Gobierno pide suprimir prohibición de comercializar lácteos con leche en polvo

El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) pidió el miércoles ante la Asamblea Legislativa una reforma al artículo 21 de la “Ley de fomento de la producción hiénica de la leche y productos lácteos y de regulación de su expendio” para eliminar la prohibición actual de “comercialización de leche, crema y quesos provenientes de la reconstitución y recombinación de la leche en polvo”.

El viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, sostiene en su carta a la Asamblea Legislativa que el objetivo de la reforma es «eliminar obstáculos a la comercialización de leche y productos lácteos», así como «armonizar la normativa secundaria con regulaciones contenidas en los instrumentos normativos de la integración centroamericana».

El primer inciso del artículo 21 de la ley, aprobada el 3 de octubre de 1960 bajo decreto 3144, reza: «Se prohíbe la comercialización de leche, crema y quesos provenientes de la reconstitución y recombinación de la leche en polvo. Asimismo se prohíbe la comercialización de leche, crema y quesos elaborados con adulterantes».

El segundo inciso ordena al MAG a dictar las medidas zoosanitarias para la importación de leche, lácteos y sus derivados.

La propuesta reforma únicamente el inciso primero del artículo 21 y lo deja de la siguiente manera: «Se prohíbe la comercialización de leche, crema y quesos elaborados con adulterantes».

Los adulterantes son sustancias que se agregan de forma indebida al producto para alterar su composición.

La reconstitución de leche en polvo consiste en volver a convertir la leche en polvo en leche líquida y su recombinación es la fabricación de la leche con la mezcla de diferentes ingredientes que la constituyen como leche en polvo, grasa o agua.

En 2022, el MAG explicó que la normativa prohíbe la reconstitución y la combinación de la leche en polvo para elaborar productos como «queso duro blando, morolique, quesillo, leche pasteurizada, entre otros», mientras exigía el cumplimiento de la ley.

“Las empresas utilizan este tipo de procesos para elaborar alimentos como quesos, leches y yogurt; y afectan la calidad porque es un producto que ya se sometió a altas temperaturas para secarse y pierde sus propiedades nutritivas (proteínas, vitaminas y minerales)”, indicaba, en ese entonces, la jefa de la División de Inocuidad de Productos de Origen Animal de la Dirección General de Ganadería, el 10 de enero de 2022, según una nota oficial que anunciaba el cierre de las plantas que reconstituyan la leche.

 

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