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  • Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres ambientales amenazan las metas para reducir la deuda en El Salvador

    Los desastres medioambientales son los mayores riesgos para que el fisco salvadoreño logre cumplir las metas de reducir el peso de la deuda a un 89 % del producto interno bruto (PIB) en 2029, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en Transparencia Fiscal.

    El documento fue elaborado por el Ministerio de Hacienda en el marco del programa de $1,400 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el cual se define la hoja de trabajo para realizar un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del PIB que ordene las finanzas públicas.

    Una de las principales metas es reducir en 5.4 puntos porcentuales del PIB la deuda, que pasaría de un 87.4 % en 2024 a un 82 % en 2029.

    ¿Qué podría frenar este objetivo?

    El documento plantea que se utilizó una herramienta del FMI para evaluar los riesgos fiscales (FRAT, por sus siglas en inglés), la cual encontró que los “asociados a los desastres medioambientales” son los de mayor importancia, porque “podrían generar un impacto fiscal alto y tienen una probabilidad de materialización alta”.

    El documento expone que la ubicación geográfica y las características socioeconómicas convierten a El Salvador en un territorio altamente vulnerable al cambio climático y a la ocurrencia de desastres medioambientales, cuya materialización se traduce en daños y pérdidas que impactan las finanzas públicas.

    “Los riesgos del cambio climático y los desastres naturales impactan las finanzas públicas a través de daños a la infraestructura pública, pérdidas en la producción, aumento del gasto público, reducción de los ingresos fiscales, disminución de la recaudación tributaria por contracción económica y aumento de la deuda pública”, sostiene.

    El cóctel de crisis está conformado así: el 88.7 % del territorio salvadoreño es considerado “zona de riesgo”, mientras que un 63 % presenta amenaza sísmica alta y muy alta; un 38 % es susceptible a deslizamientos; un 35 % a sequías y un 15 % a inundaciones.

    Según la evaluación, un sismo de gran magnitud generaría desviaciones que se traducirían en una reducción de 1.5 puntos porcentuales del PIB, así como un aumento de 2 % del déficit fiscal y un 3.9 % de la deuda pública.

    Ante esto, Hacienda estima que los pasivos contingentes por la ocurrencia de terremotos, sequías y exceso de lluvias costarían $665 millones en los próximos cinco años, un 1.81 % del PIB.

    Otros riesgos

    Hacienda también advierte de riesgos específicos como los derivados de empresas públicas, gobiernos locales, garantías soberanas y asocios público-privados (APP).

    El documento señala que la deuda municipal ha representado un promedio de un 2.1 % del PIB en los últimos 14 años. En 2024, el saldo sumó $766.5 millones, de los cuales Hacienda asume $473.2 millones, mientras que $293.3 millones son responsabilidad directa de las municipalidades.

    Además, recuerda que la gestión financiera de las empresas públicas no financieras (EPNF) puede convertirse en ingresos al fisco o en una carga, si requiere subsidios, rescates o afecta la calificación crediticia.

    Actualmente, El Salvador solo tiene un APP en ejecución con la terminal de carga del Aeropuerto Internacional. La figura de un APP permite que un privado administre un bien o servicio público por un tiempo, con el compromiso de inversión.

    Según el análisis de Hacienda, este proyecto es autosostenible y no requiere garantías ni pagos firmes del gobierno.

  • La manufactura registra su mayor crecimiento en cuatro años impulsada por alimentos

    La manufactura registra su mayor crecimiento en cuatro años impulsada por alimentos

    La industria manufacturera creció un 4.35 % en el tercer trimestre de 2025, la mayor tasa en cuatro años, gracias a la demanda de alimentos procesados y la fabricación de productos metálicos, según el Banco Central de Reserva (BCR).

    La manufactura es uno de los mayores empleadores formales de la economía salvadoreña y motor de las exportaciones, ya que representa diversas actividades, como alimentos y bebidas, textil y confección, papel y cartón, farmacéutica, plásticos, entre otros.

    En la actualización del producto interno bruto (PIB) del tercer trimestre, realizada el 22 de diciembre pasado, el BCR constató que la industria manufacturera mantiene una tendencia de recuperación luego de haber sufrido un ciclo de contracción desde el segundo trimestre de 2022 hasta el tercer trimestre de 2024.


    Según el BCR, la tasa de crecimiento del último ciclo económico es la más alta desde el tercer trimestre de 2021, cuando el sector se encontraba en una etapa de recuperación tras las caídas sufridas en 2020 por los esquemas de confinamiento.

    ¿Qué impulsó este crecimiento?

    El Banco Central indicó que en el tercer trimestre de 2025 hubo “señales de recuperación” del rubro, sobre todo por la producción de alimentos procesados, como aceites, lácteos y productos de molinería y panadería.

    También hubo un impulso en la fabricación de productos metálicos y no metálicos, plásticos, papel, prendas de vestir y la maquila de otros productos.

    “Estas señales de recuperación de las industrias manufactureras fueron impulsadas por una mayor demanda interna y por el comercio exterior, puesto que entre enero y septiembre de 2025 generaron el 95.7 % del valor total de las exportaciones y el 94.2 % de las importaciones, lo que demuestra su importancia para el comercio exterior”, explicó el BCR.

    Para fortalecer el sector, este año se lanzó el Consejo Industria, que representa a 26 sectores productivos y presentó un plan de desarrollo 2025-2029 con el objetivo de atraer más de $1,000 millones en inversión y generar 20,000 empleos en cuatro años.

    Además, el plan contempla la creación de 200 nuevas empresas industriales y un crecimiento del 8 % en las exportaciones anuales.

  • Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Remesas sacan de la pobreza a más de 369,000 salvadoreños

    Al menos 369,617 salvadoreños ven una mejora en su condición económica gracias a las remesas familiares, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

    En su informe anual sobre las remesas en América Latina y el Caribe, publicado en noviembre pasado, el multilateral elaboró un experimento conceptual sobre el impacto potencial de estos ingresos en los niveles de pobreza en Guatemala, El Salvador, Honduras, República Dominicana, México, Ecuador y Colombia.

    Dicho análisis parte de un “sesgo”, plantea el BID, según el cual la mayor parte de las remesas se destina a hogares que no son pobres, pero que, si no recibieran estos ingresos, podrían serlo.

    El texto señala que el 80 % de la masa total de remesas en Guatemala llega a hogares que no viven en pobreza, un porcentaje que sube a 90 % en El Salvador, República Dominicana y Colombia.

    Según el estudio, al menos cuatro millones de personas en estos países pasan de un nivel de pobreza extrema a relativa, o alcanzan ingresos que los ubican por encima de la línea de pobreza.

    En el caso de El Salvador, 116,201 personas en pobreza extrema pasan a no pobres gracias a las remesas, mientras que 80,262 salen de pobreza extrema a relativa.

    Además, 173,254 pasan de pobreza relativa a no pobres.

    Remesas no siempre llegan a los más pobres

    Uno de los enfoques más usados para medir la pobreza es el monetario, es decir, que los ingresos que reciba un hogar cubran la canasta básica alimentaria (CBA). En pobreza extrema se encuentran quienes no tienen suficientes recursos para una CBA simple, y en pobreza relativa quienes no alcanzan para una CBA ampliada (dos CBA).

    De esa manera, el análisis señala que el 20.5 % de los hogares que reciben remesas no son pobres, frente a un 11.5 % que se encuentran en el umbral de pobreza relativa y un 3.5 % en pobreza extrema.

    El BID plantea que los hogares receptores de remesas que aún se mantienen en condición de pobreza extrema no salen de este umbral por varios factores, como que el monto recibido es reducido o que debe distribuirse entre varios miembros. Además, señala que muchas familias no reciben estos ingresos porque nadie ha migrado al exterior, ya que la migración requiere una inversión significativa.

    El multilateral recuerda que las remesas son un músculo clave en las economías de la región y que llegan a representar un 27.3 % del producto interno bruto (PIB) de El Salvador, el tercer país de mayor dependencia de estos ingresos en América Latina.

    El VII Censo de Población y VI Censo de Vivienda, presentado en 2024, reveló que el 26.8 % de los hogares recibe remesas familiares, mientras que el Banco Central de Reserva (BCR) reporta que más de 2.2 millones de salvadoreños han recibido al menos una vez estos ingresos en 2025.

  • Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    Hacienda prevé inversión de $1,543 millones anuales en obra pública entre 2025 y 2029

    El Ministerio de Hacienda proyecta una ejecución de inversión pública anual de $1,542.2 millones en los próximos cuatro años, de acuerdo con el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en el marco del programa de asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    Dicho documento plantea las metas como parte del ajuste fiscal de 3.5 % del producto interno bruto (PIB) para contener el alto nivel de endeudamiento público y el déficit fiscal, sin comprometer la inversión pública, que, según analistas, es clave para el desarrollo económico.

    “En términos de valores devengados, la inversión pública para el período 2025-2029 se proyecta que se ejecutará a un promedio anual del orden de $1,542.2 millones, lo que representa el 68.7 % del total programado”, señala el informe disponible en Transparencia Fiscal.

    Hacienda estima que la inversión pública representará un promedio de 4.2 % del PIB hasta 2029, por arriba del 3.7 % registrado en 2024, cuando sumó $1,300 millones.

     

    Proyectos para los próximos cuatro años

    El documento detalla los 12 proyectos más importantes que, según el gobierno, se ejecutarán en los próximos años. Algunos comienzan en 2025 o concluyen antes del período de consolidación fiscal.

    Hacienda detalla que la Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM) mantendrá tres proyectos, enfocados en infraestructura diversa a nivel nacional, red vial y equipamiento de centros educativos.

    Según el documento, el gobierno tiene una inversión prevista de $1,002.6 millones en infraestructura diversa a nivel nacional de 2025 a 2029, mientras que para la red vial destinará $704.9 millones, en este caso de 2026 a 2029.

    Para los centros educativos intervenidos por la DOM se tiene prevista una inversión de $373.8 millones de 2026 a 2029.

    La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) dispondrá de $309 millones para la construcción y equipamiento del Aeropuerto Internacional del Pacífico, en La Unión, entre 2025 y 2029.

    Por su parte, el Ministerio de Educación recibiría $305.9 millones de 2025 a 2028 para el programa Crecer y Aprender Juntos. Para 2029 no se tiene monto programado.

    De 2025 a 2028, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) administrará $293.1 millones para la construcción del viaducto y la ampliación de la carretera CA01W, en el tramo de Los Chorros, mientras que Educación tendrá, en igual período, $231.8 millones para el programa Mi Nueva Escuela.

    El documento detalla que el Fovial dispondrá de $225.4 millones, monto que abarca de 2027 a 2029, para el mantenimiento rutinario de las vías a nivel nacional, así como $161 millones para mantenimiento periódico.

    El Ministerio de Salud tiene dos proyectos: uno de $183.7 millones para Creciendo Saludables Juntos y otro de $173.3 millones para el programa de Salud Inteligente e Integral (Prosint).

    En 2026 comenzará la programación de $160.4 millones que tendrá el MOP hasta 2029 para la construcción del bypass de Apopa.

    En estos 12 proyectos se ejecutará una inversión de $4,124.9 millones entre 2025 y 2029.

  • El PIB de Nicaragua creció un 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025

    El PIB de Nicaragua creció un 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025

    El Producto Interno Bruto (PIB) de Nicaragua registró un crecimiento del 4.9 % en los primeros nueve meses de 2025, informó este miércoles en Managua el Banco Central nicaragüense.

    Con ese resultado, el crecimiento acumulado anual a septiembre de 2025 se ubicó en 4.5 %, de acuerdo con la estimación preliminar del banco emisor del Estado.

    La entidad monetaria explicó que el PIB correspondiente al tercer trimestre de 2025 (julio-septiembre) tuvo un «mayor dinamismo», al registrar un crecimiento interanual de 6.8 % (5 % en el trimestre anterior).

    Para 2025, el Banco Central de Nicaragua estima un crecimiento económico de entre un 3 % y un 4 %, con una inflación anual que oscilará entre el 2 % y el 4 %.

    El emisor indicó que la evolución interanual del PIB en el tercer trimestre de 2025 fue resultado del crecimiento en las actividades de construcción (28.2 %), explotación de minas y canteras (25.1 %), comercio (11.3 %), hoteles y restaurantes (9 %), pecuario (5.6 %), agua (5.5 %), transporte y comunicaciones (5.1 %) e industria manufacturera (5,1 %), entre otras actividades económicas.

    Esa evolución se vio atenuada por las disminuciones en administración pública (-4.5 %), pesca y acuicultura (-1.9 %), silvicultura y extracción de madera (-1.3 %), y agricultura (-1.2%), anotó.

    Por el enfoque del gasto, el crecimiento del PIB trimestral estuvo determinado por el impulso de la demanda interna, debido al crecimiento del consumo (5.7 %) y de la inversión fija (30.6 %), puntualizó la entidad monetaria.

    «Lo anterior se vio atenuado por la disminución de la demanda externa neta, como resultado del mayor aporte marginal negativo de las importaciones, que primó sobre el aporte de las exportaciones», apuntó.

    El PIB nicaragüense aumentó el 3.6 % en 2024 con respecto a 2023, cuando la economía de Nicaragua creció un 4,4 %, siendo el cuarto año consecutivo de incremento después de tres periodos de cierre con saldo en rojo, según la entidad monetaria.

    En 2022, el PIB de Nicaragua creció un 3.6 % y 10.5 % en 2021.

    Para 2026, el Gobierno prevé un crecimiento de la economía nicaragüense de entre un 3 y 4 %, con una inflación del 2,7 %.

  • Hacienda proyecta reducción gradual de la deuda pública hasta 82 % del PIB en 2029

    Hacienda proyecta reducción gradual de la deuda pública hasta 82 % del PIB en 2029

    El Ministerio de Hacienda prevé un descenso de la deuda a partir de 2026 hasta que llegue a un 82 % del producto interno bruto (PIB) en 2029, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2025-2029, publicado en Transparencia Fiscal.

    Este informe es uno de los compromisos asumidos por el gobierno salvadoreño ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) como parte del acuerdo por $1,400 millones, cuyo principal fin es ordenar las cuentas fiscales. Además, se enmarca en los parámetros definidos en la Ley de Sostenibilidad Fiscal para el Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

    De acuerdo con las proyecciones, la deuda del sector público no financiero (SPNF) se mantendrá con una “trayectoria estable y decreciente” entre 2025 y 2029, a través de la implementación de medidas de corrección fiscal que implicarán un ajuste de 3.5 puntos porcentuales del PIB.

    El documento plantea como meta una reducción de 5.4 puntos porcentuales en relación con el PIB entre 2024 y 2029, que pasaría de un 87.4 % a 82 %.

    Con dicha reducción se cumpliría la meta establecida en la Ley de Sostenibilidad Fiscal, aprobada en junio de 2025, que fija un límite de endeudamiento no mayor del 80 % del PIB para 2030.


    Hacienda propone esa reducción del peso de la deuda mediante un ajuste en el superávit primario —más ingresos que gastos— y un crecimiento económico sostenido.

    Para este período se prevé un superávit primario promedio de 3.3 % del PIB, menor en relación con la tasa de 4.2 % registrada al cierre de 2024, mientras que el déficit fiscal —más gastos que ingresos— llegaría a 2.6 % en 2029.

    En cuanto al crecimiento económico, Hacienda considera que las medidas económicas y fiscales permitirán “mejorar la capacidad estructural de la economía, logrando crecer sin crear presiones inflacionarias, aumentando en el mediano plazo el crecimiento del PIB potencial y una mayor resiliencia ante choques externos”.

     

    Indicadores fiscales 2025-2029:
    – Reducción de 5.4 puntos porcentuales de la relación de la deuda con el PIB entre 2024 y 2029, que pasaría de 87.4 % a 82 %.
    – El déficit fiscal se reduciría gradualmente hasta llegar a 2.9 % en 2029.
    – El balance primario —más ingresos que gastos sin incluir intereses— sería de 1.9 % en 2025 y aumentaría hasta 3.7 % en 2027 y 4.2 % en 2029.
    – La inversión pública alcanzaría un promedio de 4.2 % del PIB.
    – El gasto público total pasaría de 29.4 % del PIB en 2025 a 29.2 % en 2029. El gasto corriente llegaría a 25.2 % del PIB en 2029.

     

    Riesgos: ¿qué podría frenar el cumplimiento de esta meta?

    Sin embargo, el informe advierte que el costo de la deuda es el principal “factor de presión al alza”. Si bien el superávit fiscal reduciría la deuda en 16.6 % del PIB y el crecimiento económico en 12 %, las altas tasas de interés la incrementarían en 24 %.

    También señala los riesgos asociados a los desastres medioambientales como uno de los mayores obstáculos, según una medición realizada con la herramienta para la evaluación de riesgos fiscales (FRAT), desarrollada por el FMI.

    “Estos podrían generar un impacto fiscal alto y tienen una probabilidad de materialización alta”, agrega, al ejemplificar que la ocurrencia de dos desastres —como un sismo o exceso de lluvias— podría reducir el crecimiento del PIB en 2 %, aumentar el déficit fiscal en 4.2 % y elevar la deuda en 6.6 %.

    Además, menciona “riesgos específicos” derivados de las empresas públicas, los asocios público-privados (APP), los gobiernos locales y las garantías soberanas, aunque aclara que generarían un “impacto fiscal bajo y una probabilidad de materialización media o baja”.

    En el informe, Hacienda también destaca “incrementos sostenidos” de la recaudación tributaria —al menos $2,858 millones entre 2020 y 2024— debido a medidas administrativas para mejorar y modernizar la administración tributaria, ampliar la base de contribuyentes y promover la equidad del sistema, sin aumentar impuestos.

  • FMI avanza segunda revisión del programa con El Salvador: destaca publicación de estudio actuarial de pensiones y medidas fiscales

    FMI avanza segunda revisión del programa con El Salvador: destaca publicación de estudio actuarial de pensiones y medidas fiscales

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó este lunes que “continúan los avances” para la segunda revisión del programa de $1,400 millones con El Salvador, al tiempo que destacó los resultados, económicos, fiscales y la publicación del estudio actuarial de pensiones.

    Según un comunicado, la misión del FMI sostuvo conversaciones virtuales y presenciales en los últimos meses con las autoridades salvadoreñas, en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF), aprobado en febrero de 2025, cuya revisión se esperaba para septiembre pasado.

    La nota señala que “continúan los avances en las negociaciones hacia un acuerdo a nivel del personal técnico en torno a la segunda revisión del programa en el marco del SAF”.

    El FMI destacó que la economía salvadoreña se expande a un “ritmo más rápido de lo previsto”, impulsada por una mayor confianza del mercado, el ingreso récord de las remesas familiares y una “inversión pujante”, por lo que proyecta un crecimiento económico de 4 % en 2025, por encima del 2.5 % estimado inicialmente.

    “El compromiso de las autoridades con la consolidación fiscal sigue siendo firme: la meta del saldo fiscal primario para fines de 2025 está bien encaminada hacia su cumplimiento, y el presupuesto para 2026 recientemente aprobado es consistente con una nueva reducción del déficit junto con una expansión del gasto social”, indicó el FMI.

    Sistema financiero y pensiones

    El organismo multilateral agregó que los esfuerzos fiscales están respaldados por la acumulación de reservas y una reducción del endeudamiento interno, de acuerdo con las metas establecidas en el programa, que contempla un ajuste fiscal de 3.5 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

    “Para ayudar a apuntalar la consolidación proyectada, se ha publicado recientemente un estudio actuarial sobre pensiones, junto con el marco fiscal de mediano plazo”, indicó el Fondo.

    De acuerdo con el cronograma, el estudio actuarial se debía publicar en septiembre tras una primera prórroga, ya que inicialmente se esperaba en junio. El Ministerio de Hacienda tiene disponible un link en el portal de Transparencia Fiscal, pero no se encuentra disponible, aunque en redes circula un documento.

    Además, citó reformas orientadas a fortalecer la estabilidad financiera, la banca, la gestión de crisis y los sistemas de garantía, así como la adopción de regulaciones de Basilea II para mejorar la cobertura de liquidez y el financiamiento.

    El FMI adelantó que las negociaciones para la venta de la billetera pública Chivo se encuentran “muy avanzadas”, mientras que las discusiones sobre el bitcoin se centran en la transparencia, la protección de los recursos públicos y la mitigación de riesgos.

    El organismo sostuvo que continuará la “estrecha colaboración” con las autoridades salvadoreñas para alcanzar un acuerdo a nivel técnico sobre las reformas necesarias que permitan completar la segunda revisión del programa, cuyo aval del directorio habilitaría un nuevo desembolso.

    Hasta la fecha, el FMI ha desembolsado $231 millones del programa: $113 millones en febrero, con la aprobación del acuerdo, y $118 millones tras la primera revisión en junio.

  • La economía salvadoreña creció 5.1 % en el tercer trimestre, su mayor avance desde 2021

    La economía salvadoreña creció 5.1 % en el tercer trimestre, su mayor avance desde 2021

    La economía salvadoreña registró un crecimiento de 5.1 % en el tercer trimestre de 2025, la tasa más alta desde 2021, en medio del rebote económico tras la pandemia de coronavirus, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).

    En la actualización del producto interno bruto (PIB), realizada este lunes, el BCR detalló que es el crecimiento más importante registrado desde el cuarto trimestre de 2021, cuando documentó un 6.22 %. En ese momento, la actividad económica experimentaba un ciclo de repunte por la contracción de 2020 por los cierres derivados de los esquemas de confinamiento.

    Además, es 4.3 veces más alto que el 1.16 % que creció la economía salvadoreña en el tercer trimestre de 2024.

    Después de un suave inicio en 2025, la economía salvadoreña dio señales de recuperación, impulsada por el fuerte dinamismo de la industria de la construcción, así como por el ingreso récord de remesas familiares.

    El BCR reporta que en el primer trimestre el PIB creció un 2.44 %, para continuar en el segundo con un 4.12 %.


    En una reunión de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca), realizada a finales de noviembre en República Dominicana, el BCR informó que la proyección de crecimiento económico para 2025 se ubica entre un 3.5 % y un 4 %. Esta estimación está alineada con la ofrecida por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, quien en un evento de inversión privada estimó un crecimiento del 4 %.

    Construcción se mantiene al frente

    El PIB salvadoreño se conforma por 19 actividades, de las cuales la industria de la construcción se mantuvo en el tercer trimestre a la cabeza, con un crecimiento interanual de 27.15 %.

    La construcción se considera un sector “tractor” porque estimula otras actividades de la economía, como la producción de cemento o acero y la contratación de profesionales.

    «El crecimiento económico durante el tercer trimestre de 2025 estuvo impulsado principalmente por el dinamismo del sector construcción, particularmente, por el desarrollo de proyectos de inversión pública y privada que continuaron creciendo de forma importante en el país. Este sector genera empleo y también impulsa otras actividades económicas relacionadas», indicó el BCR en un comunicado.

    De esa manera, el rubro de explotación de minas y canteras experimentó un fuerte crecimiento de 23.35 % en el tercer trimestre, mientras que las actividades profesionales, científicas y técnicas reportaron un repunte de 20.49 %.

    Las industrias manufactureras —motor de las exportaciones— reportaron un crecimiento de 4.35 %, la tasa más importante desde el tercer trimestre de 2021. Esto se debe a que, del segundo trimestre de 2022 al tercero de 2024, registraron contracciones.

    El BCR indicó que «se observaron señales de recuperación de la industria manufacturera, especialmente en la producción de alimentos procesados, aceites, lácteos, productos de molinería y panadería, así como la fabricación de productos metálicos, no metálicos, plásticos, papel, prendas de vestir y maquila de otros productos».

    Sin embargo, el BCR reporta que la actividad de administración pública y defensa registró una contracción por tercer trimestre consecutivo, de -4.92 %, así como el rubro de atención de la salud humana, que acumuló cuatro trimestres en negativo, tras cerrar en -3.30 %.

  • Los hogares salvadoreños reciben un récord de $9,021 millones en remesas a noviembre

    Los hogares salvadoreños reciben un récord de $9,021 millones en remesas a noviembre

    Los hogares salvadoreños han recibido más de $1,374.7 millones adicionales en remesas en los primeros 11 meses del año, informó el Banco Central de Reserva (BCR).

    De enero a noviembre, las remesas sumaron $9,021.7 millones, equivalente a un crecimiento interanual del 18 %. Esta cifra es la más alta reportada en tres décadas y supera en un 6.3 % el total captado en 2024.

    Detrás de este fuerte impulso está el temor a la deportación de los salvadoreños en Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, según analistas, quienes advierten que en 2026 podría registrarse una desaceleración a medida que se agoten los ahorros de la diáspora y entre en vigencia un impuesto del 1 % a partir del 1 de enero.

    Solo en noviembre se recibieron $815.3 millones, al menos $109 millones (15.4 %) más que en igual mes de 2024.

    El número de operaciones sumó 24.7 millones, un crecimiento del 4 % en relación con las 23.8 millones de transferencias registradas en igual período del año pasado.

    Fuerte crecimiento de las remesas desde EE. UU.

    El 92.4 % de las remesas recibidas a noviembre procedió de Estados Unidos, equivalente a $8,340 millones, lo que representó un crecimiento del 19 %.

    Canadá aportó un 0.9 %, con $76.7 millones; España, un 0.7 %, al sumar $61.1 millones; Italia, un 0.6 %, con $53.1 millones; y México, un 0.1 %, con $11.5 millones.

    La octava encuesta de población salvadoreña en EE. UU., publicada a inicios de diciembre, revela que el 80.9 % de los migrantes salvadoreños en ese país envía remesas de manera periódica.

    De acuerdo con el BCR, más de 2.2 millones de salvadoreños han recibido remesas al menos una vez en 2025, de los cuales 1.2 millones son mujeres y 979,998 hombres. Además, 1,203 remitentes no fueron identificados.

    Las remesas son uno de los mayores generadores de divisas de la economía salvadoreña y llegan al 26 % de los hogares. Estos ingresos incluso superan a las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera directa.

    Según el BCR, el 98.9 % de las remesas se destina al consumo privado —manutención, pago de servicios, educación o vestimenta—, mientras que solo un 1.1 % se asigna a inversión, como la compra de vivienda o la creación de negocios.

  • Casi la mitad de la deuda pública deberá pagarse en la próxima década

    Casi la mitad de la deuda pública deberá pagarse en la próxima década

    Casi la mitad de la deuda pública deberá pagarse en la próxima década, cerca de $15,300 millones, según datos del Ministerio de Hacienda.

    El perfil de la deuda del sector público no financiero (SPNF) a noviembre detalla que el saldo alcanzó los $32,613.2 millones —incluidas las pensiones—, equivalente a un 89.1 % del producto interno bruto (PIB) previsto para este año.

    Según el informe, el 25 % de estos compromisos debe pagarse entre uno y cinco años, mientras que un 22 % está programado para un plazo de entre seis y 10 años. Esto se traduce en un 47 % de la deuda total, equivalente a unos $15,328.2 millones.

    Hacienda documenta que un 34 % de la deuda pública se pagará entre 11 y 20 años, mientras que el 19 % restante está contratada a plazos mayores de 20 años.

    El saldo de la deuda del SPNF aumentó en $1,715.1 millones frente a los $30,898.1 millones registrados en diciembre de 2024, cuando representaba un 87.4 % del PIB.

     

    ¿En qué se debe?

    Del total registrado a noviembre, $11,241.1 millones corresponden a deuda derivada del sistema de pensiones, equivalente a un 30.7 % del PIB. Este componente aumentó en $715.2 millones respecto a diciembre del año pasado.

    Los restantes $21,372.1 millones se clasifican como deuda del SPNF, que incluye las obligaciones del gobierno central y de las empresas públicas no financieras. Este monto representa un 58.4 % del PIB y refleja un incremento de $999.9 millones frente al cierre de 2024.

    De este saldo, $1,130.8 millones corresponden a Letras del Tesoro (Letes) y $96.8 millones a Certificados del Tesoro (Cetes), que en conjunto suman $1,227.6 millones, equivalente a un 3.4 % del PIB. Estos títulos se emiten en el mercado local, principalmente con bancos, sin requerir aprobación de la Asamblea Legislativa, y se utilizan para solventar deficiencias temporales de caja fiscal.

    Hacienda reporta que un 14 % de la deuda fue emitida a tasas de interés de entre 3 % y 6 %, seguido de un 34 % contratada entre 6 % y 8 %.

    Un 19 % de las obligaciones devenga intereses de entre 8 % y 9 %, mientras que por un 24 % de la deuda se paga un cupón de hasta 9 %.