Etiqueta: régimen de excepción

  • Ministro Villatoro dice que dejarán «legalmente sellado» que ningún pandillero «pueda ser liberado»

    Ministro Villatoro dice que dejarán «legalmente sellado» que ningún pandillero «pueda ser liberado»

    El ministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, afirmó recientemente que dejarán “legalmente sellado” el marco normativo de El Salvador «para que ningún pandillero sea liberado», en un futuro, mientras defendía el proyecto de presupuesto de la cartera estatal que dirige.

    «Creo que nuestra comunión con el pueblo salvadoreño se mantiene sólida y, si el día de mañana nos toca irnos, de manera responsable, somos una generación que va a dejar legalmente sellado este tema para que ninguno de esos, en el futuro, pueda ser liberado. Es decir, jugamos con dos grandes estrategias, por un lado, nuestro protocolo de guerra, que está sustentado sobre el régimen de excepción y que la población respalda bastante porque no es lo mismo vivir para ellos en régimen de excepción que vivir en régimen terrorista», expresó. Luego, se refirió a la reforma penal y específicamente a la cadena perpetua para el delito de pertenencia a organizaciones terroristas, vigente desde abril de 2026.

    Villatoro definió el régimen de excepción, aprobado el 27 de marzo de 2022, como el «protocolo de guerra» del gabinete de seguridad «en contra de estas organizaciones criminales».

    «Al entender la esencia de estas organizaciones se responde el porqué no se ha levantado el régimen de excepción. Hoy por hoy, tenemos un país envidiable, un país que exporta esperanza, seguridad, pero nosotros salimos a custodiar, a la caza de todos esos miembros no brincados que aún quedan en nuestro territorio», expresó.

    El funcionario se refirió a las reformas legales «necesarias para cumplir a cabalidad» la promesa de que «ninguno de los asesinos seriales, pandilleros o pandilleros no brincados, postes, chequeos, gatilleros, van a salir de la cárcel» y resaltó la aprobación de la cadena perpetua, aprobada para el delito de pertenencia de organizaciones terroristas pese a que la mayoría de personas capturadas por sus vínculos con pandillas fueron arrestadas por «agrupaciones ilícitas».

    «Ustedes mismos nos apoyaron con la iniciativa de reforma de la Constitución donde establecía la cadena perpetua por pertenencia a organizaciones terroristas», indicó.

    Villatoro aseguró que disponen de la infraestructura legal necesaria para lograr condenas de más de 11,00 pandilleros capturados durante el régimen de excepción.

    «Ese círculo del sistema judicial completo, desde que se investigó, se capturó, se procesó y se condenó, ya no hay vuelta atrás, los 45 (años), las cadenas perpetuas, los 30, los 20 años, ya los tienen y esa es la apuesta, seguir semana a semana, condenando dentro de un Estado de Derecho que somete a un detenido a un sistema judicial que termina imponiendo la sanción», expresó.

    El 79 % de 10,561 pandilleros condenados durante el régimen de excepción han sido condenados a penas entre 15 y 45 años de prisión, mientras 13 han sido sentenciados a cadena perpetua según cifras oficiales. El Gobierno no ha informado si acusará nuevamente a estas personas cuando concluyan sus penas o no.

    El Gobierno anunció recientemente que revisará las penas de las personas acusadas de ser colaboradores de pandillas. La cadena perpetua, una vez impuesta, puede reducirse a 10 años de prisión a petición fiscal según la reforma penal.

    El Salvador tiene en sus cárceles unos 121,000 personas privadas de libertad de los cuales 96,400 son pandilleros. El presidente salvadoreño ha dicho que el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) “es la cárcel más dura” para “personas que han matado diez o incluso más” personas y que en el resto del sistema penitenciario tienen “programas de capacitación” y por cada día que trabajan se les descuenta a los reos dos días de su condena.

  • Así responde Bukele cómo desmanteló las pandillas en El Salvador

    Así responde Bukele cómo desmanteló las pandillas en El Salvador

    Ante la pregunta sobre cuáles son las recomendaciones concretas del gobierno salvadoreño al peruano y por dónde empezó a resolver el problema criminal de las pandillas en El Salvador, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, mencionó la depuración judicial, el aumento de penas de prisión para los pandilleros, el equipamiento policial y militar, y el desmantelamiento financiero de las pandillas.

    “Queremos saber por dónde empezó El Salvador, ¿por la cárcel?, es uno de los grandes aciertos, ¿pero qué se hizo?”, preguntó una periodista de Perú, en una conferencia de prensa que celebró esta semana conjuntamente con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, después de realizar un recorrido por el Centro del Confinamiento del Terrorismo (CECOT).

    “Hicimos muchas cosas, unas primero, otras en paralelo y otras después, varias al mismo tiempo”, expresó.

    Bukele mencionó la depuración judicial, una reforma a la Ley de la Carrera Judicial que ordenó el retiro de jueces y magistrados mayores de 60 años aprobada en agosto de 2021, y el aumento de penas de prisión para los pandilleros. “Era de dos a cuatro años. Si le daban dos o tres años, salía el mismo día y se sustituía por trabajo comunitario”, dijo.

    El mandatario se preguntó si Perú está en la disponibilidad en capacidad o intención de depurar jueces y magistrados. “Hacerlo pero para nosotros sí fue crucial”, afirmó. Señaló que, cuando arrestaban a los delincuentes, estos salían libres esa misma tarde “a matar al policía o a la familia del policía que lo había arrestado o a la familia si el juez no lo dejaba libre”.

    El gobernante hizo así un resumen de su fórmula: “Hubo reforma legal, se cambiaron las leyes, se equipó a la Policía, se equipó al Ejército, no tenían ni botas, ahora tienen todo tipo de armamento, vehículos. Se intervinieron las comunidades. Se desmantelaron las redes que sostenían financieramente a toda esta gente. Se le dio la confianza y el empoderamiento a los salvadoreños para poder denunciar al que le estaba pidiendo extorsión sabedor de que esa denuncia iba a llevar al arresto del extorsionista y no del asesinato por haberlos denunciado”.

    “Es holístico, no hay una sola bala de plata que arregla todo”, agregó.

    El mandatario no mencionó el régimen de excepción, aprobado el 27 de marzo de 2022 para suspender las garantías constitucionales relacionadas al derecho de defensa, periodo máximo de detención de 72 horas y privacidad de las telecomunicaciones, una medida aprobada por la Asamblea Legislativa exactamente al cierre de una matanza provocada por los pandilleros durante tres días, 25, 27 y 27 de marzo.

    Luego, el presidente también criticó a organizaciones que reclaman por los derechos de los privados de libertad.

    “Aquí teníamos un cartel delincuencial que llegaba a todos los niveles desde, no gobiernos extranjeros, pero sí organismos internacionales, que yo digo que muchos de esos organismos internacionales realmente son los bufetes de los delincuentes… Aquí la pregunta es si vamos a priorizar el derecho humano del asesino sobre el derecho humano de la persona inocente”, dijo Bukele.

    Sobre las críticas hacia la alimentación en el sistema carcelario, aseguró que primero van a garantizar los salvadoreños de bien coman pollo y que los perros y gatos se alimenten bien, y solo después, si sobra dinero, comprarían pollo para los delincuentes también. “Pero antes no”, dijo.

    El mandatario sostuvo que todo lo han compartido con el gobierno peruano y que seguirán compartido más información.

    El gobierno de El Salvador ha negado en múltiples ocasiones haber pactado o negociado con las pandillas para reducir los índices de homicidios a cambio de beneficios carcelarios o apoyo electoral como lo han publicado medios como El Faro que aseveran que la matanza de marzo de 2022 fue el final del pacto.

  • Organizaciones piden a la CIDH que ofrezca asistencia a El Salvador en plan de liberación anticipada de colaboradores ocasionales de pandillas

    Organizaciones piden a la CIDH que ofrezca asistencia a El Salvador en plan de liberación anticipada de colaboradores ocasionales de pandillas

    Carlota Roby, abogada senior de la Fundación Robert F. Kennedy Human Rights, en representación de un conjunto de organizaciones, solicitó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que ofrezca asistencia técnica al Estado sobre el plan de liberación de personas anunciado por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, entre declaraciones los días 15 y 17 de octubre pasados.

    La petición fue realizada el lunes 26 de octubre en una de las audiencias públicas realizadas por la CIDH en el 197° período de sesiones celebradas en Ciudad de Panamá, del 26 al 30 de octubre.

    La abogada detalló en la solicitud que buscan que dicho proceso de posible liberación se haga con imparcialidad y experticia como «mecanismo independiente de revisión de sentencias”.

    «Y ofrezca asistencia técnica al Estado respecto al plan de liberación de personas anunciado por el presidente Bukele entre el 15 y 17 de octubre, y verifique que este proceso, de hacerse, se haga desde la imparcialidad y experticia de un mecanismo independiente de revisión de sentencias», indicó la representante, quien expuso junto con David Morales, de Cristosal; Ingrid Escobar, del Socorro Jurídico Humanitario (SJH) y Pedro López Castellón, familiar de una persona detenida y fallecida en el régimen de excepción.

    Las organizaciones. también buscan que la CIDH pida al Estado salvadoreño información adicional de este plan en el cual, según el mandatario salvadoreño, se evaluará la posible inclusión al Plan Cero Ocio de las personas acusadas de ser colaboradores de pandillas. Bukele aclaró que dicha evaluación se hará sobre las personas acusadas de colaborar circunstancialmente con alguna pandilla y no sobre las personas que colaboraban de manera permanente.

    Según la petición de las organizaciones, la información sería solicitada por la CIDH al Gobierno salvadoreño aplicando el artículo 41 de la Convención Americana de Derechos Humanos, que establece que la CIDH tiene la función de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos, solicitando informes a los Estados miembros sobre medidas adoptadas en derechos humanos y prestar asesoramiento dentro de sus posibilidades.

    También solicitaron que la CIDH solicite al Estado salvadoreño la entrega «inmediata y pública de listados completos de todas las personas detenidas bajo el régimen de excepción, sus centros detención y su estado procesal, registros de muerte en centros penales desde marzo de 2022 con causas de muerte, autopsias, expedientes médicos, informes de investigación y ubicación de inhumaciones sin invocar reservas”.

    De la misma manera, pidieron que solicite iniciar investigaciones penales imparciales de las muertes bajo custodia estatal aplicando el protocolo de Minnesota, que establece normas para investigar muertes potencialmente ilícitas o sospechas de desaparición forzada en las que pueda estar involucrado el Estado.

    Luego de dar un informe sobre las denuncias de violaciones a derechos humanos y asegurar que «reconocer el derecho a la seguridad no puede significar abandonar las protecciones fundamentales de los derechos humanos”, la representante de las organizaciones pidieron «urgentemente al Estado de El Salvador detener, investigar y castigar toda práctica de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, y garantizar la integridad física y la vida de todas las personas privadas de libertad».

    La asociación Cristosal documentó 454 muertes de personas detenidas, de las cuales 33 eran mujeres, tres niñas y un niño, de los cuales encontraron, dijo David Morales, 87 casos «con evidencia de violencia».

    Según las organizaciones, de las muertes documentadas, las entidades del Estado identificaron edema pulmonar a cerebral como causa de la muerte en 201 casos documentados, lo que les indica «un patrón de posible encubrimiento por el Instituto de Medicina Legal (IML)» ya que el edema pulmonar «es la alteración fisiológica provocada por la causa real, ya sea una enfermedad, lesión o un trauma», explicó Morales.

    También, pidieron asegurar atención médica inmediata y adecuada para todas las personas privadas de libertad, acceso a medicación y traslado oportuno, atención hospitalaria cuando corresponda, garantizar acceso regular y efectivo de familiares y defensa de las personas detenidas y la notificación inmediata en caso de hospitalización o fallecimiento”.

    El gobierno salvadoreño ha negado públicamente la comisión de hechos de tortura y muertes violentas de personas detenidas.

    En marzo pasado, la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira, negó que haya persecución a los defensores de derechos humanos, detenciones arbitrarias o desapariciones forzadas y aseveró que en El Salvador “impera el principio de igualdad ante la ley»; mientras, el procurador general, René Escobar Álvarez, aseguró que «El Estado rechaza cualquier intento de atribuirle una política o práctica orientada a la comisión, tolerancia o promisión de actos como desaparición forzada, tortura, violencia sexual o ejecuciones arbitrarias» y que la actuación del Estado «ha estado dirigida a enfrentar una amenaza criminal extraordinaria» para proteger a la población contra las pandillas.

  • Estado salvadoreño no acudió a audiencia de la CIDH sobre situación de privados de libertad en régimen de excepción

    Estado salvadoreño no acudió a audiencia de la CIDH sobre situación de privados de libertad en régimen de excepción

    El Estado salvadoreño no asistió a la primera audiencia pública del 197 periodo de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) titulada “Situación de las personas privadas de libertad en el marco del estado de excepción”, que se desarrolla en Panamá, donde se celebrarán audiencias del 26 al 30 de octubre.

    “El día de hoy está ausente el Estado pese a que la CIDH hizo llegar oportunamente y de acuerdo al reglamento la invitación a esta audiencia”, indicó el comisionado Edgar Stuardo Ralón Orellana, presidente de la CIDH.

    “Estas audiencias tienen un valor especial al permitir que las voces de las personas afectadas sean escuchadas directamente”, señaló.

    El presidente de la CIDH recordó que el artículo 63 del reglamento de la CIDH obliga a que el Estado debe brindar garantía a las personas participantes o que suministren a la comisión información, testimonios o pruebas, y que por tanto no puede “enjuiciar a testigos, peritos ni ejercer represalias” contra ellos ni contra sus familiares por sus declaraciones ante la Comisión.

    “Lamentamos la ausencia del Estado en esta audiencia”, expresó, por su parte, Carlota Roly, abogada senior para América Latina de la organización Fundación Robert Kennedy Human Rights.

    Sostuvo que el régimen de excepción es permanente, se ha prorrogado 54 veces hasta el 26 de agosto y se ha normalizado como herramienta de seguridad pública con la suspensión de garantías clave como el plazo máximo de detención administrativa, el derecho a la defensa y la inviolabilidad de las comunicaciones.

    Señaló que ha habido 93,162 personas detenidas, 65,000 capturadas en el primer año del régimen, con 170 % índice de hacinamiento y 1 de cada 50 personas está privada de libertad en el país.

    Sobre las declaraciones del presidente salvadoreño en torno a un plan de libertad anticipada para cierto grupo de reos vinculados a pandillas, preguntó quién decidirá estas 10,000 causas y qué va a pasar con personas inocentes detenidas bajo el régimen de excepción.

    Por su parte, David Morales, de la asociación Cristosal, lamentó la ausencia del Estado y la vinculó con una “política general de opacidad” del Estado salvadoreño.

    Señaló que en una muestra de 1,178 detenidos bajo régimen de excepción se utilizó la figura de la flagrancia para la captura, los “jueces decretaban detenciones en automático” y comprobaron la tortura. “Contamos con evidencia de violencia en 87 casos” de los fallecidos bajo custodia estatal, señaló.

  • Repunte del 26 % en el presupuesto de cárceles tras leve reducción un año atrás

    Repunte del 26 % en el presupuesto de cárceles tras leve reducción un año atrás

    El presupuesto para la administración de centros penales aumenta en 26 % en el año 2026 después del refuerzo de $30 millones recibido en septiembre pasado, alcanzando los $154.4 millones, luego de cerrar en $128.6 millones en agosto el presupuesto programado para ese rubro. Para 2027, se han programado $128 millones.

    El aumento ocurre después de la leve reducción interanual reportada al cierre de 2025 de un 26 % hacia $121.8 millones.

    El gasto carcelario, sin embargo, aún no logra estabilizarse, ya que el monto previsto para el presente año triplica el presupuesto carcelario devengado de 2018 y aproximadamente duplica los presupuestos devengados entre los años 2019 y 2022.

    En los primeros ocho meses del año, que cubren un 66 % del año, Centros Penales ha ejecutado 88 % de su presupuesto.

    Hasta agosto, la unidad presupuestaria 07 Administración del Sistema Penitenciario 2026, tenía programado un presupuesto de $128,628,160, de los cuales ha devengado $110,262,844.86.

    En esos primeros ocho meses, sin contar el refuerzo de $30 millones, el presupuesto programado sufrió una reducción de $4,202,856.89 para terminar con un presupuesto programado modificado de $124,425,303.11, de los cuales se han comprometido ya $112,125,958.49.

    En los primeros ocho meses, la ejecución del gasto en el rubro penitenciario ha llegado a un 88.6 % del presupuesto disponible este año, un 22 % arriba de un cálculo proporcional a los ocho meses.

    De acuerdo con el informe del Ministerio de Hacienda “Aspectos principales de la ejecución presupuestaria de gastos 2026”, se han devengado $111.7 millones para la administración del sistema penitenciario “a efecto de apoyar la reintegración de la población privada de libertad”.

    En septiembre de 2025, el área penitenciaria fue reforzada con $10 millones para alimentación de privados de libertad.

    Este año 2026, también en septiembre, el refuerzo fue de $30 millones para “garantizar una gestión eficiente en el proceso de rehabilitación de los privados de libertad, dándole cumplimiento a las condiciones mínimas de detenciones”. Los fondos provinieron de un saldo de títulos valores aprobados en 2025 y colocados por hasta $344 millones.

    El aumento mayor ocurrió en 2024, cuando el presupuesto carcelario llegó a los $165.5 millones, su punto más alto, luego de triplicarse respecto al gasto penitenciario de 2018.

    Presupuestos programados y modificados del sistema penitenciario salvadoreño

    • Año 2018: de $44.6 millones a $53.6 millones.
    • Año 2019: de $48.3 millones a $63.3 millones, aumento de 18 %.
    • Año 2020: de $68.7 millones a $84.8 millones, aumento de 34 %.
    • Año 2021: de $70 millones a $85.1 millones, aumento de 0.4 %.
    • Año 2022: de $53.8 millones a $71.5 millones, disminución del 16 %.
    • Año 2023: de $57.6 millones a $138.5 millones, aumento del 93.7 %.
    • Año 2024: de $71.2 millones a $165.5 millones, aumento del 19.5 %.
    • Año 2025: de $72.4 millones a $121.8 millones, disminución del 26.4 %.
    • Año 2026: de $128.6 millones a $124.4 millones hasta agosto. Se aprobó el 9 de septiembre un refuerzo de $30 millones en septiembre por lo que el presupuesto aumentaría a $154.4 millones según el decreto 652. Aumento del 26.8 %.
    • Año 2027: de $128.6 millones (proyecto de presupuesto 2027). Disminución prevista de 16.7 % si el presupuesto no es reformado posteriormente.

    Los cálculos no toman en cuenta los fondos asignados a la unidad presupuestaria “08 Administración del sistema penal juvenil”, cuyo presupuesto programado ascendió a $3 millones y al cual se le ha recortado $36,980, para dejarlo en $2.97 millones. Se devengaron $1.3 millones en ocho meses.

    Para el año 2027, se prevé un presupuesto de $128,628,160 para la unidad presupuestaria 07 Administración del Sistema Penitenciario y $3,012,490 para la unidad presupuestaria 08 Administración del Sistema Penal Juvenil. Además, se incluyen $1,500,000 en 14 Desarrollo de la Inversión para la Reinserción y Rehabilitación.

    En El Salvador la administración carcelaria está estrechamente vinculada con el régimen de excepción aplicado a partir del 27 de marzo de 2022. Un 80 % de las personas en las cárceles son personas procesadas o condenadas por vínculos a pandillas, y un 20 % por delitos comunes según cifras oficiales divulgadas por la Presidencia de la República.

    En total son 120,956 presos, 96,457 vinculados a pandillas y 24,499 reos comunes.

    De los 96,457 detenidos vinculados a pandillas hay 42,125 «homeboys» o miembros de pandillas; 25,910 chequeos, postes, gatilleros y otros miembros «no brincados»; 17,793 «paros» o colaboradores habituales o permanentes de pandillas; y 10,629 colaboradores no habituales de pandillas.

    Entre los reos comunes, 3,902 están procesados o condenados por homicidio, 3,571 por violación y 17,026 por otros delitos.

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y su ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, han dicho que los pandilleros nunca volverán a salir de las prisiones aunque un informe oficial de la Fiscalía reveló que el 79 % de los pandilleros que han sido condenados recibieron penas menores a los 45 años de prisión y que 13 de ellos recibieron cadena perpetua. Han sido condenados, según cifras fiscales, 10,561 pandilleros durante el régimen de excepción. Bukele, por su parte, ha dicho que no todos los delitos en el país van a tener una condena infinita.

    Desde abril de 2026, El Salvador tiene vigente la cadena perpetua para el delito de pertenencia de pandillas, homicidios y violaciones, aunque puede bajar hasta 10 años de prisión con autorización fiscal.

  • Aprueban prórroga 56 del régimen de excepción, gobierno detecta conductas sobre financiamiento de estructuras delictivas

    Aprueban prórroga 56 del régimen de excepción, gobierno detecta conductas sobre financiamiento de estructuras delictivas

    Con 57 votos, la Asamblea Legislativa aprobó este miércoles la prórroga 56 del régimen de excepción que mantiene suspendidos tres derechos constitucionales en el país relacionados a la privacidad de las telecomunicaciones, tiempo máximo de detención administrativa de 72 horas y derecho de defensa y a ser informado de la razón de la detención.

    Los artículos de la Constitución que, según el decreto, están suspendido son los 12 inciso segundo, 13 inciso segundo y 24.

    La diputada Claudia Ortiz, de Vamos, votó en contra. Los diputados de Alianza Republicana Nacionalista (Arena) se encontraban ausentes.

    El gobierno sostiene en su solicitud que en el trabajo reciente de investigación ha detectado “conductas orientadas al financiamiento y al apoyo logístico de estructuras delictivas” y “actividades de comunicación y reclutamiento destinadas a conservar vínculos entre sus integrantes”, “facilitar la ejecución” de delitos y “generar condiciones para su eventual reorganización”.

    También, en su solicitud, detalla que “se han identificado acciones aisladas” que reproducen “el modo de operar de las pandillas” dirigidas a “mantener mecanismos de vigilancia, identificación y control sobre determinados espacios o comunidades”.

    De acuerdo al Gobierno, esto evidencia “la persistencia de dinámicas criminales” que buscan la “continuidad, adaptación o rearticulación” de las pandillas.

    En su solicitud de la prórroga 56, el Gobierno reporta 1,346 días sin homicidios durante el actual gobierno y la captura de 93,334 “personas vinculadas a estructuras criminales” durante el régimen de excepción. En anteriores solicitudes se han referido a los arrestados como “terroristas”.

    El régimen de excepción fue aprobado el 27 de marzo de 2022 luego de una matanza de 87 personas durante los días 25, 26 y 27 de marzo.

    El régimen de excepción es cuestionado por organizaciones no gubernamentales que argumentan que también es una herramienta utilizada para la persecución política y con la cual se han cometido capturas arbitrarias, torturas y muertes de personas detenidos bajo custodia estatal.

    La prórroga 56 iniciaría su vigencia el 28 de octubre de 2026 hasta el 27 de noviembre de 2026.

    “Esto no va a ser todo el tiempo, esto va a terminar a la medida que la última polilla, que el último gusano que está en esa herida no esté. Esto no va a ser eterno”. Reynaldo López Cardoza (PCN).

  • El 79 % de pandilleros condenados recibió penas de 15 a 45 años y 13 recibieron cadena perpetua

    El 79 % de pandilleros condenados recibió penas de 15 a 45 años y 13 recibieron cadena perpetua

    El 79 % de los 10,561 pandilleros condenados durante el régimen de excepción en El Salvador recibió penas de entre 15 y 45 años de prisión, mientras que 13 fueron sentenciados a cadena perpetua, informó este martes el fiscal general de la República, Rodolfo Delgado, ante diputados de la Asamblea Legislativa.

    El funcionario detalló que otros 62 integrantes de estructuras criminales recibieron condenas superiores a los 75 años de cárcel, durante su presentación ante la Comisión de Hacienda y Especial de Presupuesto, donde expuso los resultados de la Fiscalía General de la República (FGR).

    “Las penas que se han obtenido en el marco de las disposiciones que regulan el régimen de excepción, el 79% de los condenados recibió penas entre los 15 y los 45 años de prisión, 62 imputados han recibido penas mayores a los 75 años y a 13 ya se les impuso la pena de prisión perpetua, la cual desde el mes de marzo se encuentra vigente en nuestro país”, dijo Delgado ante los legisladores.

    Según el fiscal general, las condenas impuestas por los tribunales “reflejan la gravedad de los hechos que fueron probados”, en los procesos judiciales desarrollados contra integrantes de organizaciones criminales.

    Delgado precisó que, desde la implementación del régimen de excepción en marzo de 2022 hasta el 16 de octubre, la Fiscalía obtuvo 10,561 condenas contra miembros de pandillas.

    “En el combate a las pandillas, la Fiscalía dirige la investigación y judicializa los casos. Hasta el 16 de octubre hemos obtenido 10,561 condenas contra miembros de estructuras criminales”, informó.

    El titular del Ministerio Público también aseguró que el 98 % de los imputados cuyos procesos llegaron a juicio recibió una sentencia condenatoria. Aclaró que ese porcentaje corresponde exclusivamente a los expedientes que alcanzaron la etapa de vista pública y no a la totalidad de personas procesadas bajo el régimen de excepción.

    Condenas por delincuencia común

    En relación con los delitos que la Fiscalía clasifica como “la delincuencia común”, Delgado explicó que el 43 % de las condenas corresponde a penas de cinco años de prisión, principalmente por hechos considerados de menor gravedad.

    “El 43% de las condenas son de cinco años de prisión propias de los delitos de menor gravedad, eso también es un reflejo de la efectividad que se ha logrado con la implementación de las diferentes medidas que derivan del plan control territorial”, detalló Delgado.

    El fiscal agregó que más del 52 % de los imputados condenados por delincuencia común recibió penas de entre cinco y 45 años de prisión, mientras que un 2 % registra sentencias superiores a los 75 años.

    Explicó que las condenas más elevadas corresponden a delitos de extrema gravedad, entre ellos homicidios y violaciones múltiples, así como a procesos en los que se impuso prisión perpetua tras las reformas aprobadas por la Asamblea Legislativa.

     

  • Fiscalía registra 10,561 condenas contra pandilleros durante régimen de excepción

    Fiscalía registra 10,561 condenas contra pandilleros durante régimen de excepción

    Al menos 10,561 integrantes de estructuras criminales han recibido condenas judiciales desde la entrada en vigencia del régimen de excepción en El Salvador en marzo de 2022, informó este martes el fiscal general, Rodolfo Delgado, durante una presentación ante la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto de la Asamblea Legislativa.

    El funcionario explicó que la mayoría de los condenados pertenece a estructuras criminales como la Mara Salvatrucha (MS13) y el Barrio 18. Los datos corresponden a los procesos judiciales desarrollados contra miembros de estas organizaciones y tienen como fecha de corte el 16 de octubre de 2026.

    «En el combate a las pandillas, la Fiscalía dirige la investigación y judicializa los casos. Hasta el 16 de octubre hemos obtenido 10,561 condenas contra miembros de estructuras criminales», informó Delgado durante su intervención ante los diputados.

    El fiscal general también señaló que el 98 % de los imputados cuyos procesos llegaron a la etapa de juicio recibió una condena, mientras que el porcentaje restante corresponde a personas que no fueron condenadas. Aclaró que esta proporción se refiere únicamente a los expedientes que ya fueron sometidos a una vista pública.

    «Del total de imputados con sentencia, el 98% ha sido condenado, es decir, solamente un pequeño margen de estas personas, son las que actualmente han quedado en libertad y esos números y estos porcentajes se refieren exclusivamente a los casos que ya pasaron a la etapa de de juicio o vista pública», explicó el titular de la Fiscalía.

     

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    De acuerdo con lo expuesto por Delgado, las estadísticas presentadas no comprenden la totalidad de las personas detenidas durante el régimen de excepción, sino exclusivamente los casos que avanzaron hasta obtener una resolución judicial. Delgado sostuvo que el número de condenas seguirá creciendo cuando los procesos judiciales sigan avanzando.

    El fiscal recordó que la institución tiene a su cargo la dirección de las investigaciones y la presentación de los casos ante los tribunales correspondientes.

    Las cifras fueron divulgadas durante una sesión de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto, encargada de estudiar el proyecto de presupuesto general de la nación para 2027.

    El presidente Nayib Bukele reveló el viernes 16 que unos 96,457 privados de libertad están relacionados con las pandillas. Según las cifras expuestas, 42,125 son considerados homeboys, es decir, miembros plenos de estas estructuras; otros 25,910 son integrantes que todavía no completaron su incorporación formal; 17,793 fueron identificados como paros o colaboradores habituales, mientras que 10,629 corresponden a personas señaladas como colaboradores ocasionales.

     

     

  • Bukele aclara que beneficios carcelarios sería solo para unos 5,000 colaboradores de pandillas

    Bukele aclara que beneficios carcelarios sería solo para unos 5,000 colaboradores de pandillas

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, aclaró la noche del viernes que unos 5,000 detenidos por colaborar ocasionalmente con las pandillas podrían recibir beneficios penitenciarios para recuperar su libertad antes de cumplir sus condenas, mediante su incorporación al programa Cero Ocio.

    El mandatario explicó que la propuesta contempla revisar los expedientes de 10,629 personas acusadas de colaborar con estructuras criminales, pero que no son consideradas integrantes de las pandillas. De ese grupo, el Gobierno estima que aproximadamente el 50 % podría cumplir los requisitos para acceder al programa.

    «Entonces, de esos 10.000 vamos a revisar los casos, y nosotros creemos, en una revisión previa, que aproximadamente un 50 % pudiera entrar al programa Cero Ocio para poder salir más rápido, reformados, en lugar de esperar diez años para que salgan más criminales», indicó Bukele.

    La aclaración surge después de que el gobernante anunciara, durante una conferencia de prensa celebrada el pasado 13 de octubre, que su administración preparaba un plan «que beneficiaría más o menos a un 50 % de los presos que hay en El Salvador que han colaborado con las pandillas, con una liberación anticipada».

    En esa oportunidad, no precisó que la iniciativa estaría vinculada al programa Cero Ocio, mediante el cual los privados de libertad desarrollan trabajos de utilidad pública, como la renovación de centros escolares y la fabricación de pupitres, con la posibilidad de acceder a la libertad condicional.

    El presidente Bukele presentó un gráfico sobre la distribución de 96,457 privados de libertad relacionados con las pandillas.

    Bukele también presentó un gráfico sobre la distribución de 96,457 privados de libertad relacionados con las pandillas. Según las cifras expuestas, 42,125 son considerados homeboys, es decir, miembros plenos de estas estructuras; otros 25,910 son integrantes que todavía no completaron su incorporación formal; 17,793 fueron identificados como paros o colaboradores habituales, mientras que 10,629 corresponden a personas señaladas como colaboradores ocasionales.

    «La diferencia entre un paro (colaborar voluntario) y un simple colaborador momentáneo, o de casualidad, o especial, era que el paro era un colaborador constante y continuo: alguien que todos los días, o tres veces a la semana, hacía un favor a la mara, permanente. Él nunca iba a ser pandillero, nunca iba a ser miembro, nunca lo iban a brincar, pero él sabía lo que hacía y lo hacía de una forma constante, continua y permanente», explicó Bukele.

    Las declaraciones del presidente se produjeron durante la visita oficial de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien sostuvo una reunión con su homólogo salvadoreño después de recorrer el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel que se convirtió en uno de los principales símbolos de la estrategia gubernamental contra las pandillas.

    El anuncio ocurre mientras El Salvador mantiene vigente el régimen de excepción, implementado desde marzo de 2022, que suspende determinadas garantías constitucionales y bajo el cual se registran más de 90,000 detenciones de personas acusadas por las autoridades de pertenecer a pandillas o colaborar con ellas.

    La aplicación de esta medida también ha recibido cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos.

    Pese a las críticas, esta política de seguridad continúa siendo el principal instrumento del Gobierno contra las pandillas y contribuyó a la popularidad de Bukele.

    La seguridad es una de las áreas con mayor respaldo ciudadano, con un 98 % de opiniones positivas sobre el trabajo presidencial, según la última encuesta de Cid-Gallup.  En materia de seguridad, el 71 % de los entrevistados considera que la delincuencia disminuyó durante los últimos cuatro meses, mientras que apenas un 4 % percibe un aumento.

    El régimen de excepción también mantiene un amplio respaldo entre los consultados, con un 87 % que aprueba su continuidad. Dos de cada tres entrevistados expresaron una aprobación elevada de esta medida.

  • Bukele alcanza 92 % de aprobación, según CID Gallup

    Bukele alcanza 92 % de aprobación, según CID Gallup

    El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, alcanzó un 92 % de aprobación ciudadana en septiembre de 2026, según la más reciente encuesta de CID Gallup, divulgada este miércoles. El estudio también reveló que el 87 % de los salvadoreños considera que el país avanza por el camino correcto.

    La Encuesta de Opinión Pública número 129, realizada entre el 9 y el 28 de septiembre, señala que la aprobación presidencial es casi unánime entre los simpatizantes de Nuevas Ideas y las personas que consideran que la situación económica de sus hogares mejoró.

    En contraste, la evaluación es menor entre universitarios, residentes del Gran San Salvador y quienes perciben un deterioro en sus condiciones familiares, aunque en estos grupos también predomina la opinión favorable.

    De acuerdo con CID Gallup, el resultado de Bukele supera los niveles de aprobación registrados por otros presidentes salvadoreños en períodos comparables de sus administraciones desde 1990. En septiembre de 2020, el mandatario registraba un 81 % de evaluación positiva, mientras que en la medición de septiembre de 2026 alcanzó el 92 %.

    Seguridad y educación reciben mayor aprobación

    La seguridad es una de las áreas con mayor respaldo ciudadano, con un 98 % de opiniones positivas sobre el trabajo presidencial, seguida de la educación de niños y jóvenes, con un 95 %. La encuesta también registra evaluaciones favorables para la creación de empleos, con un 83 %; las relaciones con Estados Unidos, con un 81 %; la salud, con un 79 %; y el costo de la vida, con un 73 %.

    En materia de seguridad, el 71 % de los entrevistados considera que la delincuencia disminuyó durante los últimos cuatro meses, mientras que apenas un 4 % percibe un aumento.

    El régimen de excepción también mantiene un amplio respaldo entre los consultados, con un 87 % que aprueba su continuidad. Dos de cada tres entrevistados expresaron una aprobación elevada de esta medida.

    Economía y costo de la vida

    Sobre el rumbo de El Salvador, el 87 % de los encuestados considera que el país sigue el camino correcto, porcentaje que se mantiene respecto a junio y que iguala el nivel registrado en febrero de 2026. Entre los jóvenes de 18 a 24 años, esta percepción favorable alcanza el 96 %.

    Sin embargo, en el ámbito económico, el 62 % considera que su hogar está mejor que hace un año, siete puntos porcentuales menos que en junio, mientras que el 37 % afirma que el costo de la vida aumentó mucho durante los últimos cuatro meses.

    La encuesta también revela que Nuevas Ideas es el partido preferido del 40 % de los consultados, tres puntos porcentuales más que en junio, mientras que la mitad de los entrevistados no se identifica con ninguna agrupación política.

    El estudio se realizó antes de la convocatoria oficial a las elecciones generales del 28 de febrero de 2027, en las que se elegirán presidente, diputados y concejos municipales. La investigación incluyó entrevistas presenciales a 1,208 salvadoreños mayores de 18 años, con un margen de error de ±2.8 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95 %.