El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió que este martes se llevará a cabo la jornada más intensa de bombardeos en Irán desde el inicio de la guerra, en el marco de la ofensiva militar que Washington y sus aliados mantienen contra el país persa.
Durante una rueda de prensa en el Pentágono, el funcionario afirmó que el incremento de ataques buscará profundizar la presión sobre las capacidades militares iraníes. “Hoy será, una vez más, nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: la mayor cantidad de cazas, la mayor cantidad de bombarderos, la mayor cantidad de ataques”, declaró.
Según el jefe del Pentágono, la respuesta militar de Teherán ha disminuido en las últimas horas. “En las últimas 24 horas” la República Islámica “ha lanzado la menor cantidad de misiles de la que ha sido capaz hasta ahora”, aseguró.
Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la operación ‘Furia Épica’ el sábado 28 de febrero, las fuerzas militares han atacado 5,000 objetivos en territorio iraní, lo que ha generado, según Washington, un “avance significativo” en la reducción de lanzamientos de misiles y drones desde Irán.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, explicó que los ataques con misiles balísticos desde Irán registran una caída del 90 % respecto al inicio del conflicto, mientras que los drones de ataque unidireccional han disminuido un 83 % desde que comenzó la operación militar.
Caine añadió que las fuerzas estadounidenses han ampliado sus objetivos hacia el complejo militar e industrial iraní, centrándose especialmente en fábricas de drones kamikazes con el objetivo de “destruir el núcleo de su capacidad autónoma”.
En medio de los ataques de represalia de Irán contra países de la región donde Estados Unidos mantiene presencia diplomática y militar, el mando estadounidense aseguró que continúan empleando cazas y helicópteros de combate para interceptar drones enemigos.
Consultado sobre el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jameneí, Hegseth evitó hacer comentarios sobre los reportes de posibles heridas en combate. Sin embargo, advirtió que sería prudente que el religioso tomara en serio las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y desistiera de desarrollar armas nucleares.
El jefe del Pentágono reiteró que Estados Unidos se encuentra “en una posición muy sólida”, aunque evitó precisar cuánto tiempo durará la ofensiva militar. La semana pasada, Trump y el propio Hegseth señalaron que la operación avanza más rápido de lo previsto y estimaron que la guerra podría extenderse entre tres y ocho semanas.
Hasta ahora, los bombardeos han dejado cientos de muertos en Irán, entre ellos civiles y niños. Por otro lado, al menos siete militares estadounidenses han fallecido en ataques iraníes desde el inicio de la ofensiva.
Irán no publica un balance oficial actualizado de muertos en la guerra con Estados Unidos e Israel desde el jueves 5, lo que ha generado confusión sobre el número real de víctimas en el conflicto tras varios días de intensos bombardeos.
El último dato claro lo difundió la agencia pública Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos, que informó ese jueves que 1,230 personas habían muerto hasta el día anterior, cuando el conflicto alcanzaba su quinta jornada.
Dos días después, el embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, aseguró que al menos 1,332 civiles iraníes habían fallecido como consecuencia de los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos contra ciudades densamente pobladas e infraestructura civil clave.
Sin embargo, ese mismo día la Media Luna Roja iraní reportó que se habían registrado 1,332 ataques en 636 lugares del país, una cifra similar a la mencionada por el diplomático ante la ONU, lo que incrementó la confusión entre el número de bombardeos y la cantidad de víctimas mortales.
Durante los primeros días del conflicto, la Media Luna Roja y el Ministerio de Salud divulgaron balances periódicos sobre víctimas, pero esas actualizaciones dejaron de publicarse la semana pasada. La organización humanitaria sí continúa informando sobre los daños materiales y en su último reporte señaló que 13,785 edificios han sido afectados, entre ellos 11,293 viviendas y 65 escuelas.
El presidente de la Media Luna Roja iraní, Pir Hossein Kolivand, evitó precisar el número de fallecidos cuando fue consultado el domingo en rueda de prensa y afirmó que esas cifras las darán “las autoridades relevantes”, sin ofrecer más detalles.
De esta forma, el balance más reciente divulgado oficialmente dentro de Irán continúa siendo el de 1,230 fallecidos, pese a que los bombardeos se han intensificado en distintas zonas del país. La capital, Teherán, vivió la noche anterior uno de los ataques más prolongados del conflicto, con explosiones que se extendieron durante al menos media hora pasada la medianoche.
Estados Unidos e Israel iniciaron la campaña de bombardeos contra Irán el sábado 28 de febrero. Según los reportes del conflicto, en los ataques murieron el líder supremo Alí Jameneí, varios altos cargos políticos y militares y 168 niñas en un colegio del país.
La hermana del líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, advirtió este martes sobre “terribles consecuencias” tras el inicio de maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur cerca de la península de Corea.
Kim Yo Jong criticó las actividades militares iniciadas el lunes y afirmó que estos ejercicios representan una amenaza directa para la estabilidad regional, en un contexto que calificó como un momento crítico para la seguridad internacional.
“No se trata de un juego militar sino de un simulacro de guerra agresiva que avanza mientras se planea una confrontación con Corea del Norte”, sostuvo en un comunicado difundido por la agencia estatal norcoreana KCNA.
Las maniobras, que incluyen alrededor de 18,000 efectivos de las fuerzas estadounidenses y surcoreanas, se desarrollarán durante diez días e incorporan ejercicios aéreos, terrestres y marítimos en las inmediaciones del territorio norcoreano.
Kim Yo Jong advirtió que Pyongyang observará de cerca las operaciones militares y reiteró que Corea del Norte está preparada para responder ante cualquier amenaza. “Los enemigos no deberían poner a prueba nuestra paciencia, voluntad y capacidad”, afirmó.
Un grupo especial de la ONU acusó este martes a la dictadura de Nicaragua de desviar fondos públicos para financiar la represión de la oposición, tanto dentro como fuera del país, logrando esto último a través de una «red transnacional» de espionaje e inteligencia.
“La persecución política es financiada por el Estado, ejecutada a través de sus instituciones y se extiende más allá de las fronteras para garantizar que nadie —absolutamente nadie— se interponga en el camino del régimen” ha señalado mediante una declaración el presidente del Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua, Jan-Michael Simon.
Este grupo ha elaborado un nuevo informe, que presenta hoy a la prensa, sobre la situación en el país centroamericano, gobernado por el dúo formado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, su esposa y vicepresidenta, en el poder de forma consecutiva desde 2007.
Con base en decenas de entrevistas y una amplia evidencia documental, el informe sostiene que desde 2018 (año del estallido de protestas estudiantiles sofocadas con violencia armada) se han desviados fondos públicos para financiar la represión, incluidos los destinados a la asistencia social o a proyectos de limpieza.
Para ello se creó «una estructura paralela» dentro del partido de gobierno, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que sirve para canalizar el dinero utilizado hacia «operaciones de seguridad, grupos armados progubernamentales y actividades partidarias», señala el informe, elaborado por encargo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
El otro elemento central del informe está formado por las evidencias reunidas sobre la existencia de una red de vigilancia e inteligencia que va mucho más allá de las fronteras de Nicaragua y que es utilizada para vigilar, intimidar y atacar a los cientos de miles de nicaragüenses que viven en el extranjero.
Al respecto, el informe documenta una estructura de inteligencia integrada por el ejército, la policía, las autoridades migratorias, la entidad reguladora de las telecomunicaciones TELCOR, las misiones diplomáticas y operadores del FSLN.
«La vigilancia y el acoso digital, el hackeo y la divulgación de datos personales (doxing) han sido utilizados para silenciar a personas críticas», se denuncia.
Asimismo, señala que el actual coministro de Relaciones Exteriores, Valdrack Jaentschke Whitaker, formó presuntamente parte de un grupo de alto nivel encargado de dirigir y coordinar acciones de represión transnacional en varios países mientras ocupaba cargos diplomáticos en el exterior entre 2021 y 2023.
Frente a tal situación, los expertos de la ONU piden al conjunto de países que pongan en marcha un sistema que haga posible la rendición de cuentas, que consideran irreal de otro modo en vista de que Nicaragua se ha retirado de varios órganos de Naciones Unidas y suspendido cualquier colaboración con el Consejo de Derechos Humanos.
El sistema por el que abogan debería incluir la jurisdicción universal (principio que permite a los tribunales nacionales juzgar crímenes internacionales independientemente del lugar donde ocurrieron o la nacionalidad de las víctimas o autores), una fuerte protección de la población exiliada y sanciones selectivas.
La dictadura Ortega-Murillo ha privado arbitrariamente de su nacionalidad a 452 nicaragüenses y ha dejado a miles de exiliados como apátridias al negarse a renovarles o proporcionales documentos de identidad, además de impedir que muchos regresen a Nicaragua.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) prevén que el actual episodio débil de La Niña se debilite en los próximos meses y dé paso a condiciones neutras del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), con posibilidades de que posteriormente se desarrolle un episodio de El Niño.
De acuerdo con los pronósticos, existe alrededor de un 60 % de probabilidad de que entre marzo y mayo de 2026 se instauren condiciones neutras del ENOS, es decir, sin presencia de El Niño ni La Niña. Esa probabilidad aumenta hasta cerca del 70 % para el período comprendido entre abril y junio.
Los expertos señalan que desde mediados de febrero las condiciones en el Pacífico tropical, asociadas a un episodio débil de La Niña, han comenzado a perder intensidad. Para el trimestre de marzo a mayo, la probabilidad de que La Niña continúe es cercana al 30 %, mientras que la posibilidad de que se forme un episodio de El Niño se mantiene baja, alrededor del 10 %.
Sin embargo, hacia mediados de año el escenario podría cambiar. Entre mayo y julio, la probabilidad de que se desarrolle El Niño podría aumentar gradualmente hasta cerca del 40 %, mientras que la probabilidad de condiciones neutras se mantiene en torno al 60 %.
Según la NOAA, también existe entre un 50 % y 60 % de probabilidad de que El Niño se forme entre julio y septiembre y continúe posteriormente, aunque los científicos advierten que los pronósticos realizados a comienzos del año presentan una incertidumbre considerable.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado de cambios en los vientos, la presión atmosférica y los patrones de lluvia. Sus efectos suelen ser opuestos a los de La Niña, que provoca un enfriamiento de las aguas en esa región del océano.
Los expertos advierten que El Niño puede modificar los patrones climáticos a nivel mundial, generando sequías en algunas regiones tropicales, lluvias intensas en otras zonas y un aumento temporal de la temperatura global.
Por ello, organismos internacionales recomiendan que los países utilicen estos pronósticos estacionales para planificar acciones en sectores sensibles al clima como la agricultura, la gestión del agua, la energía y la prevención de desastres.
La operación militar lanzada conjuntamente por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y la consiguiente respuesta por parte del régimen de los ayatolás atacando no solo al Estado hebreo sino intereses estadounidenses y otros objetivos en Oriente Próximo ha costado ya miles de millones de dólares en material militar y ha reabierto el debate sobre la nueva economía de la guerra, en un momento en que armas menos sofisticadas como los drones pueden plantar cara a misiles de última generación.
De acuerdo con una estimación realizada por el ‘think-tank’ Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), las primeras 100 horas de la operación ‘Furia épica’ costaron unos 3.700 millones de dólares, o lo que es lo mismo, unos 891,4 millones al día. Esta estimación incluye unos 3.100 millones en reposición de municiones, a los que se suman 196 millones de costos operativos y 350 millones en reemplazar las pérdidas en combate y reparar las infraestructuras dañadas.
Tal y como advierten los autores de esta evaluación, Mark F. Cancian y Chris H. Park, los primeros días de una campaña aérea como la actual son los más caros, por lo que el ritmo del gasto no tendría por qué mantenerse a estos niveles. Por regla general, lo normal es que el ritmo de los bombardeos se ralentice ante la necesidad de identificar nuevos objetivos, a lo que se suma que las tripulaciones necesitan descansar y los aparatos requieren mantenimiento.
Además, el costo de las municiones también debería reducirse ya que se ha constatado que Estados Unidos habría pasado ya a emplear munición más económica. En las primeras 100 horas se habrían empleado más de 2.000 municiones de diverso tipo, principalmente de tipo guiado y de precisión como las que se emplearon para acabar con el ayatolá Alí Jamenei.
Ilustración de misiles de crucero Tomahawk como los utilizados por EEUU contra Irán. Istock
Misiles de largo alcance más caros
En el arranque de la operación se emplearon esencialmente misiles de crucero para destruir los centros de mando y control del régimen iraní así como sus capacidades de defensa aérea. Los expertos del CSIS estiman que se habrían empleado más de 160 misiles Tomahawk, a los que habría que sumar misiles de crucero tipo JASSM (Joint Air-to-Surface Standoff Missile). «Aunque caros y escasos, los misiles de largo alcance permiten a las fuerzas estadounidenses golpear desde la distancia», subrayan.
A partir del 4 de marzo, comenzó una transición en el tipo de municiones, según reconoció un alto cargo militar, pasándose a bombardeos de precisión sobre Irán. Para ello, se emplean municiones como Joint Standoff Weapons (JSOW) o bombas de gravedad con kits guiados Joint Direct Attack Munition (JDAM), menos costosas y más abundantes pero que deben ser lanzadas desde cazas que operan más cerca de los objetivos. Mientras que un Tomahawk cuesta unos 3,6 millones de dólares, un JDAM vale unos 80.000 dólares.
Además de las municiones empleadas por Estados Unidos –al igual que Israel– para bombardear a Irán, tanto Washington como sus aliados en la región han tenido que usar interceptores para frenar los ataques que Teherán ha lanzado no solo contra territorio israelí, sino contra las bases militares que Washington tiene en los países del Golfo así como otros puntos estratégicos en Oriente Próximo.
El sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro de Israel intercepta misiles balísticos lanzados desde Irán sobre la ciudad de Tel Aviv, Israel. EFE
Contraataque de Teherán
En su contraataque, Irán ha empleado misiles de crucero que solo pueden frenar sistemas antiaéreos como los estadounidenses Patriot y THAAD o la Cúpula de Hierro israelí, así como drones, que pueden ser interceptados por artillería antiaérea o sistemas específicos como Coyote o Advanced Precision Kill Weapon System (APKWS), guiado por láser.
Aunque el ataque del pasado mes de junio por parte de Estados Unidos e Israel contra Irán ya mermó el arsenal de misiles balísticos, el régimen de los ayatolás aún dispone de este tipo de armas –unos 2.500 según las estimaciones israelíes antes del 28 de febrero–, algunas de las cuales estarían escondidas en instalaciones bajo tierra en distintos puntos del país.
Según los expertos del Instituto de Guerra Moderna, de la Academia Militar de Westpoint, en la fase inicial Irán ha favorecido el uso de drones al empleo de misiles balísticos, «lanzando relativamente pocos misiles en comparación con respuestas pasadas» lo que podría deberse, interpretan, a que sus inventarios se están agotando o a «un intento por reservar los misiles de corto y medio alcance para una fase posterior en el conflicto, cuando los interceptores en el Golfo se hayan agotado».
Al margen de los misiles, Teherán se está valiendo esencialmente de sus herramientas favoritas de «guerra asimétrica»: los drones y los ‘proxies’, es decir los grupos armados en la región a los que financia, como Hezbolá en Líbano o los hutíes en Yemen y que ya han llevado a cabo ataques contra Israel el primero y en el mar Rojo el segundo.
Irán busca prolongar la guerra
A sabiendas de su incapacidad para «ganar una guerra convencional contra Estados Unidos», subraya Soufan Center, un grupo especializado en análisis de seguridad, Teherán recurre a «tácticas irregulares para prolongar la guerra, esencialmente mediante la coerción económica», como sería la afectación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, y «la asimetría del costo».
Así, subraya que la producción de un dron ‘Shahed’ le cuesta a Irán entre 20.000 y 50.000 dólares, «significativamente más barato que los sistemas de intercepción empleados por Estados Unidos y sus aliados en la región», ya que por ejemplo cada disparo de un Patriot cuesta unos 4 millones de dólares.
Todo esto «revela una nueva economía de la guerra», sostiene Nico Lange, director del Instituto para el Análisis del Riesgo y la Seguridad Internacional (IRIS), en un artículo en ‘The National Interest’ recogido por Europa Press. «Lo barato gana a lo caro. Lo masivo bate a la perfección. La rapidez bate a la tradición», subraya.
Según este experto, el uso de drones, misiles y pequeñas embarcaciones por parte de Irán «es suficiente para la tarea de sobrecargar a los sistemas de defensa». «Fuerzan al enemigo a responder a un gran cost0 y revierten los ratios de costos», resalta el director de IRIS.
«Cada éxito defensivo en último término resulta en una pérdida económica. Si, además, radares y sensores caros, que pueden costar miles de millones y solo pueden reemplazarse después de años, son destruidos por comparativamente simples drones, una victoria táctica en esta guerra podría en última instancia incluir incluso derrotas estratégicas», advierte Lange.
En su opinión, este conflicto supone «un punto de inflexión» y demuestra que «la vieja idea estadounidense y occidental de un ataque tecnológicamente superior, rápido y limpio se desmorona». En realidad «la nueva realidad militar lleva años exhibiéndose en Ucrania y en otras partes, pero los que toman las decisiones en Occidente, los planificadores militares, y los fabricantes de armamento llevan tiempo haciendo la vista gorda a esto hasta ahora, por complacencia excesiva, arrogancia y parálisis burocrática».
La nueva economía de la guerra, sostiene este experto, «nos obliga a pensar distinto». «Hoy en día, la guerra también requiere sistemas simples y robustos en grandes cantidades» no solo sistemas complejos y eficaces pero que no son rápidos ni abundantes, «y la defensa y la disuasión requiere una producción industrial que pueda respirar y crecer rápidamente cuando las cosas se ponen serias».
La relatora especial de Naciones Unidas sobre la Independencia de Magistrados y Abogados, Margaret Satterthwaite, afirmó el lunes que el sistema judicial de Guatemala atraviesa una “crisis profunda”, tras evaluar la situación institucional del país.
Durante una rueda de prensa en Ciudad de Guatemala, la funcionaria explicó que distintos factores han debilitado la independencia judicial y han colocado al sistema de justicia en una situación “crítica”.
Entre los principales problemas identificados mencionó la “instrumentalización de la justicia”, la concentración de poder y la persecución contra operadores judiciales, elementos que, según indicó, afectan el funcionamiento del Estado de derecho en el país.
Satterthwaite presentó estas conclusiones al divulgar su informe final sobre la visita que realizó en mayo de 2025 a Guatemala, donde permaneció 12 días para evaluar el funcionamiento del sistema judicial.
Durante su estancia, sostuvo reuniones con jueces, fiscales, defensores públicos, abogados, legisladores, organizaciones de la sociedad civil y representantes de pueblos indígenas, además de funcionarios de los poderes Ejecutivo, Judicial y Legislativo en Ciudad de Guatemala y en los departamentos de Quetzaltenango y Alta Verapaz.
La relatora reiteró también su preocupación por el papel del Ministerio Público, al señalar que la información recopilada apunta a la existencia de una política de criminalización contra operadores de justicia.
Pese a este panorama, Satterthwaite expresó confianza en que Guatemala pueda revertir la situación, al destacar que su Constitución ha demostrado en el pasado la posibilidad de garantizar el respeto a la ley.
Además, subrayó que las designaciones previstas para los próximos meses serán determinantes para el futuro del sistema judicial, entre ellas la elección de una nueva Corte de Constitucionalidad, un nuevo Tribunal Supremo Electoral y un nuevo fiscal general que sustituya a la actual jefa del Ministerio Público, Consuelo Porras Argueta.
“Las designaciones previstas para 2026 a la Corte de Constitucionalidad, el Tribunal Supremo Electoral y el Ministerio Público serán decisivas para determinar si los actuales patrones de captura institucional e impunidad se consolidan o se revierten”, concluyó la relatora.
Al menos una persona murió, dos permanecen atrapadas y otra más fue hospitalizada tras el colapso de un edificio que estaba en proceso de demolición en la Calzada de Tlalpan, en el centro de Ciudad de México, informaron este lunes autoridades locales.
La secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, indicó que una víctima fue localizada entre los escombros luego de cerca de cuatro horas de labores de rescate tras el derrumbe ocurrido alrededor de las 14:00 hora local.
Las autoridades también confirmaron que dos personas continúan desaparecidas bajo la estructura colapsada, mientras que otro trabajador fue rescatado poco después del accidente y trasladado a un hospital con múltiples lesiones.
La jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, explicó previamente que el inmueble era una propiedad privada que estaba siendo demolida debido a daños estructurales provocados por los sismos de 1985 y 2017.
Según la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el incidente se produjo por un “colapso no controlado” cuando trabajadores realizaban labores de demolición en el tercer nivel del edificio. Tras el accidente, las autoridades evacuaron a 57 personas que se encontraban en el lugar o en áreas cercanas.
Equipos de emergencia continúan con la búsqueda entre los escombros con apoyo de maquinaria ligera y binomios caninos, mientras la zona permanece acordonada en el centro de la capital mexicana.
Las autoridades también descartaron que el derrumbe esté relacionado con las obras vinculadas al Mundial de fútbol que se desarrollan en las cercanías del lugar, sobre la Calzada de Tlalpan, una de las principales vías que conecta con el Estadio Banorte, sede del partido inaugural del torneo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este lunes en la posibilidad de que su país opte por una “toma de control amistosa” de Cuba, en medio de la crisis que enfrenta la isla tras el bloqueo de crudo impulsado por Washington.
Durante una rueda de prensa en Miami, el mandatario aseguró que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, “está negociando” con representantes del Gobierno cubano, aunque La Habana ha negado en varias ocasiones que existan tales conversaciones.
Trump sugirió que Washington podría asumir un papel directo en el futuro de la isla. “O puede que no sea una toma de control amistosa. Y no importaría, porque están realmente acabados. Están en ruinas, como dicen. No tienen energía, no tienen dinero. Están en serios problemas humanitarios, y en realidad no queremos ver eso”, declaró el gobernante.
El mandatario también señaló que el Gobierno cubano dependía en gran medida del apoyo de Venezuela, particularmente del suministro de petróleo. Según Trump, esa ayuda se ha reducido drásticamente tras las medidas adoptadas por Washington.
“Ahora ya no viven de Venezuela. Venezuela no les envía energía, ni combustible, ni petróleo, ni dinero, ni nada. No sobrevivían sin Venezuela, no podrían haberlo logrado y les hemos cortado todo”, afirmó el presidente estadounidense.
En ese contexto, Trump aseguró que Cuba tendrá que llegar a un acuerdo con Estados Unidos o enfrentar mayores presiones. “Así que sí, van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos con igual facilidad”, advirtió.
Las declaraciones se producen en medio de una grave crisis energética en Cuba, agravada por las restricciones al suministro de petróleo y las medidas económicas adoptadas por Estados Unidos, que han impactado el funcionamiento del sistema eléctrico y la economía de la isla.
El mandatario también elogió el trabajo del secretario de Estado Marco Rubio en la política hacia Cuba y afirmó que su gestión será recordada como una de las más importantes en la historia de la diplomacia estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la ofensiva militar contra Irán está “prácticamente terminada”, más de una semana después de que las fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaran un ataque sorpresa contra el país.
En una entrevista telefónica con la cadena CBS, el mandatario afirmó que las capacidades militares iraníes han quedado prácticamente neutralizadas tras los bombardeos.
“Creo que la guerra está prácticamente terminada”, declaró.
Trump aseguró que las fuerzas iraníes han sufrido graves pérdidas en su estructura militar.
“No tienen Armada, ni comunicaciones, ni fuerza aérea”, afirmó el gobernante, quien también sostuvo que los misiles iraníes están “destrozados” y que sus drones y fábricas de drones están siendo destruidos.
Durante un discurso posterior en el complejo Trump de Doral, en Florida, el mandatario indicó que el conflicto avanza más rápido de lo previsto. “Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no hemos ganado bastante”, dijo al referirse al desarrollo de las operaciones militares.
El Presidente de Estados Unidos también advirtió que analiza tomar el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Además, lanzó una advertencia a Irán en caso de que interfiera en esta vía estratégica.
“Han disparado todo lo que tenían que disparar, y más les vale no intentar nada ingenioso o será el fin de ese país. Si hacen algo malo, sería el fin de Irán y nunca más se volvería a oír su nombre”, afirmó.
Trump defendió la ofensiva militar al asegurar que Irán se preparaba para lanzar ataques contra Estados Unidos y contra Israel. Según el mandatario, la operación también evitó un ataque mayor contra el Estado israelí.
Por otro lado, el presidente estadounidense dijo que no tiene ningún mensaje para el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, quien asumió el cargo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, durante los primeros bombardeos del conflicto.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Irán, la primera semana de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel ha dejado al menos 1,200 muertos y más de 10,000 heridos.