La Cámara Segunda de lo Penal ordenó el pasado 4 de mayo que se repita el juicio contra la exalcaldesa de Soyapango, Nercy Patricia Montano de Martínez, y tres de sus exfuncionarios de confianza, tras anular la decisión que los había absuelto del delito de apropiación o retención de cuotas laborales.
Esta nueva resolución representa un revés judicial para Montano, quien en junio de 2025 ya había sido condenada por el Tribunal Quinto de Sentencia a 10 años de cárcel (seis por incumplimiento de deberes y cuatro por negociaciones ilícitas). Sin embargo, en ese mismo fallo, los jueces la habían librado de los cargos relacionados con el impago a los trabajadores.
¿Qué argumentó la Cámara para ordenar un nuevo juicio?
La Fiscalía General de la República (FGR) apeló la absolución inicial de Montano y su equipo. Tras analizar el caso, los magistrados de la Cámara le dieron la razón al Ministerio Público argumentando que el tribunal de sentencia cometió un «vicio de fondo» y una errónea interpretación de la ley.
Al absolverla en 2025, el tribunal justificó que había una falta de liquidez en la comuna y que no se había comprobado el «ánimo de lucro» o el destino final del dinero retenido. Sin embargo, la Cámara desestimó este argumento, aclarando que la ley no exige probar el enriquecimiento personal; el delito de apropiación o retención de cuotas laborales se configura con el simple hecho del «incumplimiento deliberado del deber de pagar» a las instituciones correspondientes.
Los acusados que volverán al banquillo
El nuevo juicio buscará determinar la responsabilidad en este impago masivo no solo de la exalcaldesa, sino también de otros tres exfuncionarios que, en el fallo de junio de 2025, habían sido absueltos bajo el argumento de que no eran los encargados de solventar la situación financiera y cuyas órdenes de captura habían quedado sin efecto.
Los implicados en este nuevo proceso son:
Nercy Patricia Montano de Martínez (Exalcaldesa): Deberá responder por Apropiación o Retención de Cuotas Laborales. La Cámara reiteró que ella tenía conocimiento de la crisis y controlaba la ejecución de los hechos.
Ruth Raquel Aguilar de Montano (Ex tesorera municipal): Procesada por Apropiación o Retención de Cuotas Laborales. La pericia demostró que ella era la encargada directa de realizar los pagos de planillas.
Francisco Antonio Henríquez Molina (Exdirector administrativo financiero): Acusado de Apropiación o Retención de Cuotas Laborales. Fungía como coordinador operativo y tenía control sobre las decisiones financieras.
Salvador Orlando Montano Méndez (Exdirector de asuntos estratégicos): Señalado por Apropiación o Retención de Cuotas Laborales.
El caso será enviado ahora a la Oficina Distribuidora de Procesos para que designe a un nuevo Tribunal de Sentencia que celebre la nueva vista pública contra la exfuncionaria y su equipo.
El contexto: crisis, protestas y captura
La debacle legal de Montano comenzó a gestarse entre septiembre y diciembre de 2022, meses en los que la alcaldía dejó de pagar salarios y retuvo las cuotas laborales (AFP y Seguro Social) de más de 1,800 empleados. Esta crisis provocó fuertes protestas de los trabajadores sindicalizados, exigiendo el pago de sus aguinaldos y bonos.
En medio de esta presión social, Nercy Montano fue capturada el 28 de diciembre de 2023 en las instalaciones de la comuna. Posteriormente, el 9 de enero de 2024, fue notificada formalmente en prisión de los nuevos delitos en su contra.
Durante el juicio original, se reveló que la «falta de liquidez» que argumentaba la exalcaldesa para no pagar salarios fue provocada por ella misma y su concejo municipal, al aprobar un sorpresivo aumento en el presupuesto de las fiestas patronales, el cual pasó de 700,000 dólares.
José Gabriel Ruiz, más conocido como Chepe Ruiz, es un salvadoreño que recorre diferentes partes del mundo que partió desde Holanda, pasó por varios países de Europa y Asia, voló hacia América, y retornó a África, en donde cruzó parte del desierto de Sahara.
Aunque las vicisitudes de este desafiante viaje lo ha llevado a cambiar varias veces de ruta y de planes, el salvadoreño va mostrando en sus redes sociales la liviandad de su vida. “Viajar en bicicleta me parece buen método para disminuir el consumo innecesario”, dice.
El salvadoreño, originario de Ahuachapán, comparte parte de sus escritos con los lectores de Diario El Mundo, contando su paso por Venezuela antes de viajar a África.
La visa
Desde que se hizo la lista de países que estarían en la ruta de “la vuelta al mundo en bicicleta”, ya estaba Venezuela.
Porque está en la línea que conecta con el norte de Brasil, donde hay puertos con barcos que zarpan hacia África, y porque es un país de gran interés geopolítico a nivel mundial.
Pero ya sabía que a los salvadoreños se les exige visa para ingresar a Venezuela y que las relaciones diplomáticas de ambos países estaban rotas.
Sin embargo, esto no me apagó la ilusión de intentarlo. Después de cinco días en un velero desde Panamá, logré llegar a Cartagena, Colombia.
El salvadoreño llegó a Colombia en un velero desde Panamá. / Cortesía.
Y al día siguiente me fui para el consulado de Venezuela, donde, para mi sorpresa, fui bien recibido. Les comenté el motivo de mi interés por entrar a su país y les mostré el proyecto del viaje alrededor del mundo en bicicleta.
Me entregaron un formulario de requisitos y, al día siguiente, fui informado de que me habían aprobado la visa.
Me estaba quedando en un hostal cerca del centro de Cartagena, donde cada día llegaban turistas internacionales.
Una noche, mientras cocinaba la cena, se me acercó una señora y me preguntó de dónde era. Al responder, la noté muy interesada en los asuntos internos que se muestran en los medios digitales. Luego, a la conversación se sumó su esposo. Cuando me dijeron que eran venezolanos, les conté que estaba contento de ir a conocer su país, pero de inmediato me advirtieron que no fuera, que no era el momento y que peligraba mi vida.
Pero, en lugar de sentir miedo y desistir, me interesé más por ir, porque así soy.
Un aficionado a los desafíos.
Pero a los pocos días vi en las noticias un operativo de fuerzas especiales de los Estados Unidos, lo que me puso un poco alerta, aunque ya estaba decidido a intentarlo.
En mi recorrido hacia Barranquilla, Santa Marta y Cúcuta, cuando alguien me preguntaba hacia dónde iba en la bicicleta, yo siempre respondía:
—Voy para Venezuela.
Y todo el mundo me dijo que no fuera, excepto una muchacha que vendía café en la calle. Ella me dijo que era venezolana y que su madre estaba allá. Me dio su número de WhatsApp y me dijo que, cuando entrara, le escribiera.
El día que llegué a la frontera presenté mi pasaporte con la visa y el agente de migración lo vio con asombro y me preguntó:
—¿Para qué quiere entrar un salvadoreño a Venezuela?
—Porque estoy recorriendo el mundo en bicicleta —le respondí— y desde hace años quiero conocer su país. He visto fotos muy lindas.
Luego me preguntó si tenía la carta de invitación.
Yo no había encontrado nada de información acerca de una carta de invitación. Lo único que podía hacer era llamarle a la madre de la muchacha que vendía café.
Por suerte me respondió de inmediato y, a las dos horas, ya tenía un correo electrónico con la carta de invitación.
La imprimí y volví a la frontera. A eso de las cinco de la tarde entré a Venezuela bajo una tormenta, pero no me importaba mojarme. Estaba feliz de seguir mi viaje y conocer un nuevo país.
Chepe Ruiz cuenta cómo fue recibido con hospitalidad en Venezuela. / Cortesía.
EL RECORRIDO
Desperté temprano y muy emocionado de estar en Venezuela. Sujeté las alforjas en la bicicleta y me fui pedaleando sobre un asfalto agrietado y lleno de baches. Los pocos autos que circulaban eran de los años 60, 70 y 80: Ford, Chevrolet y GMC, la mayoría pickup.
Comencé a notar la escasez de productos en los pocos almacenes que podía ver; las calles y casas me transmitían un ambiente de deterioro y abandono.
Pero los rostros de las personas que me veían pasar estaban sonriendo y saludando.
Me detenía a leer los murales que resaltaban los valores de la revolución bolivariana. Luego, más adelante, tuve que detenerme en mi primer retén militar, donde me revisaron cada cosa que traía y tuve que responder por cada objeto, explicar una y otra vez el motivo de mi viaje, mostrar mis fotos en Facebook y dejar que me tomaran una foto con mi pasaporte, algo que se repetiría durante toda la ruta, en la entrada y salida de cada pueblo.
Una tarde, sin saberlo, llegué a un pueblito colonial muy bonito y sin turistas, algo impensable en otros países.
Y de la nada salió Gonzalo, un chico maravilloso, a decirme que su casa estaba disponible para cenar y dormir. Esa noche tuve mi primer encuentro con esos venezolanos que no huyeron y nunca lo harán, porque aman profundamente a su familia y a su país.
De ahí en adelante empecé a notar la cordialidad de todos y, en la carretera, escuché a mucha gente gritando desde sus autos, motocicletas o mientras caminaban:
—¡Bienvenido a Venezuela!
Al verme pasar, lo que me fue dando una gran sensación de empatía hacia ellos y alegría de estar aquí.
En cada pueblo donde pasaba a comer o dormir, me pedían tomarse una foto conmigo y muchas veces regresaban con comida, agua, abrazos y bendiciones para mi vida.
El salvadoreño se muestra maravillado de la bienvenida de los venezolanos. / Cortesía.
Un chico publicó en TikTok una entrevista que me hizo mientras subía una montaña y, al bajar, ya muchos me conocían y se tomaban fotos con la bicicleta. Fue la primera vez que me sentía como una celebridad, jaja.
En el parque de Coloncito conocí a Wickelman Silva, un señor que coordina una red de apoyo a ciclistas extranjeros para que realicen la ruta nacional seguros y facilitarles alojamiento.
Yeli, una chica ciclista que me sigue por Facebook, me escribió. Al otro día nos vimos en un parque y me dio el abrazo del año. Hablamos de la incertidumbre y las expectativas de la gente y reímos del ridículo que hacen los políticos que piensan que pueden convencer a los ciclistas de almas libres.
Junto a la ciclista Yeli. / Cortesía.
Y luego, al llegar al llano, la tranquilidad flotaba en el entorno. Los búfalos se volteaban para ver pasar la bicicleta con una banderita de El Salvador.
Los pajaritos eran mi despertador de cada mañana; los ibis rojos dibujaban una sonrisa en mi cara mientras iba oyendo los joropos más populares. Cada día conocía nuevos amigos, se hacía grande mi familia y el horizonte rojizo me decía:
—Buenas noches, viajero lejano; descansa, que mañana hay otros que esperan conocerte.
Y mis lágrimas mojaban mi camisa.
Mientras pedaleo voy meditando en mi interior y ahora entiendo por qué muchos no querían que viniera a Venezuela.
Desde adentro se puede ver otra realidad. Reconozco que la situación del país no está bien, pero tampoco está tan mal como nos cuentan los medios allá afuera. No querían que conociera a los campesinos que cada día se levantan a sembrar esperanza con su trabajo; a los pescadores que atrapan la confianza de que este país es muy rico; a los camioneros que empujan el futuro con la fe de que mañana estarán mejor que hoy; ni que jugara con los niños que pintan de color la vida con sus risas, las mujeres hermosas que hacen olvidar el dolor de la existencia con sus bailes de carnaval y las madres que cada noche encienden la hoguera de la esperanza.
/ Cortesía.
También entiendo a los venezolanos que se fueron desamorados de su país, porque muchos perdieron un empleo, el confort o un estilo de vida caro, y porque muchos tienen la misma idea de resaltar los errores políticos para lograr una residencia como refugiados en muchas ciudades del mundo.
Pero no importa lo mucho que se pueda ganar afuera, siempre estarán extrañando las playas paradisíacas, los nevados andinos, los llanos generosos y la pureza de la madre selva, que solo están aquí, en Venezuela.
LA SALIDA
Llegué a la selva sin saber lo que vendría.
El plan original era llegar pedaleando a la frontera con Brasil por tierra, atravesando la selva amazónica.
Los trayectos se hicieron más desolados y con vientos calurosos; solo se podían ver algunas chozas de comunidades indígenas.
Hasta que se terminó la carretera en un puerto donde está el último punto de migración. Ahí existe un límite invisible para los ciclistas.
La fuerza de seguridad no permitirá que un extranjero ponga en riesgo su vida transitando por los caminos de tierra que se convierten en veredas y llegan a ríos sin puentes, vulnerable a ser secuestrado, porque toda esta zona de la selva venezolana está asediada por grupos criminales.
Guerrillas, grupos clandestinos e incluso indígenas armados de diversas etnias están en constantes enfrentamientos por controlar las minas de oro, debido a la gran demanda del mineral en los últimos años.
Migración solo sella la salida si tiene la seguridad de que el turista cruza el río Orinoco y entra a Colombia.
Sin otras opciones, tuve que subir la bicicleta a una lancha y salir triste de Venezuela, el país que todos me dijeron que no visitara. Y tenían razón, porque ya no me quiero ir. Pero me llevo las imágenes de las manos saludándome, las miradas curiosas de los niños y las bendiciones de las viejitas del camino… me llevo las ganas de volver.
Después de tres horas navegando sobre el río Orinoco, llegué a Inírida, una ciudad arrinconada en plena selva colombiana. Entré a la oficina de migración empapado por la lluvia tropical y temblando de frío por el aire acondicionado. Esa tarde fui informado de que las inundaciones derrumbaron el puente de un río de la ruta terrestre y que la única forma de salir de ahí era por aire.
Frustrado y un tanto resignado, acepté que me sellaran el pasaporte y, a la mañana siguiente, a las 6:00 a.m., estaba ahí viendo cómo podía hacer que la bicicleta me llevara volando.
Lo único bueno es que el avión era un Douglas DC-3 de 90 años de edad.
Fue fabricado en los Estados Unidos para la Segunda Guerra Mundial. Según me enteré, se fabricaron un total de 16,000 para el ejército y solamente 60 para pasajeros.
En la actualidad, el avión que me llevaría a la frontera con Brasil es el único en el mundo que sigue funcionando para transportar pasajeros.
La otra sorpresa fue que, de los siete que íbamos a bordo, uno era fotógrafo y otro era Max Bearak, un periodista de The New York Times, quien escribía un artículo sobre dicho avión y se mostró muy interesado en el proyecto del viaje en bicicleta. Al llegar al destino intercambiamos contactos y el fotógrafo dijo que estuviera pendiente, porque podrían publicar alguna foto de la bicicleta dentro del avión.
Ahora estoy en São Gabriel da Cachoeira, investigando cómo llegar a Manaos.
La salida del salvadoreño de Venezuela. / Cortesía.
El Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) ha empezado con la instalación de postes luminosos, similares a los colocados en la carretera a Comalapa, pero sobre la Panamericana, en el tramo conocido como carretera de Oro.
Los postes han sido colocados, actualmente, en el tramo posterior a la Ciudadela Don Bosco de Soyapango en un recorrido de hasta llegar al kilómetro 14 y medio de Ciudad Delgado.
La carretera de Oro inicia en San Martín y se extiende hasta el redondel Integración, en San Salvador; atraviesa los distritos de Ilopango, Soyapango, Ciudad Delgado y Apopa, como una alternativa para llegar a la capital y conectar con el occidente del país, ya que también enlaza con la carretera a Quezaltepeque y San Juan Opico.
A mediados de abril reciente, la Secretaría de Prensa de la Presidencia anunció la instalación de luminarias sobre la carretera de Oro y afirmó que se habían colocado cerca de 350 postes. En total, se instalarán 1,000 postes en esa vía y en la carretera Troncal del Norte. Por años, la carretera de Oro ha sido una vía oscura para transitar en las noches, y durante la época de altos índices delincuenciales fue el escenario para abandonar cuerpos o cometer homicidios.stes
El pasado 14 de mayo, la Asamblea Legislativa ratificó un préstamo de $23.7 millones será destinado a la instalación de luminarias en la Troncal del Norte, Carretera de Oro, Sonsonate y Periférico, y lo otorgará la misma empresa que fue contratada para la instalación, es decir, AGM El Salvador, S.A. de C.V. El crédito asciende a $23,785,985.87, aunque el proyecto asciende a $26,428,873.19, de los cuales el gobierno aportará $2,642,887.32.
Vamos ha cuestionado cómo se seleccionó la empresa AGM El Salvador. «Son $26 millones de dólares en estas luminarias, ¿cuántas luminarias valen $26 millones? En realidad estamos frente a un préstamo en donde se está entregando algo a la población que lleva un precio justo y que al final sea de calidad y no estamos viendo que eso pase. En la realidad todas las plenarias hay préstamos y hay deuda pero hay cero transparencia», ha cuestionado Cesia Rivas, secretaria general de Vamos.
La alcaldía municipal de San Salvador Centro cerrará temporalmente la 3a. Calle Poniente desde 1a. Avenida Norte hasta la 17a. Avenida Norte; y la 1a. Calle Poniente, desde la 7a. Avenida Sur y la 11a. Avenida Sur, para retirar escombros y obstáculos luego de que un grupo de vendedores ubicados en esas cuadras desmontaran sus puestos de diversas ventas.
El retiro de los escombros y limpieza del lugar tardará «un par de días con la misión de reducir el tiempo para que las arterias no estén cerradas».
Algunos centros comerciales de ambas arterias viajes quedarán aislados y estuvieron de acuerdo en cerrar lunes y martes. El jefe de la Unidad Técnica del Comercio en el Espacio Público, Irvin Rodríguez, aseguró que también han dialogado con representantes de los centros comerciales y estuvieron de acuerdo.
El transporte público estará habilitado sobre la 5a. Calle Poniente, con las unidades viajando de oriente a poniente; y el transporte liviano (vehículos) sobre la 1a. Calle Poniente hacia la Calle Arce.
Ambos tipos de unidades vehiculares deberán retornar por la Alameda Juan Pablo II, de oriente a poniente. El funcionario pidió comprensión a los ciudadanos.
El jefe de la Unidad Técnica aseguró que el retiro de los puestos de venta fue voluntario como «parte del proceso de diálogo sostenido que hemos tenido con ellos, donde se les ha establecido un periodo para que ellos puedan retirar sus estructuras y nosotros podamos entrar ya la próxima semana, el próximo lunes».
Las temperaturas extremas provocadas por la tercera ola de calor en El Salvador aumentaron este sábado a 13 lugares de acuerdo a las estaciones del observatorio del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) e incluso alcanzó un récord en la estación de Perquín el 15 de mayo.
El informe número 8 de temperaturas extremas registra 13 zonas afectadas por temperaturas extremas: Güija, Candelaria de La Frontera, Finca Los Andes, Acajutla, Los Naranjos y Perquín, afectados desde que inició la ola de calor el 8 de mayo pasado, Cojutepeque, Ahuachapán y La Unión, que se sumaron el 13 de mayo;
El 16 de mayo, el informe agrega las estaciones de Santa Ana, Ilopango, Santiago de María y Puente Cuscatlán como afectados con temperaturas máximas.
Estaciones afectadas con temperaturas máximas en ola de calor que inició el 8 de mayo
Güija
Candelaria de La Frontera
Finca Los Andes
Santa Ana
Cojutepeque
Ahuachapán
La Unión
Ilopango
Acajutla
Los Naranjos
Santiago de María
Puente Cuscatlán
Perquín
La estación de Güija, en el departamento de Santa Ana, que alcanzó una temperatura récord de 40.8 °C el 12 de mayo de 2026; y la estación de Perquín alcanzó una temperatura récord de 33.6 °C, el 15 de mayo de 2026.
El informe indica que la tarde del 15 de mayo las zonas con temperaturas entre 38 °C y 40 °C: fueron San Miguel, con 39.4 °C; Santa Ana, Güija, con 40.5 °C; Cabañas, Cerrón Grande: 39.4 °C; Chorrera del Guayabo: 38.0 °C; Chalatenango, Nueva Concepción: 38.2 °C; San Vicente, Puente Cuscatlán: 40.4 °C; Morazán, San Francisco Gotera: 39.0 °C; La Unión, con 38.6 °.
El informe prevé «un ambiente muy caluroso y con presencia de bruma, especialmente durante las tardes y noches», una «sensación térmica bastante elevada» y que las temperaturas podrían empezar a disminuir hasta finales de la próxima semana.
«En algunas regiones persistirán las temperaturas extremas, por lo que se espera que la condición de ola de calor continúe afectando al país. No obstante, se prevé que las temperaturas comiencen a disminuir gradualmente hacia finales de la próxima semana», indica.
En los valles interiores se esperan temperaturas entre 35 y 37 grados centígrados, en zonas montañosas, entre 25 y 33; en franja costera, entre 35 y 38; y en la zona oriental, entre 38° y 40 ° centígrados.
Son 13 zonas afectadas por temperaturas máximas en El Salvador, al 16 de mayo.
El jefe de la Unidad Técnica del Comercio en el Espacio Público, Irvin Rodríguez, informó que los comerciantes que estaban ubicados sobre la 1a. Calle Poniente y 3a. Calle Poniente también desalojaron, según la municipalidad de manera voluntaria.
«Esto es parte del proceso de diálogo sostenido que hemos tenido con ellos, donde se les ha establecido un periodo para que ellos puedan retirar sus estructuras y nosotros podamos entrar ya la próxima semana, el próximo lunes», indicó.
Desde el lunes, trabajadores de la alcaldía realizarán tareas de limpieza y retiro de escombros y obstáculos que puedan implicar un riesgo para los transeúntes.
Por ello, cerrarán temporalmente la 3a. Calle Poniente desde 1a. Avenida Norte hasta la 17a. Avenida Norte; y la 1a. Calle Poniente, desde la 7a. Avenida Sur y la 11a. Avenida Sur.
El jefe de la Unidad informó que habilitarán transporte público sobre la 5a. Calle Poniente, oriente a poniente; y transporte liviano sobre la 1a. Calle Poniente hacia la Calle Arce. El retorno para las unidades que se transporten por estas vías será sobre la Alameda Juan Pablo II, de oriente a poniente.
En estas vías habrá equipos del Viceministerio de Transporte, Policía y Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) para facilitar el tráfico, según el funcionario municipal, quien pidió comprensión a los ciudadanos, ya que con estas obras buscan «un cambio radical». Subrayó que el plan de ordenamiento es dirigido por el alcalde Mario Durán, de Nuevas Ideas.
«Nos tardaremos un par de días con la misión de reducir el tiempo para que las arterias no estén cerradas», prometió.
Rodríguez también reveló que algunos centros comerciales de ambas arterias viajes quedarán aislados y cerrarán probablemente lunes y martes. Aseguró que también han dialogado con representantes de los centros comerciales y estuvieron de acuerdo.
El desmontaje de las estructuras ocurre luego de reuniones con los vendedores. / San Salvador Centro.Los comerciantes serían reubicados. / San Salvador Centro.Luego del desmontaje, limpiarán la zona de escombros, basura o cualquier otro obstáculo. / San Salvador Centro.
Los esposos Keiry Yarissa Lizama Carranza y Edwin Antonio Hernández Sorto fueran condenados a 10 y 20 años de cárcel respectivamente por el delito de tráfico de droga por el Tribunal Segundo de Sentencia de San Miguel, informó la Fiscalía salvadoreña.
Hernández Sorto fue arrestado el 27 de marzo de 2025 cuando se conducía en un vehículo sobre la 8ª Avenida Sur y 3ª Calle Poniente en San Miguel; y en su vivienda, en donde fue arrestada Lizama Carranza, la Policía decomisó 53 gramos de marihuana, una balanza electrónica y varias bolsas.
Hernández Sorto fue capturado en flagrancia ya que en el interior del vehículo que conducía la Policía encontró más de 10 gramos de cocaína y $2,000 en efectivo.
“El procesado, al observar presencia policial, se puso nervioso e intentó darse a la fuga. Al ver esa acción, la policía lo detuvo y realizó un registro preventivo”, dijo el fiscal del caso.
La madre de Amelia busca a su hija desde hace ocho año años, cuando «fue entregada a los pandilleros por una compañera del colegio» y nunca volvió a casa. Otra madre salvadoreña cuyo hijo tampoco regresó le está ayudando a encontrarla. Ellas son las protagonistas del documental ‘Hasta encontrarte’, que se estrena el próximo 19 de mayo en Madrid.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, también aparece en el filme pero, según dijo a EFE su director, Daniel Posada, «las principales protagonistas son las madres”.
La presencia del presidente es valiosa -explicó Posada- en la medida de que le «abrió las puertas» de las prisiones de alta seguridad donde están encerrados los acusados de asesinar a los hijos de estas mujeres.
La polémica entrevista a Nayib Bukele
Después de que Bukele diera el visto bueno al documental y aceptara ser entrevistado, los responsables penitenciarios de El Salvador permitieron entrar al equipo de rodaje en la megacárcel donde están incomunicados los pandilleros acusados de terrorismo.
Y no solo eso, sino que aceptaron que la protagonista del documental, Mari Puro, hablara, a través de una reja, con el hombre que está acusado de matar a su hijo Omar Franco.
Esta escena es una de las más impactantes de un documental que ha sido elogiado por dar voz a las madres de los desaparecidos y criticado a la vez por dársela también al polémico presidente de El Salvador.
En la entrevista, el mandatario se defiende de las acusaciones de detenciones arbitrarias en las que caen culpables e inocentes, de no garantizarles un juicio justo y de abusar del estado de excepción que impuso hace cuatro años y que renueva periódicamente.
«Yo no soy periodista -se defiende Posada en una entrevista con EFE-. No intento que el discurso se reparta al 50 % entre los probukele y los antibukele, eso lo puedes encontrar en YouTube».
«Lo que yo quería era dar a conocer a este grupo de mujeres que buscan a sus hijos, y que hasta ahora era muy poco conocido -añade-, y para eso es útil que en el documental salga Bukele porque eso da más visibilidad al filme».
Posada, director y productor colombiano afincado en México, llegó a El Salvador con una pregunta en la cabeza: «¿Cómo es posible que este señor (Bukele) tenga 85 % de aprobación en El Salvador y, por ejemplo, en España, en Estados Unidos y en otras partes del mundo lo tachen de dictador?».
«A mí me gusta pensar en grande -agrega Posada, en cuyo currículum destaca su labor como productor de la serie ‘El Chapo’-. Así que el primer paso fue intentar que Bukele saliera en el documental porque esa pregunta se la quería hacer a él».
El proceso para conseguir la entrevista «fue largo» y por el camino conoció a Mari Puro: «En cuanto me contó su historia pensé: aquí está la película».
«La historia de Mari -agrega- es la mejor manera de que la gente de fuera de El Salvador entienda qué significa vivir en el país más violento del mundo», afirma en referencia a las estratosféricas cifras de asesinatos, violaciones y desapariciones que sufría El Salvador antes de la llegada de Bukele al poder.
Los estremecedores testimonios de las madres
El documental recoge sus estremecedores testimonios y acompaña a las mujeres en sus peligrosos peregrinajes por territorios controlados por las maras, buscando los restos de sus hijos en cementerios clandestinos.
El título del documental hace referencia a la perseverancia y la valentía de estas madres que, pese al dolor y a la certeza de que probablemente encontrarán a sus hijos sin vida, continúan buscándolos para poder cerrar un ciclo y encontrar algo de paz dentro de su duelo.
«Mi principal objetivo es que ellas estén satisfechas con el relato que hago de su historia y que el mundo conozca al Bloque de Búsqueda de Madres Fe y Valentía», confiesa Posada.
«Si Occidente quiere ayudar a El Salvador, que ayude a estas madres, en lugar de glorificar a las maras y criticar a Bukele -sentencia-. Ellas necesitan recursos para llevar a cabo su búsqueda, y ese tipo de ayuda no la han encontrado en las ONG».
Comerciantes por cuenta propia ubicados sobre la 7a. Avenida Norte desmontaron las estructuras de sus puestos de venta, en un hecho que fue voluntario según la alcaldía de San Salvador Centro.
La municipalidad realiza la fase 6 de la etapa 2 de un proceso de reordenamiento del Centro Histórico de San Salvador en el cual se realiza «consenso y acuerdo entre la municipalidad y los comerciantes por cuenta propia».
El desalojo se realizó, según la comuna, tras un proceso de reuniones y diálogo donde los comerciantes pidieron su «reubicación». La municipalidad informó que integrará a «cada comerciante a la red de mercados municipales según la opción que mejor se adapte a sus necesidades».
En febrero pasado, la Unidad Técnica del Comercio en el Espacio Público de la alcaldía de San Salvador Centro se reunió con vendedores de la Placita del Centro Histórico y de la Plaza “14 de julio” para “recordar las alternativas” de reordenamiento y también, según la municipalidad, llegaron al consenso de que se reubicarían de manera voluntaria en la red de mercados.
El concejo municipal de San Salvador Centro aprobó recientemente una ordenanza para regular el decomiso de mercaderías perecederas y no perecederas, la devolución, donación o destrucción de las mismas y el cobro por el arrendamiento en bodega de las mercancías decomisadas a vendedores que infringen normas municipales.
El desmontaje fue voluntario según la alcaldía. Serán reubicados en la red de mercados. / San Salvador Centro.
La Policía Nacional Civil capturó a Christian Josué Aguirre Aguillón, Melvin Enrique Cerón López y Manuel Ernesto Cerón López con una cantidad de marihuana y tres teléfonos sobre el bypass de Santa Ana hacia San Salvador, informó el viceministro de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro.
Los hombres se movilizaban con droga en un vehículo intervenido sobre el bypass, en la salida hacia San Salvador.
Según el funcionario, en el procedimiento se incautaron dos porciones grandes de marihuana y tres teléfonos celulares. Señaló que fue parte de una investigación en curso.
«Mantenemos con datos, no con relatos ni capacitaciones estériles, nuestra firme decisión de combatir este veneno y sacar de la sociedad a quienes lo trafiquen o comercialicen. No se confundan: más temprano que tarde, estarán donde les corresponde. En El Salvador, al narcotráfico se le combate con determinación, inteligencia y resultados», indicó Villatoro.