Entre el 7 % y el 16 % de las especies de plantas estudiadas a nivel mundial podrían enfrentar un alto riesgo de extinción para el año 2100 debido a la pérdida de hábitat provocada por el cambio climático, según una investigación liderada por la Universidad de California Davis, en Estados Unidos.
El estudio, publicado en la revista científica “Science”, concluye que el principal problema no será la incapacidad de las plantas para desplazarse hacia nuevas zonas, sino la desaparición masiva de territorios adecuados para su supervivencia conforme aumenten las temperaturas globales.
Los investigadores analizaron cerca de 68,000 especies de plantas, equivalentes al 18 % de toda la flora mundial, y proyectaron cómo cambiará su distribución geográfica durante las próximas décadas bajo diferentes escenarios de emisiones contaminantes.
“Descubrimos que la causa de la extinción no es que las plantas no se reproduzcan con la suficiente rapidez”, explicó Xiaoli Dong, profesora asociada del Departamento de Ciencias Ambientales y Políticas de la Universidad de California Davis.
“Se debe a que una gran cantidad de hábitat adecuado desaparecerá para finales de siglo. Si nuestra prioridad es reducir la tasa de extinción de especies vegetales, recortar drásticamente nuestras emisiones será mucho más importante que otras medidas”, agregó Dong.
La investigación señala que regiones como el sur de Europa, el oeste de Estados Unidos y el sur de Australia enfrentarán las tasas más altas de pérdida de biodiversidad vegetal. Entre las especies amenazadas figura la selaginella en California, considerada uno de los linajes de plantas vasculares más antiguos del planeta, con más de 400 millones de años de existencia.

En Australia también preocupa el futuro del eucalipto, un género vegetal que representa aproximadamente tres cuartas partes de los bosques nativos del país y que posee un importante valor ecológico, económico y cultural para las comunidades indígenas.
Pese al panorama negativo, el estudio también indica que algunas regiones podrían experimentar un incremento en la riqueza local de especies debido al desplazamiento de plantas hacia zonas más húmedas. Cerca del 28 % de la superficie terrestre podría registrar una mayor diversidad vegetal en áreas como el este de Estados Unidos, India, el sudeste asiático y el sur de Sudamérica.
“Las zonas con mayor probabilidad de aumentar su riqueza de especies se encuentran principalmente en regiones húmedas o en aquellas que se prevé que se vuelvan más húmedas”, explicó Junna Wang, investigadora postdoctoral de la Universidad de Yale y autora principal del estudio. “Por el contrario, se espera que el oeste de Estados Unidos, gran parte de Europa y Australia pierdan diversidad a medida que se reduzcan las áreas de distribución de muchas especies”.
Los autores advirtieron que esta reorganización global de las plantas transformará los ecosistemas tal como se conocen actualmente y obligará a replantear las estrategias de conservación. El estudio destaca la importancia de fortalecer bancos de semillas, jardines botánicos y refugios climáticos para proteger especies con valor genético, medicinal y cultural antes de que desaparezcan.

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