Etiqueta: OTAN

  • Europa debate la posibilidad de conformar un Ejército europeo

    Europa debate la posibilidad de conformar un Ejército europeo

    La invasión rusa de Ucrania y el cambio de prioridades en la política exterior de Estados Unidos —acentuado por el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca— han reactivado con fuerza un viejo debate en Europa: ¿debe la Unión Europea crear su propio ejército?

    Varios gobiernos, incluido el de España, han expresado su respaldo a esta idea. Sin embargo, la falta de claridad sobre su alcance real y la ausencia de voluntad política concreta han dejado la propuesta anclada en la retórica.

    “¿Qué se entiende por ejército europeo?”, se pregunta el investigador Félix Arteaga, del Real Instituto Elcano. “¿Un ejército de la UE? ¿De países europeos? ¿Incluye al Reino Unido y Noruega? ¿O solo una ‘coalición de los que quieren y pueden’?”, cuestiona, evidenciando que ni siquiera hay consenso sobre el concepto.

    Por su parte, Rafael Martínez, del CIDOB, advierte que un ejército común implicaría responder a una pregunta clave: ¿sería una única fuerza supranacional o una estructura paralela a los ejércitos nacionales? “¿Vendrían los finlandeses a defender Ceuta y Melilla?”, plantea.

    Cuatro modelos posibles para un ejército europeo

    Según Martínez, podrían existir cuatro formas distintas de concretar esta iniciativa:

    Un ejército único e intergubernamental, en el que los gobiernos mantengan control político. Sería, a su juicio, el modelo más ineficaz.

    Un ejército único y común, bajo mando de las instituciones europeas, lo que implicaría renunciar a la soberanía nacional en defensa.

    Un ejército no único e intergubernamental, basado en contribuciones voluntarias, similar a los actuales ‘battlegroups’ que nunca se han activado.

    Un ejército no único pero común, creado desde cero y bajo control europeo. Esta opción tendría mayor viabilidad técnica, aunque también requeriría una fuerte inversión y coordinación.

    Militares alemanes en un ejercicio militar.

    Obstáculos estructurales y culturales

    Entre los principales desafíos se encuentra la heterogeneidad de los ejércitos nacionales, sus doctrinas, niveles de inversión, equipos y hasta culturas de defensa.

    “La defensa sigue siendo un bastión de la soberanía nacional”, apuntan los expertos. Además, la existencia de la OTAN como garante de la seguridad europea ha frenado durante décadas el impulso de una estructura militar propia.

    Sin embargo, las declaraciones de Trump sobre el compromiso de EE.UU. con la defensa europea han provocado incertidumbre. “Si EE.UU. se retirara de Europa, habría que actuar con rapidez”, advierte Arteaga.

    La seguridad preocupa, pero no moviliza

    El último Eurobarómetro muestra que el 84% de los españoles se dice preocupado por los conflictos armados cerca de Europa, frente al 72% de media comunitaria. A pesar de este dato, el respaldo electoral a un ejército europeo no es firme, y las operaciones militares siguen teniendo ‘mala venta’ política, como lo resume Arteaga.

    “Hablar de ejército europeo es una forma de escalar el problema a nivel de la UE y evitar el desgaste nacional”, considera. Pero si no hay acuerdo para desplegar una fuerza de reacción rápida de 5.000 efectivos, se pregunta: “¿cómo se pondrán de acuerdo para crear un ejército europeo, que es una estructura mucho más ambiciosa?”

    La idea de un ejército europeo sigue siendo más una aspiración simbólica que una política concreta. Para los analistas, se trata de una respuesta más emocional que práctica, impulsada por las tensiones geopolíticas actuales pero carente de hoja de ruta clara.

    Mientras tanto, Europa sigue confiando en la OTAN como pilar de su defensa, aunque las circunstancias obligan a reflexionar sobre su autonomía estratégica. Si el contexto cambia, puede que lo que hoy parece una quimera, mañana se vuelva una necesidad urgente.

     

  • Solo un 5 % de groenlandeses optaría por alianza con Estados Unidos

    Solo un 5 % de groenlandeses optaría por alianza con Estados Unidos

    Apenas un 5 % de los habitantes de Groenlandia se inclinaría por una mayor cooperación con Estados Unidos si tuvieran que elegir entre este país y la Unión Europea (UE), según una encuesta publicada este viernes por el diario danés The Copenhagen Post.

    El sondeo, citado por la agencia danesa Ritzau, mostró que el 65 % de los encuestados favorece “reforzar la cooperación con la UE”, mientras que el 29 % prefirió no responder. El estudio fue realizado entre el 22 y el 29 de enero, a 610 personas en distintas localidades de la isla ártica, territorio autónomo del Reino de Dinamarca.

    La publicación coincide con una semana marcada por un aumento en las tensiones diplomáticas entre la Unión Europea y Estados Unidos, provocadas por declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posibilidad de usar la fuerza para hacerse con el control de Groenlandia por motivos de seguridad nacional.

    Estas afirmaciones encendieron la alarma en Dinamarca y en Bruselas, donde se advirtió sobre la necesidad de proteger los intereses estratégicos en el Ártico. No obstante, en el marco del Foro Económico de Davos, Trump alcanzó un preacuerdo con el secretario general de la OTAN, el neerlandés Mark Rutte, en el que se pactó reforzar la seguridad en Groenlandia.

    Como parte del acuerdo, el presidente estadounidense renunció públicamente al uso de la fuerza para tomar el control de la isla, respetando así la soberanía del Reino de Dinamarca, aliado estratégico dentro de la OTAN.

     

  • La Unión Europea advierte represalias si Trump insiste en presionar por Groenlandia

    La Unión Europea advierte represalias si Trump insiste en presionar por Groenlandia

    Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) mostraron este martes su respaldo a Dinamarca y Groenlandia ante la crisis diplomática con Estados Unidos, provocada por las amenazas del presidente Donald Trump de tomar control de la isla ártica. Los líderes europeos advirtieron que tomarán represalias si vuelve a escalar la tensión.

    La cumbre fue convocada de forma urgente tras las declaraciones de Trump, quien reiteró su intención de controlar Groenlandia, territorio autónomo danés. El encuentro se produjo al cierre de una semana de intensa actividad diplomática en Bruselas y coincidió con contactos multilaterales durante el Foro Económico de Davos, donde se anunció un principio de acuerdo sobre la seguridad de Groenlandia entre Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.

    El presidente del Consejo Europeo, António Costa, dejó claro que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre su soberanía y que la UE defenderá a sus Estados miembros ante cualquier forma de coerción. “La UE tiene el poder y las herramientas para hacerlo y lo hará si y cuando sea necesario”, advirtió. Por su parte, Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, anunció mayores inversiones y esfuerzos de seguridad en el Ártico.

    La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, insistió en que la soberanía e integridad territorial de su país no son negociables. La UE evitó referirse al preacuerdo entre Trump y la OTAN, cuyos detalles siguen sin conocerse públicamente.

    Los líderes europeos valoraron la desescalada de parte de Trump, pero reconocieron que la confianza con Washington ha quedado dañada. La alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, señaló que las amenazas “han golpeado duramente” la relación transatlántica y beneficiado a potencias como Rusia y China.

    El presidente francés, Emmanuel Macron, destacó que la unidad europea fue clave para frenar las amenazas: “Cuando Europa está unida, fuerte y reacciona rápido, las cosas vuelven al orden”. A su vez, el canciller austríaco, Christian Stocker, pidió prepararse para futuras crisis con Estados Unidos, mientras que el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, opinó que “no hay nada que no se pueda arreglar”.

    Antes de la retirada de las amenazas arancelarias por parte de Trump, la UE había considerado represalias comerciales por un valor de $100 mil millones, así como el uso del nuevo instrumento anticoerción, conocido como “bazuca comercial”. “La determinación europea ha demostrado su efecto”, afirmó el canciller alemán, Friedrich Merz.

     

  • Trump anuncia acuerdo con OTAN sobre Groenlandia y retira amenaza de aranceles

    Trump anuncia acuerdo con OTAN sobre Groenlandia y retira amenaza de aranceles

     

    Entradilla: El presidente de Estados Unidos confirmó que el pacto será beneficioso para todos los miembros de la Alianza Atlántica y frena sanciones comerciales a Europa.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles desde Davos, Suiza, un acuerdo preliminar con la OTAN sobre Groenlandia, el cual calificó como “muy bueno para Estados Unidos y todos los países de la OTAN”. Además, comunicó la suspensión de los aranceles que había amenazado con imponer a ocho países europeos a partir del 1 de febrero.

    En una publicación difundida en su red Truth Social, Trump aseguró que el acuerdo se alcanzó tras una reunión productiva con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y que sienta las bases para una futura solución conjunta sobre Groenlandia y la región ártica.

    “Esta solución, si se lleva a cabo, será muy beneficiosa para los Estados Unidos de América y para todos los países de la OTAN”, indicó el mandatario, al destacar la importancia estratégica del territorio autónomo danés, cuyo control ha sido objeto de fuertes tensiones diplomáticas en las últimas semanas.

    Trump añadió que el marco del entendimiento también incluye conversaciones sobre el sistema de defensa antimisiles Golden Dome, específicamente en el contexto de Groenlandia. Detalló que más información será proporcionada conforme avancen las negociaciones.

    Gracias al avance logrado, quedaron suspendidos los aranceles que Trump había anunciado contra países como Alemania, Francia y Dinamarca, a quienes reprochó su participación en maniobras militares en la isla ártica sin previa coordinación con Washington.

    El mandatario asignó al vicepresidente JD Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y al enviado especial Steve Witkoff, la responsabilidad de llevar a cabo las negociaciones, asegurando que recibirá reportes directos de los avances.

    El anuncio representa un nuevo capítulo en las tensiones entre Estados Unidos y Europa por el control geopolítico del Ártico y, en especial, de Groenlandia, territorio que Trump ha insistido en adquirir por motivos de seguridad y defensa estratégica global.

     

  • Trump exige negociar compra de Groenlandia pero promete no usar la fuerza

    Trump exige negociar compra de Groenlandia pero promete no usar la fuerza

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, negociaciones inmediatas con Dinamarca para discutir la adquisición de Groenlandia, aunque aseguró que no usará la fuerza para concretar la compra del territorio ártico.

    “La gente pensó que usaría la fuerza. No tengo por qué recurrir a la fuerza. No quiero usar la fuerza. No recurriré a la fuerza”, afirmó Trump durante su intervención en el foro, donde sus declaraciones acentuaron la tensión entre Estados Unidos y Europa por su insistente aspiración de anexar Groenlandia.

    El mandatario estadounidense justificó su petición al considerar que Groenlandia “puede jugar un papel vital en la paz mundial y la protección del mundo”, y aseguró que solo Estados Unidos puede garantizar la seguridad de “este pedazo gigante de hielo”.

    Trump fue más allá y lanzó una advertencia: “Los daneses y groenlandeses pueden decir que sí y lo apreciaremos; pueden decir que no y lo recordaremos”. El comentario generó malestar entre los socios europeos, quienes también fueron señalados por el presidente al afirmar que Estados Unidos “ha estado al 100 % con la OTAN” y cuestionar si el resto de países miembros harían lo mismo.

    Rechazo danés

    En reacción inmediata, el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, rechazó rotundamente iniciar negociaciones sobre la venta de Groenlandia y recordó que la soberanía de la isla no está en discusión. “Donald Trump quiere iniciar negociaciones inmediatas sobre Groenlandia, pero no puede ser”, sentenció.

    Rasmussen también reconoció como “positivo” que Trump haya descartado el uso de la fuerza, pero advirtió que el presidente mantiene intacta su ambición sobre la isla. “Del discurso saco que su ambición sigue intacta”, declaró, luego de subrayar que Copenhague mantendrá los acuerdos alcanzados en Washington con el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.

    El Parlamento Europeo también reaccionó y decidió paralizar la ratificación de un acuerdo comercial con Washington como respuesta a las amenazas del mandatario estadounidense contra ocho países europeos, entre ellos Dinamarca, Francia y Alemania, por participar en maniobras militares en la isla.

    Trump defendió la compra de Groenlandia como una “pequeña petición” frente a los aportes que su país ha hecho durante décadas a la OTAN. Incluso evocó la Segunda Guerra Mundial como precedente histórico para reclamar el control del territorio: “Dinamarca cayó en solo seis horas de combate y fue incapaz de defenderse o defender Groenlandia”.

    La intervención de Trump en Davos fue la más esperada del foro y se extendió durante una hora y media, el doble de lo programado. Llegó a la ciudad alpina con varias horas de retraso debido a una avería en el Air Force One, que obligó a retornar a Maryland antes de retomar el vuelo.

     

     

  • Primer año de Trump: los aranceles como arma de presión 

    Primer año de Trump: los aranceles como arma de presión 

    Al cumplirse el primer año de su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha colocado los aranceles en el centro de su política económica, utilizándolos no solo como castigo comercial, sino como una herramienta para atraer inversión, presionar aliados estratégicos y reforzar su postura frente a China.

    En abril de 2025, Trump sorprendió al mundo al imponer aranceles “recíprocos” a las importaciones de casi todos los países, con el argumento de reducir el déficit comercial estadounidense. Aunque los mercados reaccionaron con fuertes caídas, los posteriores acuerdos bilaterales demostraron que el objetivo era mucho más ambicioso: convertir los aranceles en moneda de cambio geopolítica.

    “El objetivo declarado es revitalizar la manufactura estadounidense, recuperar empleos y reducir el déficit, pero la Administración también busca influir en las decisiones de otros países usando la amenaza de aranceles”, explicó el economista Robert Blecker.

    Además, Blecker considera que Trump utiliza esta política para reafirmar su poder personal: “Le encanta que empresas y gobiernos se arrodillen ante él para obtener favores”.

    El pasado fin de semana, Trump amenazó con imponer nuevos gravámenes a ocho países europeos miembros de la OTAN que enviaron tropas a Groenlandia.

    El mandatario advirtió que las tarifas permanecerán “hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia”, aunque se mostró dispuesto a negociar.

    Para el profesor Alton Worthington, de la Universidad de Míchigan, el enfoque proteccionista de Trump no traerá beneficios duraderos.

    “La autarquía nunca ha producido los resultados macroeconómicos que sus defensores prometen”, afirmó, cuestionando el aislamiento que provocan los aranceles en un mundo globalizado.

    Fiel a su estilo empresarial basado en el “arte del trato”, Trump ha privilegiado los acuerdos bilaterales, intercambiando la reducción de tarifas por beneficios específicos con cada país. Su objetivo final es derrotar a China en la competencia por el liderazgo global, especialmente en áreas como los semiconductores, la inteligencia artificial y las energías críticas.

    Sin embargo, Blecker advierte: “No está ganando a China, solo ataca a aliados y agrada a autócratas”.

     

  • Dinamarca despliega tropas en Groenlandia con respaldo de aliados

    Dinamarca despliega tropas en Groenlandia con respaldo de aliados

    Un contingente de casi 60 soldados daneses arribó este lunes a Groenlandia en una operación que marca un nuevo despliegue militar del Reino de Dinamarca en la isla ártica, bajo el liderazgo del jefe del Ejército, Peter Boysen. Las tropas aterrizaron en el aeropuerto de Kangerlussuaq, al oeste del territorio, tras una escala en Nuuk, la capital, donde también se desplegó otro grupo de efectivos.

    El Ministerio de Defensa danés calificó el operativo como una “contribución sustancial”, luego de que siete países miembros de la OTAN, incluyendo a Dinamarca, realizaran ejercicios militares conjuntos en medio de crecientes tensiones con Estados Unidos por sus pretensiones geoestratégicas sobre la isla.

    Según la televisión pública DR, varios de los militares desplegados portaban insignias del Regimiento de Ingenieros de Skive, unidad especializada en fortificación, detección y desactivación de minas, así como en el diseño de defensas contra fuerzas enemigas. Por su parte, el canal TV2 informó que el contingente permanecerá un mes en Kangerlussuaq, donde entrenará en la protección de infraestructura crítica.

    Al llegar al lugar, el jefe del Ejército danés afirmó que este tipo de ejercicios “se volverán más permanentes” y auguró una mayor participación de aliados internacionales. No obstante, descartó cualquier intención provocadora frente a las intenciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el control de Groenlandia. “Creo que es justo que tengamos una tarea tanto en el marco de la OTAN como a nivel nacional, y luego la asumamos y la practiquemos”, declaró.

    El ejercicio forma parte de la operación denominada «Resistencia Ártica», impulsada por Dinamarca y con participación de militares de Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia y Noruega. Las maniobras han generado reacciones en Washington, donde el presidente Trump ha amenazado con posibles sanciones hacia los países participantes.

    En paralelo al despliegue danés, el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD), conformado por Estados Unidos y Canadá, confirmó el envío de aeronaves a la base estadounidense de Pituffik, en Groenlandia. Según la entidad, las operaciones son parte de actividades “planificadas desde hace tiempo” y fueron previamente coordinadas con el Reino de Dinamarca.

    “El Gobierno de Groenlandia también está informado de las actividades”, señaló el NORAD en sus redes sociales. El organismo aseguró que esta acción busca “consolidar la cooperación en defensa entre Estados Unidos, Canadá y Dinamarca”, y recalcó que todas las operaciones cuentan con autorizaciones diplomáticas.

    Este despliegue ocurre en medio de crecientes fricciones diplomáticas y estratégicas en la región ártica, justo cuando Estados Unidos mantiene su interés sobre Groenlandia, un territorio clave por su ubicación geopolítica y sus recursos naturales.

     

     

  • Trump advierte que al no lograr el Nobel «ya no se siente obligado a pensar solo en paz»

    Trump advierte que al no lograr el Nobel «ya no se siente obligado a pensar solo en paz»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nuevamente intensificó las tensiones transatlánticas al enviar una carta al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en la que sugiere que, tras no haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2025, ya “no siente la obligación de pensar únicamente en la paz” y reafirma su firme interés en el control de Groenlandia.

    En el mensaje filtrado, Trump vincula de manera directa la decisión de no otorgarle el galardón con su decisión de priorizar “lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos”, incluso planteando que la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia no le resulta legítima. Según el texto, Estados Unidos debe tener “control total y completo” sobre la isla ártica por razones de seguridad frente a Rusia y China.

    Trump también ha anunciado aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero a países europeos que han enviado tropas a Groenlandia —incluidos Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia— con un posible aumento al 25 % a partir de junio si no se llega a un acuerdo que satisfaga sus objetivos.

    Respuesta de Støre: soberanía danesa y Nobel independiente

    El primer ministro noruego confirmó haber recibido el mensaje de Trump y explicó que respondieron primero desde Oslo, junto al presidente de Finlandia, Alexander Stubb, buscando desescalar tensiones y proponiendo una conversación entre los tres líderes. Støre aclaró que su país no decide sobre el Nobel y subrayó que el Comité Nobel es independiente del Gobierno noruego.

    “Explicamos nuestra postura sobre los aranceles y la necesidad de reducir la escalada de palabras”, detalló Støre a VG, destacando que la respuesta del presidente estadounidense llegó poco después de enviarles su texto. El premier reafirmó que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y que Noruega apoya plenamente la soberanía danesa.

    Støre también enfatizó la importancia de que la OTAN refuerce, de manera responsable, la seguridad y la estabilidad en el Ártico, en lugar de ceder a presiones que pongan en riesgo la alianza y el orden internacional.

    La situación se enmarca en un momento de fuerte tensión entre Washington y sus aliados europeos, que han rechazado las amenazas arancelarias y enfatizado la importancia de la soberanía territorial y el respeto al derecho internacional.

     

  • La Unión Europea convoca cumbre tras amenazas de Trump por Groenlandia

    La Unión Europea convoca cumbre tras amenazas de Trump por Groenlandia

    La Unión Europea (UE) celebrará este jueves una cumbre extraordinaria para definir su postura ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que impondrá aranceles del 10 % a partir del 1 de febrero —y hasta del 25 % en junio— a ocho países europeos que se nieguen a apoyar su plan para adquirir Groenlandia.

    El anuncio, realizado el sábado por el presidente estadounidense, generó tensión inmediata entre Washington y los Veintisiete, que desde el domingo comenzaron a analizar su respuesta diplomática o comercial. La Comisión Europea advirtió este lunes que está “preparada para responder”, aunque insistió en priorizar una salida negociada.

    Según fuentes comunitarias, durante una reunión previa entre embajadores de los Estados miembros se planteó la posibilidad de activar represalias comerciales por valor de $101,000 millones (equivalentes a 93.000 millones de euros), un escenario que la UE ya había considerado en el pasado, pero evitó para facilitar un acuerdo bilateral con Estados Unidos.

    Francia pide usar el «bazuca», Alemania pide cautela

    Algunos países como Francia, España, Alemania y Polonia propusieron utilizar por primera vez el instrumento anticoerción de la UE, aprobado en 2023 para enfrentar presiones comerciales externas.

    El presidente francés, Emmanuel Macron, apoyó el uso de esa herramienta —apodada el “bazuca comercial” de Europa—, mientras que el canciller alemán, Friedrich Merz, llamó a la prudencia. “No queremos una guerra arancelaria, pero si nos imponen medidas desproporcionadas, sabremos reaccionar”, declaró Merz desde Berlín.

    El canciller subrayó que la prioridad es preservar una Europa unida y una OTAN sólida, e insistió en que la UE buscará una respuesta “serena y adecuada”.

    Varios líderes europeos esperan encontrarse con Trump esta semana en el Foro Económico Mundial de Davos, donde podrían intentar reconducir el conflicto con un enfoque diplomático. La tensión se originó tras el despliegue de tropas aliadas en Groenlandia, en el marco de los ejercicios militares Arctic Endurance, liderados por Dinamarca.

    Dinamarca propone misión OTAN en el Ártico

    El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, junto a la jefa de Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, propusieron formalmente a la OTAN establecer una misión permanente en la isla, durante una reunión con el secretario general, Mark Rutte, en Bruselas.

    Poulsen aseguró que la actual operación liderada por Dinamarca no ha fracasado, a pesar de las amenazas del presidente Trump, quien justificó su ofensiva comercial argumentando una supuesta amenaza geopolítica de Rusia y China en la región ártica.

    “La estrategia es clara. Dinamarca quiere asumir mayor responsabilidad por la seguridad en el Ártico”, afirmó el ministro. Por su parte, Rutte evitó pronunciarse directamente sobre la propuesta, aunque reiteró que “los aliados seguirán trabajando juntos para reforzar la seguridad en la región”.

     

  •  La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

     La Unión Europea respalda a Dinamarca y advierte sobre escalada arancelaria de Trump por Groenlandia

    La Unión Europea expresó el sábado su «total solidaridad» con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia, luego del anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 10 % a ocho países europeos a partir del 1 de febrero como represalia por su presencia militar en Groenlandia.

    La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre una “peligrosa espiral” de medidas comerciales si se da una respuesta simétrica desde Europa. En un comunicado conjunto con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, Von der Leyen reiteró que la UE “seguirá unida, coordinada y defendiendo su soberanía”.

    “Los aranceles afectarían negativamente a las relaciones transatlánticas. La UE está con Dinamarca y con el pueblo de Groenlandia en total solidaridad”, afirmó Von der Leyen.

    Bruselas recordó que las maniobras militares en Groenlandia –que provocaron la reacción de Trump– fueron anunciadas con anticipación por Dinamarca y otros países europeos, y están orientadas a reforzar la seguridad en el Ártico, “sin representar una amenaza para nadie”.

    Reunión de emergencia

    Fuentes diplomáticas confirmaron la convocatoria de una reunión extraordinaria de embajadores de los 27 Estados miembro este domingo, para coordinar una respuesta ante la medida estadounidense.

    La Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, fue más allá al advertir que: “Rusia y China deben estar disfrutándolo, porque son quienes se benefician de las divisiones entre aliados”.

    Kallas subrayó que si la seguridad en Groenlandia está en juego, el foro adecuado para tratarlo es la OTAN, no medidas unilaterales. Alertó que los aranceles podrían empobrecer tanto a Europa como a EE.UU. y desviar la atención del “objetivo principal: detener la guerra de Rusia contra Ucrania”.

    Por su parte, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, aseguró que las medidas de Trump “no ayudan a garantizar la seguridad en el Ártico”, sino que “envalentonan a nuestros enemigos comunes”. Reafirmó que Groenlandia “no se vende” y exigió respeto a su soberanía e integridad territorial.

    “Ninguna amenaza ni arancel puede cambiar eso”, subrayó Metsola.

    El trasfondo: Groenlandia y los intereses estratégicos

    Trump anunció que, además del 10 % inicial, los aranceles subirán a 25 % en junio y se mantendrán hasta que se llegue a un acuerdo para la “compra total” de Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca.

    Los países afectados por los nuevos aranceles son: Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, todos involucrados en la “Operación Resistencia Ártica”, ejercicios militares impulsados por Dinamarca para reforzar su presencia en la isla frente a la creciente competencia geopolítica.

    Trump considera este despliegue una «amenaza a la seguridad mundial» y sostiene que solo EE.UU. puede “proteger adecuadamente” el Ártico frente a Rusia y China.

    Ante situaciones similares en el pasado, la Comisión Europea ha recordado que la política comercial es competencia exclusiva de Bruselas, lo que impide a terceros países imponer aranceles directamente contra Estados miembro.

    “La Comisión responderá de manera adecuada, como siempre lo hace, ante cualquier medida tomada contra uno o varios de nuestros Estados miembro”, explicó Olof Gill, portavoz de Comercio de la Comisión, el pasado octubre.

    Aunque Estados Unidos no puede aplicar aranceles dirigidos específicamente a países como Dinamarca, sí podría hacerlo de forma indirecta, afectando sectores clave, como el aceite de oliva en España, mediante aranceles a productos representativos.