Categoría: El Mundo

  • Trump sobre el tiroteo: «No estaba preocupado. Entiendo la vida; vivimos en un mundo loco»

    Trump sobre el tiroteo: «No estaba preocupado. Entiendo la vida; vivimos en un mundo loco»

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que no sintió preocupación tras el tiroteo ocurrido durante la cena de corresponsales en Washington, que obligó a evacuarlo junto a miembros de su gabinete.

    En una entrevista con el programa “60 minutos” de la cadena CBS, el mandatario aseguró que asumió el incidente con calma pese a la gravedad de la situación.

    “No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco”, expresó Trump al referirse a lo ocurrido la noche anterior en el hotel Hilton.

    El presidente relató que en un primer momento pensó que el ruido se debía a la caída de una bandeja, antes de percatarse de que se trataba de disparos.

    También se refirió a la reacción de la primera dama, Melania Trump, quien se encontraba junto a él durante el evento y vivió de cerca el momento de tensión.

    “A la gente no le gusta que se diga que estaban asustados, pero ciertamente, ¿quién no lo estaría cuando tienes una situación así? En ese momento, creo que ella se dio cuenta de antemano de que eso era más una bala que una bandeja”, comentó.

    Trump describió a la primera dama como “muy fuerte e inteligente” y aseguró que manejó la situación de forma adecuada pese al impacto del momento.

    “Yo he pasado por esto antes un par de veces, y ella a este extremo, no. Lo manejó muy bien”, añadió.

    El mandatario también explicó que intentó comprender lo que sucedía mientras el Servicio Secreto desplegaba el operativo de seguridad dentro del salón.

    “Quería ver qué estaba pasando. Y para entonces, empezamos a darnos cuenta de que tal vez era un problema malo, un problema diferente”, señaló.

    Durante la entrevista, Trump reaccionó con molestia cuando la periodista leyó fragmentos de un supuesto manifiesto del atacante, en el que se le acusaba de diversos delitos.

    “Estaba esperando que leyeras eso, porque sabía que lo harías. Porque son gente horrible”, respondió.

    El presidente rechazó las acusaciones y afirmó: “Yo no soy un violador. No violé a nadie. Yo no soy un pedófilo. Leíste esa basura de una persona enferma. Me asociaron con cosas que no tienen nada que ver conmigo. Fui totalmente exonerado”.

    Finalmente, Trump aseguró que, pese al incidente, mantiene diferencias con la prensa y reiteró su intención de continuar con el evento en el futuro, incluso con mayores medidas de seguridad.

     

  • La Casa Blanca no implementó el máximo nivel de seguridad para la cena de corresponsales

    La Casa Blanca no implementó el máximo nivel de seguridad para la cena de corresponsales

    El Gobierno estadounidense no implementó el máximo nivel de seguridad para la cena de corresponsales del sábado en la que hubo que evacuar al presidente, Donald Trump, y a varios miembros del Gabinete debido a la irrupción de un hombre armado en el hotel donde se celebró el evento, según informó este domingo el diario The Washington Post citando fuentes cercanas al asunto.

    La decisión se tomó a pesar de que en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) celebrada en el hotel Hilton de Washington acudieron Trump, la primera dama, Melania Trump, el vicepresidente, JD Vance, o los secretarios de Estado, Marco Rubio; Guerra, Pete Hegseth; Tesoro, Scott Bessent; o Salud, Robert Kennedy Jr.

    También estuvieron presentes el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, la directora de Seguridad Nacional, Tulsi Gabbard, o el director del FBI, Kash Patel.

    Cuando tantos funcionarios se reúnen en un mismo lugar para funciones oficiales, como una toma de posesión o el discurso sobre el Estado de la Unión, el secretario de Seguridad Nacional suele encargar al Servicio Secreto la coordinación de toda la seguridad mediante una designación formal conocida como «Evento Nacional de Seguridad Especial».

    Según fuentes cercanas al asunto citadas por The Washington Post, la administración Trump ofreció un nivel de seguridad menor para la cena de corresponsales de la Casa Blanca que para otras reuniones de altos funcionarios, a pesar de la presencia del presidente y muchos miembros del gabinete.

    Sin embargo, no se realizó tal designación para el evento del sábado, al que también asistieron miles de periodistas y otros funcionarios gubernamentales, según indicaron fuentes de autoridades locales y federales que pidieron anonimato por no estar autorizadas a comentar detalles de seguridad.

    La detención de Cole Allen, el hombre que trató de entrar armado en la sala de baile donde se celebraba la cena, ha puesto el foco en el dispositivo de seguridad y en la posibilidad de que en eventos de este tipo se aplique el llamado sistema del «superviviente designado». Este mecanismo, que se activa cada año durante el discurso sobre el Estado de la Unión, busca evitar que se decapite por completo a la Administración si se produce un atentado en el Capitolio.

    Puesto que la práctica totalidad del Gabinete se encuentra en el Congreso para escuchar la alocución del presidente, el protocolo obliga a designar a un miembro del Gobierno que permanece durante el discurso en una localización segura que no se da a conocer.

    Muchos otros han querido además cuestionar el dispositivo para la entrada al evento, que contaba con un control de seguridad centralizado en el vestíbulo del hotel, y han planteado la necesidad de establecer más niveles para realizar un evento como la cena de corresponsales, la cual el propio Trump ha dicho que quiere volver a celebrar dentro de un mes.

  • Obispo nicaragüense muy crítico con Ortega llama «ladrones y bandidos» a los «dictadores»

    Obispo nicaragüense muy crítico con Ortega llama «ladrones y bandidos» a los «dictadores»

    El obispo nicaragüense desnacionalizado Silvio Báez, muy crítico con el Gobierno que copresiden en Nicaragua los esposos, Daniel Ortega y Rosario Murillo, llamó este domingo «ladrones y bandidos» a «los dictadores y sus secuaces que se disfrazan de políticos pero que, en realidad, son delincuentes y criminales».

    «Hoy son muy peligrosos, pues, de modo blasfemo, interpretan sus abusos, actos de corrupción e injusticias como una bendición de Dios», reprochó el jerarca católico, quien está exiliado desde hace siete años, en su homilía desde una iglesia de los Estados Unidos.

    «También son muy cínicos, pues hablan continuamente de paz mientras mantienen estructuras opresoras que obligan al pueblo a no tener iniciativa ni libertad», continuó el obispo auxiliar de Managua, a quien el fallecido papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por razones de seguridad.

    Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia.

    Además, el Gobierno sandinista es acusado por organizaciones internacionales y nacionales de violar los derechos humanos de los nicaragüenses, y de coartar la libertad religiosa, de asociación, de reunión, y la de prensa y expresión.

    En su homilía, el obispo nicaragüense pidió a los católicos cuidar «el redil social en el que vivimos, porque, como pueblo, también nos vemos amenazados por ´ladrones y bandidos´ que solo vienen a robar, matar y hacer daño».

    Explicó que en tiempos de Jesús, los «ladrones y bandidos» eran los jefes religiosos de Israel que trataban con desprecio al pueblo, que en su mayoría era gente sencilla y pobre, muchas veces sin acceso a la educación o descarriados moralmente, así como «los líderes mesiánicos que engañaban a la gente, ilusionándola con falsos mensajes de liberación».

    «Hoy los ´ladrones y bandidos´ son los poderosos que se adueñan de la libertad y del futuro de los pueblos; los dictadores y sus secuaces que se disfrazan de políticos pero que, en realidad, son delincuentes y criminales», enfatizó.

    Aseguró que a estos “ladrones y salteadores” se opone Jesús, quien, por su lado, «no viene a quitarnos la libertad, sino a liberarnos de todo lo que nos condiciona y oprime; Él no oscurece nuestra conciencia, sino que la ilumina; Él no nos arrebata nuestros gozos auténticos, sino que los multiplica».

    Nicaragua atraviesa una crisis política y social desde abril de 2018, que se acentuó tras las controvertidas elecciones generales de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo.

    Esos comicios tuvieron lugar con sus principales contendientes en prisión, a los que luego expulsó del país y privó de su nacionalidad y de sus derechos políticos, tras acusarlos de «golpistas» y «traición a la patria».

  • El Papa pide usar la energía nuclear «al servicio de la vida y la paz» en el 40º aniversario de Chernóbil

    El Papa pide usar la energía nuclear «al servicio de la vida y la paz» en el 40º aniversario de Chernóbil

    El Papa ha hecho un llamamiento para que el uso de la energía nuclear «esté al servicio de la vida y la paz» en el marco del 40º aniversario del accidente de Chernóbil, un hecho que, según el Pontífice, «marcó la conciencia de la humanidad».

    «Este hecho sigue siendo una advertencia sobre los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más potentes. Encomendamos a la misericordia de Dios las víctimas y aquellos que aún sufren las consecuencias», ha expresado León XIV tras el rezo del Ángelus este domingo.

    Asimismo, ha pedido que «en la toma de decisiones a todos los niveles» prevalezca «siempre el discernimiento y la responsabilidad», como ha afirmado desde el balcón de la plaza de San Pedro en el Vaticano.

    Existen «ladrones que «saquean la tierra librando guerras»

    Durante el Ángelus, el Papa ha instado a los fieles a que «vigilen su corazón» ante los «ladrones» que «pueden robar» la alegría personal.

    En este sentido, ha identificado que algunos de estos «ladrones» son los que «saquean los recursos de la tierra, librando guerras sangrientas o alimentando el mal en cualquiera de sus formas». «No hacen más que arrebatarnos a todos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad», ha afirmado.

    «Son aquellos que, a pesar de las apariencias, coartan nuestra libertad o no respetan nuestra dignidad; son creencias y prejuicios que nos impiden tener una visión clara de los demás y de la vida; son ideas erróneas que pueden llevarnos a tomar decisiones negativas; son estilos de vida superficiales o consumistas que nos vacían interiormente y nos impulsan a vivir siempre fuera de nosotros mismos», ha concluido el Pontífice.

  • El nivel de desaprobación a la gestión de Milei sube al 60.6 %, según una encuesta

    El nivel de desaprobación a la gestión de Milei sube al 60.6 %, según una encuesta

    El nivel de desaprobación a la gestión del presidente de Argentina, el ultraderechista Javier Milei, trepó en abril al 60,6 %, de acuerdo a los resultados de una encuesta de la consultora Zentrix difundidos este domingo.

    El sondeo, realizado entre el 11 y el 18 de abril, muestra un aumento en el nivel de desaprobación respecto a la medición de marzo último (53.3 %), mientras que el nivel de aprobación bajó del 38.5 % en el tercer mes del año al 33.1 % en el cuarto.

    En abril, la imagen positiva de Javier Milei ha caído al 35.2 %, mientras que la negativa ha escalado al 59.3 %.

    En su informe, Zentrix relaciona este fenómeno con el malestar económico de los ciudadanos y un «desgaste» de la «bandera simbólica» de promesa de lucha contra la «casta política» con la que Milei llegó a la Presidencia argentina a finales de 2023.

    Según el sondeo, el 57,3 % de los consultados percibe corrupción generalizada en la gestión gubernamental y un 66.6 % considera que el Gobierno terminó siendo parte de la «casta» que prometía combatir.

    El deterioro en la imagen del Ejecutivo coincide con las denuncias que desde mediados de marzo se centran en el patrimonio del jefe de Gabinete del Gobierno, Manuel Adorni, por sus gastos en viajes suntuosos al exterior y la compra de propiedades, operaciones bajo investigación judicial.

    De acuerdo al sondeo, Adorni tiene una imagen negativa del 73.9 %.

    «La corrupción aparece como el principal desafío del país, incluso entre quienes votaron al oficialismo en 2025, por encima del desempleo, la inflación o el salario, lo que muestra que el problema ya perfora al propio universo simbólico del mileísmo», observó la consultora.

    La firma apuntó que Milei, quien el jueves pasado dijo que planea competir por la reelección en 2027, todavía conserva un núcleo de apoyo «dispuesto a amortiguar el costo reputacional» de las denuncias, pero advirtió que, por fuera de ese núcleo, «el veredicto social se volvió mucho más severo».

    Las preguntas del sondeo orientadas a la macroeconomía también evidencian malestar entre los consultados: el 81.6 % dijo que en los últimos seis meses tuvo que resignar algún tipo de consumo.

    «Cuando el 86.6 % siente que su salario no le gana a la inflación y el 60.4 % afirma que sus ingresos le alcanzan sólo hasta el día 20 del mes, la tolerancia social frente al ajuste empieza a depender cada vez más de la credibilidad del Gobierno. Y ahí es donde las denuncias por corrupción adquieren un efecto mucho más corrosivo», apuntó Zentrix.

    El sondeo de Zentrix Consultora incluyó a 1,559 personas de todo el país, a través de un cuestionario autoadministrado en línea, con un margen de error del ± 2.48 % y un nivel de confianza del 95 %, según señaló la propia empresa.

  • Sospechoso de ataque en Washington dejó un manifiesto: ¿qué contiene?

    Sospechoso de ataque en Washington dejó un manifiesto: ¿qué contiene?

    El presunto autor del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, envió a sus familiares un extenso manifiesto apenas diez minutos antes del ataque, en el que identificaba como «objetivos» a los miembros del Gobierno de Donald Trump, según reveló este domingo el diario The New York Post.

    En el documento de 1,052 palabras, obtenido por el rotativo neoyorquino, detalla una lista de prioridades para el ataque, situando a los altos cargos de la Administración Trump en la cima de sus objetivos, con la única excepción del director del FBI, Kash Patel.

    Allen, de 31 años, justifica sus acciones describiéndose como un ciudadano que no está dispuesto a permitir que un «pedófilo, violador y traidor» – en posible referencia al presidente Trump, presente en el evento- actúe en su nombre.

    «Lo que mis representantes hacen se refleja en mí», reza el escrito.

    El manifiesto también revela que el sospechoso planeó el ataque de manera minuciosa para, según él, «minimizar las bajas colaterales».

    Allen especificó que utilizaría «perdigones en lugar de balas sólidas» para evitar que los disparos atravesaran las paredes y alcanzaran a personas ajenas a sus objetivos.

    Un oficial de la División Uniformada del Servicio Secreto fue alcanzado por una bala, pero su chaleco antibalas evitó heridas mortales.

    «Servicio Secreto: son objetivos solo si es necesario, y deben ser incapacitados de forma no letal si es posible (es decir, espero que lleven chalecos antibalas porque disparar al centro de masa con escopetas destroza a quienes no los llevan)», anotó el joven de California en su manifiesto, según The New York Post.

    Asimismo, el atacante estableció reglas de combate en las que excluía como blancos a empleados del hotel, invitados y, en la medida de lo posible, a la seguridad del establecimiento y a la Guardia Nacional, a menos que estos abrieran fuego contra él.

    No obstante, indica en su texto que «pasaría por encima de casi todos» para llegar «a los objetivos si fuera absolutamente necesario, bajo la premisa de que la mayoría de la gente eligió asistir a un discurso de un pedófilo, violador y traidor, y por lo tanto son cómplices, pero realmente espero que no se llegue a eso».

    En su carta, Allen también apunta la vulnerabilidad del hotel Washington Hilton, donde se hospedó y se realizó el evento.

    «Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada 3 metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento», escribió.

    Allen describió como «insana» la supuesta incompetencia del Servicio Secreto, afirmando que pudo introducir múltiples armas en el hotel sin ser detectado. «Cualquier agente iraní podría haber traído una ametralladora pesada y nadie se habría dado cuenta», aseguró.

    «Lo que noté inmediatamente al entrar al hotel es la sensación de arrogancia. Entro con múltiples armas y ni una sola persona allí considera la posibilidad de que yo pueda ser una amenaza. La seguridad en el evento está toda afuera, enfocada en los manifestantes y en los que van llegando, porque aparentemente nadie pensó en lo que pasa si alguien hace el registro (check-in) el día anterior», detalló.

    El texto también incluye una sección de «réplicas» a posibles objeciones. La primera objeción es: «Como cristiano, deberías poner la otra mejilla»

    «Refutación: Poner la otra mejilla es para cuando tú mismo eres oprimido. Yo no soy la persona violada en un campo de detención. No soy el pescador ejecutado sin juicio. No soy un escolar que vuela por los aires, ni un niño hambriento, ni una adolescente abusada por los muchos criminales de esta administración. Poner la otra mejilla cuando alguien más es oprimido no es un comportamiento cristiano; es complicidad en los crímenes del opresor», escribió el sospechoso.

    Estas revelaciones de la carta se producen poco después de que el presidente Trump afirmara en una entrevista con Fox News que el atacante actuó movido por un «odio anticristiano», basándose en las primeras informaciones de la investigación.

    Allen, que viajó desde Los Ángeles para cometer el atentado, permanece bajo custodia en un hospital para una evaluación psiquiátrica y se espera que comparezca ante un tribunal federal de Washington D.C. este lunes.

  • Trump afirma que el sospechoso del tiroteo en Washington actuó por motivos anticristianos

    Trump afirma que el sospechoso del tiroteo en Washington actuó por motivos anticristianos

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo que el sospechoso del tiroteo ocurrido anoche en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca actuó movido por un «odio» profundo hacia los cristianos, basándose en un manifiesto y en información recabada por las autoridades tras el incidente.

    En una entrevista telefónica con la cadena Fox News, Trump describió al atacante como un «tipo muy problemático» cuyos motivos, según el mandatario, tenían un trasfondo religioso radical.

    «Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano», señaló el presidente, quien fue evacuado por el Servicio Secreto el sábado por la noche tras escucharse disparos en el hotel Washington Hilton, fuera de la sala donde se celebraba la cena.

    Trump aseguró que la propia familia del atacante estaba al tanto de sus dificultades y tendencias violentas: «Su familia sabía que tenía dificultades. Tal vez deberían haberlo denunciado con un poco más de firmeza. Probablemente es algo difícil de hacer, supongo, pero es una situación muy, muy mala».

    Estas declaraciones coinciden con lo revelado este domingo por el fiscal general interino, Todd Blanche, quien en declaraciones a la cadena NBC confirmó que el sospechoso probablemente tenía como objetivo principal al propio Trump y a otros altos cargos del Gobierno.

    El sospechosos, un joven de 31 años llamado Cole Tomas Allen, viajó en tren desde Los Ángeles hasta Washington D.C., con escala en Chicago, y se alojó en el hotel del evento uno o dos días antes del ataque.

    Aunque Trump hizo énfasis en el carácter «anticristiano» del sospechoso, Blanche se mostró más cauteloso, indicando que, si bien el análisis de los dispositivos electrónicos apunta a un ataque dirigido contra la Administración, la investigación apenas cumple sus primeras 24 horas y el motivo oficial sigue bajo análisis.

    El sospechoso, que no resultó herido y se encuentra bajo custodia hospitalaria para una evaluación, no está colaborando con las autoridades.

    Se espera que comparezca este lunes ante un tribunal federal en el Distrito de Columbia para enfrentar cargos formales.

    El incidente obligó a interrumpir la tradicional cena de gala, donde el Servicio Secreto activó los protocolos de emergencia para poner a salvo a Trump, a la primera dama, Melania, y al resto del gabinete presente en el salón.

    En Fox News, el presidente Trump afirmó que él y su esposa se encuentran bien.

  • «Es una escena de un crimen»: así se vivió el tiroteo de la cena de Trump desde dentro

    «Es una escena de un crimen»: así se vivió el tiroteo de la cena de Trump desde dentro

    Apenas se había servido una ensalada con burrata cuando el pánico se apoderó del salón y centenares de asistentes se lanzaron bajo las mesas sin entender qué estaba ocurriendo.

    La expectación era máxima en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que acudía Donald Trump como presidente tras años de boicot al evento. Nada hacía presagiar el giro abrupto de la velada.

    Hacía apenas unos minutos que el mandatario y la primera dama, Melania Trump, habían entrado en el gran salón de baile del hotel Hilton, donde más de 2.000 invitados -la plana mayor del Gobierno, periodistas, diplomáticos y la élite de Washington— se preparaban para una noche de gala.

    «¡Abajo, abajo!»

    Una banda militar había marcado la bienvenida y el sonido de los cubiertos comenzaba a llenar la sala. La expectación por las palabras del presidente crecía, hasta que todo cambió de golpe.

    Tres o cuatro disparos secos resonaron muy cerca de una de las mesas. «¿Qué está pasando? ¡No puede ser! ¡Abajo, abajo!», gritó alguien.

    Instintivamente, los invitados, vestidos de etiqueta, se abalanzaron al suelo y se resguardaron bajo las mesas, mientras decenas de agentes del Servicio Secrete con armas largas brincaban sobre las sillas para proteger al presidente.

    En la mesa principal, Trump —flanqueado por la primera dama y la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Weijia Jiang— apenas percibió las detonaciones y comprendió la gravedad de la situación al ver a los asistentes agacharse.

    Más tarde, el propio presidente relataría que en un primer momento pensó que había caído una bandeja.

    En cuestión de segundos, que se hicieron eternos, los agentes evacuaron a la pareja presidencial; al vicepresidente, JD Vance, y a varios miembros del Gobierno, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio.

    No era una bandeja. Cole Tomas Allen, un hombre de 31 años armado con una escopeta de caza, una pistola y varios cuchillos, había intentado acceder al evento y fue reducido por la policía sin causar víctimas.

    Los invitados habían tenido que pasar por un arco de seguridad para acceder al salón, pero no para entrar al vestíbulo del hotel.

    Durante esos primeros instantes, entre sillas volcadas y manteles levantados, la incertidumbre era total.

    Sin cobertura en la sala, los mensajes de alerta a familiares y redacciones quedaban atrapados en la bandeja de salida.

    Desde el suelo, se pudo ver al secretario del Tesoro, Scott Bessent, cruzar apresuradamente el pasillo principal escoltado por agentes.

    Del miedo a la noticia

    El silencio, denso, solo se rompió cuando comenzó a quedar claro que el incidente estaba fuera del salón y que ya no había peligro inmediato. Entonces, los periodistas volvieron a hacer lo suyo: preguntar.

    «Esto es la escena de un crimen», advirtió un agente a varios asistentes, antes de añadir que el lugar era seguro y que podían evacuar sin riesgo.

    Poco después, las autoridades comenzaron a desalojar el recinto. En el vestíbulo y los pasillos del hotel -mismo lugar donde Ronald Reagan fue tiroteado en 1981-, los reporteros informaban a sus medios entre la confusión sobre si la gala se reanudaría.

    Trump, a resguardo en una sala, quiso continuar con el evento para no empañar la noche, pero su equipo de seguridad le convenció de abandonar el lugar.

    Se dirigió a la Casa Blanca, donde, aún vestido con esmoquin, ofreció una de las ruedas de prensa más inusuales que se recuerdan.

    Desde allí, el mandatario, que sobrevivió a un intento de asesinato durante la campaña de 2024, hizo un llamamiento a la unidad y a evitar la violencia.

    Ante los periodistas, muchos todavía de gala, adoptó un tono inusualmente conciliador y propuso reprogramar la cena en un mes.

    Mientras tanto, en el hotel, los invitados ajenos a la prensa, sin la urgencia de ponerse a trabajar, se recuperaban del susto a su manera.

    Algunos se habían llevado botellas de vino de las mesas; otros posaban para fotos en el vestíbulo.

    «Es una noche histórica, hay que inmortalizarla», decía uno de ellos.

  • Ascienden a 19 los civiles muertos por ataque con bomba en la Vía Panamericana en Colombia

    Ascienden a 19 los civiles muertos por ataque con bomba en la Vía Panamericana en Colombia

    La explosión de un cilindro bomba lanzado el sábado por presuntos disidentes de las FARC en un tramo de la Vía Panamericana, en el departamento colombiano del Cauca (suroeste), dejó 19 civiles muertos, cinco más de los informados la víspera, señalaron este domingo las autoridades.

    «Según informes preliminares, este atroz suceso arroja un saldo doloroso de 19 civiles fallecidos», manifestó la Gobernación del Cauca en un decreto en el que declaró tres días de duelo por la tragedia.

    El Instituto de Medicina Legal (IML) confirmó la información en un comunicado en el que señaló que lamenta «profundamente los hechos ocurridos en el departamento del Cauca e informa sobre el inicio de las labores de abordaje forense en las 19 víctimas».

    «La labor forense se desarrolla con la participación de seis equipos interdisciplinarios integrados por médicos forenses, odontólogos, antropólogos, lofoscopistas, técnicos y personal de apoyo» para la identificación y determinación de las causas de la muerte, agregó el IML.

    El ataque fue perpetrado en un punto de la Panamericana llamado El Túnel, en el municipio de Cajibío (Cauca), donde un cilindro lleno de explosivos lanzado por un grupo de las disidencias de las FARC, según el Ejército, cayó sobre un autobús y destruyó también otros vehículos que circulaban por la carretera, así como un tramo de la vía.

    En el decreto de tres días de duelo, la Gobernación del Cauca señaló que entre el atentado en la Panamericana y otros ataques perpetrados ayer, «se tiene un saldo de más de 48 civiles heridos, cinco de ellos menores de edad».

    Según la información, la ofensiva de las disidencias de las FARC en el Cauca ha dado lugar a «una compleja situación de orden público recrudecida por acciones terroristas consecutivas en los municipios de Caloto, El Tambo, Guachené, Mercaderes, Miranda, Timbio y Patía, entre otros».

    Refuerzo militar en el Cauca
    Para enfrentar ese deterioro del orden público y la seguridad, que se extiende a los vecinos departamentos de Valle del Cauca y Nariño, el Ministerio de Defensa anunció un refuerzo militar en el Cauca con el despliegue de 13 pelotones de caballería blindados, 12 de infantería y el envío de más unidades policiales a lo largo de la Panamericana.

    «Los asesinos son los narcoterroristas de las disidencias del cartel de alias Mordisco que delinquen en esta región», manifestó el ministro de Defensa, Padro Sánchez Suárez.

    Las autoridades colombianas atribuyen este ataque a la columna Jaime Martínez, dirigida por Iván Idrobo Arredondo, alias Marlon, por quien desde ayer ofrecen una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos (unos 1,4 millones de dólares).

    La Jaime Martínez hace parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC, dirigida por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, por quien el Gobierno ofrece también una millonaria recompensa.

  • Asesinado el ministro de Defensa maliense en la ofensiva yihadista del sábado en Mali

    Asesinado el ministro de Defensa maliense en la ofensiva yihadista del sábado en Mali

    El ministro de Defensa de Mali, el general Sadio Camara, murió en un atentado con explosivos durante la ofensiva de gran escala lanzada este sábado por Al Qaeda y secesionistas norteños contra objetivos civiles y militares, informaron este domingo a EFE fuentes militares y familiares.

    Dos fuentes militares y dos parientes precisaron que Camara y tres miembros de su familia fallecieron en la explosión en la localidad de Kati, situada a unos 15 kilómetros al norte de Bamako, sin avanzar más detalles.

    El asesinato de Camara, de 47 años y en el cargo desde 2021, aún no ha sido confirmado oficialmente por el Gobierno maliense.

    Este general era uno de los principales integrantes de la junta militar que dirige Mali y participó en el golpe de Estado de 2020, que derrocó al expresidente electo Ibrahim Boubacar Keita.

    Este sábado, el secesionista Frente de Liberación de Azawad (FLA), que reclama esa región del norte, y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel) lanzaron una ofensiva coordinada en el norte del país que culminó con la toma de la estratégica ciudad de Kidal.

    El JNIM llevó a cabo ataques unilaterales contra sedes civiles y cuarteles militares en Bamako, Kati y otras ciudades del centro, e intentó asaltar el aeropuerto internacional de la capital maliense.

    El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas malienses informó de que «grupos armados terroristas» atacaron varias ciudades, pero el Ejército repelió la ofensiva, «neutralizó» a cientos de atacantes y aseguró que la situación «está totalmente bajo control».

    Ademas, pidió calma a la población y decretó un toque de queda de tres días en el distrito de Bamako, con más puestos de control en la capital y su periferia.

    Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto de inestabilidad y violencia prolongada, impulsada por secesionistas del Azawad y grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico (EI).