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  • Zelenski afirma que con su carta a Putin logró demostrar que Rusia no quiere negociar el fin de la guerra

    Zelenski afirma que con su carta a Putin logró demostrar que Rusia no quiere negociar el fin de la guerra

    El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, aseguró el martes que la carta enviada recientemente a su homólogo ruso, Vladimir Putin, cumplió el propósito de evidenciar ante la comunidad internacional que Rusia no tiene intención de negociar seriamente el fin de la guerra.

    Durante una rueda de prensa conjunta con líderes de países nórdicos y bálticos, Zelenski sostuvo que la iniciativa diplomática buscaba identificar claramente qué parte está dispuesta a avanzar hacia la paz y cuál mantiene una postura de rechazo al diálogo.

    «Tenía un objetivo cuando le envié la carta a Putin. Creo que obtuve el resultado que necesitaba», afirmó el mandatario ucraniano.

    Según explicó, el mensaje proponía un encuentro directo entre ambos líderes en un tercer país para discutir posibles vías que permitieran poner fin al conflicto que comenzó con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.

    Zelenski señaló que la respuesta del Kremlin confirmó sus expectativas y permitió mostrar a los aliados internacionales de Ucrania la posición de Moscú frente a una eventual negociación.

    El presidente ucraniano también reveló que ha enviado otras cartas a actores internacionales clave, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea, aunque aclaró que cada una perseguía objetivos distintos dentro de la estrategia diplomática de Kiev.

    «Cuando hablamos de Estados Unidos quería hacer todo lo posible para que desviaran su atención, al menos un poco, de Oriente Próximo a Ucrania», manifestó Zelenski.

    Aunque evitó ofrecer mayores detalles sobre esas gestiones, aseguró que logró los resultados esperados en sus esfuerzos por mantener la atención internacional sobre la guerra en territorio ucraniano.

    La carta dirigida a Putin fue publicada el pasado viernes e incluía una propuesta para sostener una reunión cara a cara con el objetivo de buscar una salida al conflicto. Sin embargo, el mandatario ruso rechazó la idea y cuestionó el contenido del mensaje.

    Putin argumentó que el documento contenía «elementos de descortesía» y consideró improcedente una reunión bilateral sin acuerdos previos que definieran una agenda concreta para las conversaciones.

    Por otra parte, Zelenski reiteró que Ucrania no aceptará ningún acuerdo sobre el conflicto que sea negociado sin la participación directa de Kiev, en referencia a los contactos que puedan mantener Rusia y Estados Unidos.

    «No, no lo aceptaremos», respondió cuando fue consultado sobre la posibilidad de negociaciones entre Washington y Moscú sin presencia ucraniana.

    «Con el debido respeto a Estados Unidos, ellos pueden negociar en cualquier formato, pero no aceptaremos esas negociaciones sin nosotros mientras la guerra continúa en nuestro territorio», enfatizó el mandatario.

    Zelenski insistió en que cualquier iniciativa destinada a poner fin a la guerra debe contar con la participación activa de Ucrania y reiteró el principio de que no puede decidirse el futuro del país sin la presencia de sus autoridades en la mesa de negociación.

    Las declaraciones se producen en medio de los esfuerzos diplomáticos impulsados por varios actores internacionales para intentar reactivar contactos entre Kiev y Moscú, mientras la guerra continúa sin una perspectiva inmediata de solución.

     

     

  • La ONU advierte que guerra en Ucrania vive su etapa más letal

    La ONU advierte que guerra en Ucrania vive su etapa más letal

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió el lunes que la guerra en Ucrania atraviesa su fase más mortífera desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022 y alertó sobre el creciente riesgo de una escalada que podría afectar a otros países de la región.

    La subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, presentó la evaluación durante una sesión del Consejo de Seguridad convocada por Ucrania con el respaldo de varios países europeos.

    “La guerra en Ucrania es hoy más mortífera que en cualquier otro momento desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia en 2022”, afirmó DiCarlo ante los miembros del organismo internacional.

    La funcionaria señaló que cada año del conflicto ha registrado más víctimas civiles que el anterior y aseguró que actualmente no existen señales que indiquen una mejora de la situación humanitaria en el país europeo.

    DiCarlo destacó que durante los últimos meses se han producido algunos de los ataques aéreos más intensos de toda la guerra. Entre ellos mencionó los bombardeos del pasado 1 de junio, que dejaron al menos 23 fallecidos en ciudades como Kiev y Dnipró, además de obligar a miles de personas a refugiarse en estaciones de metro.

    La representante de la ONU también expresó preocupación por el impacto regional del conflicto. La más reciente sesión del Consejo de Seguridad fue convocada tras la denuncia presentada por Rumanía debido a la incursión de un dron ruso en su espacio aéreo, incidente que dejó dos personas heridas y marcó la primera violación de este tipo en territorio rumano.

    Antes de este episodio, Polonia y Estonia también habían reportado incidentes relacionados con la entrada de aeronaves o drones rusos en sus respectivos espacios aéreos, aumentando las tensiones entre Moscú y los países vecinos.

    Otro de los puntos de preocupación expuestos por la ONU es la situación de la central nuclear de Zaporiyia. DiCarlo alertó sobre los riesgos derivados de nuevos ataques contra la infraestructura energética que abastece la planta, lo que podría desencadenar un accidente nuclear con consecuencias imprevisibles para la región.

    Retomando las advertencias del secretario general de la ONU, António Guterres, la funcionaria calificó el actual escenario como una “fase peligrosa” que podría desembocar en una nueva escalada militar si no se toman medidas urgentes.

    Ante este panorama, Naciones Unidas reiteró su llamado a un alto el fuego inmediato, total e incondicional, y exhortó a las partes a retomar la vía diplomática para alcanzar una solución negociada al conflicto.

    Las declaraciones se producen pocos días después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, rechazara la propuesta de su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, de celebrar negociaciones directas en un país neutral para buscar una salida a la guerra.

     

     

  • Zelenski le propone a Putin un alto el fuego y diálogo directo

    Zelenski le propone a Putin un alto el fuego y diálogo directo

    El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, propuso este jueves un alto el fuego inmediato y la apertura de negociaciones directas con el mandatario ruso, Vladímir Putin, como una vía para poner fin a más de cuatro años de conflicto armado entre ambos países.

    La propuesta fue presentada a través de una carta abierta publicada por Zelenski en sus redes sociales, en la que aseguró que el líder ruso tiene en sus manos la posibilidad de terminar la guerra iniciada por Moscú.

    “Usted puede terminar su guerra”, escribió el mandatario ucraniano al inicio de la misiva, en la que planteó que las futuras conversaciones de paz cuenten con la participación de Estados Unidos y la Unión Europea como actores clave para garantizar un eventual acuerdo.

    Zelenski sugirió además que un encuentro cara a cara con Putin se realice en un territorio neutral, descartando tanto Moscú como Kiev como sedes para una eventual reunión. Entre las opciones mencionó a Suiza o algún país árabe como escenarios adecuados para las negociaciones.

    Según el presidente ucraniano, el primer paso para avanzar hacia la paz debe ser un cese al fuego acompañado de un intercambio de prisioneros, priorizando la liberación de civiles y de menores que, según Kiev, fueron trasladados por Rusia durante la guerra.

    En uno de los pasajes más duros de la carta, Zelenski afirmó que la invasión fue una decisión personal de Putin y rechazó los argumentos esgrimidos por el Kremlin para justificar el conflicto.

    “Diga lo que diga usted sobre la geopolítica de la OTAN o sobre la lengua rusa, esta guerra es su decisión personal, una guerra sin razón verdadera”, señaló el mandatario ucraniano.

    El presidente también recordó que cuando Putin llegó al poder hace 26 años existía una percepción favorable hacia él entre muchos ciudadanos ucranianos, aunque sostuvo que esa visión cambió completamente tras los años de conflicto entre ambos países.

    “Hoy la mayoría de los ucranianos ve positivamente que nuestros drones de largo alcance le hagan una visita a su foro económico en San Petersburgo”, expresó en referencia a recientes ataques ucranianos contra objetivos dentro de territorio ruso.

    Zelenski aseguró que aproximadamente la mitad del tiempo que Putin ha permanecido en el poder ha estado marcado por la guerra contra Ucrania y advirtió que, si el conflicto continúa, el mandatario ruso podría enfrentar desafíos internos que amenacen su permanencia en el poder.

    “Usted puede terminar luchando no por la existencia de Rusia sino por su propia existencia”, afirmó el líder ucraniano, al sostener que la historia demuestra que los períodos prolongados de desgaste terminan provocando cambios políticos en Rusia.

    La carta fue difundida en medio de nuevos esfuerzos diplomáticos internacionales para intentar alcanzar una solución negociada al conflicto, mientras continúan los enfrentamientos militares en distintos frentes de la guerra.

     

     

  • Los gastos rusos en la guerra de Ucrania superan los $28 mil millones

    Los gastos rusos en la guerra de Ucrania superan los $28 mil millones

    El gasto de Rusia en la guerra contra Ucrania podría exceder en aproximadamente $28,000 millones el presupuesto inicialmente previsto para 2026, una situación que estaría obligando al Gobierno de Vladímir Putin a evaluar recortes en distintas áreas del gasto estatal.

    La información fue revelada por el diario Financial Times, que tuvo acceso a una comunicación enviada por el ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, al gabinete gubernamental.

    Según el documento, Siluanov solicitó en febrero congelar el crecimiento previsto del gasto en otros sectores con el propósito de destinar mayores recursos al financiamiento de las operaciones militares en Ucrania.

    La petición refleja las crecientes presiones que enfrenta el Kremlin para sostener económicamente una guerra que ya supera los cuatro años y que continúa absorbiendo una parte significativa de los recursos públicos.

    Actualmente, cerca del 40 % del presupuesto federal ruso está destinado a áreas relacionadas con defensa y seguridad, uno de los niveles más altos registrados desde el inicio de la invasión a Ucrania en febrero de 2022.

    A pesar de ese esfuerzo financiero, las cuentas públicas muestran señales de deterioro. Durante los primeros cuatro meses de 2026, Rusia acumuló un déficit fiscal equivalente al 2.5 % de su Producto Interno Bruto (PIB), el más elevado desde el comienzo del conflicto.

    El informe señala que el presupuesto ruso recibió un alivio temporal gracias al incremento de los precios internacionales del petróleo, impulsado por la guerra entre Irán e Israel, que llevó el valor del barril a superar los $100 por primera vez desde 2022.

    Sin embargo, analistas citados por Financial Times consideran que los ingresos adicionales derivados del aumento de los precios energéticos difícilmente serán suficientes para cubrir el crecimiento sostenido de los gastos militares.

    La dependencia de los ingresos petroleros continúa siendo uno de los principales pilares de las finanzas públicas rusas, aunque la volatilidad de los mercados energéticos representa un factor de incertidumbre para la planificación presupuestaria del Kremlin.

    Expertos advierten que, de mantenerse la intensidad de la guerra y el ritmo actual del gasto militar, el Gobierno ruso podría verse obligado a profundizar ajustes presupuestarios o buscar nuevas fuentes de financiamiento para sostener el esfuerzo bélico.

     

  • Putin afirma que es «imposible» poner plazos concretos al fin de los combates en Ucrania

    Putin afirma que es «imposible» poner plazos concretos al fin de los combates en Ucrania

    El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó este viernes que resulta imposible establecer una fecha concreta para el fin de la guerra en Ucrania mientras continúen las operaciones militares en el terreno.

    Las declaraciones fueron ofrecidas durante una rueda de prensa en Astaná, al concluir una visita oficial a Kazajistán, donde el mandatario fue consultado sobre recientes afirmaciones en las que sugirió que el conflicto podría estar acercándose a su desenlace.

    “Dar plazos específicos mientras siguen los combates es imposible. No solo es imprudente, sino que eso prácticamente no se hace nunca”, expresó Putin ante los medios de comunicación.

    El jefe del Kremlin explicó que sus comentarios anteriores respondían a una evaluación de la situación militar y sostuvo que las fuerzas rusas mantienen avances en distintos frentes del conflicto.

    “Y nuestras tropas están avanzando en todas direcciones allí, todos los días”, afirmó el mandatario ruso al referirse a las operaciones que continúan desarrollándose en territorio ucraniano.

    Putin reconoció además que las conversaciones para buscar una salida negociada a la guerra atraviesan actualmente un período de estancamiento, aunque aseguró que siguen existiendo algunos contactos diplomáticos.

    “Hay ciertos contactos, no lo oculto (…) pero no hay negociaciones propiamente dichas”, declaró durante su comparecencia en la capital kazaja.

    A pesar de la pausa en los acercamientos formales, el presidente ruso insistió en que su gobierno mantiene la disposición de retomar el diálogo si se presentan nuevas propuestas.

    “Estamos listos, nunca nos hemos negado a negociar. No las hemos detenido nosotros. Estamos dispuestos a escuchar propuestas”, manifestó.

    Las declaraciones se producen en un contexto de incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones internacionales para poner fin a un conflicto que se prolonga desde febrero de 2022 y que ha provocado miles de víctimas y profundas repercusiones económicas y geopolíticas.

    La última reunión trilateral orientada a buscar una solución negociada tuvo lugar en febrero de este año en Ginebra, con la participación de representantes involucrados en los esfuerzos de mediación internacional.

    Desde entonces, los contactos diplomáticos han sido limitados y las partes mantienen posiciones distantes respecto a las condiciones necesarias para alcanzar un eventual acuerdo de paz.

    Mientras tanto, las operaciones militares continúan en distintos puntos del frente y los intentos por reactivar un proceso formal de negociación permanecen sin avances significativos.

     

     

  • Rusia anuncia campaña de bombardeos contra objetivos militares en la capital ucraniana

    Rusia anuncia campaña de bombardeos contra objetivos militares en la capital ucraniana

    Rusia anunció este lunes una nueva campaña de bombardeos contra centros de mando y empresas vinculadas a la industria militar en Kiev, como respuesta al reciente ataque contra una residencia estudiantil en la región ocupada de Lugansk.

    A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores ruso informó que las Fuerzas Armadas lanzarán ataques “sistemáticos” contra instalaciones relacionadas con la fabricación y operación de drones militares ucranianos.

    La ofensiva también incluirá “centros de toma de decisiones y puestos de mando”, según la nota difundida por Moscú, que además acusó al gobierno ucraniano de ejecutar ataques deliberados contra población civil.

    Rusia calificó de “terrorista” y “nazi” al gobierno encabezado por Volodímir Zelenski y responsabilizó a los países occidentales de respaldar las acciones militares ucranianas mediante el suministro de armamento.

    “Todo esto ha agotado nuestra paciencia”, señaló el comunicado ruso, que además recomendó a ciudadanos extranjeros y personal diplomático abandonar “cuanto antes” la capital ucraniana.

    Horas después del anuncio, el Ministerio de Exteriores de Rusia confirmó una conversación telefónica entre el canciller Serguéi Lavrov y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

    Durante la llamada, Lavrov informó a Rubio sobre los planes de atacar instalaciones vinculadas a la industria militar ucraniana y centros desde donde, según Moscú, se coordinan “ataques terroristas” contra civiles e infraestructura rusa.

    La advertencia ocurre después de un ataque masivo lanzado por Rusia entre la madrugada del sábado y domingo, cuando el ejército ruso utilizó misiles balísticos, de crucero e hipersónicos, además de cerca de 1,000 drones.

    Según autoridades ucranianas, los bombardeos dejaron al menos cuatro personas fallecidas y casi un centenar de heridos, además de daños en edificios residenciales, escuelas y museos, incluido el Museo de Chernóbil.

    El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó los ataques y acusó a Vladímir Putin de continuar atacando zonas civiles con misiles rusos en distintas ciudades del país.

     

     

  • Putin sufre una dura derrota con desfile militar más descafeinado de los últimos 20 años

    Putin sufre una dura derrota con desfile militar más descafeinado de los últimos 20 años

    El presidente ruso, Vladímir Putin, encabezó este sábado el desfile del Día de la Victoria más limitado y reducido de los últimos años, en medio del desgaste político provocado por más de cuatro años de guerra en Ucrania y pese a la tregua temporal acordada con mediación de Estados Unidos.

    La tradicional conmemoración por el aniversario número 81 de la victoria soviética sobre la Alemania nazi estuvo marcada por la ausencia de tanques, piezas de artillería pesada y misiles intercontinentales en la Plaza Roja de Moscú, una situación que no ocurría desde 2007 y que las autoridades atribuyeron a amenazas de ataques ucranianos con drones.

    La parada militar duró apenas 45 minutos y también destacó por la ausencia de cadetes y por una reducida presencia de mandatarios extranjeros. Mientras en el aniversario número 80 participaron alrededor de 30 líderes internacionales, este año solo acudieron representantes de Bielorrusia, Malasia, Laos, Kazajistán y Uzbekistán.

    La televisión estatal rusa evitó mostrar amplias panorámicas del evento, mientras medios occidentales denunciaron que les fue retirada la acreditación para cubrir las actividades oficiales. Además, tampoco se realizó la tradicional marcha del “Regimiento Inmortal”, donde ciudadanos y dirigentes exhiben fotografías de familiares que combatieron durante la Segunda Guerra Mundial.

    Uno de los pocos elementos novedosos fue la participación de soldados norcoreanos del Ejército Popular de Corea, quienes, según Moscú, combatieron junto a fuerzas rusas en la región de Kursk, parcialmente ocupada durante meses por tropas ucranianas.

    Horas antes del desfile, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo de tregua temporal entre Rusia y Ucrania para los días 9, 10 y 11 de mayo. “Esta solicitud fue realizada directamente por mí y agradezco enormemente que haya sido aceptada”, afirmó Trump al referirse al cese al fuego.

    El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó posteriormente el acuerdo y firmó un decreto simbólico donde “autorizaba” la celebración del desfile militar en Moscú. “No necesitamos permiso de nadie”, respondió incómodo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, mientras otros funcionarios rusos calificaron el gesto como una “payasada”.

    Aunque Moscú acusó a Kiev de violar la tregua en algunas regiones alejadas de la capital rusa, el ambiente en Moscú permaneció bajo estrictas medidas de seguridad. Las autoridades incluso bloquearon durante varias horas el internet móvil en el centro de la ciudad.

    Durante su discurso, Putin defendió nuevamente la campaña militar rusa en Ucrania y aseguró que las tropas rusas enfrentan a “una fuerza agresiva que es armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN”. Además, insistió en que “la victoria fue y será siempre nuestra”.

    El mandatario también rindió homenaje al Ejército Rojo y aseguró que la Unión Soviética “salvó” a Europa del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, ningún líder occidental participó en el desfile militar, aunque el primer ministro eslovaco, Robert Fico, sostuvo reuniones con Putin en el Kremlin.

     

  • El mundo se olvida de la guerra de Ucrania tras un mes de bombardeos en Irán

    El mundo se olvida de la guerra de Ucrania tras un mes de bombardeos en Irán

    La guerra en Ucrania perdió protagonismo internacional en el último mes, marcado por los bombardeos en Irán, mientras las negociaciones de paz permanecen estancadas y Rusia aprovecha el contexto para impulsar una nueva ofensiva militar.

    En paralelo, el conflicto ha escalado con un incremento en la guerra de drones. Entre el 23 y el 24 de marzo, Moscú ejecutó el mayor ataque con aeronaves no tripuladas desde el inicio de la guerra, con casi 1,000 dispositivos lanzados contra territorio ucraniano.

    A pesar de la presión, Kiev logró en febrero recuperar más territorio del que perdió por primera vez desde mediados de 2024. Además, en las últimas semanas, las fuerzas ucranianas alcanzaron objetivos estratégicos en la retaguardia rusa, incluyendo refinerías, plantas industriales y terminales portuarias.

    El jefe del Ejército ucraniano, Oleksandr Sirski, confirmó que la ofensiva primaveral rusa inició hace poco más de una semana, favorecida por el fin del invierno y condiciones climáticas que reducen la efectividad de los drones ucranianos.

    Las tropas rusas desplegaron decenas de miles de efectivos mecanizados a lo largo del frente, especialmente en el norte de Donetsk. El Ministerio de Defensa ruso reportó la toma de la localidad de Nikíforivka, situada a menos de 20 kilómetros de Sloviansk y Kramatorsk.

    Sirski aseguró que la ofensiva ha tenido un alto costo para Rusia, con más de 11,000 bajas, lo que podría llevar a Moscú a movilizar refuerzos desde Crimea. Al mismo tiempo, los ataques se intensificaron en Zaporiyia, donde Ucrania recuperó cerca de 500 kilómetros cuadrados.

    El conflicto en Irán modificó el panorama geopolítico y afectó directamente las negociaciones. Según analistas, el aumento en los precios del petróleo por encima de $100 y la flexibilización de sanciones al crudo ruso redujeron la presión económica sobre Moscú.

    “De repente, los problemas económicos que atormentaban a Rusia se desvanecieron”, señaló.

    Actualmente, las negociaciones permanecen sin avances desde la última ronda celebrada el 18 de febrero en Ginebra. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió que “Putin querrá una larga guerra. Para Putin, una guerra prolongada en Irán es un plus”.

    Por su parte, el Kremlin insiste en que mantiene su disposición al diálogo, aunque sin progresos en temas clave. “Esa es una elucubración totalmente falsa, que no se corresponde con la realidad”, afirmó Dmitri Peskov sobre las versiones de avances previos.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su deseo de que ambas partes se sienten a negociar “para llegar a un acuerdo” y aseguró que “estamos más cerca”, aunque reconoció que ha repetido esa afirmación anteriormente.

     

  • Ucrania cumple cuatro años de guerra sin el apoyo de EEUU y abocada a una complicada negociación

    Ucrania cumple cuatro años de guerra sin el apoyo de EEUU y abocada a una complicada negociación

    Ucrania conmemora este martes el cuarto aniversario de la invasión a gran escala lanzada por el presidente ruso, Vladimir Putin, en un escenario adverso marcado por avances de Rusia en el este del país y la reducción del apoyo militar de la Administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha trasladado a Europa la mayor carga de asistencia a Kiev.

    Analistas advierten que la situación en el frente se ha deteriorado en el último año.

    Olena Prokopenko, del German Marshall Fund, afirmó que “en los últimos 12 meses solo hemos visto un empeoramiento de la situación. Hemos visto avances rusos en las líneas del frente y un aumento del 31 % en las bajas y heridos entre la población civil”.

    Según explicó, 2025 se convirtió en el año más letal para Ucrania desde 2014, cuando Rusia ocupó Crimea e inició el conflicto en el este.

     

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    Jack Watling, investigador del Real Instituto de Servicios Unidos (RUSI), coincide en que la creciente letalidad del fuego ruso y la disminución de tropas ucranianas han permitido avances persistentes que socavan las posiciones defensivas de Kiev.

    A su juicio, si Moscú mantiene el ritmo de progreso militar, el Kremlin continuará su ofensiva; pero si se ralentiza, podrían cambiar los cálculos políticos internos de Putin.

    En el plano diplomático, las negociaciones tripartitas entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos colocan a Kiev en una posición compleja.

    Washington impulsa un alto el fuego rápido que incluiría cesiones en el Donbás a cambio de apoyo militar posbélico, una propuesta que genera preocupación en Ucrania y Europa.

    Prokopenko advierte que aceptar esas concesiones “daría a Rusia un trampolín para conquistar más territorio ucraniano” y sostiene que no existe seriedad suficiente en las conversaciones mientras Moscú mantiene una postura maximalista.

    El Presidente de Estados Unidos ha insistido en que un acuerdo es necesario para frenar el conflicto, pero críticos señalan que el cese de apoyo militar directo debilitó la posición ucraniana en el campo de batalla y en la mesa de negociación.

    Mientras tanto, Rusia percibe margen para sostener la guerra al menos hasta 2027, según Watling, quien considera que Moscú utiliza el proceso de diálogo para dividir a la alianza transatlántica.

    Europa, principal respaldo financiero y militar de Kiev en este momento, enfrenta un dilema estratégico. Aunque refuerza su defensa y mantiene sanciones contra el Kremlin, se ve relegada en las conversaciones impulsadas por Washington. En diciembre concedió a Ucrania un préstamo de $97,200 millones —equivalente a 90,000 millones de euros— para apoyar su economía y defensa.

    La clave, coinciden los expertos, estará en la capacidad de Rusia para sostener su maquinaria de guerra y en la disposición europea de intensificar la presión económica y militar. A cuatro años del inicio del conflicto, Ucrania encara un panorama incierto en el que la guerra continúa mientras las negociaciones no ofrecen garantías claras de una paz duradera.

     

  • El número de bajas rusas en Ucrania, el secreto que Putin busca ocultar

    El número de bajas rusas en Ucrania, el secreto que Putin busca ocultar

    El Ejército ruso habría perdido más de 300,000 hombres en los cuatro años de guerra en Ucrania, según estimaciones de fuentes independientes y occidentales. Aunque las bajas son ampliamente conocidas dentro y fuera de Rusia, el Kremlin evita divulgar cifras actualizadas para no avivar el descontento interno por la campaña militar.

    La última vez que el Ministerio de Defensa informó oficialmente sobre muertos en acción —conocidos como “Cargo 200”— fue en septiembre de 2022, cuando reportó 5,937 fallecidos. Esa comunicación precedió a la movilización parcial de reservistas, que provocó la salida de más de un millón de hombres en edad militar. Desde entonces, la información oficial sobre bajas ha sido prácticamente inexistente.

    Fuentes occidentales, entre ellas la OTAN y agencias de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido, calculan alrededor de 1,000 bajas diarias en las filas rusas y más de 30,000 pérdidas mensuales. Además, enero habría sido el primer mes en el que el Ejército ruso no logró reponer sus bajas únicamente con voluntarios.

    El bloguero militar Yuri Podoliak sostuvo que las pérdidas podrían ascender hasta 415,000 entre soldados, voluntarios y exconvictos reclutados por el grupo Wagner, y cifró en más de 800,000 las bajas totales entre los más de dos millones de rusos que han participado en la denominada “operación militar especial”.

    El portal independiente Mediazona, junto a Meduza y la BBC, ha identificado con nombres y apellidos a más de 168,000 militares rusos fallecidos. Sin embargo, sus cálculos aproximados elevan la cifra real a cerca de 300,000 muertos, considerando registros civiles, certificados de defunción y denuncias de desaparición.

    El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Estados Unidos estimó que las fuerzas rusas han sufrido casi 1,2 millones de bajas, incluidos 325,000 muertos, una cifra que no tiene precedentes para una potencia desde la Segunda Guerra Mundial.

    En contraste, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reconoció recientemente más de 55,000 muertos en las filas ucranianas, mientras que estimaciones externas sitúan las bajas totales de Ucrania entre 500,000 y 600,000.

    “A este ritmo, las bajas rusas y ucranianas combinadas podrían alcanzar los dos millones para la primavera de 2026”, advierten analistas.

    El Kremlin ha reforzado la censura sobre los datos de mortalidad y otros indicadores demográficos que permitirían calcular las pérdidas reales.

    Desde 2015, el presidente ruso, Vladímir Putin, prohibió la publicación de cifras de bajas militares tanto en tiempos de paz como durante operaciones especiales. No obstante, algunas decisiones judiciales han contradicho la versión oficial, como el fallo que confirmó el hundimiento del buque insignia ‘Moskvá’ en abril de 2022 y reconoció la muerte de 20 marineros identificados, además de ocho desaparecidos.

    El elevado número de bajas contrasta con los avances territoriales rusos, que representan alrededor del 12 % del territorio ucraniano desde febrero de 2022, lo que intensifica el debate internacional sobre el costo humano del conflicto y sus implicaciones geopolíticas.