El Mundial 2026 ya comenzó a alterar la rutina diaria en Marruecos. La diferencia horaria entre el país norteafricano y las sedes del torneo en Estados Unidos, México y Canadá obligará a los aficionados a permanecer despiertos durante gran parte de la madrugada para acompañar a la selección nacional.
Los cafés, considerados el principal punto de reunión para seguir los encuentros de fútbol, se preparan para extender sus horarios habituales y atender a miles de seguidores que buscan compartir la experiencia mundialista en comunidad.
Youssef Mellouki, propietario de un café en Rabat, explicó que durante el torneo dejarán de lado los horarios tradicionales. Habitualmente su establecimiento funciona entre las 7:00 de la mañana y las 10:00 de la noche, pero durante el Mundial permanecerá abierto hasta que finalicen los encuentros.
«No hay una hora de cierre, podemos quedarnos hasta las 2 o incluso hasta las 5 de la mañana si hay penaltis, prórrogas o si Marruecos se clasifica para cuartos o semifinales», afirma el empresario.
La primera gran prueba para los aficionados llegará este sábado, cuando Marruecos enfrente a Brasil en Nueva Jersey. El encuentro comenzará a las 11:00 de la noche, hora local marroquí, un horario que obligará a muchos seguidores a modificar completamente sus rutinas.
Si Los Leones del Atlas avanzan a las siguientes rondas y disputan partidos en la Costa Oeste de Estados Unidos, el desafío será aún mayor. Algunos encuentros podrían comenzar alrededor de las 4:00 de la madrugada en Marruecos.
Pese al sacrificio, la afición parece dispuesta a asumir el reto. Los propietarios de cafeterías consideran que el ambiente festivo y el entusiasmo colectivo compensarán las largas jornadas nocturnas. Además, esperan que el torneo impulse la actividad económica gracias a la llegada de grupos de amigos y familias.
Ante el aumento previsto de reuniones durante la madrugada, la Asociación de Propietarios de Cafeterías y Restaurantes de Marruecos pidió a los negocios mantener el orden público y respetar la tranquilidad de los vecinos. Mientras tanto, el país vive con ilusión este Mundial, sin perder de vista que dentro de cuatro años será uno de los anfitriones de la Copa del Mundo junto a España y Portugal.

Deja una respuesta