Etiqueta: Nicaragua

  • Marco Rubio acusa a Daniel Ortega de consolidar una dictadura en Nicaragua

    Marco Rubio acusa a Daniel Ortega de consolidar una dictadura en Nicaragua

    El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este martes al dictador nicaragüense Daniel Ortega, de evidenciar su carácter autoritario luego de afirmar que en el país centroamericano no volverán a celebrarse elecciones que puedan poner en riesgo la continuidad del oficialismo.

    En un comunicado difundido por el Departamento de Estado, Rubio sostuvo que las declaraciones del gobernante nicaragüense confirman el rumbo que ha tomado su administración y el de la copresidenta Rosario Murillo.

    «Las declaraciones de Daniel Ortega de que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones dejan al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria», afirmó Rubio.

    El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que Ortega y Murillo han renunciado incluso a mantener la apariencia de contar con el respaldo popular y defendió el derecho de los nicaragüenses a elegir libremente a sus gobernantes mediante procesos electorales democráticos.

    «Estados Unidos hace un llamado a la comunidad internacional para que una esfuerzos y demuestre a la dictadura de Murillo y Ortega que no puede esperar mantener una relación habitual con otras naciones mientras socava los principios fundamentales de nuestro hemisferio democrático», agregó el funcionario.

    El pronunciamiento de Washington se produjo después de que Ortega declarara, durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, que no permitirá elecciones que puedan facilitar el regreso de la oposición al poder.

    «No volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», expresó el gobernante nicaragüense durante el acto celebrado el pasado domingo en Managua.

    Daniel Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 en medio de denuncias de fraude electoral, persecución política contra opositores y restricciones a la competencia democrática. Desde febrero de 2025 comparte la jefatura del Ejecutivo con su esposa, Rosario Murillo, quien asumió como copresidenta tras una reforma constitucional que amplió las facultades del Gobierno y consolidó el control del oficialismo sobre las instituciones del Estado.

     

  • Costa Rica cuestiona a Ortega por cerrar opción de elecciones libres en Nicaragua

    Costa Rica cuestiona a Ortega por cerrar opción de elecciones libres en Nicaragua

    El Gobierno de Costa Rica reiteró este lunes su preocupación por el cierre de los espacios cívicos y la persecución contra las voces disidentes en Nicaragua, después de que el dictador nicaragüense Daniel Ortega asegurara que no permitirá procesos electorales que puedan poner en riesgo la continuidad del oficialismo.

    En un comunicado, la Cancillería costarricense recordó que no reconoció las elecciones generales celebradas en Nicaragua en 2021 por la ausencia de condiciones y garantías democráticas. Asimismo, reafirmó que continuará respaldando la realización de comicios libres, transparentes, plurales y democráticos en el país vecino.

    San José también recordó que, durante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada en junio, el canciller Manuel Tovar expresó la preocupación de Costa Rica por el deterioro de la democracia y los derechos humanos en Nicaragua, al citar denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, restricciones a las libertades fundamentales y hostigamiento contra líderes religiosos.

    Las relaciones diplomáticas entre ambos países permanecen limitadas al nivel consular desde 2018, cuando el entonces presidente costarricense, Carlos Alvarado, decidió no nombrar embajador en Managua debido a la represión contra opositores y manifestantes por parte del Gobierno nicaragüense.

    El pronunciamiento costarricense surgió un día después de que Ortega descartara públicamente cualquier posibilidad de alternancia democrática durante un acto por el 47 aniversario de la revolución sandinista en Managua.

    «Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder», afirmó el mandatario, quien gobierna el país desde 2007 en medio de reiteradas denuncias de fraude electoral y persecución contra la oposición.

    Desde febrero de 2025, la esposa de Ortega, Rosario Murillo, ejerce como copresidenta de Nicaragua tras una reforma constitucional que amplió las facultades del Ejecutivo, reorganizó la estructura del Estado y legalizó la apatridia. Además, las reformas extendieron el período presidencial, por lo que las elecciones generales previstas para 2026 fueron trasladadas, en teoría, hasta noviembre de 2027.

    En enero de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos cuestionó la designación de Murillo como copresidenta al afirmar que asumió el cargo «sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad», y sostuvo que el oficialismo evita someterse a un proceso electoral competitivo.

     

  • Ortega sentencia que no volverá a haber elecciones en Nicaragua 

    Ortega sentencia que no volverá a haber elecciones en Nicaragua 

    El dictador de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró la noche del domingo que su régimen no permitirá la realización de elecciones que puedan facilitar la llegada de la oposición al poder, durante el acto conmemorativo por el 47 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, celebrado en Managua.

    En su discurso, el mandatario sostuvo que los grupos opositores, muchos de ellos en el exilio, buscan recuperar el control del país mediante procesos electorales.

    «Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», declaró ante miles de simpatizantes.

    Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 y enfrenta constantes señalamientos de organismos internacionales y sectores opositores por presuntos fraudes electorales y por eliminar la competencia política. Desde 2017 comparte el poder con su esposa, Rosario Murillo, quien asumió la Vicepresidencia y, desde febrero de 2025, ejerce como «copresidenta» tras una reforma constitucional.

    Durante el acto, el mandatario calificó a los opositores como «golpistas» y «vendepatrias», y anunció que impulsará nuevas leyes junto con la Asamblea Nacional para impedir que esos sectores puedan recuperar espacios políticos.

    «Y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán», afirmó.

    La reforma constitucional, que entró en vigor en febrero de 2025, modificó de forma profunda la estructura del Estado nicaragüense. Entre los principales cambios amplió de cinco a seis años el período presidencial, creó la figura de la copresidenta, otorgó al Ejecutivo facultades para coordinar los demás órganos del Estado y legalizó la apatridia.

    Las modificaciones también alteraron el calendario electoral. Aunque las elecciones generales estaban previstas para noviembre de 2026, la ampliación del período presidencial trasladó, en teoría, los próximos comicios hasta noviembre de 2027.

    La reforma ha sido cuestionada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de los Estados Americanos (OEA), Estados Unidos, el Parlamento Europeo y organizaciones opositoras, que consideran que concentra aún más el poder en Ortega y Murillo y elimina los contrapesos institucionales.

    En enero de este año, el Departamento de Estado de Estados Unidos acusó a Rosario Murillo de asumir el cargo de copresidenta sin haber sido elegida en un proceso democrático y sostuvo que el Gobierno nicaragüense ha privado a la población de su derecho a elegir libremente a sus gobernantes, al mantener el poder mediante la represión y cambios constitucionales.

     

  • Nicaragua rompe relaciones diplomáticas con Italia por pedido de extradición

    Nicaragua rompe relaciones diplomáticas con Italia por pedido de extradición

    El Gobierno de Nicaragua notificó a Italia su decisión de romper las relaciones diplomáticas, luego de que el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, reiteró públicamente la solicitud de extradición de Alessio Casimirri, exmiembro de las Brigadas Rojas condenado por terrorismo y refugiado desde hace décadas en territorio nicaragüense.

    La decisión se conoció después de que Tajani participó este miércoles en una reunión del Partido Popular Europeo (PPE) en Madrid, donde recordó el asesinato del ex primer ministro Aldo Moro y cuestionó que las autoridades nicaragüenses continúen dando protección a Casimirri, uno de los responsables del secuestro y homicidio del dirigente de la Democracia Cristiana en 1978.

    En un comunicado difundido por la Cancillería italiana, Tajani señaló que el Gobierno de Nicaragua «se niega a atender las solicitudes de extradición presentadas por la justicia italiana», pese a las condenas impuestas contra el exintegrante de la organización terrorista.

    El funcionario italiano también afirmó:

    «El Gobierno italiano no olvida a las víctimas del terrorismo y sigue exigiendo que quienes se han hecho responsables de delitos gravísimos contra el Estado y los ciudadanos italianos respondan por sus actos. Esto se aplica también a Casimirri, un peligroso miembro de las Brigadas Rojas al que Nicaragua sigue concediendo asilo».

    La Cancillería italiana informó además que, «en respuesta a la nueva intervención del ministro Tajani sobre la extradición de Casimirri, el Gobierno de Nicaragua ha notificado al Gobierno italiano su intención de romper las relaciones diplomáticas con Italia».

    Casimirri, de 74 años, fue condenado en Italia a seis cadenas perpetuas por su participación en algunos de los atentados más graves atribuidos a las Brigadas Rojas, incluido el secuestro y asesinato de Aldo Moro. Según la justicia italiana, integró el comando que emboscó la escolta del ex primer ministro en la vía Fani, ataque en el que murieron cinco agentes de seguridad.

    Las autoridades italianas también lo responsabilizan de otros asesinatos cometidos por la organización terrorista durante los años de mayor violencia política en ese país. Tras escapar de Italia a comienzos de la década de 1980, se estableció en Nicaragua en 1983, donde posteriormente obtuvo la nacionalidad.

    Desde entonces, Casimirri reside en Nicaragua y desarrolla actividades empresariales vinculadas al sector de la restauración, mientras Italia mantiene vigente el reclamo para que responda ante la justicia por los delitos por los que fue condenado.

     

  • Informe de Reporteros sin Fronteras señala tendencia de usar seguridad nacional para criminalizar el periodismo

    Informe de Reporteros sin Fronteras señala tendencia de usar seguridad nacional para criminalizar el periodismo

    Un informe de Reporteros Sin Fronteras (RSF) sostiene que existe una tendencia global que usa la “seguridad nacional como una herramienta para criminalizar el periodismo” por parte de regímenes autoritarios y democracias en el mundo.

    Según el informe, los gobiernos usan leyes contra el terrorismo y de espionaje para perseguir a reporteros, silenciar fuentes y expandir la vigilancia digital contra los mismos.

    El informe menciona a países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, México, Nicaragua, Perú. Pero también mencionan a países como Afganistán, Camboya, China, Filipinas, Inda, Myanmar, Pakistán y Vietnam, así mismo, Azerbaiyán, Bielorrusia, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Hungruía, Kirguistán, Reino Unido, Rusia, Serbia, Turquía, Ucrania, entre otros.

    En el caso de El Salvador, señala que el estado de excepción aprobado en 2022 para controlar y capturar a las pandillas ha servido para reducir el acceso a periodistas en tribunales, procedimientos legales e instituciones del sector público.

    También, sostiene que hay un clima de intimidación, vigilancia y amenazas contra la prensa independiente, y vigilancia a familiares de periodistas en el exilio, así como obstáculos para coberturas de hechos judiciales reportados por la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES).

    El informe menciona el caso de Nicaragua, en donde el 15.2 % de los periodistas nicaragüenses exiliados han perdido su ciudadanía, el régimen de Daniel Ortega ha usado la Ley 1055 para calificar a periodistas de “traidores a la patria”, ha usado la ley de “agentes extranjeros” para controlar a medios que reciben financiamiento internacional y la ley especial de ciberdelitos para criminalizar la difusión de lo que el gobierno considera “noticias falsas” o “amenazas a la estabilidad”.

    La organización señala el cierre de medios contra casi todas las redacciones independientes, que han sido clausuradas o confiscadas, así como vigilancia, amenazas de procesamiento y vigilancia digital.

  • Nicaragua devuelve a obispo Mata tras presión de Estados Unidos

    Nicaragua devuelve a obispo Mata tras presión de Estados Unidos

    El Gobierno de Nicaragua informó este sábado que el obispo emérito Juan Abelardo Mata, de 80 años, regresó a su residencia luego de permanecer retenido por las autoridades, pocas horas después de que Estados Unidos exigiera su liberación «inmediata e incondicional» y denunciara la persecución contra la Iglesia católica en ese país.

    En un comunicado, el Ministerio del Interior explicó que el religioso fue sometido a una investigación relacionada con el origen de sus bienes y vínculos familiares. «Luego de una necesaria indagación sobre origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal del señor obispo emérito Abelardo Mata, este ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones», indicó la institución.

    La cartera de Estado también afirmó que el obispo proporcionó información durante las investigaciones. Según el comunicado, «ha brindado declaraciones sobre distintos episodios violatorios de las leyes nacionales, que el pueblo nicaragüense ha conocido en diferentes momentos y tiempos», aunque no precisó cuáles serían esos hechos. Además, sostuvo que «Al retornar a su lugar de residencia, el obispo Mata ha reconocido que en todo momento ha sido tratado con respeto y la consideración que caracteriza a los organismos de investigación de nuestra Nicaragua».

    Horas antes, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos había exigido la liberación del religioso y condenó «la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega». Washington también instó al Gobierno nicaragüense a poner fin a «los ataques contra la libertad religiosa».

    El obispo Mata fue detenido el lunes pasado, según fuentes religiosas y organismos humanitarios, después de celebrar una misa el 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en Estelí. Durante la homilía pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida y mencionó al obispo Rolando Álvarez, actualmente exiliado y desnacionalizado, así como al sacerdote Frutos Valle.

    De acuerdo con esas versiones, el religioso fue trasladado inicialmente bajo el argumento de que era objeto de una investigación. Tras varias horas de interrogatorio permaneció bajo vigilancia policial en su residencia de Tisma, en el departamento de Masaya, pero posteriormente agentes regresaron al inmueble y lo condujeron nuevamente a un destino desconocido antes de que el Gobierno confirmara su retorno al hogar.

    La detención ocurre en medio del deterioro de las relaciones entre el Vaticano y Managua, suspendidas oficialmente desde marzo de 2023. Ese mismo año, el fallecido papa Francisco calificó al Gobierno de Daniel Ortega como una «dictadura grosera», luego de la condena impuesta al obispo Rolando Álvarez por el supuesto delito de «traición a la patria», sentencia que derivó en su exilio y desnacionalización.

    La confrontación entre el Ejecutivo nicaragüense y la Iglesia católica se ha intensificado en los últimos años. Ortega ordenó la disolución y expropiación de la Compañía de Jesús y ha calificado a la Iglesia de «mafia» y antidemocrática. Según el informe «Fe bajo fuego», elaborado por la organización Colectivo Nicaragua Nunca Más, al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido expulsados del país como parte de la persecución contra la Iglesia católica.

     

  • EE.UU. exige liberar al obispo Abelardo Mata en Nicaragua

    EE.UU. exige liberar al obispo Abelardo Mata en Nicaragua

    Estados Unidos exigió este sábado la liberación «inmediata e incondicional» del obispo emérito de Nicaragua, Juan Abelardo Mata, de 80 años, quien fue detenido días después de oficiar una misa en la que pidió oraciones por la Iglesia católica perseguida en ese país.

    La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado hizo pública su postura a través de la red social X, donde responsabilizó al Gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo por la captura del religioso. «Exigimos la liberación inmediata e incondicional del obispo nicaragüense Abelardo Mata, quien ha sido detenido arbitrariamente por la dictadura Murillo-Ortega», señaló la dependencia estadounidense.

    Washington sostuvo que el obispo no representa ningún riesgo para las autoridades nicaragüenses y advirtió que su estado de salud es delicado debido a su edad. Además, reiteró su rechazo a las acciones del Gobierno contra la Iglesia católica. «Condenamos además la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega. Los ataques contra la libertad religiosa deben cesar», agregó el mensaje.

    Según fuentes religiosas, Mata fue retenido por agentes policiales el lunes pasado como represalia por una homilía celebrada el 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en Estelí. Durante esa misa pidió a los fieles orar por la Iglesia católica perseguida y mencionó de forma expresa al obispo Rolando Álvarez, quien fue encarcelado, desnacionalizado y posteriormente enviado al exilio, así como al sacerdote Frutos Valle.

    Tras varias horas bajo custodia, el religioso fue trasladado a su vivienda en Tisma, departamento de Masaya, donde permaneció bajo vigilancia policial. Sin embargo, diversas fuentes indicaron que posteriormente agentes regresaron a la residencia y lo trasladaron nuevamente hacia un destino desconocido.

    Hasta este sábado, la Policía Nacional de Nicaragua no había informado oficialmente sobre las razones de la detención, el paradero del obispo ni la existencia de un proceso judicial en su contra. El silencio de las autoridades ha incrementado la preocupación entre organizaciones religiosas y defensoras de derechos humanos.

    La detención ocurre en medio de la prolongada crisis entre el Gobierno nicaragüense y la Iglesia católica. Las relaciones diplomáticas entre Managua y el Vaticano permanecen suspendidas y, en marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó al Gobierno de Ortega como una «dictadura grosera», luego de la condena impuesta al obispo Rolando Álvarez por el supuesto delito de «traición a la patria».

    Desde entonces, el Ejecutivo nicaragüense ha intensificado las medidas contra instituciones religiosas. Ortega ordenó la disolución y expropiación de la Compañía de Jesús y ha calificado a la Iglesia católica de «mafia» y antidemocrática. De acuerdo con el informe «Fe bajo fuego», elaborado por la organización Colectivo Nicaragua Nunca Más, al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido desterrados del país como parte de la persecución contra la Iglesia.

     

  • La Policía de Nicaragua retuvo por varias horas a obispo católico Juan Abelardo Mata

    La Policía de Nicaragua retuvo por varias horas a obispo católico Juan Abelardo Mata

    El obispo emérito de Estelí, Juan Abelardo Mata, de 80 años, fue retenido durante varias horas por la Policía Nacional de Nicaragua y posteriormente liberado, luego de celebrar una misa en la que pidió orar por la Iglesia católica y por los sacerdotes que han sido desterrados del país, denunciaron este martes fuentes religiosas.

    La detención temporal fue cuestionada por el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, quien fue desnacionalizado y permanece fuera de Nicaragua desde 2019.

    «Me indigna profundamente y repruebo en modo absoluto la agresión cometida por la policía del régimen contra mi hermano Mons. Juan Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí», escribió Báez en sus redes sociales.

    Báez también condenó el hecho al afirmar que «estas cobardes acciones solo demuestran la debilidad e irracionalidad de una dictadura criminal”, en referencia al régimen que copresiden Daniel Ortega y Rosario Murillo.

    De acuerdo con medios nicaragüenses que citaron fuentes cercanas a la Iglesia católica, la retención ocurrió el lunes como represalia por una misa celebrada el pasado 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en Estelí. Durante la homilía, Mata pidió a los fieles orar por la Iglesia perseguida y mencionó al obispo Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle, ambos desterrados del país.

    Las mismas fuentes indicaron que el obispo fue trasladado bajo el argumento de que era objeto de una investigación. Horas después fue liberado, aunque quedó bajo vigilancia en su residencia ubicada en Tisma, departamento de Masaya.

    Hasta el cierre de esta información, la Policía Nacional de Nicaragua no había emitido una explicación oficial sobre la retención del religioso ni había informado sobre la apertura de un proceso judicial en su contra.

    Las relaciones entre el Gobierno nicaragüense y el Vaticano continúan marcadas por fuertes tensiones. En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó al gobierno de Daniel Ortega como una «dictadura grosera», un mes después de que el obispo Rolando Álvarez fuera condenado por traición a la patria a 26 años y cuatro meses de prisión. Posteriormente fue excarcelado, expulsado del país y despojado de su nacionalidad.

    Según el informe «Fe bajo fuego», elaborado por la organización Colectivo Nicaragua Nunca Más, al menos 261 religiosos han sido desterrados de Nicaragua, entre ellos el presidente de la Conferencia Episcopal, Carlos Herrera. La dictadura de Ortega y Murillo también disolvió y confiscó los bienes de la Compañía de Jesús y ha calificado a la Iglesia católica como una «mafia» y una institución antidemocrática.

     

  • Costa Rica alerta en la OEA sobre presencia rusa y de Hamás en Nicaragua

    Costa Rica alerta en la OEA sobre presencia rusa y de Hamás en Nicaragua

    Costa Rica elevó este martes sus críticas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo al denunciar ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) la presencia de fuerzas militares rusas y de organizaciones como Hamás y Hizbulá en Nicaragua.

    Durante la Asamblea General del organismo hemisférico celebrada en Ciudad de Panamá, el canciller costarricense, Manuel Tovar, expresó la preocupación de su país por la situación de seguridad en la nación vecina y por el deterioro de las libertades democráticas.

    “Costa Rica observa con enorme preocupación la persistente y reciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamás y Hizbulá. Justo el día de ayer varios individuos vinculados o pertenecientes al grupo Hamás fueron detenidos por fuerzas policiales en mi país”, declaró Tovar.

    El jefe de la diplomacia costarricense respaldó además una declaración impulsada en la Asamblea General sobre la situación nicaragüense, al considerar que reafirma la defensa de la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho y las libertades fundamentales en el continente.

    Tovar destacó que la OEA manifestó su preocupación por las denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, persecución política y restricciones a las libertades fundamentales en Nicaragua, así como por el hostigamiento contra líderes religiosos y comunidades de fe.

    El canciller también se refirió al fallecimiento del dirigente indígena miskito Brooklyn Rivera, quien murió bajo custodia estatal tras permanecer detenido desde septiembre de 2023. Costa Rica exigió esclarecer las circunstancias de su muerte y garantizar justicia para sus familiares.

    “Su muerte bajo custodia estatal constituye un hecho de enorme magnitud que exige el pleno esclarecimiento de los hechos, el respeto al derecho a la verdad de sus familiares y la rendición de cuentas”, sostuvo.

    Asimismo, recordó el asesinato del exmilitar nicaragüense Roberto Samcam, ocurrido en Costa Rica el 19 de junio de 2025, y destacó los avances de las autoridades judiciales costarricenses en la investigación del caso.

    “Costa Rica continuará actuando con firmeza para garantizar que todos los responsables comparezcan ante la justicia y que ninguna forma de violencia o intimidación encuentre su espacio en la impunidad”, afirmó el funcionario.

    El ministro señaló que la declaración de la OEA constituye una muestra de solidaridad con las víctimas de la represión y con el pueblo nicaragüense, además de un respaldo a los principios contenidos en la Carta Democrática Interamericana y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

    Las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Nicaragua permanecen limitadas al nivel consular desde 2018, cuando el Gobierno costarricense decidió no designar embajador en Managua debido a las denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos y la represión contra opositores.

    La crisis política en Nicaragua se profundizó tras las elecciones de 2021, en las que Daniel Ortega fue reelegido para un nuevo mandato en medio de cuestionamientos de la comunidad internacional y con varios de sus principales adversarios encarcelados o posteriormente expulsados del país.

     

     

  • Más de 838,300 nicaragüenses desplazados forzados desde 2018, el mayor éxodo de su historia, según ONG

    Más de 838,300 nicaragüenses desplazados forzados desde 2018, el mayor éxodo de su historia, según ONG

    Al menos 838.363 nicaragüenses, un 11,8 % de la población calculada en 7,09 millones de habitantes, se han visto forzados a desplazarse fuera de Nicaragua desde abril de 2018, tras el estallido de una crisis sociopolítica, siendo el mayor éxodo en su historia, informó este sábado la ONG humanitaria Colectivo Nicaragua Nunca Más.

    «Más de 838.363 nicaragüenses se vieron obligados a abandonar el país entre abril de 2018 y diciembre de 2024», reportó ese Colectivo, integrado en su mayoría por activistas nicaragüenses exiliados y con sede en Costa Rica, en un informe en el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas.

    Ese organismo advirtió que el exilio nicaragüense continúa siendo una de las consecuencias «más graves de la crisis de derechos humanos provocada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo» desde abril de 2018.

    Por tanto, llamó a los Estados, organismos internacionales y sociedades de acogida a asumir con urgencia la protección integral de la población nicaragüense desplazada por la represión, la persecución política y el cierre de todos los espacios cívicos en Nicaragua.

    En ese sentido, la ONG anotó que Costa Rica continúa concentrando gran parte de esa emergencia humanitaria. Según ACNUR, al 31 de octubre de 2025, Costa Rica acogía a 207.456 personas bajo protección internacional, de las cuales el 85 % eran originarias de Nicaragua.

    «Detrás de cada solicitud de refugio hay familias separadas, personas defensoras perseguidas, excarceladas políticas bajo amenaza, periodistas forzados al destierro y bajo apatridia, liderazgos campesinos, comunitarios, estudiantiles y religiosos obligados a reconstruir sus vidas lejos de su país», reflexionó ese Colectivo.

    La ONG también mencionó a los exiliados nicaragüenses que han sido asesinados o sufrido atentados en Costa Rica, como el mayor en retiro Roberto Samcam, y el activista Joao Maldonado, casos que evidencian que la protección internacional debe incluir medidas reales de seguridad, prevención, investigación y acompañamiento.

    Ese organismo demandó a Costa Rica y a los países que acogen población nicaragüense refugiada a fortalecer los mecanismos de protección para personas nicaragüenses en riesgo, agilizar los procesos de refugio, regularización y documentación, garantizar el acceso efectivo a salud, educación, trabajo, vivienda y justicia.

    Además, investigar con debida diligencia los ataques contra personas exiliadas, reconocer la dimensión transnacional de la persecución ejercida por la «dictadura nicaragüense» y aumentar la cooperación internacional para que los países de acogida no enfrenten solos esta crisis.

    También llamaron a Acnur, al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, a Naciones Unidas y a la comunidad internacional a mantener a Nicaragua como una prioridad en la agenda global de protección, refugio y derechos humanos.

    Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones de noviembre de 2021, en las que Daniel Ortega, de 80 años y en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.

    Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria».