Una pandillera de la Mara Salvatrucha (MS-13) identificada como Liliet del Socorro Centeno Vanegas fue condenada a 15 años de cárcel por el Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel, debido a que fue encontrada culpable del delito de extorsión en perjuicio de un comerciante en San Miguel, informó el miércoles la Fiscalía General de la República (FGR).
Según el reporte de la entidad fiscal, que informó de la condena a través de un comunicado de prensa, este hecho ocurrió entre el 2002 y el 2003 en dicho distrito.
La MS-13, indicó la FGR, exigía el pago de una extorsión al comerciante, a quien mantenían bajo amenazas de muerte.
Ante el temor generado por dichas intimidaciones, la víctima realizaba pagos mensuales, mientras que un testigo señaló a Centeno Vanegas como la persona responsable de recolectar el dinero, aseguró la FGR.
“La imputada durante el año 2003, en ocho ocasiones se presentó al negocio de la víctima para recibir las cantidades de dinero exigidas ilícitamente por integrantes de la Mara Salvatrucha”, dice el reporte fiscal que también menciona que la ahora condenada recibió su sentencia en estado de rebeldía.
Otro pandillero condenado por extorsión
En otras condenas por dicho delito, el pasado miércoles el Tribunal de Sentencia de Ahuachapán dictó una pena de 10 años de prisión contra el pandillero de la MS-13 Julio César Rivas Rosales, hallado culpable de cometer el delito de extorsión mediante llamadas telefónicas, indicó la FGR.
De acuerdo con las investigaciones, el procesado estableció contacto por vía telefónica con la persona afectada para demandarle una suma económica bajo la amenaza de asesinarla. Ante la imposibilidad de reunir el monto solicitado, la víctima acordó efectuar una entrega de dinero cada mes, indicó la FGR.
Sin embargo, el afectado decidió interponer la denuncia correspondiente formalizando el caso ante las instancias policiales, quienes iniciaron las labores de seguimiento. Posteriormente, el 30 de septiembre de 2021, se ejecutó un operativo de entrega vigilada de efectivo que permitió individualizar y arrestar al integrante de la estructura criminal.
Durante el registro físico, las autoridades le decomisaron tanto la suma de dinero producto de la extorsión como el dispositivo móvil utilizado para amedrentar a la víctima, indica el reporte fiscal.

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