El Juzgado Especializado de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres de Santa Ana condenó a Santos Celso Umaña Martínez, a 56 años de prisión, por el feminicidio en el cantón Montelargo, Santa Ana.
Según la Fiscalía, Umaña Martínez golpeó a la víctima con un ladrillo, la atacó con un corvo y le provocó la muerte.
De acuerdo a la versión fiscal, Umaña amenazó de muerte a su compañera de vida porque esta intentó auxiliar a la víctima.
Se informó que la pareja del imputado y sus hijos recibirán terapia psicológica y serán incorporados al programa de víctimas sobrevivientes de feminicidio de la Procuraduría General de La República.
Los feminicidios serán castigados con pena perpetua a partir del próximo 26 de abril según las reformas aprobadas por la Asamblea Legislativa.
El ministro de Salud, Francisco Alabi, reveló este viernes que ya colocaron 80,000 dosis de vacunas contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), en una semana de iniciada una campaña de vacunación, especialmente, para poner la vacuna del sarampión.
El titular de Salud explicó este viernes que el anuncio de la ampliación de la aplicación de la vacuna del VPH ha sido bien aceptado por la población. Inicialmente, esta vacuna estaba dirigida para niñas y niños después de los 9 años de edad, pero actualmente, se amplió para mujeres de hasta 45 años de edad.
«Es muy importante ver como esta población la está utilizando, como la población se ha sumado, como la población está incentivando al resto de la población femenina comprendida entre los 9 y 45 años, de verdad nos llena de alegría ver la cantidad de dosis aplicadas, usualmente está rondando entre 14,000 a 10,000 dosis diarias», añadió el galeno.
La vacuna contra el VPH, en su versión cuadrivalente, protege contra los tipos del virus responsables de provocar el cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de muerte en mujeres.
El Virus del Papiloma Humano se transmite principalmente a través de relaciones sexuales y es el principal causante del cáncer cervicouterino. Alabi señaló que esta vacuna puede prevenir el 70 % de este tipo de cáncer causado por variantes del VPH.
La vacuna puede ser colocada en cualquier unidad de salud, principalmente, en horario de 7:30 de la mañana a 3:30 de la tarde o en horarios de Fosalud.
El Ministerio de Salud incorporó esta vacuna al Esquema Nacional de Vacunación desde el 1 de noviembre de 2020, iniciando su aplicación en niñas de 9 años.
El Observatorio de Salud y Derechos Reproductivos de la Organización de Mujeres Salvadoreñas en Paz (Ormusa) señaló que entre los años 2020 y 2024, el cáncer cervicouterino prevalió entre una de las tipologías de esta enfermedad en las mujeres salvadoreñas.
Según datos del Hospital Nacional de la Mujer, este tipo de cáncer aumentó un 40 % entre esos años.
Una jornada nublada y con presencia de lluvias en varios departamentos prevé el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn) para este sábado, según el pronóstico diario.
A primeras horas de la madrugada, el ministerio prevé lluvias en la zona oriental y central, incluyendo el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), estas lluvias se trasladarán a la zona norte de Santa Ana y Chalatenango durante la mañana.
Mientras que en la tarde, el cielo estará nublado en la zona norte y las lluvias serán puntuales en algunos sectores. Para la noche, estas lluvias podrían desplazarse en la zona oriental y occidental, además del AMSS.
Los vientos estarán con velocidades de entre 10 a 22 kilómetros por hora y algunas ráfagas de 35 kilómetros por hora.
Las temperaturas, aunque calurosas en algunas zonas, bajarán notablemente este sábado: la máxima esperada es de 37 grados Celsius en San Miguel, 36 grados Celsius en Nueva Concepción, Chalatenango, y uno menos en La Unión.
También, prevén 34 grados en Santa Ana, 33 en la costa de Acajutla y La Libertad, mientras que San Salvador llegará a los 31 grados.
Ayer, Medio Ambiente dio por finalizada la segunda ola de calor, la cual, duró ocho días, entre el 9 y el 16 de abril.
Todavía resonaban los disparos del levantamiento etnocampesino de filiación comunista y su represión gubernamental en el occidente, norte y centro de El Salvador, cuando en el puerto de La Libertad atracó un transpacífico japonés.
El jueves 10 de mayo de 1928, el fabulista y periodista León Sigüenza Mineros (Cojutepeque, 1895-San Salvador, 1942) le escribió un primer informe al ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Dr. Francisco Martínez Suárez, para detallarle sus actividades al frente del Consulado General salvadoreño en Japón, instalado en el Hotel Imperial de Tokio desde el año anterior. Era la primera sede diplomática de una república centroamericana en el Imperio del Sol Naciente.
El escritor León Sigüenza Mineros, primer cónsul de una república centroamericana en Japón durante tres períodos sucesivos (1927-1941).
En uno de los párrafos de ese documento consular -publicado por el Diario Oficial, San Salvador, tomo 105, no. 171, jueves 26 de julio de 1928, pp. 1410-1412-, el cónsul en Tokio escribió:
“Desde mi llegada al Japón, como uno de los mejores proyectos que tengo en cartera para el desarrollo del comercio con El Salvador, me puse en comunicación con algunos oficiales de la Compañía Naviera arriba mencionada [el título de esa parte del informe se refiere a la Nippon Yusen Kaisha, subsidiada por el imperio nipón], que opera en las aguas del Pacífico, a efecto de que la línea que corre hasta Valparaíso, con escalas en San Francisco, puertos de México, Panamá, etc., toque en algún puerto salvadoreño. En el mismo sentido hablé en San Francisco con el agente de la compañía y aquí en Toquío [sic: Tokio] he hecho la misma insinuación a la Cámara de Comercio e Industria, al señor Gobernador departamental y el Ministro de Relaciones Exteriores por el órgano correspondiente. La Nippon Yusen Kaisha me contestó que estudiaría el asunto, el cual, en su oportunidad, tenía que ser sometido a conocimiento del Gobierno [japonés] para su aprobación.”
Desde mayo de 1900, en que el representante diplomático salvadoreño en México, el expresidente Dr. Rafael Zaldívar, iniciara los primeros contactos directos con un representante del Trono del Crisantemo, la República de El Salvador había mostrado interés en incrementar su comercio con Japón, con la finalidad de extender su mercado exportador de café y otros productos agrícolas, así como el turismo binacional. Casi tres décadas después, el desbalance comercial resultaba evidente, porque la pequeña república centroamericana importaba más productos nipones de los que le exportaba al archipiélago.
Entre 1931 y 1932, la situación general en el Extremo Oriente era volátil y muy compleja. La paz asiática se había visto trastocada por los llamados incidentes de Manchuria y Mukden, donde las armas japonesas desarrollarían fases de expansionismo a gran escala bajo la atenta mirada de la comunidad internacional representada por la Sociedad o Liga de Naciones, constituida tras el fin de la Primera Guerra Mundial. Afectado con severidad por la crisis global de 1929, el imperio japonés urgía de recursos naturales existentes en otros territorios a su alrededor, por lo que la vía militar se constituyó en un punto de honor en su agenda internacional.
El viernes 18 de septiembre de 1931, unos oficiales de una facción rebelde del ejército japonés detonaron cargas de dinamita sobre una línea ferroviaria en Manchuria, que pertenecía a inversionistas del Japón. Ese sabotaje de falsa bandera le fue atribuido a disidentes chinos y justificó la invasión militar de Manchuria, en un acto que sentó las bases para el establecimiento del futuro estado títere de Manchukuo, conducido por Henry Pu Yi o Kang Teh, el último emperador de China.
El incidente manchuriano provocó una reacción nacionalista entre el pueblo chino, con boicot a las importaciones japonesas y enfrentamientos callejeros, en especial en el centro comercial internacional de Shanghái, donde había fuerte presencia de intereses comerciales estadounidenses, británicos y franceses.
Medalla conmemorativa de la botadura del MS Heiyō Maru desde su astillero en Osaka, en 1929.
El jueves 28 de enero de 1932, tropas de infantería de la Armada Imperial del Japón desembarcaron en Shanghái, en medio de un intenso bombardeo contra la ciudad. Cientos de miles de soldados fueron transportados a la zona mediante buques militares y naves civiles incautadas o contratadas. La destrucción sembrada en el distrito de Zhabei se constituyó en uno de los primeros ejemplos modernos de acciones de lesa humanidad en contra de la población civil, después incrementados en la Guerra Civil Española en poblaciones como Guernica.
El conflicto armado entre China y Japón se solucionó, de manera temporal, mediante un armisticio suscrito en mayo de 1932, en el que se convino que Shanghái pasara a ser una zona desmilitarizada. Sin embargo, las tensiones resurgirían cinco años más tarde, cuando la Segunda Guerra Sino-Japonesa se constituiría en el verdadero origen de la Segunda Guerra Mundial, iniciada dos años antes del asalto nazi a Polonia.
Anuncio de la inminente llegada del MS Heiyō Maru, publicado por Diario Latino en sus ediciones de finales de enero de 1932. Imagen cortesía del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), San Salvador.
Mientras la pólvora de las armas hacía correr la sangre en China, en El Salvador ocurría otro tanto con el levantamiento etnocampesino en diversas localidades del occidente, norte y centro del territorio, donde hordas de indígenas y campesinos azuzados por el Socorro Rojo Internacional (SRI) iniciaron desde la noche del viernes 22 de enero de 1932 el primer alzamiento de filiación comunista en el continente americano. En las portadas del jueves 21, jueves 28 y sábado 30 de enero, las portadas de Diario Latino presentaron el rostro del líder capturado Agustín Farabundo (así en su partida natal) Martí, una fosa con cadáveres y la ejecución del cacique nahua Feliciano Ama. En las segundas páginas de esas ediciones, fue publicado un anuncio de significativas proporciones dentro de esos periódicos impresos en formato estándar inglés. La agencia capitalina de la Grace & Co. Central America invitaba al público a adquirir boletos para viajar a puertos sudamericanos a bordo de un buque de la Nippon Yusen Kaisha (NYK), la empresa naviera de la que el cónsul Sigüenza Mineros había escrito cuatro años antes. Para reservas, el único medio disponible era efectuar una llamada al número telefónico 6-8-1.
La Grace Line Panama Mail Service fue una flota naviera fundada en 1854, en Perú, por el irlandés William Russell Grace. Para 1932, controlaba rutas comerciales entre New York y los puertos del Pacífico, en especial los de la costa pacífica centroamericana y sudamericana. Además, la Grace & Co. Central America se involucró en la promoción y comercialización de café y azúcar, además de que fue una firme promotora de la apertura del Canal de Panamá, que le produjo amplios beneficios en cuanto a la logística del transporte de carga y pasajeros.
La Grace Line tenía fuerte competencia en otras navieras europeas y estadounidenses, como la Panama Mail Steamship Company, Greta White Line (perteneciente a la United Fruit Company), Navigazione Libero Triestina (NLT), Navegazione Generale Italiana (NGI) y la Companie Generale Trasatlantique, que también ofrecían rutas regulares de embarque de pasajeros y pasajeros hacia y desde destinos en América y Europa, con conexiones hacia Asia y África.
En busca de mejorar sus posibilidades ante ese volumen de competencia, la NYK y la Grace Line establecieron una alianza y comenzaron a operar una ruta transpacífica que conectaba a los puertos del Pacífico americano con San Francisco y Vancouver, para después establecer derroteros hacia Honolulu y otras localidades portuarias en Japón y China (Yokohama, Kobe, Nagoya, Shanghái y Hong Kong).
Entre esos buques transpacíficos en actividad estaban el Hikawa Maru, el Heian Maru y el Heiyō Maru. Todos formaban parte de una generación de barcos modernos que evidenciaban el poderío naval mercante japonés durante la era Shōwa o período de gobierno del emperador Hirohito.
El MS Heiyō Maru era un buque mixto, con un peso de 9,816 toneladas impulsadas por poderosos motores. Botado del astillero Osaka Iron Works en 1929, de inmediato fue puesto al servicio transpacífico de la NYK, con destino a los puertos desde Canadá hasta Chile, una ruta considerada de interés estratégico para Japón, por sus conexiones con Vancouver, Seattle, California, Mazatlán (con asentamientos japoneses llegados a México en siete migraciones), la zona del Canal de Panamá, El Callao (con una amplia colonia japonesa en territorio peruano) y Valparaíso. En 1932, su capitán era Kanzō Shiozaki, un auténtico diplomático económico y comercial de la expansión japonesa, encargado de la conducción de esa nave que la agencia de la Grace Line en San Salvador anunció que atracaría en el puerto de La Libertad el martes 2 de febrero de 1932. Para entonces, los disparos de la matanza etnocampesina aún resonaban en el horizonte, tanto por parte de los alzados en armas como de los militares encargados de la masiva y letal represión.
Para entonces, varios barcos mercantes japoneses habían sido contratados o requisados para los movimientos militares en Shanghái, por lo que resultaba curioso o, cuando menos, extraño, que una nave nipona surcara las aguas del Pacífico. En el puerto de Acajutla, varios barcos de guerra estadounidenses y canadienses estaban atracados por esas fechas, en vigilancia de los acontecimientos convulsos que tenían lugar en el país y por si había necesidad de intervenir para proteger los intereses de sus connacionales en las zonas bajo fuego.
Por unas horas, el Heiyō Maru tiró el ancla en el puerto de La Libertad, del que zarpó “sin carga ni pasajeros” con rumbo hacia la localidad panameña de Balboa (donde solía entregar cargamentos de cemento), como lo consignó el Diario Oficial (San Salvador, tomo 112, no. 28, miércoles 3 de febrero de 1932, p. 173). Por el contexto nacional e internacional predominante, esa experiencia de venta de boletos y de embarque de mercaderías en una nave japonesa se constituyó en un fracaso rotundo para la naciente dictadura del brigadier Maximiliano Hernández, que consolidaría sus vínculos con el Imperio del Sol Naciente en los años venideros. Aun así, no habría otra visita de un barco nipón a la costa salvadoreña hasta más allá de la entrada en vigor del tratado de paz de 1951, que puso fin al estado de guerra entre ambas naciones decretado la mediodía del lunes 8 de diciembre de 1941.
Informe de la partida del barco japonés desde el puerto de La Libertad, publicado por el Diario Oficial el 3 de febrero de 1932.
El capitán Kanzō Shiozaki abandonó la marina mercante y se integró al servicio exterior del Imperio del Sol Naciente. Primero fue cónsul general en el puerto californiano de San Francisco (1937-1938). Después, a partir del jueves 4 de enero de 1940, fue designado ministro plenipotenciario del Japón en Chile, con la misión puntual de asegurar suministros esenciales para el imperio y que loa países del Pacífico suramericano mantuvieran sendos estados de neutralidad durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.
A lo largo de sus trece años de servicio activo, el Heiyō Maru pasó por diversas situaciones, algunas muy comprometidas. En agosto de 1936 y febrero de 1937, mientras realizaba sendos atraques en el puerto californiano de San Pedro, la nave fue revisada por agentes del Servicio de Narcóticos de los Estado Unidos, quienes estaban tras la pista de una joven de 23 años, hija de un prominente funcionario chino en el Tíbet, a la que le encontraron 50,000 y 250,000 dólares en heroína. En octubre de 1937, el transpacífico nipón zarpó del puerto de Kobe con destino a San Francisco y Mazatlán (Sinaloa, México), contratado por el gobierno mexicano de Lázaro Cárdenas para repatriar a 35 mujeres y niños desde China, debido a la creciente situación política y militar existente durante la Segunda Guerra Sino-Japonesa.
Entre febrero de 1940 y abril de 1941, el Heiyō Maru prestó servicios de evacuación de ciudadanos alemanes de diversos países latinoamericanos para trasladarlos a puertos japoneses como Yokohama y Kobe, para que pudieran continuar su viaje por ferrocarril hacia la Alemania nazi. Los primeros fueron 40 tripulantes de un tanquero de la Standard Oil varados en Valparaíso (Chile), seguidos por otros grupos de repatriados desde Colón (Panamá) y Manzanillo (México).
Portada del menú servido en el comedor del MS Heiyō Maru en la noche del 31 de diciembre de 1939.
Con el estallido del frente bélico en el Pacífico tras el ataque nipón a la base militar de Pearl Harbor, que marcó el ingreso del Japón a la Segunda Guerra Mundial, el Heiyō Maru fue requisado por la Armada Imperial y fue destinado al traslado masivo de tropas, armamento y suministros hacia las bases japonesas en la Micronesia y las islas Carolinas y Marianas. Eso lo convirtió en un claro objetivo militar para los destructores y submarinos de las fuerzas aliadas en la zona.
El domingo 17 de enero de 1943, el Heiyō Maru navegaba al noreste de la base de Truk, en el archipiélago de las Carolinas, cuando fue localizado por el sónar y radar del submarino estadounidense USS Whale SS-239, una nave de guerra de la clase Gato, de 95 metros de largo y una manga de 8.3 metros, con propulsión lograda mediante sus cuatro motores diésel fabricados por la General Motors y el acompañamiento de otros motores eléctricos. Era capaz de navegar bajo el agua hasta 300 pies o 90 metros, mientras que su arsenal estaba compuesto por 24 torpedos, con 10 tubos lanzatorpedos, seis instalados en la proa y el resto en la popa.
El submarino lanzó nueve torpedos, de los que ocho hicieron impacto directo en el casco del Heiyō Maru. Mediante el periscopio, el capitán del Whale observó y fotografió el incendio y rápido hundimiento de la otrora nave mercante, que mostraba sus cubiertas repletas de soldados sobrevivientes, quienes no fueron rescatados. Bajo la clasificación 80-G-28884, el original de esa icónica fotografía -de amplia difusión en muchas publicaciones relacionadas con el conflicto global se custodia en la actualidad en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Tras participar en once misiones de combate y hundir a nueve barcos enemigos con un total de 57,700 toneladas, el submarino USS Whale fue condecorado con once estrellas de batalla por sus servicios para la Marina de los Estados Unidos. En 1947 fue dado de baja y asignado a la Flota de Reserva del Atlántico, para ser reactivado por breve tiempo en 1957, al ser asignado a tareas de entrenamiento de nuevas generaciones de marineros.
Fotografía del submarino estadounidense USS Whale SS-239, hecha en altamar el sábado 21 de abril de 1945 por un empleado de la B. W. Photo Agency. Bajo la clasificación 19-N-83071, su original se custodia en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA), en Maryland.
Después de ser eliminado del registro oficial de buques de la Marina estadounidense a partir del martes 1 de marzo de 1960, el Whale fue remolcado y el jueves 29 de diciembre de ese mismo año fue vendido como chatarra. La empresa compradora de ese tubo veterano de guerra fue la Southern Scrap Material Company Limited, con sede en los muelles del río Mississippi, en la localidad portuaria de New Orleans, estado de Louisiana. Pagó por todo aquel metal 50,000 dólares, una pequeña fracción del precio original de esa nave de combate.
Durante 1961, el submarino fue desguazado pieza por pieza, desde sus baterías de plomo-ácido tan pesadas y tóxicas, sus motores diésel y su casco de presión hecho de acero de alta resistencia, que fue seccionado con sopletes de gran tamaño para que sus anillos resultantes pudieran ser fundidos en las acerías locales. Después, ese metal fue reciclado para la fabricación de infraestructuras civiles y de los automóviles estadounidenses de Detroit a lo largo de la década de 1960.
El hundimiento del MS Heiyō Maru, el 17 de enero de 1943, fotografiado desde el periscopio del submarino USS Whale SS-239. Imagen cortesía de los National Archives & Record Administration (NARA), Maryland.
A diferencia de su atacante que terminó sus días disuelto en los hornos industriales de New Orleans, los restos del Heiyō Maru descansan en la posición 10°13’N, 151°25’E, en el Pacífico Norte, al oriente de las islas Marianas y su fosa. Es una zona de mar abierto donde esa nave y sus cientos de tripulantes yacen arropados por la inmensidad de la historia.
(*) Material reorganizado a partir de mi libro Sakuras y maquilishuats. Biografía mínima de León Sigüenza Mineros (1895-1942), primer cónsul centroamericano en Japón (San Salvador: Editorial Don Bosco, en prensa).
Quince personas que según la Fiscalía salvadoreña son miembros del Barrio 18 fueron condenados con penas de hasta 83 años de cárcel por los delitos de homicidio y agrupaciones ilícitas.
Todos fueron condenados por el Tribunal de Sentencia de Cojutepeque.
La Fiscalía informó que entre las víctimas estaba un exsoldado, a quien la estructura delictiva «consideraba informante de las autoridades» y a quien «con engaños lo llevaron a una quebrada en el cantón Los Laureles para quitarle la vida con armas de fuego».
Según la información fiscal, fueron condenados por asesinar a un miembro de su misma estructura que ya no quería delinquir.
Los crímenes fueron cometidos entre los años 2011 y 2017 en San Pedro Perulapán, ahora distrito del municipio de Cuscatlán Note.
Las reformas que crean los juzgados de lo criminal y permiten la aplicación de la pena perpetua para los delitos de homicidio, violación, feminicidio y pertenencia a organización terroristas estarán vigentes a partir del 26 de abril próximo.
La Asociación Shriners El Salvador, la alcaldía de La Libertad Este y el Ministerio de Salud colocaron hoy la primera piedra de la construcción del Centro Integral Shriners que abrirá en el país en los próximos meses.
El próximo centro ofrecerá servicios especializados de atención ortopédica, rehabilitación física, atención psicológica, programas de apoyo psicosocial y actividades orientadas a la promoción de salud infantil, a todos esos niños referidos o que han sido parte de la atención de Shriners fuera del país.
Shriners es el brazo filantrópico de la fraternidad masónica en el mundo, y existe en El Salvador desde hace 30 años, desde entonces, han ayudado a niños quemados y con problemas ortopédicos.
Miembros de Shriners con autoridades municipales y de Salud. Alexander Montes
La construcción de este centro se realiza en un terreno entregado en calidad de comodato por la alcaldía de La Libertad Este y que pertenece al distrito de Antiguo Cuscatlán; según la alcaldesa, Mialgro Navas, este inmueble fue entregado por un periodo de entre 40 y 99 años «esto va a quedar para la ciudad y el servicio de la comunidad. Esto es un hecho que es un proyecto que queda para los ciudadanos», externó la jefa edilicia.
Navas señaló que una de las condiciones para entregar el inmueble en comodato era cumplir con la construcción y mantenerlo. El presidente de la Asociación Shriners El Salvador, Giovanni Santamaría, manifestó que la construcción durará seis meses y de momento se desarrolla la primera etapa con una inversión de $400,000.
Vicepresidente de Shriners El Salvador, el exdiputado y exvice presidente Francisco Merino. / Alexander Montes.
Santamaría recordó que ellos trabajan junto al hospital de Niñso Benjamín Bloom y con el Ministerio de Salud y con la construcción del centro buscan «tener un apoyo emocional, psicológico y lúdico para los diferentes niños que se ven afectados por problemas como ya mencionaba de quemaduras y ortopedia».
«En esto va a ser necesario poder contar con un apoyo extra, probablemente con especialistas, probablemente con personal sanitario y no tengan la duda que vamos a poner a disposición, porque como bien diría la alcaldesa: todo se trata de dinero y toda economía es bienvenida», sostuvo el ministro de Salud, Francisco Alabi, quien también participó en el evento.
Además de los servicios, el centro tendrá un área de habitación para los niños que vienen por una atención desde el interior del país o que viajan a alguno de los hospitales Shriners en México, Estados Unidos y Canadá.
Además del comodato, la alcaldesa Navas señaló que tras la construcción del centro colaborarán con la seguridad del lugar.
La ola de calor que mantenía a El Salvador con temperaturas extremas ya terminó, según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn).
El octavo informe especial de temperaturas extremas del ministerio indicó que esta segunda ola de calor del año 2026 duró ocho días, del 9 al 16 de abril, y que afectó más en Güija, Candelaria de La Frontera, Santa Ana, Chorrera del Guayabo, Sensuntepeque, La Palma; Ahuachapán, La Hachadura, San Andrés, Chiltiupán, Acajutla, Los Naranjos, Santiago de María y Perquín.
La temperatura promedio en este evento de calor fue de 35.2 grados Celsius como máxima, sin embargo, el Marn registró temperaturas que iban arriba de los 41 grados.
La primera ola de calor ocurrió en los primeros días del mes de marzo y según la perspectiva climática del Marn, abril podría tener otro evento de temperaturas extremas.
¿Seguirá el calor?
Medio Ambiente señala que el clima cálido continuará, pero esto se debe al comportamiento típico del mes de abril; sin embargo, para este fin de semana se prevén lluvias y nubosidad que impedirán temperaturas extremas como las vividas los últimos días.
Los rangos de las temperaturas esperadas van entre los 35 y 39 grados Celsius en la zona oriental, 34 y 36 en la zona costera, 32 y 36 en valles interiores y 21 y 30 en las zonas altas.
Ayer, Medio Ambiente ya había reportado una «ligera» disminución del calor en el país dado que esperaba que las temperaturas altas empezaran a ceder el jueves.
El Ministerio de Obras Públicas y Transporte (MOPT) notificó que cerrará el tramo de la carretera Panamericana conocida como Los Chorros este domingo, 19 de abril, a partir de las cero horas, durante una hora.
Según la publicación del MOPT, el cierre será total desde Las Delicias, en Santa Tecla, hasta Colón, “debido a trabajos de voladura de talud”. Prevén que la restricción termine a la 1:00 de la madrugada.
La institución recomienda que la población que necesita transitar a esa hora por la vía, para que tome rutas alternas y planifique por dónde pasar.
Una de las rutas alternas que Obras Pública sugiere es el paso vía Comasagua hacia Jayaque, la segunda es a través de la calle al Volcán, la tercera es por el bulevar Constitución y la calle a Quezaltepeque y una cuarta es desde la carretera Troncal del Norte, la calle a Apopa y la misma calle a Quezaltepeque, hasta llegar al desvío de San Juan Opico.
En el tramo de Los Chorros, el MOPT construye un viaducto y está ampliando la carretera a ocho carriles, pero también, desde mayo pasado trabajan en la estabilización de al menos siete taludes, uno de ellos, que cedió y obstaculizó la vía en dos ocasiones, la última por más de una semana.
Cierre programado por trabajos en Los Chorros. 🚧
Este domingo 19 de abril, se realizará el cierre total de la carretera Panamericana, en el tramo Los Chorros, entre Las Delicias y Colón, debido a trabajos de voladura de talud. La restricción será desde las 12:00 a.m. hasta la… pic.twitter.com/Gpioq8PKju
— Ministerio de Obras Públicas (@ObrasPublicasSV) April 17, 2026
El director de Protección Civil, Luis Amaya, advirtió este viernes que las zonas donde se ha registrado un mayor aumento de la temperatura durante la recién concluida ola de calor representan áreas con una elevada probabilidad de experimentar incendios forestales.
El funcionario detalló que los últimos meses han representado un período de combate en colaboración con otras instituciones, por lo que exhortó a la ciudadanía a acatar las recomendaciones durante estos días, con miras al inicio de la época invernal, especialmente en las zonas mencionadas.
“A mayor temperatura hay mayor probabilidad de tener focos específicos de tener la posibilidad de tener incendios forestales…toda esta semana hemos estado lidiando con incendios, no debemos bajar la guardia en las recomendaciones que se hacen sobre todo en esta época del año”, aseguró Amaya durante el programa de entrevistas matutinas “AM” del estatal canal 10.
Amaya afirmó que esta conclusión se deriva de la reciente ola de calor notificada desde el 9 de abril por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn). Agregó que la institución que preside monitorea esta situación para poder emitir advertencias sobre posibles incendios.
“Hemos venido observando en algunas estaciones, ya que, en algunas oficinas de Protección Civil tenemos pluviómetros para no solo tener la idea de cuanto ha sido la precipitación sino también termómetro. Hemos visto en la zona de Santa Rosa de Lima temperaturas de hasta 40 grados”, expresó Amaya.
El funcionario también señaló varias áreas donde las altas temperaturas podrían propiciar incendios forestales. Estas zonas no se limitan únicamente a la región oriental del país, sino que también incluyen distritos de la zona central y de Chalatenango, como Nueva Concepción y Dulce Nombre de María, entre otros.
Amaya también señaló que la quema de tierra no es una opción adecuada para preparar el terreno de la siembra, ya que muchos de los incendios que han atendido se originaron en supuestas quemas controladas. Por lo tanto, instó a acatar las normativas de las autoridades para prevenir más incendios de este tipo.
Hasta finales de la semana pasada, donde se reportó el pico más alto de la ola de calor, el Marn informó sobre los lugares donde la temperatura fue más alta. Uno de estos lugares fue Acahuapa en San Vicente donde el pasado viernes se registraron hasta 40.5 grados Celsius.
Posteriormente, le siguió San Miguel al registrar 40.3, seguido de cerca por La Hachadura con 40.2 y Chorrera del Guayabo con 40.0. Otras zonas que experimentaron un calor intenso fueron San Francisco Gotera y Cerrón Grande, ambos con 39.7. El termómetro también marcó altas temperaturas en Güija (39.1), Nueva Concepción (38.8), Concepción Quezaltepeque (38.8), Puente Cuscatlán (38.7), San Andrés (38.2), San Luis Talpa (38.0) y Santa Cruz Porrillo (37.6).
A inicios de esta semana, el Marn reportó 40.7 en Santa Rosa de Lima, La Unión; 39.5 en Acahuapa, San Vicente; 38.7 grados en San Miguel y 38 en la Chorrera del Guayabo.
“Aún no es tiempo de sembrar”
Amaya también señaló que, a pesar de que se esperan lluvias poco significativas a finales de abril con la inminente llegada del invierno, los agricultores aún no deberían comenzar la siembra. Esto se debe a que la falta de humedad adecuada podría afectar negativamente los resultados de la cosecha.
“Yo recuerdo que cuando me preguntaban algunos amigos si hay momento de preparar la tierra, yo les decía ‘no, tranquilos’, hay que esperar la opinión del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), aún no es tiempo ni siquiera de sembrar, porque hay que esperar una relativa humedad para hacer eso”, aseguró Amaya durante la entrevista.
Domínguez enfatizó en su momento que es fundamental sembrar bajo condiciones óptimas para beneficiarse de la humedad del suelo y minimizar el riesgo de pérdidas. Esto es especialmente importante ante la inminente canícula, que generalmente se presenta entre finales de julio y principios de agosto. Además, informó que este consenso se llevó a cabo luego de reuniones con el Marn.
Cerca de 17,000 vacunas contra el sarampión se han aplicado en El Salvador en siete días, aseguró el ministro de Salud, Francisco Alabi, este viernes, luego de haber confirmado 11 casos de esa enfermedad en el país.
El doctor aseguró que la estadística de la enfermedad se mantiene y que le dan seguimiento a los 200 contactos.
El sarampión es una enfermedad causada por un virus, altamente contagioso, capaz de contagiar a 18 personas, desde un enfermo. El periodo de incubación oscila entre los siete y 21 días, y puede contagiar cuatro días antes de aparecer los primeros síntomas, como cuatro días después de la desaparición de estos.
El continente americano volvió a encender las alertas por el sarampión cuando hubo un rebrote en 2024, especialmente, en personas que no se habían vacunado.
Cerca de 17,000 vacunas contra el sarampión se han aplicado en El Salvador en siete días, aseguró el ministro de Salud, Francisco Alabi, este viernes. Video de Alexander Montes. pic.twitter.com/2sgSuxAnup
A finales del año pasado, Guatemala reportó un caso de sarampión y se trató de un salvadoreño que asistió a un evento religioso en el vecino país; sin embargo, las autoridades salvadoreñas nunca explicaron si esa persona residía allá o en El Salvador.
No obstante, la Organización Panamericana de la Salud reportó un caso de sarampión en diciembre de 2025 en El Salvador.
Inicialmente, Salud indicó que la campaña de vacunación es para los bebés entre 6 y 11 meses de edad, para la aplicación «cero», pero esta semana, el ministro Alabi amplió que las personas mayores de 20 años que no recuerden haber sido vacunados, pueden solicitar ponerse la dosis.
Esta semana, infectólogos señalaron -precisamente- que la vacunación debería de ser para todos los salvadoreños, con especial foco en los niños, pero abierta a un modelo familiar, dado que el sarampión también ha tenido data de mortalidad en adultos. Las únicas excepciones de las vacunas deben ser las mujeres embarazadas y las personas inmunodeprimidas.
El Salvador vivió su última epidemia de sarampión en 1989, y el último caso data de 1996.