FMI prevé repunte de la inflación en El Salvador a 2.5 % en 2026

Este año es muy probable que los salvadoreños perciban un incremento en los precios de los productos y servicios que más demandan, ya que el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un repunte de la inflación a 2.5 %.

En la actualización de las perspectivas económicas para el hemisferio occidental, el Fondo también publicó las proyecciones sobre cómo evolucionaría la inflación en las economías de la región, en un contexto de alta tensión por el conflicto en Irán, que ha golpeado a los mercados del petróleo.

La proyección de inflación para El Salvador representa un aumento de 1.6 puntos porcentuales respecto a la tasa de 0.9 % de 2025, o desde el 0.3 % de 2024.

De acuerdo con el FMI, El Salvador y Panamá compartirán proyecciones inflacionarias similares en 2026, de 2.5 %, con lo cual tendrían las tasas más bajas de la región. En 2027, ambos países desacelerarían a 2 %.

En la región, Honduras mantendría la tasa más alta, con 4.8 %, aunque inferior al 5 % de 2025, seguido de un 4.5 % previsto para República Dominicana, también por debajo del 5 % del año pasado.

Para Costa Rica se prevé una inflación de 1 % en 2026, tras un ciclo de deflación en 2025 de -1.2 %. Nicaragua pasaría de 2.7 % a 3.5 %, y Guatemala de 1.7 % a 3.9 %.

Impacto de la guerra en Medio Oriente

En el análisis, el Fondo Monetario destaca que el hemisferio occidental inició el año con una “base sólida”, ya que el crecimiento estaba cerca de su potencial y la inflación se encontraba dentro de la banda de tolerancia en la mayoría de los países.

Sin embargo, la tendencia se interrumpió con la guerra en Medio Oriente, iniciada por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero pasado.

“Los grandes productores de petróleo se están beneficiando de los altos precios de la energía, mientras que los importadores de productos energéticos y alimentos, particularmente aquellos con alta deuda pública, bajas reservas internacionales o dependencia de la financiación externa, se enfrentan a impactos económicos negativos sin ambigüedades”, añade el FMI.

El Fondo Monetario advierte que la mayoría de los países del hemisferio occidental enfrentan un espacio fiscal limitado para responder a la conmoción. “Las presiones políticas para contener el combustible y los aumentos en los precios de los alimentos deben ser resistidas. En cambio, el apoyo a los vulnerables debería desplegarse estratégicamente”, agrega.

En El Salvador, el conflicto se ha traducido en un incremento en los precios de referencia de los combustibles, de hasta $0.84 desde el inicio de la guerra hace mes y medio, mientras que el gas licuado de petróleo se encareció en abril hasta $1.35.

Los primeros efectos ya son evidentes luego de que marzo cerrara con un incremento de la inflación a 1.47 %, la tasa más alta desde julio de 2024. La mayor alza se registró en la división de alimentos y bebidas no alcohólicas, que alcanzó 2.66 %.

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