La Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) rindió homenaje al legado del empresario Ricardo Poma la noche del jueves con la entrega del Premio ASI 2026, su máximo galardón, en reconocimiento a su sobresaliente trayectoria y legado en la industria nacional.
El homenaje póstumo se realizó en el marco del Día Nacional de la Industria. La ASI entrega este reconocimiento desde 1959 a empresarios, empresas o instituciones por su contribución a la economía salvadoreña, el servicio a la comunidad y el impulso a la innovación.
La gremial destacó que Poma, quien falleció a los 79 años en agosto de 2025, fue una de las “figuras más influyentes del sector empresarial de El Salvador y la región”.
Poma fue un referente del empresariado que, desde la década de 1980, estuvo al frente de Grupo Poma, conformado por las empresas Excel, Solaire, Grupo Roble, Real Hotels & Resorts y Autofácil.
Bajo su liderazgo, el grupo se expandió a 10 países de América, entre ellos naciones de Centroamérica, Estados Unidos, República Dominicana, Colombia y Perú, donde emplea a más de 9,000 colaboradores.
“La envergadura alcanzada por nuestro grupo es el resultado de su visión, esfuerzo y tenacidad”, afirmó su hijo y presidente de Grupo Roble, Alberto Poma.
“Al reconocer la trayectoria de mi papá, también celebramos la misión y los valores que han guiado a esta gremial. Como familia, el Premio ASI nos llena de sano orgullo y gratitud por la bendición y la fortuna de haber contado con la guía y el ejemplo de mi papá”, sostuvo su hijo al recibir el galardón.

Legado empresarial y social
Don Ricardo, como era conocido en la comunidad empresarial, se incorporó a los negocios familiares cuando tenía apenas 23 años, después de graduarse como ingeniero industrial en la Universidad de Princeton. Además, obtuvo una maestría en Administración de Empresas (MBA) en la Universidad de Harvard.
En los primeros años de su carrera empresarial acompañó a su padre, Luis Poma, con quien impulsó proyectos emblemáticos como la colonia Miramonte (1964), el centro comercial Metrocentro (1971), el Hotel Camino Real (1972) y Torre Roble (1974).
Además de su aporte al tejido económico, Poma era reconocido por su convicción de que el desarrollo debía ir de la mano con la educación.

“Ricardo Poma promovió una cultura corporativa centrada en las personas, sustentada en principios como la integridad, la excelencia, el amor al trabajo, la renovación, el respeto, la solidaridad y el servicio”, indicó la ASI.
Por ello, estuvo al frente de la Fundación Poma, la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (Fusal) y la Fundación Renacer, instituciones enfocadas en promover inversiones en salud, educación y cultura. Además, participó en la creación de la Escuela Superior de Economía y Negocios (ESEN) junto con otros empresarios.
En noviembre de 2025, la familia Poma también recibió el prestigioso galardón póstumo por parte del Consejo Empresarial de América Latina (CEAL).

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