Categoría: Opinión

  • La geopolítica de Trump

    La geopolítica de Trump

    Cuando el presidente más poderoso del mundo toma decisiones que cambiarán el rumbo de la historia, se debe de analizar hasta qué medida son buenas o malas decisiones. Hay muchos aspectos que no pueden pasar desapercibidos.

    Todo empezó desde que Donald Trump llegó al poder, o quizás antes; eso se corrobora cuando mencionaba que iba a limpiar de indocumentados los Estados Unidos. Hasta los mismos que votaron por él están en la cuerda floja.

    Trump quiere manipular hasta los nombres de algunos países o golfos, tal es el caso del Golfo de México, ahora quiere que se llame Golfo de América. Además, en su agenda está anexar o adquirir Groenlandia y Canadá. Todos son asuntos geopolíticos.

    La geopolítica con respecto a USAID cambió, ya no se tendrá la ayuda que Estados Unidos proporcionaba a muchos países. Los más afectados son las personas de escasos recursos económicos. De una forma u otra, esa ayuda servía de mucho. Con respecto a América Latina, tal parece que todo cambió. Lo que está haciendo es atacar a los indocumentados en vez de promulgar el TPS.

    Las piezas del ajedrez le están dando un giro a la humanidad, más cuando se trata del hombre más poderoso del mundo. Las relaciones internacionales también se evidencian con el rubro comercial; ya que, Trump ha dicho que impondrá más aranceles a los países que no se acoplen a sus políticas.

    En el caso venezolano, muchos países pensaban que al llegar Trump al poder ayudaría a tomar el poder a Edmundo González; sin embargo, los intereses siempre son los más importantes. Recordemos que, Venezuela tiene petróleo. Eso es lo que le interesa a Trump. Del régimen autoritario de Maduro se hace caso omiso.

    Trump, además de tener el control en algunos países, también tiene a países rivales como lo es China. No es solamente quién tiene más o mejor armamento, hay una guerra entre ambos países, pero en el ámbito comercial.

    Con respecto a Israel, veremos si continúa ese apadrinamiento. Recordemos que ningún país ayuda a otro país sin interés alguno. Todo se trata de diplomacia. Hay países que son amigos por puros intereses. Así trabaja la política internacional.

    Un presidente cambia la historia cuando toma decisiones; el caso del conflicto entre Ucrania y Rusia es de pronóstico reservado. Aun así, se vaticina que entre Putin y Trump llegarán a un acuerdo geopolítico. Cesarás la guerra entre Ucrania y Rusia, aunque tal parece que los tres años de lucha que enfrentó Ucrania no sirvieron de mucho. La OTAN colaboró con Zelenski y, al final, una conversación cambió todo. Lo bueno es que ya no habrá sangre derramada. Trump decidirá el destino de Ucrania, de eso no hay duda. Trump es tan astuto y estratégico que ha desafiado a la Comunidad Europea, tal parece que la ha ignorado. Trump se quedará como un héroe.

    Muchos países han estado supeditados a lo que manifiesta el presidente de Estados Unidos. En la historia, ese país norteamericano ha colaborado para terminar con muchas guerras; ha intervenido con su fuerza militar y ha derrocado a presidentes autoritarios como Manuel Noriega de Panamá.

    Con respecto al canal de Panamá, el interés de recuperarlo es que Estados Unidos ayudó a construirlo. El canal lo recuperará. Aún no se sabe si lo hará diplomáticamente o a la fuerza.

    Trump, hace parecer que es un hombre de paz; sin embargo, los expertos en asuntos exteriores, diplomáticos y conocedores de la geopolítica analizan cada paso que está dando en pocos días del mandato. En cuatro años ya se sabe cuál es su ruta como mandatario. En conclusión, a Trump le interesa tener a su país como una potencia comercial. Lo económico y la geopolítica son lo que a él le interesa.

  • ¡Es la economía, estúpido!

    ¿Quién se acuerda de esa frase? Pues es la que prácticamente le allanó a Bill Clinton el camino para ingresar a la Casa Blanca, por primera vez, el 20 de enero de 1993; como cuadragésimo segundo presidente estadounidense, permaneció en el cargo dos períodos. La misma se atribuye al talento de su asesor de campaña, James Carville, quien la acompañó con estas otras: «cambio versus más de lo mismo» y «no olvidar el sistema de salud». Esas tres cortas y contundentes formulaciones proselitistas, pretendo me sirvan para echarle una mirada crítica a la gestión de Bukele al frente del Órgano Ejecutivo salvadoreño; ello, sin dejar de machacar sobre su inconstitucionalidad desde que el 9 de febrero del 2020 –hace más de cinco años– invadió y ocupó el Salón Azul de la Asamblea Legislativa rodeado de militares y policías como anuncio descarado de lo que vendría.

    Comenzaré por la segunda y finalizaré con la primera. Así, pues, parte fundamental de la campaña del salvadoreño para llegar a la Presidencia de la República ‒que inició mostrándose como víctima de «los mismos de siempre»‒ fue precisamente atacar frontalmente a estos; es decir, a los partidos Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Lo hizo sin andarse con cuentos, de manera tajante y metiendo a ambos en el mismo huacal; lo hizo, además, con base en el entendible descontento de la población votante reflejado en un sondeo del ente encuestador perteneciente a la Universidad Centroamericana José Simeón Cáñas (UCA).

    Cuando en mayo del 2017 este le consultó a la población sí el partido de «izquierda» debía seguir gobernando, más del 63 % respondió con un rotundo no; asimismo, el 68 rechazó la posibilidad de que la agrupación partidista de derecha tomara de nuevo las riendas del poder. Durante casi tres décadas, más de una y media del primero junto a dos del segundo, le habían fallado a la gente en lo relativo a su seguridad y ‒¡ojo!‒ su economía; eso fue aprovechado muy hábilmente por Bukele, quien terminó mandando al carajo a «los mismos de siempre» y posicionándose como la encarnación del «cambio».

    En cuanto a la salud no podemos hablar de un olvido; lo que este ha hecho con la misma es, más bien, bajarla de categoría en el marco de las prioridades contempladas por su usurpadora administración si se considera lo que ya he señalado antes: el presupuesto del ramo asignado para el 2025, en lugar de aumentarlo lo achicó. Comparándolo con el del 2024, Bukele le mochó más de 90 millones de dólares; mientras, el de la Defensa Nacional ‒su cartera consentida, junto con Obras Púbclicas‒ lo incrementó en 53. Claramente se ve qué le importa más.

    Tienen razón quienes le recriminan al sistema gubernamental de salud insuficiencia de recursos, mal servicio, falta de cuidados especializados y calidad desigual. Lo anterior se agravará con la reciente aprobación de la Ley general de minería metálica. El Colegio Médico de El Salvador considera que esa secretaría estatal, con sus carencias y con lo «visto hasta la fecha», no será «capaz de poder dar una atención en salud adecuada para la población». Por ello sostiene que, actualmente, «la minería metálica es la principal amenaza para la salud» en el país.

    Y sobre la economía, ni hablar. Por donde se mire, va de tumbo en tumbo. Tan jodida está la situación que Bukele tuvo que dejar de lado su caprichoso orgullo y debió doblar la nuca ante los dictados del Fondo Monetario Internacional, para darle vuelta a su «emblemática» moneda de curso legal: el bitcoin. También ha anunciado una nueva ley contra la corrupción; si hablamos de su «combate» que dice librar contra este flagelo en términos figurados de la lucha libre en un ring o cuadrilátero, esta sería otra caída más del todo perdida a pesar de sus marrullerías.

    Pero, además, le ha bolseado a usted y a usted los ahorros de sus pensiones; está reduciendo la liquidez del sistema bancario; el alto costo de la vida no baja por más que se invente «agromercados» y «centrales de abastos», así como el «generoso» pago con nuestros impuestos ‒en plena «cuesta de enero»‒ de la electricidad y el agua, para quienes gozan de este servicio aunque sea a cuentagotas; la pobreza extrema va para arriba; los despidos y la suspensión de plazas en el sector público están a la orden del día… No sigo por falta de espacio. La situación de las mayorías populares, pues, empeora cada vez más y esa será la perdición del «bukelato» porque a final de cuentas es su estúpida economía la que a futuro definirá las cosas.

  • El Arte, un acto político

    El Arte, un acto político

    Discutíamos hace algunos días en una reunión entre pintores, músicos y actores sobre el arte y su papel en la sociedad, unos que defendían que el artista no debe utilizar su arte como instrumento político, en contraposición otros defendían que sí, el arte en la sociedad ha sido una manifestación critica de la sociedad.

    El arte ha sido, a través de toda la historia, una forma de expresión que va más allá de la estética puramente. Detrás de cada obra de arte, hay un mensaje, una crítica, una reflexión o una denuncia que busca plasmar la realidad de una época determinada. En este sentido, el arte es un acto político, ya que refleja el sentir y el pensar del artista sobre la sociedad y el mundo que lo rodea.

    La vinculación entre el arte y la política es inherente. Las manifestaciones artísticas han sido siempre un espejo de la sociedad, reflejando los valores, las creencias y las preocupaciones de una época. Los artistas han utilizado su creatividad para criticar, cuestionar, provocar y desafiar el status quo, lo que ha llevado a que el arte se convierta en un instrumento político importante.

    La pintura, la escultura, la literatura, la música y el teatro han sido utilizados para expresar visiones políticas, sociales y culturales. Los artistas han abordado temas como la justicia social, la desigualdad, la libertad, la opresión y la resistencia, entre otros. Sus obras han sido un llamado a la reflexión, a la crítica y a la acción, lo que ha llevado a que el arte se convierta en un elemento clave en la formación de la conciencia política y social de una sociedad.

    Se pueden mencionar varios casos de artistas que han utilizado su arte para hacer una crítica política y social. El famosos cuadro «Guernica» (1937 de Picasso es representativo de cómo el arte puede ser utilizado para denunciar la violencia y la opresión. Esta obra de arte es una crítica fuerte directa a la guerra civil española y al bombardeo de la ciudad de Guernica por la aviación alemana.

    Asimismo, la literatura ha sido un instrumento político importante. Autores como George Orwell, con su novela «1984», escribió una ficción para criticar los regímenes totalitarios y advertir sobre los peligros de la pérdida de la libertad individual. La música también ha sido utilizada como un medio para expresar visiones políticas, como lo hicieron artistas Bob Dylan y Joan Baez durante la década de 1960, con canciones que abordaban temas como la justicia social y la oposición a la guerra de Vietnam.

    En la actualidad, el arte sigue siendo un instrumento político importante. Los artistas siguen utilizando su creatividad para criticar y cuestionar la sociedad y el mundo que los rodea. La tecnología ha permitido que el arte se vuelva más accesible y ampliamente difundido, lo que ha llevado a que el arte se convierta en un elemento clave en la formación de la conciencia política y social de una sociedad y su importancia seguirá siendo relevante en el futuro.

  • Selección Sub-17 presente en Catar

    Selección Sub-17 presente en Catar

    Por primera vez El Salvador clasifica a un mundial de Fútbol de la categoría Sub-17 y eso es un hecho que nos llena de mucho orgullo a todos los salvadoreños. Hasta ahora son 18 ediciones del mundial, el cual se realiza desde 1985. Esta vez se efectuará en noviembre venidero en Catar donde ondeará la bandera azul y blanco y se escucharán las sagradas notas de nuestro Himno Nacional.

    La clasificación al mundial Sub-17 convierte en una especie de héroes al grupo de adolescentes que lograron la hazaña pese a la adversidad. Los salvadoreños estamos acostumbrados al fracaso futbolístico, tanto a nivel de equipos como de selecciones, por lo que el triunfo ante Jamaica 2 a 1 representa un oasis en el desierto. Ya teníamos doce años desde que la Sub 20 clasificó al Mundial Turquía 2013 donde lograron la histórica victoria de 2-1 ante Australia.

    En la categoría mayor hemos asistido a dos mundiales (México 1970 y España 1982), donde nos fue muy mal porque se jugó contra todo desde el punto de vista administrativo, como el hecho de viajar a España atrasados y sin balones. A nivel de fútbol playa hemos tenido el honor de estar en cinco mundiales (Marsella 2008, Dubai 2009, Rávena 2011, Tahití 2013 y Rusia 2021), siendo Rávena 2011 donde mejor nos fue al lograr el apoteósico cuarto lugar.

    Reitero, lo efectuado por la camada de adolescentes (entre ellos ocho legionarios) es digno de elogiar, pues ante el desorden dirigencial en la Federación de Fútbol, la cual actualmente es administrada por una Comisión Normalizadora presidida por el panameño Rolando Enrique González, apoyado por sus coterráneos Oscar Giralt y Reynaldo Marden De León. Antes hubo una comisión presidida por José Sáenz Marinero, la cual poco o nada bueno hizo por el fútbol nacional.

    Pues bien el seleccionador Juan Carlos Serrano, quien había venido sumando fracaso tras fracaso, a tal punto que muchos pedíamos su renuncia o destitución, nos tapó la boca a muchos y junto a su cuerpo técnico jugaron contra la corriente y en aproximadamente dos meses conjuntaron una selección Sub-17 batalladora que ante Jamaica, cuya selección tenía año y medio de preparación, se impuso 2 a 1 con goles dignos de una clasificación mundialista.

    Por eso, aquella noche del sábado 15 de febrero, cuando terminó el partido en el estadio El Progreso de Guatemala y aquellos niños-adolescentes corrieron a abrazarse y llorar de alegría, era el abrazo y el llanto de todos los salvadoreños que amamos el fútbol y somos incondicionales a cualquier selección de fútbol que nos represente. Necesitábamos de una alegría y estos chicos nos las dieron con creces, todos hubiéramos queridos estar ahí, para fundirnos en un abrazo sincero y dar gracias al Creador. Contra todo pronóstico estaremos en Catar.

    Ahora viene el reto. No se trata de hacerse fotos con los muchachos o con el trofeo, tal como ya lo hicieron sin ninguna vergüenza los dirigentes de la Normalizadora o de tratar de sacar raja política como pretenden algunos funcionarios y políticos. Se trata de diseñar un plan para que en Catar se realice una digna presentación que permita a la Sub-17 llenarse de gloria.

    De aquí al desarrollo del Mundial se debe potenciar a su máxima expresión la preparación, nombrar uno o dos psicólogos deportivos, planificar campamentos y coordinar de la mejor forma la actividad académica y deportiva de los mundialistas. Para los muchachos que viven en el exterior se debe crear un programa virtual y controlado exhaustivamente. Debe, además, diseñarse un modelo de monitoreo para darle seguimiento a los legionarios, incluso designarse a alguien del cuerpo técnico para que constantemente viaje a supervisar el trabajo de esos chicos.

    Una vez terminado el Mundial se le debe dar seguimiento a cada seleccionado y promovérseles internacionalmente o buscar la manera de hacerlos competitivos, por ejemplo permitírseles competir en primera o segunda división como un equipo, o distribuirlos en la liga mayor. Potencialmente son la próxima selección Sub-20. Lo importante es que se elabore un plan ejecutable para estos mundialistas y no se les deje a la deriva como ocurrió con los juveniles que participaron en Turquía 2013.

    La ocasión debe generar una ganancia per se y ahora que hemos logrado una clasificación juvenil los dirigentes deben comenzar a planificar a conciencia el futbol infantil y juvenil. En las edades infantiles y juveniles se tiene una capacidad de absorción mental y desarrollo físico universal. Un niño de cinco años tiene las mismas posibilidades de desarrollo mental y físico sin importar si nació en Nigeria, Portugal, Argentina, India, Estados Unidos, Puerto Rico o El Salvador. Hay factores como la genética, la alimentación, el contexto, la educación y otros que determinan una facultad o predisposición, pero esos son factores que con planificación, preparación, formación y disciplina se equiparan y hasta se superan.

    Ojalá y quienes asuman las riendas de la Federación lo hagan con mucha responsabilidad y visión sabiendo que en los niños y adolescentes está el futuro de nuestro fútbol.

    Felicidades muchachos porque huérfanos de apoyo dirigencial lograron junto al cuerpo técnico y el apoyo incondicional de sus familiares darnos una alegría nacional y llenarnos de orgullo a cada salvadoreño. En Dios y en cada uno de ustedes confiamos y estamos seguros que en Catar la azul y blanco ondeará victoriosa.

  • La tragedia social del castrismo

    La tragedia social del castrismo

    Los únicos logros que van a sobrevivir al totalitarismo dinástico de los hermanos Castro y el hijo putativo de ambos, Miguel Diaz Canel, es la propaganda y su eficiencia represiva, incluida la destrucción material y humana causada por el sistema.

    El fracaso ha sido tan rotundo que sus prototipos de milagros sociales, Salud, Educación y Deporte, han sido retirados del escaparate que con delirio mostraban a los que desesperaban ahogarse en el mar de la felicidad del castrismo.

    La salud es un desastre. Los hospitales no cuentan con los medios para satisfacer las necesidades de los ingresados. No hay ropa de cama, alimentos ni medicinas. El fluido eléctrico falta con frecuencia y la higiene es prácticamente inexistente.

    Las enfermedades infecciosas azotan la isla varias veces en el año. Los burócratas tergiversan las estadísticas sistemáticamente. La falta de medicinas y de equipos médicos modernos o al menos en buen funcionamiento, es más que frecuente. Hay una clara diferencia en la atención médica que recibe la clase dirigente, los extranjeros y la población.

    Por último, se da la paradoja que la potencia médica, como gustan llamarse, no cuenta con profesionales suficiente para atender al pueblo porque los alquila a otros países en procura de ingresos multimillonarios que le permitan solventar parcialmente la perenne crisis económica del sistema.

    La educación, punto de partida para el adoctrinamiento de las nuevas generaciones, enfrenta un serio problema por el continuado éxodo de maestros a otras labores que les rindan más beneficios, afectando la calidad de estos servicios.

    No obstante, el mayor fracaso en la Educación fue la denominada Escuela al Campo. Un intento de sustituir a la familia con comunas ideológicas en las que los padres perderían toda capacidad de influenciar sobre sus vástagos.

    Niños y adolescentes fueron desarraigados. Lejos de sus patrones de conductas habituales se conducían arbitrariamente. El régimen intento imponer disciplina militar en muchos de estos centros fracasando la mayoría de las veces. La imposición del estudio y trabajo para formar el propuesto hombre nuevo, una especie de siervo ilustrado adiestrado para servir el proyecto, solo cosecho desilusiones.

    Las Escuelas al Campo, uno de los planes preferidos de Fidel Castro, fueron, según estudiantes de la época, campo de concentración en los cuales se practicaban métodos de severidad extrema junto a la dejadez disciplinaria más absoluta, favoreciendo espacios para la violencia entre los internos, perversidades de diferentes tipos, incluido el abuso sexual.

    La tercera pantalla del régimen fue el deporte. Por años Cuba fue una de las potencias mundiales en esa actividad, particularidad que favorecía al castrismo porque los deportistas laureados en números importantes daban todo el crédito al gobierno por sus victorias y otros, más serviles que el promedio, dedicaban sus laureles al dictador en jefe.

    Sin embargo, el protagonismo de Cuba en el deporte se extinguió, fundamentalmente por su incapacidad para sufragar los grandes gastos que demandan los atletas de alto rendimiento, además, el totalitarismo, aunque conserva el poder, padece de un agotamiento generalizado y masivo que lo conducirá en algún momento a una muerte por consunción, similar a la sufrida por la desaparecida Unión Soviética.

    La dictadura hábilmente mezcló la salud, educación y los deportes con la política, logrando un coctel propagandístico de gran fuerza.

    Sus éxitos en cada uno de estos sectores ofrecían una imagen de progreso, libertad y justicia que distaba mucho del verdadero contexto nacional del cual la mayoría de los observadores internacionales no querían percatarse por ser partidarios del régimen, o por recibir beneficios de un gobierno que les concedía bienes y privilegios a los que no accedía el pueblo cubano.

    Los avances en cada uno de estos sectores facilitaron al sistema diferentes progresos y beneficios internacionales. En el plano interno, favorecieron la confusión y victimización de la sociedad en aras de efímeras glorias. Los muy divulgados «logros» sociales fueron consecuencias de los formidables subsidios soviéticos y no por la capacidad productiva de un gobierno ineficiente que ha conducido al país a la miseria y endeudamiento absoluto.

    El totalitarismo convirtió a Cuba en un estado mendigo desde 1959, al extremo, que recibe donaciones alimenticias de productos como el azúcar, el género más importante de nuestra economía antes de producirse el desastre que ha puesto en riesgo la sobrevivencia de la nación.

  • La deuda política eliminada en El Salvador

    La deuda política eliminada en El Salvador

    La decisión del presidente salvadoreño Nayib Bukele de eliminar el financiamiento estatal a los partidos políticos me parece una decisión no solo valiente, sino genial.

    Esta jugarreta por parte de la clase política muerta de hambre de países tercermundistas con el fin, supuestamente, de fortalecer la democracia participativa, abrir espacios a corrientes ideológicas políticas nuevas, con planes frescos para la nación, demostró, desde el mismo principio, ser una rapiña grosera de la argolla de poder, y a veces del máximo líder y fundador de un nuevo partido.

    Nunca sirvió para que los partidos nuevos tuvieran un capital semilla de importancia y lograran arrancar.

    Y en cuanto a los partidos grandes, es una estupidez, una sinvergüenzada, una forma más que tienen los partidos fuertes de robarnos el dinero, porque, siendo grandes, teniendo una numerosa afiliación, contando con empresarios y profesionales, ¿cómo es que no pueden organizarse para recabar dinero de sus propias huestes y administrarlo bien?

    Las argollas se reparten ese dinero con la cuchara grande beneficiando a los movimientos internos que son de su preferencia y no empoderando la democracia al interior de sus instituciones políticas.

    Aplaudo esta buena decisión del Sultán enfermo de poder. Muy buena.

    Como ejemplo les cuento: cuando un grupo de universitarios conformamos en El Salvador la Democracia Cristiana Universitaria (DCU), los principales promotores lograron llevar a la secretaría general del Partido Demócrata Cristiano a “un buen amigo”.

    Resulta que cuando ese buen amigo recibió la «deuda política», lo primero que hizo (y uno de los fundadores de la DCU lo acompañaba) fue comprarse un reloj de 11 mil colones, que hoy, fácilmente, podrían ser 100 mil colones, y al cambio del dólar $ 11,428.57. A los pocos días cambió la camioneta destartalada que andaba por una Suburban gigantesca. Parecía repartidora de leche.

    Otro gran líder de izquierda de un partido emergente se quedó con toda la deuda política.

  • Víctimas del delito: el eslabón olvidado en la búsqueda de la justicia

    Víctimas del delito: el eslabón olvidado en la búsqueda de la justicia

    En el complejo entramado del sistema de justicia penal, las víctimas del delito más frecuente y cotidiano de lo que pensamos se encuentran en una posición de vulnerabilidad y desamparo. A pesar de ser el centro del conflicto, sus voces y necesidades suelen ser relegadas a un segundo plano, obstaculizando la verdadera búsqueda de justicia y reparación.

    Desde una perspectiva criminológica y victimológica, es fundamental reconocer que las víctimas no son meros objetos pasivos del delito, condición que fue por más de 150 años de inicio de la criminología, son sujetos activos que sufren un daño físico, psicológico y/o material como consecuencia de la acción delictiva. Este daño puede tener consecuencias devastadoras en su vida, afectando su bienestar emocional y psicológico, su salud física, sus relaciones sociales y su situación económica.

    La criminología, al estudiar el delito como un fenómeno social complejo, ha puesto de manifiesto la importancia de comprender la experiencia de la víctima, sus necesidades y sus expectativas. La victimología, por su parte, se centra en el estudio de la víctima como tal, analizando los factores que la hacen vulnerable, los riesgos que enfrenta y las consecuencias del delito en su vida, así como los procesos de desvictimización.

    Es crucial destacar que las víctimas no son un grupo homogéneo. Cada persona es única y su experiencia del delito es singular. Algunas víctimas pueden requerir atención médica y psicológica especializada, otras pueden necesitar apoyo legal y económico, y otras pueden necesitar a como dé lugar buscar un espacio seguro donde ser escuchadas y comprendidas, sin cuestionamientos, ni juzgamientos.

    El sistema de justicia penal tiene la obligación de garantizar los derechos de las víctimas, ofreciéndoles protección, información, apoyo y reparación. Esto implica reconocer su derecho a participar activamente en todo el proceso penal, a ser informadas sobre el desarrollo de la investigación y el juicio, a recibir protección frente a posibles represalias y obtener una reparación por los daños sufridos.

    Sin embargo, en la práctica, las víctimas a menudo se enfrentan a grandes obstáculos que dificultan su acceso a la justicia. La falta de información, la burocracia, la victimización secundaria en las Instituciones y por representantes del sector de Justicia, y la falta de recursos para una atención integral y especializada son algunos de los problemas que pueden enfrentar.

    Es necesario un cambio de paradigma en el sistema de justicia penal, donde las víctimas sean el centro de atención y sus necesidades sean prioritarias. Esto implica una mayor sensibilización en todo tiempo de los operadores del sector de justicia, una sólida formación especializada en victimología y la creación de mecanismos de apoyo y protección eficaces.

    Además, es fundamental fomentar una cultura de prevención del delito, donde se promueva la empatía, el respeto y la solidaridad hacia las víctimas. La sociedad en su conjunto tiene la responsabilidad de crear un entorno seguro y justo para todos, donde las víctimas sean escuchadas, comprendidas y apoyadas en su camino hacia la recuperación.

    A manera de conclusión, las víctimas del delito son el eslabón fundamental en la búsqueda de la justicia. Su reconocimiento, protección y reparación son elementos esenciales para construir una sociedad más justa y humana. Es hora de que sus voces sean escuchadas y sus derechos sean garantizados, y que su proyecto de vida sea restaurado de manera integral.

    *Ricardo Sosa, Doctor y máster en criminología

    @jricardososa

  • Sobre la financiación de los partidos

    Sobre la financiación de los partidos

    Surge en la comunidad internacional democrática, en cualesquiera de sus expresiones, el tema del origen de la financiación de los partidos políticos. En concreto si el Estado debe financiar su funcionamiento cotidiano, las campañas electorales o asumir un sistema mixto; donde el particular sea como individuo o como empresa, haga donaciones periódicas o excepcionales conjuntamente con el Estado.

    Ambas posturas tienen detractores y conciliadores, otros asumen una posición mixta, siempre con el objetivo de contrarrestar el poder en la inclinación del electorado, que pudiere distorsionar los objetivos finales del proceso mismo o impedir el acceso al poder público por encontrarse en situación de debilidad.

    Si el Estado asume el financiamiento puede proteger la equidad de condiciones, asumen algunos; así, los nuevos partidos o los más pequeños se equipararían proporcionalmente a los más numerosos, y el estado pudiere retener una mayor capacidad de control y vigilancia del buen uso del dinero asignado, a cada uno de ellos.

    En realidad, los dos argumentos son válidos, con sus pro y en contra, si asumimos que los partidos políticos son consubstanciales con el sistema democrático.

    En contra, podríamos esgrimir que es muy fuerte la tentación para que el gobierno de turno no intentare influir en el voto del electorado al ser selectivo en el apoyo financiero a determinado partido o candidato presidencial o legislativo, a pesar de los controles burocráticos que pudieren intervenir.

    Aparte de ello, entraña una mayor burocracia gubernamental, una carga presupuestaria y la siempre presencia amenazadora del Estado con sus sutiles o no, maneras de obtener su objetivo.

    Además ese dinero sale del contribuyente, quien al final es obligado a asumir un impuesto más, de los muchos que ya tiene. Es cierto que en nuestro continente hispanoamericano, la cultura política de la ciudadanía va a la par de la cultura educativa formal, que deja mucho de desear, donde aun existen zonas enteras urbanas y rurales de cuasi analfabetismo, lo cual dificulta la verdadera intención del elector.

    A las consideraciones anteriores debemos agregar el rol de los partidos políticos en la sociedad actual. Esas organizaciones rígidas, formales, dogmáticas, con sus tribunales disciplinarios, van quedando en el pasado de una manera inesperada y acelerada. Social demócratas, social cristianos, comunistas, conservadores y liberales se han venido diluyendo en nuestra civilización occidental actual, porque no llenan las necesidades y expectativas contemporáneas, signadas por nuevos retos, mayores libertades personales, conciencia del yo sin desconocer el nosotros, los adelantos científicos, tecnológicos y comunicacionales que le han otorgado al individuo mayor libertad y autonomía.

    Son corrientes del pensamiento, sentimientos, interiorizados e influenciados por la comunicación instantánea, los adelantos tecnológicos, los conocimientos científicos, la disminución o substitución del patriarcado por una igualdad efectiva ante la ley, la moral y el hecho societario. Podríamos entonces hablar de sociedades liberales o conservadoras, con sus matices y encuentros positivos o negativos, según la percepción individual.

    Me inclino en deslastrar esa carga burocrática, impositiva, manipulable y paternalista al contribuyente, ya agotado con los múltiples impuestos que le agobian; desde el inaceptable IVA, hasta el de la herencia familiar. Además, y es quizá lo más importante, se presta a una mayor tentación a la corrupción moral y materia, y a mayor control del gobierno, valga decir de la oferta electoral triunfante, sobre el ciudadano.

    Si tomamos en cuenta estos apurados pero meditados razonamientos, estimo que los partidos políticos deben financiarse exclusivamente con el aporte de sus militantes o simpatizantes, sea a nivel individual o empresarial. Siempre con una clara y demostrable cuantificación de lo donado y la persona donante. No debe el Estado, en una democracia moderna, subvencionar las actividades políticas electorales de los ciudadanos o de los partidos políticos, porque eso es también ejercer independencia y autonomía ciudadana.

    En la actual Venezuela, por ejemplo, el gobierno (que en este caso es el mismo estado) financia abiertamente a una multiplicidad de partidos políticos, que solo son útiles para fortalecer su poder omnímodo, debilitar, confundir y dividir al electorado en general.

    Se trata de enaltecer y empoderar al individuo, al ciudadano, no al Estado, al gobierno que administra al estado.

  • El caballo de Troya del género que debemos conocer

    El caballo de Troya del género que debemos conocer

    En el discurso de la toma de posesión de Donald Trump, impuso lo siguiente: «Habrá solo dos géneros: hombre y mujer».

    Eso ha servido para discusión a nivel mundial. Un tema complejo de analizar; ya que se mezclan aspectos políticos, legales y religiosos. La narrativa de Trump está supeditada a un pensamiento de ultraderecha.

    Mientras tanto, en las redes sociales divisé un caballo, el cual no era un caballo normal, en su texto bien explicito confirma que existe un lobby o presión internacional para terminar con la familia. ¿Está de acuerdo que se ataque a la familia para crear nuevas formas de familia?

    Antonio Gramsci, quien con su ideología de género y su pensamiento marxista expuso: «Para imponer un cambio ideológico era necesario comenzar por lograr la modificación del modo de pensar de la sociedad civil a través de pequeños cambios realizados en el tiempo en el campo de la cultura, para lograr este objetivo era necesario adueñarse de los organismos e instituciones en donde se desarrollan los valores y parámetros culturales: medios de comunicación, universidad, escuela… y para tener éxito, habría que sortear dos obstáculos: la Iglesia Católica y la familia».

    La ideología de género del caballo de Troya presenta seis peligrosos engaños sobre la ideología de género:

    No se nace hombre o mujer: No nacemos con un sexo determinado biológica, anatómica y cromosómicamente, sino que éste se aprende y se construye social y culturalmente, denominándose género.

    La sexualidad es diversa: La expresión sexual puede tomar muchas formas, siendo la heterosexualidad solo una de ellas. Todo lo que importa es cómo deseamos autopercibir nuestro género, pudiendo «elegir» entre una infinita gama de posibilidades sexuales, que incluyen transespecie y/o transgeneracional.

    La familia es un invento: La familia natural o «tradicional» (compuesta por un varón y una mujer) es un invento religioso y cultural en decadencia. Existen familias «diversas» dependiendo del género de sus miembros.

    Los hombres son el problema: Todas las desigualdades, la violencia y las injusticias son causadas por los roles de género creados por los hombres, el machismo y el mítico «patriarcado». Las mujeres son víctimas inocentes y seres moralmente superiores.

    La violencia es unidireccional: La violencia de género se da, única y exclusivamente. de parte del hombre hacia la mujer y nunca a la inversa. Todos los hombres son violentos y potenciales criminales y femicidas. La masculinidad y lenguaje «sexista» son expresiones violentas y misóginas a erradicar.

    El matrimonio es opresivo: El matrimonio y la maternidad son formas de oprimir y subyugar al género femenino que limitan y restringen sus libertades, oportunidades y derechos. La promiscuidad y el aborto «liberan» a la mujer de este yugo.

    Del texto anterior, el punto en donde se menciona que la familia es un invento, viene a engañar más a la sociedad. Es necesario que los religiosos y diputados analicen este contexto para que no siga la presión internacional en nuestro país.

    Actualmente, se habla mucho de género, de leyes que apoyan los matrimonios entre personas del mismo sexo, se habla de la legalización del aborto, etc. En El Salvador, el presidente, Nayib Bukele, arremetió contra la perspectiva de género y decidió que no se incluya en la educación pública del país centroamericano. (El País, 28 de febrero de 2024). El ministro de Educación dio la orden que no se incluyera la teoría de género.

    La escuela es un lugar en donde es fácil manipular a los estudiantes. Les comparto algunos nombres de libros que son lecturas que no deberían de leerse o difundirse en las escuelas: La princesa Li, Mi primer amor, Monstruo Rosa, Mi Princesito, etc.

    Usted, lector, ¿qué análisis realiza al respecto? Es una cuestión no solo religiosa, son las leyes, los diputados o congresistas los que tienen la última palabra. Veremos qué sucede en El Salvador con lo que Trump ha impuesto en Estados Unidos. Cada mandatario impone sus ideas.

    El caballo de Troya del género se metió silenciosamente en la sociedad sin percatarnos. En conclusión, la destrucción de los valores es la lucha de muchos grupos (oenegés). Debemos estar como atalayas vigilando para que no se destruyan las cosas buenas que nos enseñaron. ¿Qué pasa cuando en las escuelas o colegios salvadoreños les hablan a los niños y jóvenes sobre la teoría de género? Es de analizar este tema y no dejarlo a un lado.

    • Fidel López Eguizábal, Docente Investigador Universidad Francisco Gavidia
    flopez@ufg.edu.sv

  • ¿Tirar la toalla?

    ¿Tirar la toalla?

    Durante este octubre, la declaración de la Conferencia intergubernamental de Tiblisi sobre educación ambiental cumplirá casi cinco décadas de aprobada. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) montaron dicho evento del 14 al 26 de octubre de 1977 en la capital de Georgia. “En los últimos decenios” –se aseguró entonces– fue utilizado “el poder de transformar el medio ambiente” para modificar “aceleradamente el equilibrio de la naturaleza”. Una de sus lamentables consecuencias fue la exposición de las especies vivas a serios peligros; en determinados casos, “irreversibles”. Su agravamiento, con el tiempo ha quedado comprobado.

    Y en esta nuestra comarca, invariablemente injusta para sus mayorías populares, de forma por demás lamentable esas materias siempre han permanecido entre las tantas pendientes para avanzar hacia el bien común. Aunque por ahora la educación y el medio ambiente aún sean componentes formales del discurso oficial, su concreción real continúa bastante lejos de ser cierta; más bien, camina igual que el cangrejo. Como cantó Aute, son “extrañas palabras” en boca de sus conjuradores: los tramposos y mentirosos gobernantes entuturadores, embaucadores, engatusadores del pueblo para alcanzar sus personales o grupales apuestas egoístas. Pero el usurpador de hoy día, le ha dicho “quitádiay” a quienes ocuparon antes la silla presidencial durante la posguerra comenzando por algo esencial: ninguno de ellos, pese a todo, lo hizo inconstitucionalmente.

    Veamos qué ocurre con la educación. Con los votos incondicionales de su genuflexa bancada legislativa, hace poco le redujo el presupuesto para el 2025 a la cartera estatal respectiva; le metió mano para sacarle casi 35 millones de dólares. Sumado a lo que le quitó al Ministerio de Salud, el monto del drástico recorte a ambas entidades por poco llega a los 127. Mientras, la Presidencia de la República se recetó abajito de los 140 millones sin incluir en ese monto los “misterios” del Ejecutivo; lo siento, quise decir ministerios.

    Pero no nos perdamos; centrémonos en lo educativo. Ciertamente, su estado se observa mucho muy preocupante; perdón por el arcaísmo, pero la situación lo amerita. De las más de cinco mil escuelas públicas que Bukele prometió renovar en cinco años a partir del 2022, según información oficialista a febrero del 2025 solo habían realizado “mejoras parciales o integrales” en poco más de 400; asimismo, apenas habían diseñado menos de 158. A ello agréguenle una buena cantidad de despidos de personal docente y el cierre de escuelas que –según el Frente Magisterial Salvadoreño– ya suman una treintena, sin descartar que esa cantidad siga creciendo.

    Acerca del medio ambiente deberíamos comenzar a entonarle un adelantado y afligido réquiem. Evidentemente, cuando Bukele ingresó a Casa Presidencial el 1 de junio del 2019 –respetando la legalidad– no encontró el mejor escenario. Las credenciales del país no daban para mucho; pero al igual que en otros ámbitos, rápidamente la gravedad de su proyecto quedó clara al convertir al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales en “una entidad tramitadora de permisos, flexibilizando la normativa ambiental y permitiendo abusos del sector privado en cuanto a la integridad de los ecosistemas y la biodiversidad”. Eso opinó Carlos García, defensor de derechos humanos, en septiembre del 2021.

    En ese marco, por orden presidencial expresa, sin mayor disimulo el titular del ramo aprobó aceleradamente casi 1600 permisos ambientales entre junio del 2021 y mayo del 2022. Cabe denunciar, además, la depredadora actividad estatal impulsada para construir mega obras propias de una megalomanía malsana como el viaducto en Los Chorros, el aeropuerto en La Unión y –desnudando la esencia del “bukelato”– la presumida cárcel más grande de Latinoamérica. Y por si aún quedaba alguna duda, quien durante unos pocos meses fue presidente constitucional de El Salvador, nos impuso su nefasto “regalo navideño” el año recién pasado: contra viento y marea su servil legislatura aprobó la Ley general de minería metálica, que sancionó inmediatamente.

    Así como están las cosas, aspirar a que se promueva la “educación ambiental” de la población es creer en flores de papel que se les echa agua y crecen. Así las cosas, cada vez se aprecia más la clarividencia de Aute pues acá y en buena parte del mundo –con una Casa Blanca más turbia que nunca– hoy por hoy el arte, la poesía y la belleza son pues “extrañas palabras”; son conjuro, magia, ilusión en medio de una realidad donde “cualquier cerdo es capaz de quemar el Edén por cobrar un seguro”. Pero no lo serán por siempre, a menos que… ¿tiremos la toalla? Pero no; ese es un “lujo” que no podemos ni debemos permitirnos.