La importación de petróleo y sus derivados se disparó un 27.9 % en el primer semestre del año y superó los $1,442 millones, de acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR).
La factura petrolera aumentó en $314.3 millones respecto a los $1,127.7 millones reportados en igual período de 2025.
Ese abrupto salto no se reflejó en el volumen importado, pues el Banco Central reporta que este solo creció un 4.8 % y alcanzó los 1,755.5 millones de kilogramos.
El primer semestre estuvo marcado por fuertes sacudidas en el mercado internacional del crudo, en medio de la guerra en Medio Oriente, que llevaron al petróleo intermedio de Texas (WTI), de referencia para El Salvador, a pasar de cotizarse en la banda de los $60 a superar los $80 por barril, con picos en marzo por encima de los $100.
Como El Salvador no tiene pozos petroleros ni refinerías, las importaciones de petróleo y sus derivados llegan al mercado nacional a precios internacionales, más el costo de transporte, fletes e impuestos.
Gasolinas y diésel repuntan
De acuerdo con el BCR, las importaciones de gasolinas aumentaron un 29.8 % en valor monetario y solo un 2.2 % en volumen. Este es el principal combustible para el 84 % de los más de dos millones de unidades vehiculares que tiene El Salvador.
De enero a junio, se pagaron $461.6 millones por las gasolinas, equivalentes a $106 millones adicionales respecto a los $355.6 millones del primer semestre de 2025. En volumen, se importaron 461.1 millones de kilogramos, 10 millones más que hace un año.
El diésel, utilizado por el 14.7 % de los vehículos, aumentó un 42.1 % tras rebasar los $431.1 millones al cierre de junio. Esto equivale a $127.9 millones más que en el mismo período de 2025. Según el BCR, se importaron más de 430.9 millones de kilogramos, una cifra que apenas creció un 1.1 % frente a 2025.
En tanto, las compras de gas propano cayeron un 4.7 %, las de aceites y grasas lubricantes un 5.9 % y las de gases licuados un 37.1 %.
El gas propano, utilizado principalmente para la cocción de alimentos, alcanzó $162.5 millones en el primer semestre, $8 millones menos que en 2025. Sin embargo, en volumen aumentó un 6.4 % y se importaron 320.3 millones de kilogramos.
En el caso de los aceites y grasas lubricantes, las compras ascendieron a $62 millones, mientras que las de gases licuados totalizaron $21.6 millones. Ambos derivados también mostraron caídas en el volumen importado, de 13 % y 30.4 %, respectivamente.
Según el BCR, las importaciones de keroseno para motores de reacción llegaron a $11.8 millones, un 77.8 % más que en 2025, mientras que las de fuel oil alcanzaron los $471.1 millones, un incremento del 65 %.

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