimentos y bebidas no alcohólicas es uno de los rubros más importantes para las poblaciones en Centroamérica porque, independientemente del estrato socioeconómico, las personas deben comprar alimentos para subsistir.

    Según la Secmca, El Salvador también se mantuvo con la inflación en alimentos y bebidas no alcohólicas más baja de toda la región con un 1.29 %.

    Este rubro fue la clave para que la inflación en general retrocediera 0.23 puntos porcentuales entre noviembre y diciembre pasado, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).

    La segunda inflación alimentaria más baja se detectó en Guatemala, que reportó 2.11 %, seguido de Nicaragua con un 2.87 %.

    Honduras y República Dominicana cerraron 2025 con una inflación en este rubro de 5.56 % y de 8.19 %, en el orden dado.

    La población costarricense fue la única que reportó una reducción en el costo de los alimentos a una tasa de -3.01 %.

  • La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura de Maduro impulsa posible negociación de los Ortega-Murillo con Washington

    La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero de 2026 ha sacudido el panorama político en América Latina y reconfigurado las prioridades del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua.

    Según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), la reacción inicial de la dictadura nicaragüense ha sido “inusualmente comedida”, evitando aludir directamente a Estados Unidos, lo que sugiere la apertura de canales de comunicación que podrían conducir a una negociación con Washington.

    El nombramiento del canciller nicaragüense Denis Moncada como encargado de negocios en Washington se interpreta como un intento explícito de iniciar un diálogo con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump. Este movimiento llega en un contexto en el que el régimen Ortega-Murillo intenta evitar una escalada de tensiones que ponga en riesgo su permanencia en el poder.

    El efecto Venezuela y el dilema del régimen nicaragüense

    Los analistas señalan que, aunque Nicaragua no tiene el mismo peso geopolítico que Venezuela, los Ortega han percibido que aliados como China y Rusia no hicieron esfuerzos significativos para apoyar a Maduro tras su captura, lo que disminuye las probabilidades de una intervención internacional en Managua en caso de una crisis similar.

    Esta realidad coloca al régimen nicaragüense ante un profundo dilema político: mantenerse en su discurso de antimperialismo y arriesgarse a mayores sanciones y presiones de Estados Unidos, o bien buscar una apertura gradual con Washington que le permita conservar el control sin sacrificar sus intereses vitales.

    Presión externa y posibles efectos internos

    La operación contra Maduro no solo ha modificado las dinámicas políticas en Venezuela, sino que también ha intensificado la presión estadounidense sobre Nicaragua en distintos frentes. En los últimos días, Estados Unidos ha exigido la liberación inmediata de presos políticos en Nicaragua, una demanda que llevó al régimen a liberar a decenas de reclusos tras las demandas de Washington.

    Además, organizaciones como Monitoreo Azul y Blanco han documentado detenciones arbitrarias dentro de Nicaragua por expresiones de apoyo a la captura de Maduro, lo que refleja la sensibilidad del régimen ante la reacción social y la necesidad de contener cualquier signo de disidencia interna.

    El 2026 se presenta como un año clave para Nicaragua, con elecciones de medio término en el horizonte y una crisis sucesoria latente dentro del círculo gobernante. El escenario político incluye tensiones internas entre la cúpula del Ejército, empresarios sandinistas y sectores políticos que podrían favorecer una transición controlada sin la presencia de Rosario Murillo, o bien una continuación del régimen bajo nuevas condiciones impuestas desde el exterior.

    La captura de Nicolás Maduro ha dejado al descubierto la fragilidad de las alianzas políticas tradicionales en América Latina y ha generado un efecto dominó que impulsa a la dictadura de Ortega y Murillo a reconsiderar su aislamiento político. Ante la posibilidad de mayores sanciones económicas y diplomáticas, la apertura de espacios de negociación con Estados Unidos no solo parece viable, sino una estrategia pragmática para preservar el poder y limitar la presión externa en Nicaragua.