Los conductores salvadoreños pagan hasta $1.14 más por cada galón de combustible desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
Los primeros ataques entre Israel e Irán comenzaron el 28 de febrero de 2026, conflicto al que posteriormente se involucró Estados Unidos. La escalada generó un impacto inmediato en el mercado internacional del petróleo, principalmente después del cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una ruta estratégica para el transporte de crudo y otros insumos, como fertilizantes.
El efecto se reflejó en el ajuste de precios anunciado dos días después por la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM), vigente desde el 3 de marzo. Posteriormente se registraron cuatro incrementos consecutivos hasta que, el 12 de mayo, la institución fijó los precios de referencia, los cuales permanecieron sin cambios durante seis quincenas.
Durante ese período, la cotización del petróleo intermedio de Texas (WTI) mostró una alta volatilidad, con fuertes alzas y bajas. Distribuidores de combustibles en El Salvador explicaron que la decisión de la DGEHM de mantener los precios respondió precisamente a esa incertidumbre en los mercados internacionales.
La tendencia se rompió para la quincena del 4 al 17 de agosto, cuando la DGEHM anunció un nuevo incremento de entre $0.15 y $0.17 por galón.
Con este ajuste, la gasolina especial se venderá a $4.91 por galón en la zona central y a $4.92 en las zonas occidental y oriental. Frente a los precios vigentes en la quincena previa al conflicto —del 17 de febrero al 2 de marzo—, el incremento acumulado es de $1.11 en la zona central y de $1.14 en occidente y oriente.
En el caso de la gasolina regular, el aumento acumulado oscila entre $1.01 y $1.04. Para esta quincena, el galón costará $4.58 en la zona central y $4.59 en las zonas occidental y oriental.
El diésel bajo en azufre, utilizado principalmente por los sectores industrial y de transporte, acumula incrementos de entre $1.08 y $1.13 desde el inicio del conflicto. Según la DGEHM, este combustible tendrá un precio de referencia de $4.59por galón en todo el país.
Como El Salvador no cuenta con producción petrolera ni refinerías, el país depende de las importaciones de petróleo y sus derivados, cuyos precios están sujetos a las cotizaciones internacionales, además de los costos de transporte, fletes e impuestos.
Como resultado, el Banco Central de Reserva (BCR) reportó que la factura petrolera aumentó 28 % en el primer semestre de 2026, al alcanzar $1,127.7 millones.

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